‘Putain’

No es frecuente que series belgas llegue a nuestras pantallas. Y eso que el caso de ‘Putain’ no nos pilla de sorpresa. Bélgica es desde hace décadas, terreno fértil para el cine social, siempre tratado con sensibilidad, dureza y realismo. Recordamos a realizadores como Chantal Akerman o los hermanos Dardenne. Esa tradición, la que subyace por ejemplo en ‘Rosetta’ es la que vemos aquí, con una variable más: la inmigración.
Gigi es el hijo desarraigado de una madre soltera y adicta al alcohol y a las drogas. Su entorno no es mucho mejor. Busca la manera de conseguir un lugar estructurado en el que vivir, una casa, una pareja, un trabajo. Todo es complicado cuando no se tiene nada y hay que empezar desde cero una vida. Sus amigos son lo único que tiene…
‘Putain’ es una serie que muestra y no juzga. Expone lo que hay pero no se apiada de los personajes. Es seca y dura pero eso no es excusa para no estar repleta de sensibilidad y con un trabajo de actores bastante bueno en el que es fácil empatizar, aunque solo sea un poco, con los personajes. Interesante. 7,5/10.
