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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
13 de noviembre de 2008

‘El Hombre que Salva el Mundo’

Cualquier blog ultra-friki, de cultura basura, de serie Z o como lo queramos llamar que se precie ha tenido que dedicar uno de sus posts a una película de título ‘Dünyayı Kurtaran Adam’. Dicho así, a nadie le dirá nada. Ni siquera si hacemos la traducción del turco al castellano (‘El Hombre que Salva el Mundo’) nos dirá nada. Dentro de los círculos trash se la conoce como el «Star Wars turco» por su plagiante parecido con la saga de George Lucas.

Durante décadas, el cine comercial turco se alimentaba de estas versiones locales cutres de los grandes taquillazos del cine de Hollywood. El «Star Wars turco» es, por tanto, sólo la punta de iceberg. Por ejemplo, de aquella misma época data ‘Badi’, también conocido como el «E.T. turco», o ‘Seytan’ («El Exorcista turco»). Según he leído por ahí, la autarquía cultural en la Turquía de aquellos tiempos hizo que los productores locales idearan estas versiones patrias para regocijo de turcos y extranjeros.

Es relativamente fácil conseguir la película a través de descarga p2p. Yo la tengo y le he echado un vistazo rápido, pero sin enterarme de nada. Sólo puedo decir una cosa: es posiblemente la película más descaradamente mala que haya visto nunca y hace que Ed Wood parezca Stanley Kubrick. Lo de descarado viene de la afición por el plagio. ‘El Hombre que Salva el Mundo’ tiene escenas cortadas y pegadas de la Star Wars auténtica y muchos pasajes de su banda sonora son también plagios de otras superproducciones norteamericanas.

Cosas de internet: después de pasar sin pena ni gloria durante alguna década de otra, ahora la red está plagada de referencias a esta obra de culto del cine basura. No hay más que buscar por Google o por YouTube turkish Star Wars para darnos cuenta de ello. Así es como he encontrado estos vídeos:


Y no nos podemos olvidar de ‘Badi’, el «E.T. turco»:

12 de noviembre de 2008

El cambiante mundo de los teléfonos móviles

He de reconocer que nunca me llamado especialmente la atención el mundillo de los teléfonos móviles. Será porque ni hago ni recibo muchas llamadas por él. Aún así hace dos años y pico me embarqué en un contrato con Orange para conseguir el Sony Ericsson K610i que tengo ahora mismo y con el que estoy muy contento. Pero claro, han pasado meses desde que terminó la permanencia en la operadora, así que estoy obligado a dar por amortizado mi terminal.

En los últimos días me he intentado informar sobre por dónde van los tiros en el mercado actual de los móviles. Lo primero de todo es que he llegado a la conclusión de que ninguna compañía teléfonica premia la fidelidad o la permanencia de un cliente. La prueba es que Orange no me ofrece ningún teléfono medianamente decente. Y lo segundo es que la tecnología aplicada a los móviles sigue siendo una de las más avanzadas. No les queda otro remedio. Si los fabricantes de teléfonos móviles quieren que sigamos consumiendo sus productos (y por cierto, deshechando los que tenemos ahora, que son máquinas potentísimas con las que hace cinco años ni siquiera hubiéramos soñado), estos tienen que aportar cada vez más prestaciones para hacerlos realmente apetecibles, tanto como para tirar nuestro teléfono actual. Y por lo que he podido leer, estos avances van por cuatro caminos: las capacidades WiFi, los sistemas de geolocalización GPS, los interfaces táctiles (por influencia del iPhone, que ha hecho que los demás tengan que ponerse las pilas) y las prestaciones multimedia (vídeo y foto cada vez de más calidad).

Hace años que los móviles no son sólo móviles, sino pequeños ordenadores con los que se puede hacer casi cualquier tarea. El dilema es el de siempre: prestaciones versus estética. Y una vez más nos tocará elegir entre las prestaciones de Nokia o la estética de Sony Ericsson… En definitiva puede que lo mejor ahora mismo sea esperar un poco porque la maquinaria tecnológica nunca se detiene y siempre estará ahí para tentarnos… incluso a los que llamamos muy poco.

11 de noviembre de 2008

Call of Duty 4 para Mac

Alguna vez he hablado ya sobre los videojuegos en Mac. Es verdad que quien se compra un Mac no lo hace por los juegos, pero echar una partidilla de vez en cuando también gusta. El último que he probado (por encima, porque uno no tiene todo el tiempo del mundo) es el ‘Call of Duty 4: Modern Warfare’ y sólo puedo decir de él una cosa: es una obra de arte. Gracias a Aspyr podemos disfrutar en el Mac del juego más espectacular al que he jugado hasta la fecha. Los gráficos son hiperrealistas y se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Los movimientos tanto del jugador como del resto de los personajes es prácticamente perfecta y aprovechan hasta el fondo los 256 Mb de la gráfica ATI y los 4 Gb de RAM de mi iMac.

Al contrario que en los anteriores juegos de la saga Call of Duty, en esta ocasión no lucharemos en la segunda guerra mundial, sino que formamos parte de un comando de intervención especial con arriesgadas misiones en barcos de modernos piratas de algún mar asiático, en países árabes, en repúblicas ex-soviéticas y otros lugares conflictivos del mundo. La mecánica es muy sencilla y similar a la de otros videojuegos del mismo corte.

Enhorabuena al equipo de desarrollo y sobre todo a aquellos que han hecho posible que esta maravilla funcione tan bien en un Mac. Ahora sólo nos queda esperar nuevos títulos… Y aquí un vídeo del juego funcionando en un MacBook Pro:

10 de noviembre de 2008

Plàstic

Hay programas de televisión que marcan a la gente. En mi caso, uno de esos espacios fue sin duda Plàstic. El artífice y director del programa era Joan Ramón Mainat, fallecido en 2004 y directivo de Gestmusic. Aunque Plàstic recogía el espíritu de otros programas rompedores, también aportaba su dosis propia de gamberrismo, imaginación y concursos estrafalarios. Sus presentadores eran Tinet Rubira y David Bagés. Se emitió entre 1988 y 1992 en La 2 TVE desde el centro territorial de Barcelona.

Recuerdo pegarme a la tele todos los viernes por la tarde cuando todavía era un niño. Aunque muchas veces no entendía o no me gustaban los grupos que actuaban o de los que ponían vídeos me enteré de que había una banda islandesa llamada Sugarcubes con una cantante con pintas raras que atendía al nombre de Björk o que actuaban unos chalados que decían llamarse Extremoduro. Aunque no lo recuerdo, por él también pasaron otros grupos como My Bloody Valentine, 091, Los Romeos, Cancer Moon, Los Nikis, La Frontera, Los Brigatones y otros muchos.

La influencia de Plàstic en la tele que vino después se quedó en espacios minoritarios. Ahí está por ejemplo el celebrado concurso chanante de Smonka! en Paramount Comedy. Pero desde luego lo que no se volvió a dar es esa combinación descarada de música, irreverencia e imaginación… Una pena.

Perdón por la calidad de los vídeos, pero es lo único que he encontrado:


9 de noviembre de 2008

El infierno de la tipografía web

Una de las razones por las que he perdido el interés en el diseño web son las tipografías. Tras darme cuenta del verdadero problema que supone la existencia de tres plataformas diferentes (Windows, Mac y Linux), seis navegadores «mayoritarios» (Internet Explorer, Firefox, Chrome, Konqueror, Safari y Opera) y múltiples dispositivos móviles desde los que se puede acceder a la web, los desarrollos de mis webs se alargan casi hasta el infinito. Las pruebas que he de hacer para que todo tenga buen aspecto desde cualquier sitio se ha convertido en una obsesión.

Eso es justo lo que me está pasando ahora con la nueva versión de mi página personal rmweb, en plena fase de diseño. Precisamente el diseño había sido hasta hace no mucho tiempo mi etapa favorita y también la más satisfactoria. La desventaja es que en Mac OS X cualquier cosa se ve perfecta. Hasta la tipografía más horrenda tiene buen aspecto. La sorpresa viene cuando paso a Windows y abro la web con Internet Explorer. Normalmente me gusta tan poco el resultado que vuelvo otra vez a rediseñarla. He tomado la decisión de diseñar el CSS directamente en Windows y probar en el resto de plataformas. Curiosamente, en Ubuntu los resultados son bastante decentes, mucho más que en sistema operativo de Microsoft.

De momento, las conclusiones son usar fuentes personalizadas para cada plataforma. Es decir, usar fuentes excluyentes que sé que sólo tienen preinstaladas un determinado sistema operativo. Por ejemplo, sé que la Lucida Grande es la fuente del «sistema» en Mac OS X y que Windows no la tiene instalada, así que doy a este tipo la máxima prioridad. En segundo lugar utilizo la Arial para titulares grandes y la Tahoma para texto pequeño, ambas instaladas por defecto en Windows. Por último y sobre todo por seguridad, por compatibilidad con otros sistemas (Linux utiliza estas si no están instaladas las anteriores) añado Helvetica y la familia genérica sans serif. Al final, las instrucciones font-family del CSS de rmweb están quedando así:

Para titulares:

font-family: "Lucida Grande", Arial, Helvetica, sans-serif;

Para texto pequeño:

font-family: "Lucida Grande", Tahoma, Arial, Helvetica, sans-serif;

Todavía queda algún tiempo para que la nueva versión de rmweb vea la luz, pero en la foto podéis ver como está quedando. Admito sugerencias.

8 de noviembre de 2008

‘Las Llaves de Casa’

A veces a uno le cuesta imaginar que hay algo más allá de la política o de la comedia en el cine italiano de hoy. Todos conocemos a gente como Nanni Moretti o Marco Bellochio, pero no a Gianni Amelio. Lejos de la fama internacional, el cine de Amelio es sencillo, honesto y sin concesiones. Al menos así es ‘Las Llaves de Casa’ (2004).

No podemos llamarla «cine social» con las connotaciones tradicionales de este tipo de películas, pero se puede intuir un trasfondo de crítica a la sociedad de hoy, donde todo lo que no se ajusta a lo que se considera «normal» se esconde o se maquilla con eufemismos o falsos sentimientos. En ‘Las Llaves de Casa’ esta crítica esta implícita en algunos momentos del film.

Paolo es un chico de quince años con daños cerebrales y físicos a causa de un parto traumático. Su madre murió en aquel trance y su padre Gianni lo abandonó al saber que no sería un niño como los demás. Pero cierto día, Gianni decide hacerse cargo de Paolo para llevarlo a un hospital alemán para seguir un tratamiento de rehabilitación. Durante su estancia allí ambos establecerán una relación peculiar, indefinible y compleja. Por un lado no sabemos si el sentido de culpa de Gianni es lo que le hace desvivirse por Paolo o si de verdad está arrepentido por haberlo abandonado al nacer.

Las cosas en ‘Las Llaves de Casa’ son tal cual y no suceden por ninguna razón especial. Hay escenas incómodas, cómicas, sentimentales, todas ellas interpretadas magistralmente por Andrea Rossi (el chico que interpreta a Paolo). Esa es su principal baza. Y la otra la capacidad y el talento de Gianni Amelio para no caer en tópicos ni en escenas lacrimógenas innecesarias. También merece la pena destacar la participación estelar de Charlotte Rampling.

7 de noviembre de 2008

Mobuzz.tv en la ruina

La noticia saltaba el pasado lunes: Mobuzz.tv lanzan un vídeo pidiendo donaciones a sus televidentes. El que es sin duda el videopodcast más famoso de la red española está endeudado hasta las cejas. Ni más ni menos que deben 50.000 euros en concepto de sueldos (tienen 16 trabajadores), alojamiento web y alquileres entre otros. Pero para poder reflotarse, Mobuzz necesitan 120.000 euros.

La empresa fue creada en 2005 y rápidamente creció hasta crear una emisión diaria en inglés, otra en francés y otra en español. Ya he hablado en alguna ocasión de Mobuzz, de su originalidad, no en las noticias, sino en la forma desenfadada de darlas. Pero una vez superada la novedad, termina cansando muy rápidamente porque en realidad no aporta ninguna cosa nueva que no ofrezcan los blogs habituales de «geekadas». Personalmente, tras varios meses de tenerlo en iTunes, al final lo he borrado porque me da una pereza horrible ponerme a verlos. Es la dura realidad.

Desde aquí propongo una «refundación» de Mobuzz, orientándolo quizás de otra manera y prescindiendo de la repetición de las noticias que ya todos nos sabemos. Así que chicos, romperos la cabeza pensando. Hace falta creatividad, imaginación, cosas distintas. Por otro lado me da la impresión de que Mobuzz ha crecido demasiado rápido y se han lanzado a demasiadas piscinas. Pero aún así creo que deben sobrevivir y desde aquí les deseo la mejor de las suertes.


Salvar Mobuzz from Anil de Mello on Vimeo.



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