El año de la alta definición
Desde que era pequeño he oído hablar de la alta definición y de su inminente implantación. Así que siempre ha sido ese avance que nunca llegaba, un clásico de la tecnología que estaba ahí pero que no terminaba de cuajar. De hecho, el primer satélite español Hispasat 1A, cuyo diseño comenzó en 1989, ya estaba pensado para emitir señal de televisión en alta definición.
Han tenido que pasar muchos años para que la alta definición se considere ya como el nuevo estándar, a pesar de que en Europa aún son pocos los canales que emiten con este sistema. El desarrollo de la tecnología digital ha sido crucial en esta implantación. Ha aportado mayor calidad de imagen que el antiguo formato de alta definición analógico, menor coste de los equipos y mayor versatilidad.
Desde finales de los ochenta, los expertos tenían muy claro que el televisor del futuro inmediato (nuestro presente) sería plano, de pantalla panorámica, sonido estereofónico y por supuesto, de alta definición.
El despegue, por fin, de la alta definición ha comenzado. Si 2006 marcó el punto de partida con los televisores HD Ready, las primeras videocámaras domésticas asequibles HDV y el lanzamiento de los discos Blu Ray y HD DVD, capaces de almacenar una película en alta definición. Por tanto ya tenemos todos los elementos listos para que en este 2007 la alta definición sea una realidad palpable.
