rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
3 de junio de 2007

‘Hard Candy’, un ejercicio de estética

Hace ya unos meses vi ‘Hard Candy’, un film norteamericano de «terror psicológico» movido por el galardón que obtuvo en el festival de cine de Sitges en 2005. En general, la película me decepcionó, aunque fue una decepción amortiguada por la buena interpretación de la joven protagonista Ellen Page y por el diseño de producción y la fotografía, que me parecieron de lo mejor de la película. Pero lamentablemente, la estética y la interpretación no son nada sin un buen guión. Y el de ‘Hard Candy’ pudo serlo, pero peca de tramposo y poco creíble. Tras las pretensiones de ser un thriller que nos mantenga pegados al asiento, sólo hay burdos trucos que sirven para atraer la atención. Al principio los dejamos pasar, pero a medida que avanza la cinta uno se siente como si le estuvieran tomando el pelo. No voy a contar detalles de la trama para no desvelar nada a quien quiera verla pero los ingredientes principales son la fotografía, la pederastia y el asesinato.

Como digo, lo más conseguido es la interpretación sobresaliente de Ellen Page, encantadora a veces y monstruosa e irritante en otros. Sobre ella recae buena parte de la tensión de la película, lo que tiene mérito teniendo en cuenta que Page, con 18 años cuando hizo este papel, era prácticamente una debutante.

‘Hard Candy’ está vestida de diseño en plan modernillo. Diseño por los cuatro costados: en los decorados de la espectacular casa del protagonista, en el mobiliario, en el coche (un Mini), en el vestuario, en el ordenador portátil (un PowerBook aunque con la manzanita tapada), en los colores cuidadosamente elegidos y en la realización, casi de videoclip, que llega a distraer en ocasionese incluso a molestar, porque la película podría ser incluso más creíble con una ambientación menos efectista. David Slade (el director) no es Kim Ki-Duk ni Wong Kar Wai, maestros en la utilización poética de la estética. Aún así, el buen gusto no se lo puede negar nadie, pero si el guión se lo hubieran trabajado un poco más, sería una película por lo menos pasable.

2 de junio de 2007

‘El Universo Mecánico’

Por pura curiosidad me he bajado los 52 capítulos de los documentales educativos ‘The Mechanical Universe’, mal traducido en España como ‘El Universo Mecánico’ (más bien sería ‘El Universo de la Física’ o ‘El Mundo de la Física’). Fue producida por la PBS, la televisión pública norteamericana (sí, existe) y por Intelecom en 1985. Cada episodio era una clase magistral, con pupitres y pizarra incluída, de un aspecto de la física. De hecho están pensados para ser puestos en las clases de los institutos norteamericanos. Incluso hoy día, la serie se sigue vendiendo a los centros en ediciones renovadas en DVD.

El profesor-presentador de ‘El Universo Mecánico’ era David Goodstein, profesor de física del California Institute of Technology. Las lecciones están contadas tal y como nos hubiera gustado que nos las contaran a nosotros en los tiempos del instituto. Se incluyen abundantes ejemplos, gráficos e infografías de la época (un poco cutres hoy día) que hacen que comprender los principios avanzados de la física sea sencillo. No se escatima tampoco en sobreimpresionar montones de fórmulas, desde las más sencillas a las más complejas, siempre explicando su origen empírico. La serie prácticamente cubre todo el espectro (nunca mejor dicho) de la física de nivel elemental (la inercia, la conservación de la energía, el movimiento armónico, las leyes de Kepler, el electromagnetismo… así hasta 52 lecciones.

En España se emitió a principios de los años noventa en La 2, dentro de lo que se llamó la televisión educativa. Los capítulos que me he bajado con el eMule son grabaciones pobres en VHS de aquella época. A pesar de esto, sigue siendo una buena forma de recordar la física de los tiempos del instituto, adquirir una base elemental de conocimientos sobre esta ciencia o presumir de «friki» y de raro ante los amigos y familiares.

1 de junio de 2007

40 años de ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’

La famosísima portada de Sgt. Peppers

He estado revisando los DVD de la ‘Beatles Anthology’. Hay una parte en el 6º DVD en la que John Lennon llega en un mini negro a los estudios Abbey Road de Londres. Un periodista apostado a la puerta le pregunta que si los Beatles se separarían en 1967. La misma pregunta se la hicieron a Ringo, a George Harrison y la Paul McCartney. Durante meses, la banda de Liverpool estaba muda. No había noticias sobre ellos. Pero, lejos de tomar carreras en solitario, los Beatles estaban preparando ya lo que sería su nuevo álbum. Un trabajo revolucionario en la historia del grupo y también en la de la música pop.

Primero llegaría un sencillo, quizás uno de los mejores publicados hasta la fecha. Ni más ni menos que ‘Strawberry Fields Forever’ (con un videoclip que es pura vanguardia incluso hoy) y ‘Penny Lane’ como cara B. Todos coinciden en que se trató de un avance de lo que posteriormente sería ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’. La idea de crear una banda imaginaria, alter ego de los Beatles, fue idea de McCartney tras un viaje a América. En realidad era una parodia de los largos nombres con que las bandas del hippismo norteamericano se bautizaban.

El álbum finalmente se publicó un 1 de junio de 1967 y se concebía como una sucesión de shows en falso directo, con un presentador que introducía a los artistas (Sgt. Pepper o Billy Sears), aunque la idea se quedó a medias. Tras los primeros temas, el resto se desarrolló como un disco «normal». Se tuvo total libertad de experimentación y cualquier idea para obtener un sonido que nunca se hubiera escuchado antes era bien recibida.

La portada no fue menos rompedora. Si famosa es la música, casi lo es más el diseño en sí mismo, con un collage de personajes famosos junto a la banda del Sargento Pimienta que, por supuesto, eran los Beatles con estrafalarios uniformes inspirados en los del Ejército de Salvación británico. En el aspecto formal fue la primera vez que en un disco pop se unían los temas y también el primero en el que se incluían las letras. Según se cuenta (yo no lo he comprobado) en las primeras ediciones, al final de la cara B el surco del vinilo entraba en un bucle de forma que no terminaba nunca, repitiendo una y otra vez una serie de sonidos, entre ellos un ultrasonido sólo audible para los perros.

Excentricidades aparte, ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ nos ha dejado algunos de los mejores y más innovadores temas de la banda como ‘With a little help from my friends’, ‘Lucy in the sky with diamonds’ (y todo el asunto del LSD) o ‘A day in the life’ (mi favorita del disco).

El videoclip de ‘A day in the life’:

Pequeño reportaje en inglés sobre la portada del ‘Sgt. Pepper’s’:



rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,077 segundos.
Gestionado con WordPress