No, no y otra vez no
Desgraciadamente esta parece ser la estrategia pre-electoral elegida por el Partido Popular del centrista Mariano Rajoy (ya llamado por algunos medios en internet como el «Señor No») para conseguir réditos políticos. No sería algo especialmente raro o especialmente grave (ya nos estamos acostumbrando a ello) si no se tratara de uno de los temas vitales y de tradicional consenso entre las fuerzas políticas. El tema del terrorismo había sido siempre un tabú a la hora de utilizarlo como argumento contra el Gobierno. Pero esa norma, puro sentido de Estado, se ha roto poco a poco a lo largo de esta legislatura y se ha agravado tras la declaración y la posterior ruptura de la tregua de ETA. Últimamente me cansa mucho escuchar en las noticias el «no» permanente. La negación como estilo de vida, como forma de hacer política. Todo son argumentos endebles, simplistas, poco elaborados y que a menudo apelan a los más bajos instintos, a la visceralidad y al populismo más salvaje.
El principal partido de la oposición ha dicho de todo, ha lanzado todo tipo de sospechas, insultos y acusaciones sin fundamento contra el Gobierno en una materia tan delicada e importante como la lucha antiterrorista. No recuerdo que esto hubiera ocurrido antes. No al menos desde que tengo memoria. Y junto con el Partido Popular, los medios de su línea ideológica están detrás, unas veces haciendo el papel de apuntador, para indicar lo que debe y no debe decir y otras como altavoz sin freno de esta locura. Incluso a veces se produce una curiosa retroalimentación: la prensa se hace eco de una estrategia política y a su vez determinados políticos recurren a la prensa como fuente de información supuestamente fidedigna, dando crédito a «sus medios» frente a otro tipo de informaciones.
Pero como aún creo en la capacidad de razonamiento de los ciudadanos, espero que esta nefasta estrategia del PP le pase factura y se vean obligados a rectificar. No sé si esto ocurrirá a corto o a largo plazo, pero ocurrirá.