rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
20 de febrero de 2014

Facebook y el declive

Hay dos acontecimientos en las últimas semanas que nos hace pensar que el dinosaurio Facebook comienza a dar signos de agotamiento. Posiblemente vivimos ahora mismo la cima en la popularidad de la red social, su máximo de usuarios posibles. Como diría un economista, el mercado está saturado. El usuario de internet es increíblemente volátil, mucho más en una red social, donde el servicio no es posible sin los demás. Son su materia prima. ¿De qué me sirve tener Facebook si mi círculo de amigos y familiares no lo tienen? Los recientes escándalos de espionaje destapados por Edward Snowden han hecho que todos los servicios de internet proporcionados por empresas norteamericanas sean potencialmente sospechosos. Facebook ya no es simpática.

El primero de esos dos acontecimientos que comentaba al principio es la publicación el 17 de enero de un «paper» de la Universidad de Princeton. Un estudio realizado por John Cannarella y Joshua A. Spechler bastante interesante (‘Epidemiological Modeling of Online Social Network Dynamics’ [PDF]). En él se ofrece un análisis curioso de la evolución de la red social de Zuckerberg, comparándolo con una epidemia de cualquier enfermedad. De hecho su forma de captación es muy parecida. Según el texto habríamos superado ya el pico de usuarios y el declive sería ya un hecho. También se ofrece un hecho ya pasado e incontrovertible: el ejemplo de MySpace. La curva es básicamente la misma y su pico tuvo lugar a finales de 2007. Hoy día su influencia es residual.

El segundo es la noticia que saltó ayer mismo. La compra de WhatsApp por parte de Facebook por una cantidad aún no muy clara de dinero pero que puede acercarse a los veinte mil millones de dólares. Es complicado saber cómo responderán los usuarios del cliente de mensajería móvil más popular del mundo. En parte depende de como se gestione la absorción e integración en la red social. Posiblemente muchos no esperarán y se darán de baja. Parece complicado que pueda rentabilizarse esa enorme inversión. Quizás haya sido un paso en falso.

Todavía hay muchas dudas y las alternativas para los disidentes son bastantes (Line, Telegram, WeChat, Spotbros o Google Hangouts entre otros), con lo que se corre el riesgo de fragmentación y por tanto de fracaso de todo un sistema. En sí, el futuro del modelo de red social como concepto monolítico es incierto. Es probable que estemos viviendo el principio de un cambio en las comunicaciones y los servicios a través de internet. ¿Pequeños servicios independientes integrados entre sí?. Algo se mueve, pero no sabemos hacia donde.

Es curioso, pero el 1 de enero de 2008 escribí ya sobre la posible muerte de Facebook, justo cuando comenzaba a ser popular…

28 de enero de 2014

UrtheCast, una ventana al planeta Tierra

Ayer por la tarde, hora española, dos cosmonautas rusos realizaron un paseo espacial para instalar una cámara en el módulo de servicio Zvezda de la ISS. Esta operación, que para la mayoría pasó desapercibida y no salió en ningún informativo, puede suponer una revolución en la forma en la que vemos a nuestro planeta. El motivo: La cámara –en realidad dos cámaras– que se colocó permitirá dentro de no mucho tiempo contemplar en tiempo casi real la superficie terrestre con un nivel de detalle nunca antes imaginado. Salvando las distancias, será una especie de Google Earth en movimiento y actualizado en el momento.

La idea ha sido de la empresa canadiense UrtheCast, con la colaboración del fabricante de componentes aerospaciales ruso RSC Energia, Naciones Unidas y el canal de documentales Discovery Channel. La cámara en cuestión no es una cámara cualquiera, más bien es un telescopio conectado a una cámara. IRIS, que así se llama, está adaptada para soportar las duras condiciones del espacio exterior y tomará vídeo con calidad Ultra HD (cuatro veces la alta definición 1080p), así como datos telemétricos.

Aún no sabemos cuando podremos verlo, pero es de suponer que no tengamos que esperar mucho. Lo que sí se sabe es que el servicio será gratuito y existirán suscripciones de pago para empresas u organizaciones interesadas en contar con información extra, así como para poder utilizar comercialmente las imágenes. También se pondrá a disposición de los desarrolladores una API para que aplicaciones o dispositivos puedan utilizar el servicio. La verdad es que la cosa pinta muy bien. Sólo nos queda comprobar como se desarrolla.

10 de diciembre de 2013

Reflexiones de un aficionado a la música en la era de internet

Desde la llegada de internet, los aficionados a la música pop y rock vemos como poco a poco, con el avance de la tecnología, se publican más y más discos, canciones, nuevas propuestas… Nuevos artistas surgen, se fusionan, colaboran con otros… A la hora de recapitular todo lo que he escuchado este año para hacer las listas con mis favoritos de 2013, me he dado cuenta de que a cada año que pasa escucho más música, pero le dedico menos tiempo a cada uno de los trabajos. Esto puede ser un problema, porque en muchas ocasiones discos que merecen la pena se pierden entre el maremágnum. Es más, muchos álbumes poco accesibles a priori son los que finalmente son más disfrutables a largo plazo. Y viceversa. No siempre ocurre, pero es habitual.

A lo largo de esta temporada habré escuchado en torno a centenar y medio de discos –unas dos mil canciones aproximadamente–. La mayoría de ellos apenas con un par de escuchas como mucho. No hay tiempo material para más. Así, sólo los discos más inmediatos pasarán a lo mejor del año y por tanto serán más escuchados. Por otra parte aquellos trabajos más intimistas pasan casi desapercibidos.

La etapa que vivimos de democratización absoluta de la creación musical hace que un pequeño sello pueda competir casi en igualdad de condiciones con una multinacional. Cualquiera con ganas de contar algo en una canción puede hacerlo, y probablemente sea escuchado por un número de personas hasta hace inimaginable. Por eso hoy día hay mucha más música buena que antes. Y también más música mediocre. El verdadero aficionado tiene el reto de seleccionar. Separar el grano de la paja y quedarse con lo que considere de calidad…

10 de septiembre de 2013

La Fundación Robo

El mundillo del pop y del rock independiente nacional se sigue moviendo. De hecho pocas veces en el pasado ha estado más vivo. Internet permite nuevas formas de colaboración y nuevas posibilidades a la hora de crear iniciativas originales. Una de las que más me ha llamado la atención últimamente es la Fundación Robo, un proyecto colectivo formado por músicos independientes de todo tipo que firman canciones colectivas bajo el nombre genérico de Robo.

De clara inspiración revolucionaria –la idea surgió durante los eventos del 15M y su espíritu está en todas sus canciones– el asunto ha cristalizado en una colección de treinta y dos temas entre los que hay versiones y composiciones originales realizadas por gente muy conocida del mundillo como Lisabö, Nacho Vegas, Atom Rhumba, Grande-Marlaska, Grupo de Expertos Sol y Nieve, Jonston, Tachenko, Albert Pla, Fernando Alfaro, Refree, Pony Bravo o Triángulo de Amor Bizarro, pero ocultos bajo el seudónimo de Robo. Según la web, querían hacer una especie de ente colectivo artístico a lo Wu Ming (grupo colectivo de novelistas italianos).

El resultado son un grupo de canciones peleonas, de letras inquietas y reivindicativas que reflejan por una parte las injusticias de la sociedad actual y por otro las formas de luchar contra ellas. Además de la música, se han filmado tres videoclips y un documental de título ‘Populismo Musical’ con el que os dejo a continuación. Por cierto, tanto los temas como los vídeos pueden descargarse libremente de su página de Bandcamp.

Populismo musical: películas caseras de la Fundación Robo from Coopernic on Vimeo.

29 de agosto de 2013

Koana, un país imaginario que viene de Australia

Cada cierto tiempo llega a mi conocimiento un nuevo proyecto relacionado con los países imaginarios, ficticios, microestados o como queramos llamarlos. En esta ocasión ha sido algo diferente, porque me ha parecido verdaderamente interesante, sobre todo a nivel estético y cartográfico. Incluso la revista Wired se interesó por este extraño país isleño que sólo existe sobre el papel y en la cabeza de su autor, Ian Silva, un australiano que parece que tiene muchísimo talento y tiempo libre para elaborar unos mapas que me han dejado impresionado. Silva es conductor de los trenes metropolitanos de Sídney, algo que queda bastante claro en sus diseños, con planos de metro de varias ciudades y una red de trenes en todo su país. En contra de lo que pudiera parecer, jamás ha realizado estudios relacionados con la cartografía o el diseño gráfico.

La inspiración para estos mapas proviene de una metódica observación de ciudades europeas a través de Google Maps. Pero evidentemente la creación de un país con decenas de ciudades y cientos de barrios y pueblos no es cosa de un día. Dedicó años a madurar la idea y, según cuenta en la entrevista para Wired, le llevó tres semanas pasar esas ideas y planos primigenios a Adobe Illustrator. Dedica unas ocho horas semanales al proyecto. Todo ese material ocupa ya 250 Gb. Como diríamos en estos casos extremos, Ian Silva es un auténtico «friki» de los mapas, un genuino obseso de la cartografía imaginaria. Estoy seguro de que no soy yo el único al que al ver esos diseños se le mueve algo por dentro y anima e inspira a retomar los eternamente dormidos proyectos propios de países imaginarios.

Desde mi punto de vista, el proyecto de Koana cojea un poco en algunos aspectos, como el idioma, tratado muy por encima, la organización política o la historia. Tampoco los topónimos son un dechado de originalidad, copiando nombres de ciudades europeas, sobre todo nórdicas y anglosajonas. También me ha parecido poco realista la distribución muy homogénea de la población –demasiada población para un país que según comenta tiene la extensión de España y Suecia sumadas–

A pesar de todo esto, igual que Silva, en mi caso voy madurando muy poco a poco los aspectos más peregrinos e inimaginables de mi país. Los voy apuntando o dibujando, retocando, etc. Poblaciones, nombres de ciudades, posibles nombres de empresas de telecomunicaciones, de transportes públicos, hitos importantes en su historia, tradiciones, organización territorial y política, leyes, economía, moneda propia y un larguísimo etcétera. En cuanto a los mapas, sé que nunca llegaré a su nivel de realismo y detalle, pero un mapa básico diseñado con Illustrator y del que estoy razonablemente orgulloso descansa en mi disco duro a la espera de un momento de inspiración. Sin duda este caso ha supuesto un buen acicate para dar más pasos.

Los diseños y la información sobre las islas de Koana pueden verse en su página de Reddit.

25 de mayo de 2013

Probando el nuevo Google Maps

Llevo una semana probando el nuevo Google Maps. Este servicio del gigante multicolor se ha transformado completamente y, como veremos, el cambio ha sido para mejor en la mayoría de los casos, pero también echo de menos otras muchas que esperemos que sean incorporadas en el futuro. Como ya sabéis, Google Maps es para mí, junto con el propio buscador y con Gmail, el servicio más interesante y útil de la compañía. Ha cambiado la forma que tenemos de ver los mapas y el mundo desde que en 2005 se anunció su lanzamiento. A partir del mismo momento de su lanzamiento, Maps se ha actualizado con nuevas funciones como –la más espectacular– Street View. Pero vamos con mis impresiones acerca de este gran cambio de interfaz.

Lo primero que sorprende agradablemente es que los mapas ocupan toda la pantalla. Los usuarios de pantallas pequeñas lo agradecerán. A partir de aquí ponerse a manejar y desplegar todas las prestaciones es algo puramente intuitivo. En la parte superior izquierda tenemos una caja de búsqueda que si bien no he notado ninguna diferencia en su funcionamiento, nos encontramos con que los resultados se muestran directamente en el mapa, olvidándonos de esas listas que aparecían en la franja izquierda de nuestro mapa. Otra novedad es que haciendo clic en cualquier parte del mapa nos ofrece información sobre ese lugar en un recuadro bajo la caja de búsqueda, incluyendo la vista Street View cuando está disponible. Por tanto nos olvidamos del muñequito amarillo y de arrastrarlo sobre el mapa en las zonas azules. Ahora no tenemos forma de saber dónde hay Street View y dónde no. Eso es una cosa que no me termina de convencer.

Y si hablamos de cosas que no me convencen, es hora de pasar a lo que no me gusta del nuevo Google Maps. En primer lugar, han desaparecido las vistas de 45º. En algunos lugares han sido sustituidos por vistas tridimensionales que, además de lentas, son de una calidad horrible (muy diferentes de las de los Apple Maps). Y además sabes que no son reales, son simples modelados con una textura. Así que aquí he de entonar un ¡Viva Bing Maps! Esperemos que el sentido común de la gente de Google les haga recapacitar sobre este aspecto. Una cosa que echo de menos es la posibilidad de usar la función de imágenes históricas de Google Earth.

24 de marzo de 2013

‘La Escóbula de la Brújula’

Siempre es un gusto escuchar un nuevo programa de radio, mucho más cuando trata temas que siempre me han interesado. Su nombre es en realidad una broma –‘La Escóbula de la Brújula’– bajo el que se esconden viajes, lugares ocultos, historia, tecnología de vanguardia, etc. Ya existen varios programas que hablan sobre ellos. Principalmente ‘La Rosa de los Vientos’ de Onda Cero, del que soy seguidor desde hace ya más de diez años. De hecho, muchos de los antiguos colaboradores del programa se han unido en esta nueva aventura radiofónica.

Me refiero a nombres míticos como dos de las famosas «cuatro C», Carlos Canales y Jesús Callejo, que a su vez son el alma del proyecto. También encontramos a Juan Ignacio Cuesta, otro viejo conocido. A ellos se suman otros nombres de este mundillo como David Sentinella o Miguel Zorita entre muchos otros. La idea es dedicar cada programa a un destino del planeta, contar sus misterios, sus lugares más emblemáticos, sus leyendas… Otras secciones estarán dedicadas a la tecnología que viene, a los cuentos populares y sus orígenes, a la pintura y –esto me ha llamado agradablemente la atención– otra dedicada a desmontar mitos del mundo del misterio.

Son casi dos horas de entretenimiento que se emite en Madrid a través de Radio Enlace, en el 107.5 de la FM. Para los que vivimos fuera cada entrega puede escucharse y descargarse en su página web y en su futuro podcast (ojalá lo cuelguen pronto). En definitiva, otro programa más para añadir a la lista cada vez más amplia de espacios radiofónicos interesantes.



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