El estilo polaco
Hacía ya tiempo que quería escribir sobre unos de los personajes más odiosos y siniestros de la moderna Europa comunitaria. Digo «unos» porque son dos gemelos, inseparables y por tanto con vidas paralelas. Lech y Jaroslaw Kaczynski son presidente y primer ministro, respectivamente, de Polonia, un país que tradicionalmente se ha destacado por su fuerte oposición al régimen comunista de Moscú en los tiempos del telón de acero.
El otro día se publicó la noticia de que se han tomado medidas para eliminar la memoria y los derechos económicos de los polacos que combatieron con la Brigadas Internacionales a favor de la República Española durante la guerra civil. Se trata de un proyecto de ley que acabará con las pensiones de los veteranos de la segunda guerra mundial que lucharon contra el fascismo.
No es más que otra iniciativa más de los gemelos y de su partido Ley y Justicia, rayano en la ultraderecha, que se propone eliminar todo vestigio del pasado comunista. Quizás muchos polacos y europeos estén (o estemos) de acuerdo con algunas de estas medidas (por ejemplo eliminar los símbolos de los regímenes totalitarios), pero no con las formas. Incluso el legendario líder sindical Lech Walesa, que a comienzos de los ochenta se enfrentó con el régimen del general Jaruzelski, se ha desmarcado.
La Unión Europea está encontrando en Varsovia uno de los principales escollos para elaborar una política sobre, por ejemplo, el cambio climático, el aborto, la defensa común, el laicismo, la inmigración y otros asuntos de vital importancia para el futuro de la unión.
A veces la sociedad, sin quererlo, crea monstruos que crecen por sí mismos al amparo de la demagogia y el populismo y a los que después es difícil parar. Me es imposible no establecer paralelismo entre los peculiares gemelos polacos y la cúpula del actual y radicalizado Partido Popular español. Si el principal partido de la oposición llegara al Gobierno de España en tal estado de radicalización, ¿tendríamos un gobierno «al estilo polaco»?