He seguido a la banda granadina Lori Meyers prácticamente desde sus comienzos. Con el tiempo se han convertido en uno de los grupos referentes del pop nacional independiente. A juzgar por su nuevo trabajo ‘Impronta’, han encontrado un nuevo camino que los ha sacado definitivamente del atolladero de banda «sixtie» en el que cayeron peligrosamente con ‘Cronolánea’ (2008). Pero en su anterior trabajo ‘Cuando el Destino Nos Alcance’ (2010), vimos una valiente evolución en su sonido que dividió a muchos. En mi opinión este giro fue acertado y buena prueba de ello es que abundan en él con su última entrega. No abandonan la influencia de bandas míticas como ‘Los Brincos’, pero incorporan otras muchas quizá más centradas en los ochenta.
Personalmente me ha sorprendido encontrármelos en medios que sólo atienden a artistas «mainstream». Teniendo en cuenta que llevan dos discos editados en una multinacional como es Universal Music, y que han conseguido seguir su propio camino, es una buena noticia. Pero ¿qué nos encontramos en ‘Impronta’?. Si los discos conceptuales todavía estuvieran de moda podríamos clasificarlo como uno de ellos. Todos los temas son coherentes con una misma idea: El desamor. O lo que es lo mismo, el comienzo de la madurez. Salvando las distancias, es como si este disco fuera el ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’ de Lori Meyers.
Los cortes que nos encontramos tienen una fuerza que cuesta encontrar en el indie nacional y su facilidad para la melodía sigue intacta después de más de diez años de carrera. Es verdad que sus letras parecen volverse más realistas y cotidianas y que la psicodelia de sus comienzos está casi olvidada, pero no creo que eso importe mucho porque supone ganar en inmediatez y en cercanía (incluso hay referencias al WhatsApp).
En definitiva, parece que tendremos Lori Meyers para rato, ahora que han encontrado un sonido con el que podemos identificarlos y un estilo de discurso que conecta con gran parte de su público y quizás con los que los descubrirán en el futuro.
El segundo Muestra Musical del año, la edición 98, ha llegado más temprano de lo esperado gracias a una avalancha de novedades que inunda e inundará en los próximos meses el panorama del pop independiente. Nuevas bandas y sobre todo muchos retornos. En Muestra Musical 98 he recopilado a viejos conocidos como Triángulo de Amor Bizarro, Joe Crepúsculo, Band á Part, Lori Meyers, Suede, Texas, Veronica Falls, Club 8 o Yeah Yeah Yeahs junto a otros que nunca han estado, como Gasca, Algora, Girl Called Johnny, Alizée, Soleá Morente y Los Evangelistas o Team Ghost.
En total 15 nuevos temas que merece la pena escuchar. Y de paso recordar que sólo faltan dos ediciones para llegar al 100. Ese será un punto de inflexión que explicaré en su momento… Pero de momento os dejo con los videoclips que he encontrado de todos los grupos incluidos en esta edición:
En 1999, la hasta entonces inmaculada discografía de Suede comenzó a mancharse con trabajos de mucha menos calidad que lo que todos esperábamos. Fue cuando se publicó ‘Head Music’. En su momento fue uno de los discos más esperados del año. Razones había. Tres años antes habían lanzado ‘Coming Up’, una obra maestra que culminaba una carrera sólida y ejemplar. Pero el patinazo fue enorme, tal vez mucho menor visto con la perspectiva de los años y de su sucesor ‘A New Morning’. Éste fue publicado en 2002 y no gustó a casi nadie. Supuso el tocar fondo creativo de la banda londinense. Después Brett Anderson fundó The Tears y después publicó otro trabajo con su nombre. Todo parecía ya perdido.
Pero el 18 de marzo han publicado ‘Bloodsports’, su primer disco de estudio en once años. Es posible que buscaran evitar el efecto que una excesiva espera pudiera suponer, pero lo cierto es que acaban de entregar un disco notable. Para ser sinceros, nadie dábamos ya un euro por ellos. En las primeras escuchas es fácil darse cuenta de que este no es otro ‘A New Morning’ ni tan siquiera un ‘Head Music’. Está bastante por encima, aunque sin llegar al nivel de sus primeros álbumes. Veinte años después de su primer trabajo es complicado sorprender, máxime cuando han firmado algunas de las obras más emblemáticas de los años noventa.
Comenzando por el tema de apertura, ‘Barriers’, siguiendo por ‘Snowblind’, Suede nos ofrece una colección de canciones con el clásico sonido «made in Suede» y que nos recuerdan a ‘Dogman Star’ o ‘Suede’. También hay algún bajón (en mi opinión ‘For the strangers’ o ‘What are you not telling me?’ no están a la altura) que casi se les puede perdonar. El diseño de la portada también parece querer hacer borrón y cuenta nueva y nos recuerda mucho a la de ‘Coming Up’.
En definitiva, para no esperarnos nada, ‘Bloodsports’ está casi a la altura de los Suede de los mejores tiempos. Una agradable sorpresa.
Durante la segunda mitad de los años noventa y los primeros del siglo XXI, el pop independiente francés experimentó una explosión casi sin precedentes. Decenas de bandas interesantes empezaron a publicar discos frescos. Gente como Diabologum, Experience, Dominique A, Katerine, Benjamin Biolay, Keren Ann, Françoiz Breut, Coralie Clement, Bertrand Betsch, A.S Dragon y muchos otros llegaron a España gracias al sello sevillano Green Ufos. Durante los años siguientes –salvo algunas y muy buenas excepciones (Françoiz Breut o Dominique A)– sólo hubo silencio. Hasta hoy.
Probablemente desde aquellos tiempos no había escuchado un nuevo grupo de más allá de los Pirineos realmente bueno. La Femme, que así se llaman, lo tienen todo: juventud, buenas –aunque todavía pocas– canciones, actitud, ideas y ganas. Tal y como dicen en la crítica de su primer EP homónimo en Les Inrockuptibles, la banda ha sentado la cabeza después de algunos temas algo extravagantes. De algún modo han sabido encauzar toda la creatividad desbordante en cuatro temas vibrantes y hacen que la promesa que fueron durante los dos últimos años se concrete en algo.
Ahora sólo nos queda esperar que los de Biarritz publiquen su primer larga duración. Esperemos que sea pronto. Mientras tanto, os dejo con unos videoclips para que os hagáis una idea de por dónde va su sonido y su estética:
Nuestra nueva cita con Muestra Musical, la primera del año, es la edición 97. Eso significa que posiblemente durante este año se cumplan las 100 ediciones de mi recopilatorio. Todavía no hay nada pensado para las celebraciones, pero hay tiempo hasta el otoño o comienzos del invierno, que es cuando previsiblemente salga esta edición.
Pero nos quedamos en la 97. Recojo todas las novedades que me han interesado en los últimos dos meses, con lo que incluyo algunos de mis primeros favoritos publicados en 2013. Esta vez he dividido el disco en tres bloques: el francés, con La Femme, Mademoiselle Nineteen y Françoiz Breut; el español, con Souvenir, Klaus & Kinski, Dorian, Grises, Los Bonsáis, Alfacrepus, The Bright y Reina Republicana y el anglosajón, con Suede, Guards, The Strokes y Ocean Colour Scene.
15 nuevos temas y 6 videoclips con los que os dejo:
Hace más de cinco años escribí en este blog sobre la existencia de un documental producido por Esgaya Films sobre el Xixón Sound, aquel movimiento musical que supuso una explosión en la ciudad asturiana y que exportó a lo largo de los años noventa multitud de bandas con muy diferentes sonidos. Ayudó, sin duda, a «refrescar» el panorama musical nacional. Pues bien, hasta el otro día no tuve ocasión de verlo, pero más vale tarde que nunca. La espera ha merecido la pena.
El documental, de título ‘Cambia de Vida. El Viaje del Xixón Sound’ y dirigido por Elena Medina y José Fernández, hace un recorrido de una hora y media por aquellos años locos de finales de los ochenta, los noventa y comienzos de siglo a través de algunos de sus protagonistas. Los testimonios de gente de Kactus Jack, Manta Ray (incluido Nacho Vegas), Nosoträsh, Undershakers, Screamin’ Pijas, Australian Blonde, Astro Discos, Doctor Explosion, Penelope Trip y de personajes como Paco Loco, Fran Gayo (Mus), Ramón Lluis Bande o Jesús Ordovás nos permiten hacernos una idea de lo que fue aquel tiempo en Gijón.
Al contrario de lo que ocurre en otros documentales musicales, sus protagonistas se afanan en desmitificar. Es precisamente eso lo que creo que aporta a la película una dosis de realismo y de cotidianeidad que se agradece. Nadie reconoce que existiera una escena uniforme y todos coinciden en que fue algo que se alentó desde la prensa musical de Madrid (El País de las Tentaciones) y Barcelona (Rockdelux y Factory), pero lo cierto es que esas bandas existieron y generaron una serie de discos que pasaron a la historia de la música independiente española. Para ilustrar las palabras se ofrecen imágenes de conciertos de los primeros tiempos, algunos de ellos no vistos hasta ahora por el gran público y también de los grandes festivales en los que tocaron.
El otro día vi la película que el realizador Joann Sfar dirigió en 2010 sobre la figura del compositor e intérprete galo Serge Gainsbourg. Su título ‘Gainsbourg, Vie Héroïque’ no es más que una ironía más de todas las que contiene la película. Con un particular y surrealista sentido del humor se narra la vida y obra de uno de los –sin lugar a dudas– más importantes compositores de música popular del siglo XX. Escandalizó a medio mundo con su aspecto, su estilo de vida libertino y con sus composiciones, especialmente aquellas junto a Jane Birkin. Para la posteridad queda quizás su obra maestra, ‘Je t’aime… moi non plus’…
Después del visionado me picó la curiosidad y recuperé sus discos y eché un vistazo a los vídeos suyos que hay en YouTube. Interesantes son sus primeras actuaciones televisivas, y también las últimas, en magazines musicales de la televisión francesa, decrépito y alcoholizado a finales de los ochenta. En medio, temas inolvidables y algunos incidentes, como el ocurrido en Estrasburgo en 1980, cuando tuvo que suspender un concierto por presiones de la extrema derecha. El año anterior había publicado una versión reggae de ‘La Marsellesa’. También volví a leer la entrada que dedique al «incidente» con France Gall a cuenta de la canción ‘Les Sucettes’. En realidad, la relación con sus cantantes/amantes fue siempre tormentosa. Lo fue con Brigitte Bardot y con Jane Birkin.
Quizás la faceta más desconocida –para algunos afortunadamente– de Gainsbourg es la cinematográfica. En 1976 dirigió ‘Je t’Aime… Moi non Plus’, un film que las críticas califican hoy día como aceptable. Al final de su vida dirigió otros tres largometrajes que habrían pasado desapercibidos si no hubiera sido por el escándalo que supusieron. La trilogía formada por ‘Equateur’ (1983), ‘Charlotte for Ever’ (1986) y ‘Stan the Flasher’ (1990) son hoy día casi inencontrables. Probablemente lo mejor sean sus bandas sonoras, por supuesto compuestas por él.
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