rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
10 de junio de 2008

Fabbing, la «neoartesanía»

Desde hace unas semanas estoy siguiendo con interés las entradas que David de Ugarte dedica al fabbing. Tras este término está la técnica (si es que podemos definirla así) mediante la cual se pueden fabricar objetos de manera automatizada y personal. El concepto no es nuevo, porque yo ya he podido ver las llamadas «impresoras 3D» en acción en algunos vídeos. La forma de fabricación era mediante un polvo de resina sintética que se solidifica al contacto con un cabezal emisor de calor. Cada una de estas capas repite un patrón que corresponde con una «loncha» del modelo a reproducir. Lógicamente, una maquinaria así sólo esta al alcance de estudios de diseño, de arquitectura y otros que puedan permitirse el desembolso y el mantenimiento de una máquina así.

Pero hace no mucho tiempo comenzaron a surgir las primeras máquinas «personales», llamadas fabbers (abreviatura de digital fabricator), que permiten reproducir objetos sólidos a partir de un modelo tridimensional diseñado en un ordenador. Esta opción es infinitamente más económica. El sistema utilizado es algo diferente. Un brazo robotizado inyecta por capas una substancia que se solidifica, bien sea resina plástica o cerámica. La filosofía que subyace tras el fabbing es también muy diferente. Aquí lo que prima es la experimentación, la artesanía tecnológica y sobre todo el «hazlo tú mismo». El fabbing también está muy relacionado con el software libre y la independencia frente a los métodos tradicionales de producción de objetos en cadena.

Imaginemos por un momento que dentro de diez años se popularizan este tipo de máquinas que «imprimen» objetos. Y que estos artefactos están tan perfeccionados que nos permiten crear muchos tipos de objetos sin depender del mercado. Muchos auguran que este podría ser el comienzo de una nueva revolución, no ya industrial, sino de algo que podríamos denominar como «neoartesanal». Desde luego la idea me parece muy interesante.

Si queréis leer más sobre el tema, os remito al blog de David de Ugarte y a este wiki en inglés donde puedes saber cualquier cosa sobre el fabbing, incluso construir tu propia máquina.

5 de junio de 2008

Maestros checos del cine de animación

No sé de dónde viene la afición de los países de la Europa del este por el cine de animación, especialmente de la antigua Checoslovaquia y en menor medida de Hungría y Polonia. De pequeño ponían en la tele algunos de estos cortos elaborados con técnicas de stop motion (fotograma a fotograma). Aunque entonces no me gustaban mucho, sí que me atraía su originalidad, porque no tenían nada que ver con la animación que venían de los grandes estudios norteamericanos. El otro día casualmente dí con un artículo sobre Jan Švankmajer, considerado el maestro de los maestros de la animación artesanal checa.

La filmografía de Jan Švankmajer (Praga, 1934) está compuesta por casi una treintena de cortos y también cinco largometrajes. El denominador común de su obra es su particular visión del mundo, a medio camino entre la ironía, el absurdo, el surrealismo y la crítica social. Consigue como ningún otro crear un ambiente digno de la pesadilla más grotesca. Muebles que cobran vida, comida que se mueve después de cocinada, seres humanos que parecen máquinas y un largo etcétera. Las técnicas usadas por Švankmajer son de lo más variadas: actores reales, animales disecados, objetos cotidianos… cualquier cosa sirve para crear una atmósfera inquietante. Es sin duda el autor que más proyección ha tenido fuera de su país, influyendo decisivamente a realizadores como Tim Burton en ‘Pesadilla Antes de Navidad’ o ‘La Novia Cadáver’.

Junto a Jan Švankmajer podemos destacar a otros dos maestros checos: Jiří Trnka y Břetislav Pojar. Aunque ambos son muy conocidos en la República Checa y pertenecen a una generación anterior a la de aquél, no han conseguido tanto reconocimiento internacional. De todos modos, sus obras no dejan de ser muy interesantes. Lo mejor es que vosotros mismos descubráis sus cortos, sus largos y disfrutéis con ellos y con su originalidad.

‘Tma/Světlo/Tma’ (1989) de Jan Švankmajer:

3 de junio de 2008

El alien que sólo se asoma

El asunto del vídeo del alien que se asoma a una ventana de una casa no dejaría de ser un vídeo más de los que circulan por internet si no fuera porque el pasado 31 de mayo fue uno de los temas tratados en el prestigioso talk show de la CNN ‘Larry King Live’. Según cuenta el diario local Denver Post, Jeff Peckman organizó el pasado viernes una rueda de prensa donde afirmó que poseía una grabación de vídeo tomada en Nebraska en 2003 por un tal Stan Tiger Romanek que demostraba la existencia de extraterrestres. Pero el verdadero interés de Peckman era llamar la atención sobre su propuesta de crear una «Comisión de Asuntos Extraterrestres».

La rueda de prensa en la que presuntamente se iba a presentar el vídeo de Romanek se quedó en una muestra de un solo fotograma en el que puede verse una silueta redonda tras una ventana con dos pequeños ojos, pero del vídeo nada de nada. Analizando esta imagen fija no se puede sacar más conclusión de que puede ser cualquier cosa, desde un globo con unas rayas pintadas a rotulador, una cartulina de forma oval, una paellera o cualquier otra cosa redondeada con unas líneas pintadas a modo de ojos.

Buscando por YouTube me he encontrado con versiones cutres, en cualquier caso mejor hechas que la «real» (una de ellas incluso parpadea), y con otras humorísticas. Estos días está siendo la comidilla en el famoso portal de vídeos. Cotilleo «friki» aparte, creo sinceramente que si seres extraterrestres nos visitan, sería bastante triste que se manifestaran espiando por las ventanas a los pobres ciudadanos norteamericanos o jugando con nosotros al gato y al ratón…

El vídeo de ‘Larry King Live’ donde se habla del tema:


Una de las versiones del vídeo «real» que circulan por YouTube. Podían haberse trabajado algo más las animaciones:

La recreación oficial de la grabación del alien de la ventana:

2 de junio de 2008

El Roland TB-303

Hay veces en las que un aparato, un cacharro para hacer música trasciende lo puramente técnico para pasar a ser un objeto de culto. Ocurrió con en su día, por ejemplo, con las guitarras Fender en los años cincuenta y sesenta. Los últimos años ochenta estuvieron marcados por un procesador de bajos electrónicos fabricado por Roland, el TB-303. Muchos se preguntarán que tiene de particular este artefacto que no tenga otro. Pues básicamente porque producía un sonido único y extraño, que para nada era el que los fabricantes buscaban. Concebido inicialmente como un sintetizador de bajos, su sonido poco conseguido hizo que fuera un fracaso para la compañía Roland, quien lo comercializó a lo largo de poco más de un año, entre 1982 y 1983. Sólo se vendieron diez mil unidades.

Tendrían que pasar todavía unos años para que el TB-303 se conviertiera en un instrumento de culto. Tal y como se cuenta en un excepcional artículo publicado en la Dance De Lux del verano de 1998, Phuture fundarían, sin saberlo, el acid house al manipular uno de estos aparatos. El propio artífice del sonido acid, Spanky, contaba su descubrimiento:

«La descubrimos por pura casualidad. En aquella época intentábamos hacer algo lo suficientemente bueno como para que Ron Hardy lo pusiera en The Music Box, pero no éramos capaces: nuestras líneas de bajo no mantenían el ritmo. Hasta que una noche Pierre (la otra mitad de Phuture) me llevó a casa de un tío llamado Jasper que conseguía que las líneas de bajo se mantuvieran al mismo ritmo que la percusión usando una TB 303. Al día siguiente, después de llamar a medio Chicago encontré una en el otro extremo de la ciudad. Lo llamé acid porque me sonaba al viejo acid rock con un beat de fondo. […] Con ese sonido no podíamos llamarlo house porque no sonaba como el house, así que el estilo se quedó con lo de acid house».

El resultado fue ‘Acid Trax’, el primer tema acid house publicado en 1987 y a su vez el primer himno pastillero para discotecas, origen del famoso «verano del amor» (del que este año se cumple el veinte aniversario), del «bakalao» y de todo lo que ha venido después, para bien y para mal…

1 de junio de 2008

Tribus no contactadas

Una de las noticias que más me ha llamado la atención esta semana es la del descubrimiento de una nueva tribu en el corazón de la Amazonía. A ojos de un profano en la materia como yo, que piensa que todo esta ya rastreado, que conocemos cada metro cuadrado de tierra y somos capaces de fotografiar con nuestros satélites cada rincón del planeta, no deja de sorprenderme el contacto con personas que jamás antes han visto el mundo que conocemos. Es como si hubieran quedado congelados miles de años en un pequeño trozo de la selva y se hubiesen despertado hoy.

Buscando información descubro que, en contra de lo que parece, aún quedan más de un centenar de grupos indígenas que jamás han tenido contacto con el ser humano occidental, principalmente en Sudamérica, África central y Oceanía. Algunos saben de la existencia de otros seres como ellos más allá de sus poblados, pero otros, y esto es lo más llamativo, no. Entre ellas está la descubierta recientemente en la borrosa frontera entre Brasil y Perú, donde jamás ha entrado nadie aparte de ellos.

En este caso se han obtenido fotografías aéreas (realizadas por el organismo de protección gubernamental brasileño FUNAI) de uno de sus poblados que han dado la vuelta al mundo en la que tres indígenas disparan con sus arcos al helicóptero que los estaba observando. Las imágenes son bastante impactantes. Pero lamentablemente estas fotos son la forma que este organismo tiene para denunciar y llamar la atención sobre el acoso constante, y cada vez mayor, al que están sometidos estos pueblos a causa de la tala de selva virgen. Esta depredación de su medio natural hace que cada día sea posible adentrarse más en zonas donde nunca antes se había estado y propiciar descubrimientos como éste.

Más artículos:

30 de mayo de 2008

Los «lagartos» de ‘V’

Recientemente se ha publicado en DVD una de series de televisión más impactantes que recuerdo de cuando era pequeño. Y parece que en la España de mediados de los ochenta también causó sensación. Así lo atestiguan los artículos que, por ejemplo, el diario El País le dedicó entre febrero y marzo de 1985. Crítica y opinión se mezclaban en una serie que unos calificaron como de propaganda nortemericana mientras que otros la tildaban de antifascista:

«Desde su aparición como género, los telefilmes han sido uno de los principales vehículos de propaganda norteamericana. El último producto de la televisión norteamericana acaba de llegar a nuestros hogares.V plantea una aparentemente sencilla trama basada en la llegada a Estados Unidos de unos lagartos antropófagos que poseen un avanzado desarrollo tecnológico y una buena capacidad de camuflaje para hacerse pasar por ciudadanos. Frente a ellos se reúne un sector de resistencia bélica que utiliza técnicas de guerrilla urbana.

Los visitantes, de los que no se aportan más datos ideológicos que su maldad intrínseca y la fuerte jerarquía con la que se organizan, visten todos ellos con uniformes rojos y escriben en sus ordenadores en un idioma que, curiosamente, recuerda de inmediato a los caracteres cirílicos de la caligrafía del ruso.»

«Lagarto, lagarto», EL PAÍS, 23 de febrero de 1985.

«En V se califica, por boca de los propios personajes protagonistas, de fascistas a los visitantes extraterrestres, y de resistencia antifiascista a los guerrilleros que se les oponen. Las referencias en este sentido son múltiples: los principales miembros de la resistencia han estado implicados, de una manera más o menos directa, con distintos movimientos de guerrilla antifascista en todo el mundo: los guerrilleros de El Salvador (la primera imagen que aparece en el primer capítulo es la de un guerrillero salvadoreño clamando por la libertad de El Salvador, mientras es filmado por el periodista protagonista, Mike Donovan); los guerrilleros surafricanos (el sacerdote); incluso con las víctimas del nazismo durante la II Guerra Mundial (el viejo judío que estuvo en los campos de concentración nazis), etcétera. La misma resistencia que lucha contra los visitantes es una clara alusión a la resistencia antifascista durante la Il Guerra Mundial, y los visitantes han implantado un sistema con evidentes connotaciones comunes con el fascismo y el nazismo (incluso el logotipo principal de los visitantes es parecido a la esvástica nazi).»

«‘V’ , un telefilme antifascista», EL PAÍS, 5 de marzo de 1985.

Algunos pusieron el grito en el cielo por la violencia y las escenas demasiado impactantes que ofrecía la serie, emitida, no olvidemos, los sábados a las siete de la tarde, y con los niños frente al televisor:

«La emisión ayer, en hora de máxima audiencia infantil, del cuarto capítulo de la serie norteamericana V provocó la protesta de telespectadores, pues el programa terminaba con el parto, bastante explícito, de dos monstruos engendrados en la unión de una mujer con un alienígena de apariencia humana.

En llamadas a Televisión Española, según informaron fuentes de este medio, los telespectadores adujeron que el programa es supuestamente para niños y fue emitido en hora de máxima audiencia infantil: de 19.00 a 20.30 horas.»

«Protestas por la violencia y el parto de un monstruo en la serie televisiva ‘V'», EL PAÍS, 24 de febrero de 1985.

Yo, igual que muchos de vosotros, era ajeno a todas estas polémicas estúpidas y me sentaba frente a tele a ver la serie. La verdad es que, ahora que la he podido volver a ver, recordaba menos cosas de las que imaginaba. Sólo algunas escenas concretas, como esa en la que Mike Donovan lucha con un visitante y por primera vez le quita la piel sintética de la cara y debajo sale un bicho feo con pinta de reptil que para colmo saca la lengua como una vívora. Eso fue un susto tremendo porque creo que nadie se lo esperaba. De hecho, a partir de aquel momento, la serie ya me pareció más de terror que de ciencia-ficción. Otra de las cosas que recordaba era la parafernalia que usaban los visitantes: sus naves tan bonitas y bien diseñadas (incluso vistas con los ojos de hoy), sus uniformes o sus armas.

‘V’ fue un fenómeno social a todas las escalas. Las revistas juveniles venían con pósters de los personajes de la serie, se vendían pistolas a imitación de las de los temibles lagartos e incluso en las tiendas de chucherías se comercializaban gominolas con forma de ratoncitos imitando la comida favorita de Diana y los suyos.

Veintitrés años después las cosas son muy diferentes. Aunque el argumento de la serie me sigue pareciendo bastante bueno y está bien llevado, los efectos especiales son cutres y algunas situaciones son un poco de risa. ‘V’ es una serie que se ha quedado vieja si la comparamos con producciones actuales como ‘Perdidos’, pero tiene unos guiones sólidos y muy clásicos que siguen atrapando al espectador.

27 de mayo de 2008

El «Amen break»

Hace ya unos meses navegando por YouTube me encontré con un vídeo muy curioso que explicaba el origen un sonido llamado el «Amen break». En realidad no era un sonido, sino un fragmento de un tema musical que, con toda seguridad haya sido el más sampleado de la historia. Es posible que ya hayáis oído hablar de él, pero me sigue pareciendo curioso y digno de ser contado.

Todo comenzó en una pequeña discográfica, Downstairs Records, allá por 1986. Uno de sus empleados estaba trabajando en una compilación de breaks y beats para DJs. Reunió docenas de temas grabados entre 1966 y 1984 y que contenían abundante material rítmico para samplear y los agrupó en compilaciones a las que llamó ‘Ultimate Breaks and Beats’. Esta colección estaba compuesta de 25 vinilos que se usarían hasta la saciedad. Sólo esta compilación merece un post aparte.

Pues bien, uno de esos temas era ‘Amen, brother’, un tema funk discotequero instrumental grabado en 1969 por una banda llamada The Winstons. La fama de esta pieza viene por un fragmento de solamente cinco segundos en el que puede oírse un solo de batería. Hoy lo reconocemos de inmediato como el loop básico en movimientos como el breakbeat, el drum’n’bass o el jungle de principios de los noventa. Pero fue en los ochenta, justo después de la publicación de la compilación de la que hablé antes, cuando DJs de hip hop comenzaron a usarla ralentizada como base para el recitado de los MCs. Los avances de la tecnología hicieron que los loops se pudieran secuenciar y manipular a gusto del consumidor. Ya no se dependía, por tanto, de las limitadas cajas de ritmos. Esto significó una verdadera expansión de los ritmos pregrabados y en concreto del «amen break».

Y para que sepáis de qué os estoy hablando, he aquí el vídeo que desencadenó mi curiosidad:



rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,062 segundos.
Gestionado con WordPress