Uno de los programas televisivos más nefastos e insufribles de la historia ha tocado fin. SerÃa motivo de alegrÃa que semejante engendro dejara de emitirse, pero me temo que sus presentadores ascenderán en el escalafón de la telebasura con nuevos espacios. Porque, no nos engañemos, aunque quizás comienzan a remitir todos esos programas de carroñeo a los pseudofamosos, aún queda mucho camino por recorrer. En ese aspecto, Televisión Española se libró hace tiempo de este tipo de espacios, asà que un punto a su favor. El reducto de la televisión basura está en Antena 3 y en Telecinco con programas no siempre sobre famosos. Ahà están los ejemplos de esos programas sobre testimonios que tanto parecen gustar a determinado tipo de público.
El el caso de ‘Aquà Hay Tomate’, el formato es original de Telecinco, aunque toma elementos de otros espacios sobre famosos o pseudofamosos añadiendo un humor de bajÃsimo nivel. Desgraciadamente es lo que triunfa, o más bien triunfaba. El formato ya está gastado. Es hora de tirarlo a la basura e inventarse otra cosa. Para echarse a temblar.
Con la única excepción de Woody Allen, en los últimos años me he ido alejando poco a poco del cine norteamericano, tanto del de Hollywood como del independiente. No creo que haya sido algo totalmente consciente, sino alimentado a base de decepciones, una tras otra. Pero desde unos meses estoy animándome a volver a ver pelÃculas estadounidenses nuevas que merecen la pena según la crÃtica o que más me han llamado la atención. Recuerdo en los últimos tiempos cintas como ‘Babel’ o ‘Hard Candy’. Estos dos ejemplos me decepcionaron de nuevo. Sobre todo la primera.
Como digo, la pelÃcula dura dos horas y media. Un metraje excesivo para una trama repleta de nombres, situaciones, escenarios… Paradójicamente tiene muchos “momentos valle” que llegan a aburrir. Los personajes están impecablemente interpretados, pero quizás sean demasiado frÃos y esquemáticos, cuando no repletos de tópicos (el poli atormentado, el periodista que tiene problemas familiares por obsesionarse con la investigación, etc). Lo peor de todo es que David Fincher intenta que los espectadores empaticen con ellos, en mi opinión sin conseguirlo.
Como conclusión puedo decir que ‘Zodiac’ no me ha decepcionado, pero tampoco me ha entusiasmado. Más bien me ha dejado indiferente, asà que lo mÃo con el cine norteamericano sigue en tablas.
Ya ha comenzado la subasta electoral. Si la legislatura ha sido más que mediocre, olvidable, no lo va a ser menos la campaña hasta el 9M… Pensándolo bien cambiarÃa mediocre por cutre. A falta de ideas, bien vale un puñado de billetes para mover al personal. Porque las medidas que los dos principales partidos han prometido si ganan son más que peregrinas. PSOE y PP lo han conseguido teñir todo de populismo para adelantar al contrario en una carrera disparatada.
[…] No es verdad que en España haya 1.927.600 parados. En 1976, la suma de funcionarios de las tres administraciones se elevaba a 600.000. El año pasado rozaba los 3.000.000. La clase polÃtica se ha inventado 2.400.000 puestos de trabajo que pagamos entre todos con impuestos casi confiscatorios. Total que el paro real, si no mediase el despilfarro funcionarial de las Administraciones, estarÃa en las 3.300.000 personas a las que hay que sumar al menos a la mitad del millón de inmigrantes que están en España sin papeles, atraÃdos por las legalizaciones masivas. […]
Alguien por ahà debe tener mucho tiempo libre para rastrear todas las fotos que las sondas en Marte nos mandan a diario. Sobre todo cuando es capaz de ver en un mar de piedras una extraña figura pseudohumana. Resulta que en una de las últimas fotos recibidas de la Spirithay quien ha visto una especie de yeti, que en vez de pasearse por el Himalaya o por los bosques norteamericanos, lo hace sobre la pedregosa superficie marciana. Esta figura pasa al museo de “cosas raras” vistas en Marte (recuerdo el famoso conejo marciano de hace unos años).
La imagen es de lo más curiosa, pero claro, me gustarÃa tener otras perspectivas. Desconozco si esta forma parte de una serie de más fotos. Lo más seguro es que no sea más que un excelente ejemplo de pareidolia, una casualidad, un juego de luces, sombras y formas. Aun asà no deja de ser interesante ese aspecto antropomórfico, como de estatua, con un brazo adelantado, que nos recuerdan mucho a aquella famosa filmación que realizó Patterson del bigfoot en los años sesenta y que tanto ha dado que hablar.
Cada vez son más aquellos teóricos que auguran un cambio progresivo en las filosofÃas económicas, imprescindibles para que todos podamos seguir viviendo. Una de estas teorÃas es la del decrecimiento económico. Más o menos viene a decir que no es posible que las economÃas mundiales sigan creciendo (no ya al ritmo que lo hacen actualmente, sino simplemente a crecer). En su lugar, y para que todos los ciudadanos del planeta puedan disfrutar de un nivel de vida aceptable, es necesario un decrecimiento. A primera vista puede parecer una locura, pero creo que no le falta razón. En cierto modo hay que retroceder, renunciar a ciertos lujos superficiales, consumir menos, tener menos comodidades o gastar menos energÃa. En su lugar, la satisfacción del consumo compulsivo actual habrÃa que sustituirlo por otras satisfacciones.
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