Aunque no es un disco publicado este año, sino en el infausto y olvidable 2020, sí que acabo de descubrirlo. Se trata de ‘Cancionero Estoico’ de los albaceteños Vermú. Un disco de debut de unos manchegos que tienen mucho que decir. Hace años comentaba por aquí la moda por entonces de hacer pop-rock con influencias de las raíces folclóricas de diferentes territorios al margen del obvio y omnipresente flamenco. Así, vimos lo que hizo Rodrigo Cuevas, Lorena Álvarez y Su Banda Municipal, Klaus & Kinski o incluso La Bien Querida entre muchos otros. Siguiendo esa estela, Vermú ha hecho lo propio con el pop independiente y el folclore manchego, una mezcla curiosa pero coherente y muy interesante.
‘Cancionero Estoico’ tiene mucho de cantautor contemporáneo (se ha hablado de múltiples referencias a Nacho Vegas, lo cual es cierto), de pop independiente (imposible no recordar ‘Segundo premio’ o ‘Santos que yo te pinte’ de Los Planetas al escuchar ‘Canto alegre’, o a Lori Meyers o León Benavente en ‘A la Virgen’) y siempre con los toques de instrumentos tradicionales. No nos podemos olvidar de las letras, bastante buenas, nos hablan del desarraigo, de las redes sociales, de política… En definitiva, de la vida real de hoy con un toque sombrío y pesimista.
Como digo siempre, la música nos reserva, cuando menos lo esperamos, agradables sorpresas. Una pena no haberlos descubierto antes para que entraran en la lista de lo mejor del año. 8/10.
Llevo ya unos cuantos años siguiendo a La Femme, una banda francesa que ha ido escalando poco a poco en calidad y también en reconocimiento nacional e internacional. Sus dos primeros trabajos, ‘Psycho Tropical Berlin’ (2013), que nos gustó pero también decepcionó un poco, hasta ‘Mystère’ (2016), que mejoraba el conjunto de su predecesor a cambio de no tener sencillos sorprendentes, parece que fueran la preparación para esta, su consagración definitiva. ‘Paradigmes’ es un disco mutante, sorprendente, barroco y nada previsible. Los de Biarritz evolucionan en su sonido con ecos tropicales lejanos y soluciones instrumentales magistrales. Cobra más protagonismo la voz de Sasha Got en detrimento de la de Marlon Magnée, otro punto a favor.
Describir este ‘Paradigmes’ es complejo, algunos lo han intentado, pero no seré yo quien los emule. Sólo diré que contiene pelotazos de primer nivel. Los tres que abren el disco, ‘Paradigme’, ‘Le sang de mon prochain’ y ‘Cool Colorado’ son canela fina. Eso no quiere decir que lo que siga a continuación sea para menos. ‘Foutre le bordel’, ‘Disconnexion’ o ‘Foreigner’ nos recuerda a Plastic Bertrand y al mejor electropop francés de los ochenta. ‘Le jardin’, ya avanzado el tracklist nos ofrece el primer tema en castellano del grupo, con referencias a la virgen de La Macarena y un videoclip imperdible. Completan la «trilogía tranquila» que cierra el disco la bonita marcianada ‘Va’ y ‘Tu t’en lasses’.
En definitiva, un disco que se puede escuchar y disfrutar perfectamente de una sentada sin tocar el mando, lo cual hoy día, con la cultura de la abundancia digital (la oferta musical es brutal), es un gran logro. Bien por ellos. 8,5/10.
Retomamos los comentarios de discos con Unidad y Armonía, una banda –casi un supergrupo– granadina encabezada por Miguel Martín de Lori Meyers y con ilustres de la escena local como Popi González. Su segundo trabajo tras ‘Uno de Estos Días’ (El Ejército Rojo, 2018) es ‘Un Verano Invencible’ (Casa Maracas, 2021). Se trata de un auténtico artefacto sónico psicodélico deudor de grupos clásicos del rock progresivo patrio como Los Módulos o foráneos como Pink Floyd –especialmente resuena ‘Atom Heart Mother’— Tangerine Dream o Can.
El contrapunto a los desarrollos de duración media (este trabajo no cuenta con temas muy largos) es la versión de ‘Soy una nube’, cantada por Soleá Morente. El original es de 1972, y fue interpretada por el ignoto duo colombiano Elia y Elisabeth. Otros temas que nos hacen volar son el arranque ‘Rayos de sol’ o la insuperable sinfonía lisérgica ‘Somos excusa’. ‘El principio y el fin’ nos acerca a los anteriormente mencionados Módulos o a Los Brincos más evolucionados mientras que ‘Domingo de Ramos’ aporta un cierto regusto a los sintetizadores analógicos de Wendy Carlos. El disco queda abrochado con otro de los cortes destacados, ‘El mar no es más que un pozo de agua oscura’, un cierre a la altura del nivel magistral de toda la colección.
En conclusión, creo que va a ser uno de los mejores álbumes nacionales del año y, por supuesto, una de las sorpresas más agradables de lo que llevamos de temporada. 8/10.
La rareza del año evidentemente no solo nos ha afectado a nosotros. A nivel internacional el panorama distópico ha sido en parte parecido aunque muy matizado. En lo musical, hemos asistido al resurgimiento de bandas clásicas como The Flaming Lips o solistas ya convertidos en institución como Benjamin Biolay. Junto a ellos, las nuevas hornadas de músicos que se abren paso con fuerza. Ahí tenemos a Fontaines D.C., con un renovado estilo pop y post punk y con ademanes de grandes estrellas. Su debut es más que prometedor y su tema ‘Televised mind’ es un hit nato. The Orielles y Best Coast son las otras sorpresas que hemos podido escuchar este año. A estos nombres añadiremos otros más como Porridge Radio, Alexandra Savior, Sister Species, los portugueses Plegde y su angustiosa ‘Wrong planet syndrome’ merecen una mención especial. Un panorama internacional que, en definitiva, ha sido muchísimo más interesante que en años precedentes. Pero dejemos la charla de un lado y vamos con el repaso:
Discos internacionales favoritos de 2020
Best Coast – Always Tomorrow. El quinto disco de los ya veteranos californianos nos ofrece un repertorio de temas de influencias noventeras del power pop y el punk pop más melódico con voz femenina. Temas con aires ligeramente sesenteros y del grunge más suave (al menos en la música, que no en las letras, que son puro veneno). Un disco que sin ser excesivamente original, cumple con creces.
Fontaines D.C. – A Hero’s Death. Si Irlanda ha sido siempre cuna de músicos pop rock, daba la impresión de que en los últimos años se estaba quedando un poco atrás. Estos chicos han venido para remediarlo con este segundo disco, continuación del que publicaron el año pasado. Pero en 2020 se han convertido en una de las sensaciones en las listas independientes europeas. Fontaines D.C. nos ofrece melodías lánguidas, deudoras de bandas como Joy Division (esa voz de Grian Chatten nos recuerda a veces al añorado Ian Curtis, sobre todo en su forma tan monocorde como emocional de cantar) y otras del post-punk de las islas. Es cierto que no es un disco fácil, pero una vez entra no saldrá nunca de nuestra cabeza.
Benjamin Biolay – Grand Prix. El gran crooner de la neochanson francesa regresa este año con un disco interesante, variado, melodramático, con ciertos aires retro, pero siempre con el buen gusto que se le da por supuesto. Toca muchos palos diferentes, desde el rock hasta el tecnopop, pero siempre con el denominador común de esa voz inconfundible que nos recuerda a Gainsbourg. No en vano, en el país vecino ya lo han nombrado como su sucesor. Desde luego en glamour, elegancia y buen hacer tiene un buen alumno. Un trabajo muy interesante para quienes como yo le habíamos perdido la pista en los últimos tiempos.
The Orielles – Disco Volador. Estos británicos han sido una de las sorpresas internacionales del año. Este segundo larga duración sigue con su particular fusión entre el pop del C86, el jazz cósmico y los sintetizadores analógicos. Como unos Stereolab más desenfadados y mucho menos encorsetados. Contiene temas inolvidables como ‘Whilst the flowers look’ que se convierten en clásicos instantáneos.
The Flaming Lips – American Head. Después de unos años con una trayectoria un tanto errática y con propuestas musicales bastante excéntricas y poco acertadas, regresan a la cordura con un disco repleto de medios tiempos, psicodelia de la clásica, ataques sinfónicos, space rock y temas en los que reconocemos a los Flaming Lips de toda la vida. Y eso siempre es un gusto. ‘American Head’, al menos en mi opinión, está a la altura de sus mejores trabajos (‘The Soft Bulletin’ o ‘Yoshimi Battles the Pink Robots’), lo que demuestra que los norteamericanos no han perdido la forma a pesar de extrañas incursiones de años recientes.
Mis canciones internacionales favoritas de 2020
Fontaines D.C. – Televised mind
Sister Species – Heat death (hold me here)
Alexandra Savior – Can’t help myself
Porridge Radio – 7 seconds
Indochine – Nos célébrations
Cruel Hearts Club – Dirty rotten scum
Pledge – Wrong planet syndrome
The Flaming Lips – Flowers of Neptune 6
Still Corners – The last exit
Benjamin Biolay – Papillon noir
Para terminar, los videoclips y video lyrics que he encontrado, en orden inverso:
Hemos vivido un año extraño, en el que todos pudimos ser infractores, en el que lo normal se volvió anormal y viceversa. Hemos vivido (y aún vivimos) en un capítulo de ‘Black Mirror’. Indudablemente y aunque no lo queramos, el panorama musical de la distopia 2020 refleja en muchos aspectos esta anomalía. Al menos en mi caso ha sido así. Pero no todo ha sido malo. Este ha sido un año Triángulo de Amor Bizarro, lo que significa que desde que se publico su disco homónimo el 21 de marzo (en pleno encierro domiciliario forzoso y sin saber lo que iba a ocurrir), sabíamos que iba a arrasar sobre todo lo demás. Pero también hemos tenido sorpresas muy agradables «como las de antes». Ahí están Ginebras con su frescura y su estupendo disco ‘Ya Dormiré Cuando Me Muera’. Siguiendo con el lado oscuro los discos de Futuro Terror o El Columpio Asesino también son perfectas bandas sonoras de lo que hemos vivido.
Las canciones tampoco están exentas del toque distópico. Desde el tecnofuturismo de Wind Atlas hasta el pop punk de Biznaga, pasando por Pantocrator, Niña Polaca o Belako, el espectro que cubre el 2020 en cuanto a temas musicales patrios es muy amplio, con buenas melodías, buenas letras y a veces el punto inquietante que no nos vamos a poder sacudir de encima en mucho tiempo. Vamos con el repaso:
Discos nacionales favoritos de 2020
Arista Fiera – Cromatismo Doméstico. Desde Málaga nos llegó esta banda con su primer trabajo largo. Muchos medios tiempos, distorsión eléctrica, shoegaze, algo de dream pop y mucho del pop independiente que tanto nos gusta. Una amalgaba bien construida cuyo resultado es bien redondo.
Futuro Terror – Sangre. Los alicantinos dejaron este 2020 su segundo trabajo hasta la fecha. Un disco repleto de punk y post punk nuevaolero en la línea de las bandas más oscuras del pop rock de los ochenta. Temáticas soviéticas en las geniales letras e instrumentaciones contundentes en una colección de canciones impecable y demoledor. ‘Frío’ o ‘Komsomol’ son maravillas para enmarcar.
El Columpio Asesino – Ataque Celeste. Cuando poco esperábamos ya de los pamploneses presentan por sorpresa este ‘Ataque Celeste’ siguiendo la línea distópica de sus últimos trabajos. Menos rock y más synth pop para un disco corto (solo ocho temas) pero intenso. Sabemos que no es su mejor trabajo pero tampoco nos importa. ‘Sirenas de Mediodía’ es otra canción para la banda sonora de 2020.
Ginebras – Ya Dormiré Cuando Me Muera. Aunque ya con su debut en sencillo ‘La típica canción’ nos conquistaron completamente, el estreno en largo es la confirmación de lo que estas chicas son capaces de hacer. Letras costumbristas, melodías muy pegadizas y una desenvoltura poco común para unas debutantes. Imposible escuchar las canciones solo una vez.
Triángulo de Amor Bizarro – oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ. Ya dijimos que 2020 es un año Triángulo de Amor Bizarro. Eso significa que desde hace ya unos cuantos años copan las listas de mis favoritos nacionales, bien en discos, bien en canciones o en ambas (como es esta ocasión). Los coruñeses vuelven a sacudir la escena independiente estatal con una auténtica obra maestra que, esta vez sí, veo complicado que puedan superar. Hemos de rendirnos completamente ante un trabajo oscuro, distópico, esperanzador y que nos sabe a leyendas ancestrales, a hierro, a pantallas y a chips de silicio. Todo lo que se diga de ellos ha de ser necesariamente hiperbólico. No nos queda otro remedio. Disfrutemos mientras podamos.
Mis canciones nacionales favoritas de 2020
Triángulo de Amor Bizarro – Folía de las apariciones
Ginebras – Crystal Fighters
Niña Polaca – Madrid sin ti
Futuro Terror – Komsomol
Pantocrator – No te puto pilles
Wind Atlas – Dos ojos
Emilia, Pardo y Bazán – Madriz Central
Biznaga – 2K20
Adiós Amores – Charlotte
Belako – Tie me up
Para terminar, los videoclips y video lyrics que he encontrado, en orden inverso:
Aprovechando que ahora pasamos mucho tiempo en casa he comenzado a digitalizar algunas casetes con material de lo más variopinto. Son muchas las cintas que mantengo almacenadas, al menos unas trescientas, con grabaciones de diversas calidades y procedencias. De entre ellas he comenzado por los viejos programas de radio, algunos que yo mismo busqué por la red sin éxito, como por ejemplo ‘Bértigo’. Se trataba de un extraño programa radiofónico que fue emitido por la cadena 40 Principales en los años noventa. Yo sabía que tenía la grabación de al menos las dos primeras emisiones completas –después descubrí fragmentos de otros–.
Así que me puse manos a la obra y digitalicé ese material. El resultado es que ‘Bértigo’ y aquella primera emisión del martes 17 de enero de 1995 y la segunda del día 24, han envejecido bastante bien y todavía hoy me parece innovador y rompedor. Ni que decir tiene que en la actualidad a nadie se le ocurriría emitir algo parecido en una radiofórmula al uso, pero los noventa eran otros tiempos. Gracias a ‘Bértigo’ escuché por primera vez a Elastica, a Nine Inch Nails, a Echobelly o a Shed Seven. Cierto que tenía cierta tendencia hacia un rock alternativo que nunca ha sido de mi gusto, pero el conjunto resultante era coherente y atractivo.
Detrás de este programa estaba el crítico musical y periodista Santiago Alcanda, que hacía las veces de Maese Bértigo, el conductor del programa, un ciborg cuya parte humana había sido rescatada de un accidente de tráfico la nochevieja de 1993. Vamos, un Robocop de las ondas radiofónicas, algo esnob e irreverente y con gusto por la literatura del siglo XIX y XX. He subido a archive.org aquel primer programa para disfrute de todos…
La década que no termina en 2019 nos ha dejado también una cantidad considerable de discos y canciones interesantes a nivel nacional. Recordaremos estos años como el de la consagración de Triángulo de Amor Bizarro. Los gallegos son sin duda los auténticos triunfadores con una progresión ascendente a cada nuevo disco. A fecha de escribir estas líneas estamos esperando su nuevo trabajo que verá la luz en 2020. También otros grupos como El Columpio Asesino o La Bien Querida alcanzaron su madurez y sus mejores trabajos. Vivimos con tristeza la separación de Klaus and Kinski y el nacimiento de otras como Dolorosa o León Benavente. En definitiva, un buen número de discos y de canciones interesantes que nos deja esta espectacular década musical a nivel nacional. Ojalá que el decenio que entra sea la mitad de fructífero que el que (no) abandonamos la semana que viene. Ahí va el listado:
Discos nacionales favoritos
Triángulo de Amor Bizarro – Salve Discordia (2016)
Dolorosa – Que el Mañana Sea Bueno (2017)
El Guincho – Pop Negro (2010)
Klaus and Kinski – Herreros y Fatigas (2012)
El Columpio Asesino – Ballenas Muertas en San Sebastián (2013)
León Benavente – León Benavente (2013)
Maria Arnal i Marcel Bagés – 45 Cerebros y 1 Corazón (2017)
Tremenda Trementina – Sangre Pop (2014)
Manel – 10 Milles Per Veure Una Bona Armadura (2011)
Nacho Vegas – Resituación (2014)
La Bien Querida – Fiesta (2011)
Lori Meyers – Cuando el Destino Nos Alcance (2010)
Solletico – Erra (2016)
Delorean – Subiza (2010)
Los Directivos – Por Amor y Jerarquía (2010)
Exquirla – Para Quienes Aún Viven (2017)
Tom Boyle – Vuelve a Empezar (2018)
Medalla – Medalla (2018)
Gaua – Ritual (2019)
Lagartija Nick – Crimen, Sabotaje y Creación (2017)
Canciones nacionales favoritas
El Guincho – Bombay
Triángulo de Amor Bizarro – Les llevaré mi cruz
Manel – Benvolgut
Dolorosa – La vida es triangular
El Columpio Asesino – Ballenas muertas en San Sebastián
Los Planetas – Islamabad
Solletico – Valentina
Klaus and Kinski – El día de los embalsamados
Tremenda Trementina – Lo mejor
Pablo und Destruktion – Limonov, desde Asturias al infierno
Detergente Líquido – Todo es tan fantástico como el cartel de una farmacia
La Bien Querida – Monte de piedad
León Benavente – Ánimo, valiente
Odio París – Cuando nadie pone un disco
Russian Red – Casper
Los Evangelistas – Yo poeta decadente
Señores – Verbena en la plaza del pueblo
Triángulo de Amor Bizarro – Barca quemada
All La Glory – La noche silenciosa
La Bien Querida – Carretera secundaria
Klaus and Kinski – Soneto
Triángulo de Amor Bizarro – Estrellas místicas
Salonica – Puzzle
El Columpio Asesino – Babel
Los Ingenieros Alemanes – Saber y ganar
Amaia – Quedará en nuestra mente
Joe Crepúsculo – Leyenda
Maria Arnal i Marcel Bagés – 45 cerebros y 1 corazón
Sierra – Golpes
Joaquín Pascual – Rick y Rachael
Tom Boyle – Hojas amarillas
Alborotador Gomasio – Las sombras
Lagartija Nick – El teatro bajo la arena
Papá Topo – Lo que me gusta del verano es poder tomar helado
Lori Meyers – Mi realidad
Die Katapult – Bäckerei digital
Nacho Vegas – Adolfo suicide
Mujeres – Vivir sin ti
Disciplina Atlántico – Parquesol
Gaua – Duelo
Medalla – Montaña cruces
El Lado Oscuro de la Broca – Los líderes africanos
Los Lagos de Hinault – El correo del zar
Dulce Pájara de Juventud – Feel
Dolores – Cortafuegos
Souvenir – No es el final
Linda Guilala – Chicas guapas (que van a trabajar en moto)
Renaldo and Clara – Fent amics
Trepàt – Onix
Birkins – Chantal (o cómo dar de lado a una canción)
Y finalmente, una lista en orden inverso con algunos de los videoclips…
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