No ocurre muy a menudo, pero pasa. Cada diez o veinte discos mediocres que escucho llega uno que sobresale de los demás. Es entonces cuando comienzo a prestarle más atención y a interesarme por obtener más información. Algo así me ha pasado con Prin’ La Lá, una banda de tres chicas cordobesas apadrinadas por su primo Fernando Vacas (alma de Flow). En realidad él es el «cerebro en la sombra» y artífice de esta estupenda aberración musical.
Isabel, Macarena y Blanquita apenas suman cuarenta años entre las tres, pero han publicado posiblemente uno de los discos nacionales del año. ¿Por qué? Por unas letras ingeniosas y diferentes y unas melodías endiabladas y pegadizas a medio camino entre el folk, el pop más pop y la música clásica. Toques angelicales para un disco con dobles intenciones, que, como los cuentos de hadas, mantiene una pincelada de crueldad y sordidez soterrada. El nombre con que Fernando las bautizó hace referencia al perro imaginario del delirante mundo de los hermanos Leopoldo María y Michi Panero. Nada es casual.
También me enteré de que hace unos días, el suplemento de tendencias EP3 de El País las sacó en portada y les dedicó un extenso reportaje que acabo de leer y que creo que no les hace justicia por buscar la anécdota y la lectura fácil más que interesarse realmente por la música.
Aunque todo el disco es más que notable, desde mi punto de vista hay varias cumbres. ‘Naves que dan vueltas a un balón’, con su melodía casi espectral, ‘En los pantanos de la memoria’, ‘Verano fatal’ (el contrapunto extrovertido y alegre) y ‘Con sentido y sin sentido’.
Cada momento tiene sus canciones. No importa si el tema está de moda, está sonando ahora o sonó hace veinte años. De aquí en adelante voy a ir reflejando cual es mi «canción del momento». También siempre que sea posible, intentaré que pueda escucharse desde la web.
‘In transit’ es un tema escrito e interpretado por Albert Hammond Jr., componente de la banda neoyorkina The Strokes. Es hijo del músico del mismo nombre, muy popular en los años setenta. Es curioso, pero ‘In transit’ es una especie de «autoversión» de ‘By the way’, un instrumental compuesto para un documental sobre The Strokes realizado en 2001.
Esta mañana me enteré de los grupos que participarán en el próximo Festival Audiovisual Exponentes ’07, a celebrar el día 3 de marzo en el Centro Cultura de Caja España. En su página web pueden consultarse las diferentes actividades que se han organizado. Ya hay docenas (o cientos) de carteles pegados por las paredes de Zamora.
Si el año pasado la selección de bandas fue exquisita (12twelve, Clovis, Remate y El Hijo), este año las cosas prometen mucho más, ya que se contará con las actuaciones en directo de El Columpio Asesino, Niños Mutantes y Schwarz. Tres grandes grupos, aunque mis preferencias se decantan hacia los terceros. Al igual que el año pasado, las actuaciones musicales sólo serán una parte del festival, que contará además con acciones audiovisuales como videoperformances y actividades interactivas.
El festival está organizado por la Asociación Cultural Expediciones y colaboran varias instituciones públicas y privadas, así como locales de la ciudad.
Para cualquier aficionado a los Beatles, elegir un sólo disco es una tarea poco menos que imposible. Pero si hay un momento que supone un punto de inflexión entre las dos principales etapa de los de Liverpool, ese momento es el año 1965. A lo largo de ese período publican dos álbumes: ‘Help!’ y ‘Rubber Soul’. El primero de ellos es quizás la apoteosis de la «beatlemanía clásica» y contiene alguno de los temas más emblemáticos de la banda como la titular o ‘Yesterday’. Pero los Beatles dieron un salto de gigante con su siguiente álbum. ‘Rubber Soul’, publicado el 3 de diciembre de 1965, es un giro notable en su carrera y para mí, el comienzo de su mejor etapa. Este cambio está influido por las drogas psicotrópicas y el comienzo de todos los movimientos contraculturales que cambiarían la forma de concebir el mundo a lo largo de los años siguientes.
Temas como ‘Drive my Car’, ‘Norwegian Wood’ (con George Harrison tocando el sitar), ‘Michelle’ o ‘In My Life’ eran composiciones que quizás un año antes serían impensables. La complejidad iba en aumento. Comenzaba una nueva etapa para la música pop y para el mundo. Sus dos álbumes posteriores (‘Revolver’ en 1966 y ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ en 1967) lo confirmarían.
Una de las bandas que pudieron haber sido importantes en el 2006 pero que se me quedaron por el camino ha sido Grupo Salvaje con su trabajo ‘Aquí Hay Dragones’ (Acuarela, 2006). El motivo de este olvido casi voluntario fue la decepción que me produjo su primer disco ‘In Black We Trust’ (Acuarela, 2003). Cuando supe que en 2006 habían publicado nuevo material, fui reticente. Pero cometí un gran error, porque ‘Aquí Hay Dragones’ pudo ser sin ninguna duda uno de los discos nacionales del año.
Su sonido recuerda nítidamente al de bandas gloriosas como Pribata Idaho o Migala, a su vez herederas de muchos grandes de la música norteamericana. No en vano, componentes de estos dos grupos forman parte de Grupo Salvaje. La voz de Ernesto González (voz también en Pribata Idaho) llena de tensión e inquietud cada uno de los temas e incluso le da toques cinematográficos. Cantado en inglés, algo ya inusual en el panorama nacional, ‘Aquí Hay Dragones’ es una recorrido por la zona oscura del ser humano, sobre todo en condiciones extremas, sin olvidar la aventura. De hecho dedican tres temas a Robert Scott, primer humano en llegar a la Antártida y el título del disco hace referencia a los mapas antiguos, que avisaban con ‘Aquí Hay Dragones’ el final del mundo explorado.
Se trata, en definitiva, de un gran disco de una gran banda que injustamente por mi parte olvidé para las listas de 2006. Culpa mía.
La gente de la Sala Berlín me han comunicado que la banda madrileña PAL cerrarán su gira en Zamora con un concierto que se celebrará el próximo día 26 de enero a las 22 horas. PAL quizás son una de las nuevas bandas más interesantes surgidas en los últimos tiempos.
Siempre con espíritu experimentador, han ido puliendo y perfeccionando su sonido a lo largo de su todavía corta carrera hasta llegar a su último trabajo ‘Canciones Hacia el Fin de una Especie’ (Limbo Starr, 2006). Yo los descubrí hace unos meses, antes de que tocaran en el Festival Proactive del pasado septiembre. Su música evoca la psicodelia más experimental de los años setenta, sobre todo del krautrock alemán (Neu!, Can…). Si hemos de buscar referencias más cercanas, yo me inclinaría por Manta Ray, con quienes guardan quizás alguna similitud.
Para todos aquellos aficionados a la música, a las nuevas bandas nacionales y no tienen reparos a la hora de escuchar nuevas propuestas este concierto es una gran oportunidad para ver un grupo que ya es una firme promesa para el futuro.
No tenía ni idea. Cuando leí la noticia de que Morrissey, el ex-líder del legendario grupo The Smiths, se había ofrecido a representar al Reino Unido en el Festival de Eurovisión. Al parecer, la historia viene del año pasado, cuando hizo algunos comentarios en un tono irónico sobre su presencia en el próximo festival de la canción europea. Pues la BBC le ha tomado la palabra y ha establecido contactos con el músico para llegar a un posible acuerdo. Yo personalmente me tomo la noticia con mucha cautela, porque puede ser un simple golpe de efecto que se convierta en humo. Si al final se confirmara, sería algo insólito en los más de cincuenta años del festival, tradicionalmente destinado a participantes noveles poco conocidos.
Eurovisión, que durante los años ochenta y noventa llegó a estar bajo mínimos, ha recuperado en esta década parte de la popularidad perdida. La incorporación de grandes estrellas de la música transformaría el certamen en un gran evento. Pero… ¿tenemos nosotros un Morrissey? Me he hecho esta pregunta varias veces y no he encontrado una respuesta.
Steven Patrick Morrissey formó parte de la banda de culto The Smiths entre 1982 y 1987. En esos cinco años se labró una carrera impresionante y es considerado uno de mejores y más influyentes grupos de los ochenta, tanto para el mundo independiente como para el stablishment. Su carrera en solitario ha sido más discreta, aunque nunca ha dejado de ser brillante. Sus letras repletas de ironía y amargura son modelos a seguir por las generaciones que le han seguido.
¿Tenemos a alguien así en España? Podrían barajarse algunos nombres: Jaime Urrutia, de Gabinete Caligari, el maltrecho Antonio Vega, Josele Santiago, ex-Enemigos, Manolo García o… ¡Sr. Chinarro!. Sería interesante ver a alguno de estos clásicos nacionales cantando en Eurovisión. Pero me temo que eso no va a ocurrir nunca.
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