8 de julio de 2005

Compré mi iPod de 20 Gb en noviembre del año pasado. Hacía pocos meses que habían salido los nuevos modelos con rueda táctil y pulsable, además habían bajado los precios. Pues bien, hoy entro en la sección de iPod de la web de Apple y me encuentro con la nueva generación de reproductores. La apariencia física es similar, pero su pantalla es en color, permite la visualización de las carátulas de los discos, de fotografías y de vídeos. Para colmo los precios se han rebajado veinte euros.
8 de julio de 2005
En estos últimos meses he observado con atención los esfuerzos del Gobierno por reformar la televisión y la radio públicas. Se pretende que sea totalmente independiente y que no sea regida por cargos políticos, sino puramente administrativos. Ignoro si se conseguirá, pero la intención parece buena.
A partir de la aprobación del nuevo modelo, el Estado asumirá la deuda multimillonaria que actualmente arrastra el Ente. Después se pretende aplicar una financiación mixta privada (publicidad) y otra pública (subvención, impuestos) e impedir que vuelva a endeudarse. Pero si queremos seguir el modelo británico de la BBC que tanto han alabado unos y otros, los ciudadanos tendríamos que rascarnos el bolsillo. La calidad cuesta dinero.
La televisión pública británica aplica un canon o impuesto especial a los telespectadores para su mantenimiento. La pregunta que me hago es: ¿estamos dispuestos los españoles a pagar un impuesto extra para el sustento de los medios públicos? Visto lo visto, desgraciadamente me temo que no.