rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín desde 2004.
19 de Junio de 2015

Cuando Zamora salió en el cine: ‘Los Diablos Rojos’

José Luis Viloria, a pesar de su breve carrera en el mundo del cine largometraje, ha sido hasta la fecha el principal cineasta, junto con Heptener, que ha dado Zamora. A lo largo de su larga carrera ha dirigido multitud de reportajes para televisión y cine, centrándose sobre todo en el documental y muy poco en la ficción. Hace unos días, investigando sobre el cine en Zamora, me encontré con el documental ‘Cien Años de Zamora en el Cine’ (1997). Se trata de una fuente de datos casi inagotable para futuras pesquisas. El primer fruto es una de las dos películas largometrajes que realizó Viloria: ‘Los Diablos Rojos’.

Gracias al usuario fjmc39 de YouTube, que ha colgado íntegra la película, hoy podemos ver este documento hasta ahora perdido y de gran valor histórico (y curioso) para la ciudad. Producida en 1966 con unos medios bastante precarios, cuenta la historia de una banda de timadores que llega a Zamora y su relación con una banda de muchachos. El argumento en sí diría que es lo de menos en una cinta rodada íntegramente en varias localizaciones, como las inmediaciones del río, la estación de trenes, la calle San Torcuato, el Café Central, el recinto ferial de La Vaguada en los tiempos en que allí se celebraba la feria de ganado o el derribado colegio Corazón de María.

Os dejo con la película dividida en tres partes:

10 de Enero de 2015

La revista ‘Merlú’ y el urbanismo de Zamora en los años sesenta

La revista anual ‘Merlú’ se editó entre 1950 y 1983 con motivo de la semana santa de Zamora. A lo largo de todo este tiempo, Radio Zamora de la Cadena SER con la ayuda de la imprenta del Bazar Jota, sacaron adelante esos 33 números en los que no sólo se hablaba de pasos y cofrades, sino que –visto con los ojos de un lector actual– nos aporta mucha información sobre la ciudad en esos tiempos. Uno de los aspectos más curiosos que me ha llevado a escribir este artículo es la profusión de fotografías y textos sobre las nuevas construcciones y proyectos urbanísticos que tenían lugar en Zamora. La mayoría de ellos se llevaron a cabo, pero otros se quedaron como meras anécdotas. Traigo aquí una selección de algunas de las más interesantes.

Casa Sindical de la Plaza de Alemania (1961)

Este recorte anuncia casi con júbilo el inicio de las obras de lo que sería la sede de los sindicatos franquistas en los años sesenta. Este perfil inconfundible para todos los zamoranos inauguró el despropósito urbanístico de la Plaza de Alemania. Hoy sigue siendo la sede provincial de los principales sindicatos nacionales. Como puede verse en el texto, el autor se deshace en elogios hacia este nuevo proyecto. Era lo que se llamaba progreso y que luego hemos llamado “desarrollismo”.

Museo de Semana Santa (1963)

Otro edificio que todo zamorano debe conocer es el Museo de Semana Santa. Edificado en pleno casco antiguo, su estética da mucho que pensar. Al menos a mí siempre me ha parecido horrendo, mucho más si se compara con su entorno. Justo al lado está una de las iglesias románicas más antiguas y emblemáticas, la de Santa María la Nueva, donde tuvo lugar el famoso Motín de la Trucha.

Edificio La Torrecilla (1965)

Volvemos a la maltratada Plaza de Alemania para mirar una fotografía de las obras del edificio de La Torrecilla, situado en uno de los flancos donde estuvo la puerta de San Torcuato y parte de la muralla. Su fachada inconfundible mira también hacia la Plaza del Maestro. Este bloque de viviendas, oficinas y locales comerciales está considerado como uno de los primeros de la llamada “arquitectura moderna” en la provincia. También contribuyó a afear la plaza…

Sucursal del Banco Castellano (1967)

Aún hoy puede verse grabado el nombre de este banco desaparecido, como una reliquia del pasado. El edificio, hoy protegido, es en la actualidad una sucursal del BBVA. Las esculturas de la fachada que mira hacia la calle Santa Clara y hacia la iglesia de Santiago del Burgo son un clásico ya de la ciudad…

Proyecto de plaza para el nuevo centro de la ciudad (1970)

En los años sesenta la ciudad de Zamora había crecido mucho y no siempre controladamente. Junto a algunas modernas construcciones aún quedaban solares enormes. Este proyecto aparecido en ‘Merlú’ en 1970 era una vieja aspiración del Ayuntamiento sobre cómo urbanizar el espacio libre más allá de la puerta de Santa Clara, o sea, fuera del recinto amurallado, donde ya se levantaban algunos nuevos bloques de viviendas, y organismos públicos junto a los viejos chalés de las familias pudientes. Consistía básicamente en prolongar la calle Lope de Vega para cerrar una manzana donde se construiría una plaza de tamaño mucho menor al que finalmente se hizo, y sin parque. ¿Qué sería Zamora hoy sin el Parque de La Marina donde todos hemos jugado de pequeños? Sí, en aquella época el progreso era eso…

29 de Octubre de 2014

Santa Maria in Cosmedin de Roma

Lo malo de no ir suficiente informado a visitar lugares históricos es que a la vuelta uno se arrepiente de no haber profundizado más en esa visita. La iglesia de Santa Maria in Cosmedin es una de las más populares de Roma, pero no precisamente por lo que atesora en su interior, ni por su arquitectura. En una de las paredes de su pronaos se encuentra desde el siglo XVII la tapa de cloaca más famosa del mundo, conocida como la Bocca della Verità (Boca de la Verdad). Cada día cientos de turistas meten la mano en su boca desgastada esperando no ser mordidos por sus mentiras.

Cuando estuvimos, no pasamos de ser uno más en la cola, a la que llegamos justo en el límite de la hora de cierre. Tras la foto de rigor entramos en el templo para salir por la sacristía, que hacía las veces de tienda de recuerdos. Pero en ese breve trayecto nos fijamos en su interior. No era, desde luego, como las otras iglesias que habíamos visto. Más nos recordaba a una sinagoga, como las que habíamos visto en Toledo, con un artesonado de madera y unas paredes sin apenas decoración. Estaba bastante oscura y no nos detuvimos demasiado. La tienda/sacristía estaba presidida por un antiguo mosaico del siglo VIII que, según se contaba, provenía de la vieja basílica vaticana de San Pedro.

Pero había un par de cosas más que a priori no encajaban. Los vigilantes que controlaban la cola del exterior, donde se agolpaba todo el mundo, tenían aspecto y nombres árabes, según podíamos leer en sus acreditaciones. También el letrero de “Templo Católico de Rito Griego Melquita” llamó nuestra atención. Era evidente que no estábamos ante una iglesia más de Roma. Ya en el hotel buscamos por internet y encontramos una entrada dedicada a la Iglesia Greco-Católica Melquita. Se trata de una antigua secta cristiana oriental escindida durante varios siglos (desde 1052 hasta 1829) del catolicismo oficial. En la práctica es un fósil viviente de la antigua religión cristiana de rito bizantino, pero no ortodoxa, sino católica. Su origen está en Siria y Egipto y uno de los idiomas litúrgicos, además del griego o el latín, es el árabe. Es posible que los cuidadores provinieran de alguno de estos lugares. Es, en definitiva, una de las iglesias católicas orientales que aún se mantienen con un millón y medio de fieles aproximadamente.

Además, por lejano que nos parezca, tiene cierta relación con España. Según la Wikipedia: “La iglesia Melquita y a la cabeza su Patriarca es además Protectora de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, Belén y Nazaret cuyo Gran Maestre es en la actualidad Francisco de Borbón y Escasany, V Duque de Sevilla.”

Por último, una cita literaria. Santa Maria in Cosmedin aparece en la novela ‘El Último Catón’, de Matilde Asensi:

—¿Santa María in Cosmedín? —preguntó Glauser-Röist, poniendo cara de no saber de qué le estaba hablando.
Farag sonrío.
—¡Es increíble! —dijo—. ¿Hay un templo en Roma que tiene un nombre griego? Santa María la Bella, la Hermosa… Creí que aquí todo sería en italiano o en latín.
—Increíble es poco —murmuré, paseando arriba y debajo de mi pequeño laboratorio—, porque, además, resulta que es una de mis iglesias preferidas. No voy tan a menudo como me gustaría porque queda lejos de casa, pero es el único templo de Roma en el que se celebran oficios religiosos en griego.
—No recuerdo haber estado allí nunca —comentó la Roca.
—¿Ha metido la mano alguna vez en la «Boca de la Verdad», capitán? —le pregunté—. Sí, ya sabe, esa efigie terrorífica cuya boca, según dice la leyenda, muerde los dedos de los mentirosos.
—¡Ah, sí! Claro que he visitado la «Boca de la Verdad». Es un lugar imprescindible de Roma.
—Bueno, pues la «Boca de la Verdad» está situada en el pórtico de Santa María in Cosmedín. Gentes de todas partes del mundo descienden de los autocares que abarrotan la plaza de la iglesia, hacen cola en el pórtico, llegan a la efigie, meten la mano, se hacen la foto de rigor y se van. Nadie entra en el templo, nadie lo ve, nadie sabe que existe, y, sin embargo, es uno de los más hermosos de Roma.
—«El templo de María está bellamente adornado» —recitó Boswell.

24 de Octubre de 2014

Palabras romanas…

Como todos sabemos, Roma ha influido en nuestra cultura de forma clara desde que fuéramos invadidos allá por el siglo II a.C. Pero más allá de esto, existen palabras que directamente tienen su raíz en la misma capital italiana, en hecho ocurridos en ella o en lugares. Durante nuestro viaje descubrimos tres términos:

  • Palacio. El diccionario de la RAE no da pistas sobre su origen romano, pero lo cierto es que la voz latina palatium proviene del Mons Palatinus, una de las siete colinas de Roma, donde los emperadores construyeron sus grandes mansiones. De ahí, por extensión, sirvió para designar a cualquier casa grande y opulenta, normalmente residencia de reyes o nobles.
  • Grotesco. Sin marcharnos del Mons Palatinus seguimos con este adjetivo, normalmente despectivo, que según la RAE: “Ridículo y extravagante. Irregular, grosero y de mal gusto. Perteneciente o relativo a la gruta artificial.”. Nos tenemos que ir a la cuarta acepción para tener una pista que nos remite al término “grutesco”. Es aquí donde se nos dice lo siguiente: “(Porque imita los que se encontraron en las grutas, nombre con el que se conocen las ruinas de la Domus Aurea de Nerón, en Roma). adj. Arq. y Pint. Se dice del adorno caprichoso de bichos, sabandijas, quimeras y follajes.”. A este respecto, la Wikipedia dice lo siguiente:

    Se presume que los grutescos empleados desde el Renacimiento son imitaciones de pinturas descubiertas en grutas subterráneas de monumentos de la Antigüedad, principalmente en los baños de Tito y Livia en Roma, en la Domus Aurea de Nerón, en la Villa Adriana en Tívoli y en diversos edificios de Herculano y Pompeya. Benvenuto Cellini, en su autobiografía, refleja cómo el término grottesca o grottesche se comenzó a utilizar a partir del hallazgo, en 1480, de unas salas abovedadas de la Domus Aurea que habían permanecido sepultadas unos diez siglos. El desvelamiento de sus complejas decoraciones murales causó sensación en Roma e interesaron a pintores como Botticelli, Filippino Lippi, il Pinturicchio, Rafael, Giovanni da Udine, il Morto da Feltre, Bernardo Poccetti, Marco Palmezzano o Gaudenzio Ferrari.

  • Pasquín. Esta palabra tiene una historia curiosa. En la actualidad, la estatua de Pasquino se encuentra en la plaza del mismo nombre, en pleno centro de la Roma renacentista. Muchos visitantes pasan delante de los restos de esta escultura de la antigua Roma encontrada en las calles hace siglos sin percatarse de su importancia. No se sabe a ciencia cierta quién fue Pasquino, pero es posible que se tratara de un zapatero o un barbero que en época medieval, harto de no poder expresar sus opiniones verbalmente, fue pegando en el pedestal de esta vieja estatua carteles con críticas y sátiras al Papa y a los reyes y nobles de la ciudad. Finalmente, la definición de la RAE quedó como sigue: “(Del it. Pasquino, nombre de una estatua en Roma, en la cual solían fijarse libelos o escritos satíricos). Escrito anónimo que se fija en sitio público, con expresiones satíricas contra el Gobierno o contra una persona particular o corporación determinada.”
21 de Octubre de 2014

Pequeñas cosas sobre Roma

Roma. Cuando uno piensa en Roma le vienen a la cabeza dos cosas: El Vaticano y su influencia y el Antiguo Imperio que se expandió por todo el mundo conocido durante once siglos. Y no iríamos mal desencaminados. En mi reciente visita he podido comprobarlo. Pero antes de comenzar con otros asuntos, empezaremos con esas pequeñas cosas que sorprenden al viajero que aterriza en la capital italiana:

  • Tráfico y caos. Al igual que con otros asuntos, parece que las normas del tráfico son simplemente orientativas. No se suelen respetar los pasos de peatones, y los semáforos según. También los que vamos a pie cruzamos por donde mejor nos viene, formándose a menudo una confusión tremenda entre pitidos, coches, motos, bicis, viandantes y sus improperios. A pesar de esto, es la única ciudad que conozco que cuenta con tres colores para indicar el paso de cebra. Al rojo y al verde habitual existe un ámbar que para unos será precaución y para otros temeridad. También es habitual ver vehículos aparcados en medio de un paso de peatones o encaramados en la acera (si la hubiera, que no en todas las calles del centro la hay). Es entonces cuando los que vamos a pie nos lanzamos al medio de la calle. De nuevo el caos.
  • Música y/o ruido ambiente. Es curioso comprobar cómo en todas partes hay una radio, una televisión o música puesta. Parece que a los romanos no les gusta el silencio. No es casualidad que sea la ciudad más ruidosa de Europa. Hasta en las escaleras mecánicas de las estaciones de metro podemos escuchar a volumen considerable la radio pública. En general la música, y en particular la italiana, está omnipresente.
  • El país de los mil canales. En cuestión de TDT Italia es la antítesis de España. Echando un vistazo a los canales que teníamos en el hotel, uno puede gastar las pilas del mando a distancia antes de visitar todo el dial. Eso sí, muchos son simplemente canales de televenta.
  • Una de las mejores cosas de Roma son sus fuentes. Y no me refiero a las ornamentales, sino a las que sirven agua fresca –incluso con el clima caluroso que tuvimos esos días– a los sedientos locales y visitantes. Y si no queremos agua, tenemos una amplia gama de bebidas, muchas de ellas prácticamente desconocidas para nosotros, como el chinotto (con base de zumo de naranja amarga) o el ubicuo zumo de naranja roja o sanguina, mucho más presente que el tradicional que se bebe en el resto del mundo. Eso sin contar las bebidas alcohólicas…
  • El laberinto de la pasta. Como todo, la pasta es un mundo. En Italia mucho más. Encontramos un universo de denominaciones que pueden hacer dudar al viajero no versado en el tema, sobre todo en un restaurante o en el supermercado: Linguini, tagliatelle, gnocchi, cameroni, ziti, bucatini, farfalle, rotini, agnolotti y un etcétera muy largo… Y los modos de elaboración: Los trefilados –-al bronce, al oro, al teflón–, las salsas… Pues eso, un mundo.
  • Roma, el imperio de los Smart. Estos pequeños vehículos fabricados por Mercedes-Benz están por todas partes. En general, los romanos suelen tener pequeños coches para moverse por las angostas calles del centro y poder aparcar en lugares imposibles. Le siguen otros utilitarios, generalmente de marcas italianas, como Fiat, Lancia o Alfa Romeo. En la actualidad, la policía –tanto la municipal como la estatal– cuenta con el modelo C-Zero de Citroën, un pequeño coche eléctrico para patrullar por zonas turísticas y peatonales.
4 de Agosto de 2014

Matemáticas y un nuevo sistema de matriculación

Dentro de un mes se cumplirán 14 años desde que se implantó el actual sistema de numeración de matrículas de vehículos. Supuso el fin de los distintivos provinciales, algo muy discutido entonces y aún hoy. Por aquellos tiempos se dijo que según el ritmo de matriculaciones –muy ralentizado en los últimos años– de unos dos millones al año, se agotaría en unos 40 años. Eso significa que quedarían unos 26 para finiquitar el método de la triple letra.

Como sabéis, soy un auténtico friki de las matrículas (sí, una de mis aficiones es coleccionar aficiones raras), y me he planteado el juego, a medio camino entre el diseño y las matemáticas, de plantear un sistema que no deba cambiarse nunca por no agotar la numeración. Para ello no cabe duda de que debe incluirse un elemento que indique temporalidad. Ya el sistema británico actual incluye el semestre y el año de matriculación del vehículo dentro del propio número de la placa. Es algo enrevesado, así que os remito a un artículo que escribí sobre este tema. En mi caso, la idea era crear series anuales que se reiniciasen al comienzo de cada año, de forma que el único problema a resolver es no agotar el cupo anual de vehículos para matricular. Tampoco quería introducir más dígitos de los siete que ya llevan actualmente las matrículas españolas. Finalmente opté por lo siguiente:

  • Cuatro dígitos alfanuméricos siguiendo la siguiente secuencia: 0123456789BCDFGHJKLMNPRSTUVWXYZ. Es decir, números de 0 a 9 y letras en orden alfabético sin vocales ni Ñ y Q para evitar posibles equívocos. Con esto tendríamos 30 x 30 x 30 x 30 = 810000 vehículos.
  • Tres dígitos divididos de la siguiente manera: Dos números que indican el año de matriculación. Para 2014 sería 14. Y un dígito que he llamado de series anuales y que van de la B a la Z, sin incluir vocales ni Ñ y Q. De esta manera cada 810000 vehículos matriculados avanzaría una letra de esta serie (por ejemplo de 14B a 14C)

En total, podrían matricularse anualmente 16200000 vehículos, que es mucho más del millón y medio o dos millones de matriculaciones que se han realizado en los últimos años. Con esto estaría asegurado el sistema para siempre.

Otro asunto interesante es incluir un distintivo territorial que, como en el caso del sistema italiano, he decidido que fuera opcional y que incluso el propietario pudiera tener los dos juegos de matrículas. Lo más práctico es que fuera una banda azul en la parte derecha, como ya llevan las placas francesas hace tiempo, incluyendo la bandera de la comunidad autónoma y un indicativo de dos letras. Más o menos así:

Como conclusión, una hipotética placa de matricula siguiendo este sistema tendría un aspecto similar a este:

17 de Junio de 2014

OpenGeofiction, el mundo las ficciones geográficas

Con paso lento pero seguro, el mundo de la geoficción –o de los mundos imaginarios– va ganando adeptos o, por lo menos, se van haciendo cada vez más visibles. La propuesta OpenGeofiction es buena prueba de ello. Se trata de una web colaborativa basada en las librerías de mapas abiertos de OpenStreetMap. El resultado es una especie de Google Maps de los países imaginarios. La idea ha sido desarrollada por dos entusiastas alemanes de los mapas, Thilo Stapff y Johannes Bouchain, poniendo su plataforma a disposición de todo aquel que quiera colaborar.

Precisamente este es el punto fuerte: La colaboración. Se puede participar de tres maneras posibles. La primera es colaborar en un determinado área especialmente dedicado a ello. La segunda, ser el propietario de una de las zonas o países “libres” disponibles para ser ocupado en exclusiva por un usuario. Y la tercera, colaborar en un país ya existente, creando o perfeccionando nuevas ciudades o infraestructuras. El único pero es la imposibilidad de que no puedan crearse nuevos territorios al margen de los continentes ya existentes para, por ejemplo, construir mi país, que es una isla con unas formas muy determinadas.

El proyecto está ya bastante avanzado, aunque todavía existen muchas zonas sin construir y, lo principal, mucho agua donde poder levantar nuevos continentes. Los usuarios también cuentan con un blog donde expresar sus avances, sus logros, sus dudas o sus consultas. Para el principiante no familiarizado con las herramientas y librerías de OpenStreetMap, la web cuenta con varios “wikis” para manejar correctamente las aplicaciones. En definitiva, un gran punto de encuentro para todos aquellos aficionados a la ficción geográfica.


View Larger Map

  • admin: Hola María. Gracias a ti por pasarte por mi humilde blog. Respecto a lo que preguntas, he revisado muchas...
  • María G.: Ricardo, me ha encantado descubrir tu blog. Estoy terminando mi Grado en Publicidad y RR.PP. y estás...
  • Jaqueline Contreras: Pienso que el ser humano es la invension de un ser superior. Yo en lo personal le llamo y lo...
  • Ricardo: Gracias a ti por compartirlos con todos nosotros. Un saludo.
  • Pablo: El primer televisor que hubo en mi casa, comprado por mi padre, fue un Enodyne como el del anuncio; creo que...
  • Ricardo: No, se trata de la desaparecida puerta del Mercado. Hay que fijarse en la pequeña parte de muro de piedra...
  • moral3jo: La imagen de cabecera de la izquierda que es? el arco del obispo? Creo poder leer que dice que es la puerta...
  • Ricardo: Tienes razón. Acabo de cambiarlo. Gracias por tu atención.
  • Beep: El 2744 no es el coche registrado 2744 es el 2745, la primera de cada “serie” es la 0000




  • Licencia de Creative Commons

    rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
    Plantilla de diseño propio en constante evolución.
    Página servida en 0,454 segundos.
    Gestionado con WordPress