rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín desde 2004.
23 de enero de 2017

‘Broadchurch’

Una serie que tenía pendiente desde hace ya años es ‘Broadchurch’, una producción de la BBC que hasta la fecha cuenta con dos temporadas (de 2013 y 2015 respectivamente) y esperamos la tercera para este 2017. Está dirigida por un tándem de oro de la ficción británica: Euros Lyn (‘Doctor Who’, ‘Sherlock’, ‘Black Mirror’ o ‘Happy Valley’) y James Strong (‘Doctor Who’ o ‘Downton Abbey’) al que hay que unir el protagonismo de David Tennant, que todos recordamos por ser el segundo doctor de la serie moderna de ‘Doctor Who’. Con estos mimbres, el producto final tenía que ser de calidad. Y así es.

‘Broadchurch’ cuenta la historia de un aparentemente apacible pueblo de la costa sur británica. La aparición de un niño muerto, hijo de unos conocidos vecinos de la localidad, junto al acantilado comienza a destapar todas las miserias y fantasmas que hasta el momento permanecían ocultas dentro de las bonitas casas. Alec Hardy (David Tennant) es destinado forzoso para investigar el crimen junto a su colega de la comisaría local Ellie Miller (Olivia Colman), una afable agente que tratará de llevar la investigación a su modo. Pronto ambos chocarán entre ellos y con la madeja de personalidades que habita el pueblo, muchas con un turbio pasado que no están dispuestas a airear.

Las dos temporadas rodadas y emitidas hasta el momento se complementan. En la primera se desarrolla la investigación para esclarecer la autoría del asesinato y la segunda básicamente se ambienta en el juicio posterior junto a una incursión en el pasado (que se hace presente) de los personajes protagonistas. La serie puede considerarse la clásica producción británica de suspense, de investigación pura y dura, con un final nada previsible. Buenísimos guionistas, con mucho oficio, grandísimos actores, algunos conocidos de otras series y otros completamente desconocidos para el espectador español, y una realización excelente. 7,5/10.

27 de diciembre de 2016

‘Okkupert’

Los países escandinavos nos siguen proporcionando muestras de buen hacer televisivo. Ya conocemos series como ‘Borgen’, ‘Bron/Broen’ o ‘Äkta Människor’, todas ellas excelentes. El caso de ‘Okkupert’ no defraudará a los aficionados seriéfilos que las hayan visto. Son diez episodios donde esta producción noruega de la televisión pública NRK desgrana una historia factible pero poco probable.

Mientras el mundo vive sumido en una crisis energética, Noruega decide apostar por una energía limpia basada en el torio y suspender la extracción de combustibles fósiles (gas y petróleo) y su exportación al resto de Europa. Con la connivencia de la Unión Europea, Rusia envía especialistas apoyados por militares para ocupar las plataformas petrolíferas y refinerías con el fin de garantizar el suministro. Pero esta ocupación limitada despierta la resistencia de una parte de la población noruega que poco a poco va aumentando, entrando en una espiral de hechos cada vez más graves entre unos y otros.

Como era de suponer, ‘Okkupert’ ha levantado polémicas sobre todo entre las autoridades rusas, pero tampoco la Unión Europea y los Estados Unidos salen bien parados. En el fondo, el tema que se trata de una defensa de la identidad y el territorio noruego, un asunto polémico y sensible dentro de la sociedad del país nórdico. En cualquier caso, el enfoque es siempre realista, lejos de efectismos innecesarios y reflejando toda la complejidad y los matices de unos hechos de este tipo. Muy recomendable. 8/10.

13 de diciembre de 2016

‘Black Mirror’, tercera temporada

La tercera temporada de la aclamada serie ‘Black Mirror’ tiene dos peculiaridades que no sabemos si tienen que ver. La primera es su paso de la cadena británica Channel 4 a Netflix. Y la segunda el paso de tres a seis episodios en esta entrega. En mi opinión, este alargamiento de la temporada ha llevado consigo una bajada en la calidad de algunas de las historias. Por eso, de los seis, para mí hay tres “buenos” y tres “menos buenos”. Vamos con buenos:

‘Nosedive’, el primer capítulo, conserva el sabor clásico de las anteriores temporadas. Vivimos en un futuro cercano, en el que el móvil está permanentemente presente en nuestras vidas y las redes sociales permiten puntuar a las personas de 1 a 5 estrellas. El problema llega cuando esa puntuación comienza a condicionar las oportunidades personales de aquellos peor puntuados y a crear una élite de bien puntuados. 8/10.

‘Shut Up and Dance’ es el tercer capítulo y el más “chungo” de la temporada. Un virus infecta el ordenador de un joven. A partir de aquí un desconocido toma el control de su teléfono móvil y mediante chantaje le obliga a realizar determinados actos junto a otros infectados. No puedo contar más sin desvelar el secreto. ¿La justicia del futuro o una forma de “ciberlinchamiento” público? Magistral giro de guión al final de la historia. 8/10.

‘San Junipero’, el cuarto capítulo, es posiblemente el mejor de esta tercera entrega y uno de los mejores de toda la serie. Tecnología, nostalgia y la juventud perdida. Una historia muy original y difícilmente mejorable. También es un trabajo ejemplar de guionistas y actores. 9/10.

Junto a estos tres, otros más convencionales que no terminan de encajar en la filosofía de ‘Black Mirror’, y con un final previsible:

Por un lado, ‘Playtest’, o como la evolución de la realidad virtual nos puede poner en peligro más allá de los mundos cibernéticos… Por otro, ‘Men Against Fire’, sobre una hipotética campaña de genocidio en el futuro contra una minoría y la manipulación mental de los soldados que participan en él. Por último, ‘Hated in the Nation’, o como unos terroristas tecnológicos utilizan abejas robot para atacar a los humanos. Una especie de ‘Los Pájaros’ de Hitchcock con abejas sintéticas. El capítulo además es excesivamente largo.

En cualquier caso, todos ellos son dignos de ser vistos y aportan ese plus de complejidad y de dilemas filosóficos que muy pocas series consiguen plantear tan certeramente. Historias siempre interesantes que hacen de esta una de las mejores series que he visto nunca.

24 de noviembre de 2016

‘Mr. Robot’

Es una de las series de moda ahora mismo. Y esto de las modas en las series puede ser peligroso. Aún así, me decidí a ver las dos temporadas que se han emitido hasta el momento. ‘Mr. Robot’ es una producción norteamericana realizada por el canal USA Network (la división de televisión por cable de la cadena NBC). En total 22 episodios con una estética bastante cuidada y con algún que otro hallazgo visual.

Nos cuentan la historia de Elliot, un friki de la seguridad informática y hacker en su tiempo libre. Enfermo psicótico, paranoico y asocial, tan sólo se relaciona con unas pocas personas, entre ellos pequeño círculo de amistades. Junto a algunos de ellos forma FSociety, un escuadrón hacker que intentará echar abajo el sistema financiero mundial para acabar con el poder de la megaempresa Evil Corporation. A menudo mezclará la realidad con su imaginación, dando lugar a situaciones extremas.

‘Mr. Robot’ abusa del hecho de la enfermedad mental de su protagonista y se aprovecha de él para introducir algunas trampas en el guión. Tras un primer –y casi un segundo capítulo– excelente, la cosa va decayendo a pasos agigantados hasta prácticamente dejar de interesarme al final de la primera temporada. Por suerte la segunda consigue remontar algo el vuelo –tampoco mucho–. La serie peca de lo que pecan muchas series que vienen del otro lado del charco: Excesivo efectismo, discursos de los personajes aparentemente trascendentes que aquí serían de risa y continua apelación a los sentimientos paterno-filiales. Sólo hay detalles y algunos momentos que salvan cada capítulo de la quema. También sorprende la veracidad con la que se trata el tema informático. Nada de sistemas operativos de pega. Aquí vemos un amplio repertorio de comandos bash shell, algo de ensamblador y distribuciones Linux (entre ellas la Kali Linux que usa Elliot en su hackeos). También MacOS y varias versiones de Windows. Eso siempre es de agradecer. En definitiva, una producción con aires de pretenciosidad pero que no deja de ser un producto de su tiempo que probablemente envejezca muy mal. 6/10.

20 de octubre de 2016

‘Crisis in Six Scenes’

Es algo histórico que Woody Allen se haya prestado a escribir y dirigir una serie para la plataforma de vídeo bajo demanda de Amazon. No sabemos nada de los entresijos de esa negociación. El hecho es que ha declarado que nunca más volverá a hacer nada para televisión. ¿Arrepentimiento? Cualquiera sabe. El milagro se llama ‘Crisis in Six Scenes’ y son precisamente seis los capítulos –de media hora cada uno– en los que ha dividido Allen este serial. También hay que destacar que hacía mucho que no protagonizaba ninguna de sus obras. Siempre es de agradecer verle delante de las cámaras.

Lo que se cuenta es la historia de un matrimonio de jubilados de clase media que vive en un tranquilo barrio residencial de la Nueva York de finales de los años sesenta. El turbulento contexto político de la época será el telón de fondo de toda la trama. Un día llegará a su casa una fugitiva perseguida por la policía por pertenecer a un grupo revolucionario. A partir de aquí se sucederán los acontecimientos, casi todos disparatados.

Woody Allen factura una comedia ligera de enredo en seis actos. Inteligente, pero inocua. Un divertimento en el que están algunos de los temas de sus últimas películas. El trabajo de los actores es bastante buenos, y el descubrimiento de Miley Cyrus como actriz también es un acierto. La maestría de Allen en contar una historia donde en principio parece que no ocurre nada y al final el lío es monumental es ejemplar y marca de la casa. Para la posteridad quedará ese “berlanguiano” último episodio con las ancianas del club de lectura. Recomendable para todos e imprescindible para fans de Woody Allen. 7/10.

14 de octubre de 2016

‘Vinyl’

Que el mundo de las series vive su etapa dorada ahora mismo está clarísimo. Si no, dos gigantes del cine y de la música como son Mick Jagger y Martin Scorsese, no se habrían metido en la siempre arriesgada empresa de escribir y producir un serial sobre el mundo de industria de la música en el Nueva York de mediados de los años setenta. Esta serie se llama ‘Vinyl’ y estos diez primeros capítulos que posiblemente no tengan continuación fueron emitidos originalmente por la HBO.

En principio, la historia es original, interesante y pocas veces contada en la ficción televisiva. Es la historia de una crisis y de un cambio. El paso del rock sinfónico, de la herencia psicodélica de los años sesenta hacia la música disco negra y el punk. Es también la historia de Richie Finestra, el ejecutivo de una discográfica ficticia, American Century Records, que cancela en el último momento la venta de la empresa a la multinacional Polygram. Su afán es mantener su independencia buscando nuevas bandas con nuevos sonidos que saquen a floten su maltrecha economía. Pero no siempre sus socios estarán de acuerdo en sus decisiones. Finalmente, un hecho imprevisible torcerá las cosas aún un poco más, llevándolo todo al límite.

‘Vinyl’ cumple a rajatabla aquello de sexo, drogas y rock and roll, pero creo que intentar epatar hoy día con un argumento así es no conocer al público que hoy y ahora ve series. Ahí quizás se note el “viejunismo” de Jagger y Scorsese. Tras un más o menos buen primer episodio, la cosa se desmorona un poco más a cada nueva entrega. Es verdad que en casi todos hay algún buen momento y que si se unieran todos en un metraje de dos horas sería una película decente, pero la mayoría de los personajes y de las situaciones que nos presenta carecen de interés. Las actuaciones musicales están bastante bien rodadas también, pero poco más. Y si encima el papel protagonista lo interpreta un insoportable Bobby Cannavale, tenemos un completo. Prescindible. 4/10.

15 de septiembre de 2016

‘The Night Manager’

Hace unos días terminé de ver ‘The Night Manager’ (aquí traducida como ‘El Infiltrado’). Se trata de una producción británico-estadounidense realizada en 2015 y emitida en 2016 y basada en la novela del mismo nombre de John Le Carré. El formato en el que se desarrolla la historia es el de seis episodios de una hora cada uno. Sigue claramente esa tradición tan británica de servicios secretos y espías al estilo James Bond.

Jonathan Pine (Tom Hiddleston) es un exsoldado que se gana la vida como gerente nocturno en hoteles de lujo. Esta posición privilegiada le permite tener acceso a personalidades de interés para el servicio secreto británico, con quien colabora. Es contratado para una peligrosa misión en la que habrá de infiltrase en el cerrado entorno personal de Richard Roper (Hugh Laurie), un millonario traficante de armas que usa la filantropía como tapadera. Viajará por Suiza, Egipto, Turquía, España (hay muchas escenas rodadas aquí, principalmente Mallorca y Madrid) y Siria siguiendo sus andanzas.

Como es de esperar, en ‘The Night Manager’ todo es espectacular. La producción, los personajes, los guiones, las localizaciones, los efectos especiales…, todo está al servicio de una gran historia que funciona, mantiene la tensión en todo momento, es creíble y se resuelve bastante bien. Uno de mis personajes favoritos es el de Angela Burr (Olivia Colman), la irónica “jefa” de Pine, es una mujer de mediana edad y embarazada y que hace las cosas a su manera. Es de agradecer que se rompan un poco los roles en este tipo de ficción y además sirve como contrapunto a la trama principal. Como dije antes, el protagonista nos recuerda inevitablemente al agente 007 –quizás el actor Tom Hiddleston lo sea en el futuro–. En conclusión, una miniserie de calidad, bien hecha y que entretendrá y divertirá. 8/10.

  • admin: Hola María. Gracias a ti por pasarte por mi humilde blog. Respecto a lo que preguntas, he revisado muchas...
  • María G.: Ricardo, me ha encantado descubrir tu blog. Estoy terminando mi Grado en Publicidad y RR.PP. y estás...
  • Jaqueline Contreras: Pienso que el ser humano es la invension de un ser superior. Yo en lo personal le llamo y lo...
  • Ricardo: Gracias a ti por compartirlos con todos nosotros. Un saludo.
  • Pablo: El primer televisor que hubo en mi casa, comprado por mi padre, fue un Enodyne como el del anuncio; creo que...
  • Ricardo: No, se trata de la desaparecida puerta del Mercado. Hay que fijarse en la pequeña parte de muro de piedra...
  • moral3jo: La imagen de cabecera de la izquierda que es? el arco del obispo? Creo poder leer que dice que es la puerta...
  • Ricardo: Tienes razón. Acabo de cambiarlo. Gracias por tu atención.
  • Beep: El 2744 no es el coche registrado 2744 es el 2745, la primera de cada “serie” es la 0000




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