13 de junio de 2006

El primer diario catalán La Vanguardia, que este año ha celebrado su 125º aniversario, ha renovado su página web. Los cambios son más bien escasos a nivel estético, aunque profundos en cuando a funcionalidades. Sus dos principales modalidades pasan a ser ‘La Vanguardia 24 Horas’, un diario que se actualiza constantemente y ‘La Vanguardia Edición Impresa’. Ésta última parte es la única que requiere suscripción de pago.
En cuanto al diseño, se ha simplificado bastante. Ahora las noticias y las secciones se encuentran más rápidamente, aunque yo le pongo un par de peros: el primero, la barra superior de opciones no me convence. Podía haberse diseñado de otra manera más discreta y con más estilo. Además nos «persigue» cuando hacemos scroll y me resulta bastante antiestético. El otro es la fuente que se ha usado para los titulares de las noticias. Cambiar la Times por la Trebuchet no me convence.
Otro punto que se potencia es la participación de los lectores. Se renuevan los foros y se añade la posibilidad de leer los periódicos en PDF desde la propia web a través de una aplicación especial.
12 de junio de 2006
No he visto más que fotos de la concentración que la AVT con el apoyo del PP organizó en la plaza de Colón de Madrid. No he querido ver en la televisión nada, porque sinceramente, me cabrea mucho. No soporto la hipocresía y el partidismo tomando como base el terrorismo y a las víctimas de ese terrorismo. La concentración, por cierto, consiguió reunir entre 185.000 (El Manifestómetro) y 214.000 (El Mundo) personas. Aunque tampoco quiero entrar en la guerra de cifras. El cálculo puede hacerse de forma fácil.
Utilizando a las víctimas como coartada emocional para exigir «que se investigue el 11-M«. Yo les recomiendo que se lean las más de once mil páginas del sumario que el juez instructor de la Audiencia Nacional Juan del Olmo y la fiscal han elaborado. No hay contradicciones ni «puntos oscuros», como algunos tratan de hacer creer para confundir a los menos informados.
La AVT ha organizado un «totum revolutum», mezclando una vez más asuntos que poco tienen que ver. Y están consiguiendo que cada vez más españoles miren con recelo, si no con odio, a las víctimas del terrorismo. Alcaraz está forzando la maquinaria. Está creando un monstruo que desata las pasiones más bajas. Algo que nunca se debió hacer. Veremos como termina todo esto.
Mi opinión no es más que mi opinión. No cuenta demasiado, pero estoy convencido de que cada vez más personas piensan como yo.
11 de junio de 2006

Hace unas semanas descubrí un grupo del que no tenía noticia hasta ahora. Una banda de los ochenta que es, por otra parte, una de las que menos he explorado a la búsqueda de grupos desconocidos. Pero Bow Wow Wow no han resultado ser tan desconocidos como yo pensaba. Su página web es bastante completa.
La banda comenzó en Londres en 1980 y en realidad fue una creación de Malcom McLaren, el ex-manager de los Sex Pistols. La chica vocalista, según cuenta la leyenda, fue descubierta por el propio McLaren cuando cantaba mientras trabajaba en una lavandería. De origen birmano, Anabella Lwin era justo el toque exótico que necesitaba la banda. Su primer sencillo se publicó en aquel año 1980 y fue el primer cassette-single de la historia (y casi el único, supongo). Sus siguientes lanzamientos también serían en cassette.
Su sonido fue único y original. Combinaba el punk con tambores africanos bastante contundentes, creando una fusión que rara vez se ha repetido. A esto le añadimos la voz a veces cálida y a veces chillona de Anabella.
En 1981 llegaría ‘See Jungle!’, el primer larga duración de la banda y que entró en el Top 10 de las listas británicas. Al año siguiente publican ‘I Want Candy’, cuyo tema titular consigue de nuevo el Top 10 y entró en el Top 40 estadounidense. En 1983, el afamado productor Mike Chapman dirigió el nuevo trabajo de la banda, ‘When the Going Gets Tough Get Going’. Contaba con un sonido mucho más limpio y menos amateur, algo que no gustó nada a sus admiradores. El álbum supuso un gran fracaso y el declive definitivo del grupo.
Aunque algunos miembros se han vuelto a reunir en varias ocasiones, el espíritu punk de los primeros años ochenta es ya irrepetible, dejando para la posteridad algunas grandes canciones.
10 de junio de 2006

El tipo ‘Playbill’ es uno de los máximos exponentes de las fuentes llamadas egipcias. Se caracterizan por que el grosor de los trazos verticales es muy diferente de los horizontales, de forma que los remates son exageradamente gruesos o finos. Algunas fuentes de esta especie son la ‘Clarendon’, que ya vimos o la ‘Bodoni’. La procedencia de estos tipos no tiene nada que ver con su nombre. La fuente que hoy nos ocupa pertenece a la variante italiana, que cuenta con un cuerpo más estrecho.
En concreto, la ‘Playbill’ no es, como inicialmente pueda pensarse por su aspecto, una fuente ideada en el lejano oeste norteamericano de finales del siglo XIX. Su origen está en el tipógrafo británico Robert Harling que la diseñó por encargo de la fundición Stephenson Blake en 1938. La anatomía de la fuente recuerda mucho a los letreros de «Saloon» o de «Wanted» vistos en los westerns de Hollywood.
9 de junio de 2006

Arrancó ya el Mundial de Fútbol de Alemania 2006. Es la primera vez que dos cadenas generalistas comparten las retransmisiones de muchos de los partidos. Se hace extraño. He estado haciendo «zapping» de Cuatro a La Sexta para ver quién lo hacía mejor. Y para mi gusto ha ganado Cuatro por goleada…
¿En qué me baso? Pues lo primero en los aspectos técnicos. El sonido de los locutores de La Sexta era pésimo y la inexperiencia de la cadena se dejaba notar. Después en el diseño, Cuatro no tiene rival de momento. El escenario minimalista que han montado en la plaza de Colón de Madrid ha sido un gran acierto. En cambio La Sexta ha estrenado un plató recargado, lleno de neones y un tanto oscuro. Más que para deportes, parecía de ‘Noche de Fiesta’ o similares. Y lo tercero, por comentaristas. En Cuatro tienen a Maradona y a gente que lleva unos cuantos años retransmitiendo los partidos de Canal+ y Digital+. Mucho rodaje.
Lo veremos en las audiencias, pero creo que Cuatro le ha comido el terreno en una semana a La Sexta. Y eso sin contar con el patrocinio que Cuatro hace de la selección española, que supone publicidad indirecta que supongo que no sentará demasiado bien entre los jefes de la cadena de Emilio Aragón.
8 de junio de 2006
No sé lo que dicen los actuales manuales de teoría publicitaria, pero debería decir que la campaña perfecta es aquella que trasciende el propio medio y se convierte en moda, en fenómeno social y, por supuesto, en polémica. Todo esto puede atribuirse a la campaña ‘No Mires MTV‘, popularizada sobre todo por el falso videoclip ‘Amo a Laura’ del falso grupo musical Los Happiness, unos muchachos con pinta de pijos impenitentes. Este vídeo lo tenía todo: una melodía pegadiza, una letra polémica sobre temas tan desfasados y trasnochados que es difícil de tomar en serio y una estética «retro» y «camp» muy conseguida y minuciosamente estudiada. Detrás de la melodía de la cancioncilla en cuestión está uno de los personajes más interesantes de la música nacional. El artífice de la banda La Casa Azul, Guille Milkyway es el compositor del éxito y la letra es obra de los publicistas.
Todo ha estado tan coseguido que mucha gente se ha tragado la broma, incluso meses después de que se lanzara la campaña, y ha puesto el grito en el cielo. Casi todas las bitácoras que leo a menudo se hicieron eco y enlazaron el videoclip y la página web de la ‘Asociación Nuevo Renacer’, que también formaba parte del tinglado. Esta web no tiene desperdicio, en ella se puede descargar todo tipo de material delirante que recuerda en muchos casos a esas webs católicas y/o ultraconservadoras pseudosectarias que andan colgadas por internet.
La campaña publicitaria realizada por Tiempo-BBDO para la cadena musical MTV España ha conseguido recientemente el máximo galardón del festival iberoamericano de publicidad El Sol, celebrado en San Sebastián.
7 de junio de 2006
Anoche me enteré de la muerte de Billy Preston, a la temprana edad de 59 años, por culpa de la enfermedad renal que arrastraba desde hacía años. Los aficionados a los Beatles recordamos a este fantástico teclista sobre todo por haber colaborado en los discos ‘Let It Be’ (Apple Records, 1970) y ‘Abbey Road’ (Apple Records, 1969).
Según cuentan los propios «fab four«, Billy llegó a la banda cuando peor estaban las cosas entre los de Liverpool. Las cosas se había deteriorado mucho desde que Yoko Ono se había interpuesto entre Lennon y McCartney. La incorporación de alguien nuevo supuso aire fresco y una ilusión renovada por hacer cosas nuevas y hacerlas bien. Preston amalgamó a los Beatles y contagió su buen carácter lo suficiente como para que crearan sus dos últimos trabajos en un ambiente propicio.
La colaboración de Billy Preston puede escucharse claramente en temas como ‘Get Back’, dándole un toque soul magistral. También se le puede ver en el ya clásico concierto «ilegal» en la azotea de Apple durante la grabación de ‘Let it Be’.
Tras su colaboración con los Beatles, participó en varios discos del también fallecido George Harrison, tocó con los Rolling Stones, Quincy Jones o Joe Cocker.