rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
23 de agosto de 2007

La «prueba de juventud» de The Go! Team

Una foto promocional de The Go! Team

A los que nos gusta la música «chispeante» estamos de enhorabuena. The Go! Team regresan con un nuevo trabajo. Su anterior disco ‘Thunder Lightning Strike’ (Memphis Industries, 2004) fue para mi gusto uno de los grandes descubrimientos del año y así quedó reflejado en las listas de lo mejor de aquella temporada. Su mezcla sin complejos del soul de los sesenta con el funk de los setenta con los scratchs y los samples de la old skool de los ochenta supuso la invención (o quizás el redescubrimiento) de los lazos invisibles que unían de forman muy natural estos estilos apartentemente tan diferentes.

Curiosamente la banda no viene de Broolkyn ni del Bronx ni de ninguna parte de Nueva York. The Go! Team son unos británicos de Brighton que no dejan a nadie indiferentes. Es un proyecto musical que parte de Ian Parton, un melómano que tuvo la ocurrencia de mezclar estilos y grabarlos en la cocina de la casa de sus padres. Posteriormente no le quedó más remedio que reclutar a una banda para las actuaciones en directo, debutando como teloneros de Franz Ferdinand.

Su último trabajo no se publica hasta el 10 de septiembre, pero por obra y gracia de internet ya he podido escucharlo con bastante detalle. ‘Proof of Youth’ (2007) sigue una línea continuista con su predecesor, sin notarse apenas evolución. Pero quizás su principal virtud es no perder la frescura ni intentar experimentos musicales más elaborados. Cada uno de los temas sigue siendo igual de bailable y sorprendente que los de ‘Thunder Lightning Strike’. Un disco bastante recomendable para pasar un buen rato.

1 de agosto de 2007

Termina ‘Diario Pop’

Escuché ‘Diario Pop’ por primera vez un sábado de marzo de 1995. Por entonces el programa se emitía en horario de tarde los fines de semana. Fue el comienzo de mi andadura por el mundo de la música independiente, aquella que permanecía al margen y que rara vez se podía escuchar en otros medios. Rápidamente me aficioné al programa y me sirvió para descubrir a muchas nuevas bandas. Apenas hacía unos meses que Los Planetas habían publicado su debut en la multinacional RCA y Manta Ray o Nosoträsh aún sonaban en maqueta. Al frente de este oasis de independencia estaba Jesús Ordovás, un tipo que trataba con un respeto exquisito a cualquier banda de chavales ilusionados con cuatro canciones bajo el brazo. Quizás eso fue lo que más me impresionó. Ordovás era un descubridor de talentos y jamás cerró la puerta.

Lejos de motivaciones comerciales, ‘Diario Pop’ fue un escaparate del Estado de la Nación Indie durante muchos años y supuso un poco de aire fresco. Yo aprendí sobre música, sobre las últimas novedades del subsuelo musical (cuando aún no había internet) y tomé conciencia de que había vida más allá de los estantes de discos de las grandes superficies. ‘Diario Pop’ cumplía la función de servicio público. Otorgaba unos minutos de gloria a las pequeñas bandas, sonaban sus maquetas por mal grabadas que estuvieran, todo de forma directa.

La culminación de esta admiración por Ordovás y por ‘Diario Pop’ tuvo lugar el año pasado en Zamora, durante las conferencias del Festival Proactive. En una de ellas pudimos pasar un largo rato con él y preguntar a placer sobre todo lo que se nos ocurría. Pero todo eso son sólo buenos recuerdos. Jesús Ordovás deja, después de 25 años, su ‘Diario Pop’ para acogerse a la jubilación anticipada como empleado de RTVE que es. Es la segunda marcha tras José María Rey y su ‘Bulevar’. Me inquieta pensar en cómo será la nueva Radio 3 post-regulación, pero temo que las cosas vayan a peor.

24 de julio de 2007

‘Cosas que Nunca te he Dicho’ de Índigo

Índigo en una foto promocional

Índigo son una banda surgida en Valencia allá por 2003. Fueron semifinalistas del concurso de maquetas Proyecto Demo del FIB en 2004 y 2005. En marzo de este año publicaron ‘Cosas que Nunca te he Dicho’ (Junk Records, 2007). No es que se trate de un grupo con una propuesta muy original, puesto que están en la media de lo que se está haciendo ahora. Léase: influencias de La Buena Vida y bandas españolas de los setenta, voz femenina cantando en castellano, ritmos a medio tiempo, violines, sección de viento…

Pero el enganche (por lo menos para mí) ha sido el tema de apertura ‘Échale la culpa a Hill‘, una magnífica carta de presentación que obliga a escuchar el resto del trabajo con atención. Y si bien se pueden encontrar algunos temas «estándar» de pop independiente nacional, también hay otros notables como ‘Eclipse 3105’. En general el conjunto forma una colección de canciones bastante agradable y que puede ser una perfecta banda sonora para estas ociosas tardes de verano.

Índigo tienen su página web oficial que en el momento de escribir esto no funciona. Lo que sí funciona es su web de MySpace, donde pueden escucharse algunas de sus canciones, ver sus fotos y saber un poco más de ellos. También podéis visitar el blog de Vanessa, ‘La Risa de la Vida’, donde la vocalista de Índigo se explaya con sus reflexiones personales y con los secretos de la banda.

10 de julio de 2007

Candie Payne

Candie Payne en una foto promocional

Uno de mis últimos descubrimientos musicales viene de Liverpool. Se llama Candie Payne y lo escuché por pura casualidad tras leer una referencia suya en el foro de la web oficial de Broadcast. Candie Payne se ha criado con la música. La afición le viene de familia, sobre todo de sus hermanos, Howie, líder de la desaparecida banda The Stands (una canción suya formó parte de mi recopilatorio Muestra Musical 46) y Sean, batería de The Zutons.

Hasta la fecha, Candie ha publicado desde julio de 2006 cuatro sencillos y un álbum que fue lanzado en mayo de este año. Su carta de presentación oficial ha sido ‘I wish I could have loved you more’, un tema que recuerda un poco a la música de las bandas sonoras de Morricone. Su primer larga duración deja buen sabor de boca, pero da la impresión de que las canciones podrían haberse aprovechado un poco más. Quizás en futuros trabajos podamos ver a Candie en todo su esplendor. De momento aquí tenemos este debut que es más que apreciable. Ojalá todos los debuts fueran como este.

28 de junio de 2007

‘Tasankokaiku’, el debut de Shogun Kunitoki

La portada del disco

Últimamente estoy un poco desconectado del mundo del post-rock, post-pop o post lo que sea y de la música instrumental experimental. Sinceramente hubo un momento en que me cansé, porque lo que llegaba a mis oídos no conseguía interesarme. De vez en cuando surgía una excepción. Ahora mismo me vienen a la memoria los recientes discos de Explosions in the Sky o de Schwarz. Lo último que he escuchado es ‘Tasankokaiku’ (2006), el disco de debut de los finlandeses Shogun Kunitoki.

‘Tasankokaiku’ es un recorrido por una música instrumental que sigue la estela de bandas como Stereolab, Boards of Canada o Broadcast. Es decir, instrumentación de corte retro-electrónico con abundancia de teclados, sonidos «marcianos» y sección rítmica analógica. Sí, su sonido puede calificarse como «retro» pero siempre mirando hacia adelante, proponiendo un nuevo lenguaje. Lejos de ser un sonido árido y difícil, todo el conjunto consigue una calidez inesperada partiendo de esta materia prima. El resultado es música hipnótica, repleta de espirales sónicas y minimalismo.

A pesar de que Shogun Kunitoki publicaron su primer álbum el año pasado, no son precisamente una banda nueva. Comenzaron su andadura a finales de los noventa como un grupo puramente experimental, componiendo su música utilizando varios ordenadores Commodore 64. Tuvieron que abanonar este peculiar método cuando un fallo eléctrico acabó con todo su equipo. Fue entonces cuando decidieron dar un giro a su carrera y cambiar su sonido hacia algo más orgánico y menos frío que el sonido electrónico puro y duro.

9 de junio de 2007

Los Manics vuelven a estar en forma

Los Manic Street Preachers con Nina Persson

La carrera de la banda galesa Manic Street Preachers es accidentada y repleta de altibajos. A pesar de estas irregularidades me parecen uno de los grupos más admirables del panorama internacional y también uno de mis favoritos. Esto no significa que no se les pueda críticar, a veces con razón, de mantener una pose política un tanto falsa. Comprometidos desde el principio con las posturas izquierdistas, siempre han incluido en sus letras proclamas, unas veces con más fortuna que otras. Quizás según avanzan los años esta postura sea más una pose que una realidad.

El primer disco que escuché de los Manics fue ‘Everything Must Go’ (Sony-BMG, 1996). Por entonces ya habían publicado tres trabajos ‘Generation Terrorists’ (1992), ‘Gold Against The Soul’ (1993) y ‘The Holy Bible’ (1994), con el que obtuvieron el reconocimiento de la crítica especializada. Pero en ‘Everything Must Go’ dieron un giro a su estilo. Su principal mérito fue combinar magistralmente las guitarras poderosas junto con una sección de viento que formaba un muro de sonido impenetrable que daba un toque épico a la vez que una combatividad creíble. Las melodías y las letras son de lo mejor y así fue reconocido por el público. Sin duda es uno de los mejores discos de los noventa. ‘A Design for Life’, ‘Australia’ o la titular fueron temas imprescindibles de esta época. Y los que no los conocían todavía los conocieron con ‘This is My Truth, Tell me Yours’ (1998), el álbum quizás más célebre de los de Gales. Sus canciones fueron utilizados para spots publicitarios hasta la saciedad e incluso Televisión Española lo usó en una de sus promociones (concretamente ‘Tsunami’). Otros cortes memorables fueron la emotiva ‘If You Tolerate This Your Children Will Be Next’, sobre la tolerancia frente al avance de la ultraderecha y basado en un cartel español de propaganda republicana, ‘You Stole the Sun From My Heart’ o ‘The Everlasting’.

Pero tras la cima llego la lenta (o no tan lenta) caída de la banda. En 2001 llegó el flojo ‘Know Your Enemy’ con algún tema destacable como ‘So Why So Sad’, pero en general olvidable. Tres años después ‘Lifeblood’ (2004) nos hizo perder la fe en la banda. Apenas le presté atención. Sólo ‘The love of Richard Nixon’ merecía algo de interés.

Hace tan sólo unos pocos días se publicó ‘Send Away the Tigers’. Reconozco que me acerqué a este disco con bastante escepticismo. No esperaba gran cosa, pero he aquí que me encuentro con un buen disco. Un resurgimiento que bebe de las mismas fuentes que los mejores álbumes de la banda que puede reconocerse claramente en cada uno de los temas. Buenas melodías (mejor que las letras) como en los buenos tiempos. El primer sencillo es ‘Your Love Alone Is Not Enough’ en el que colabora Nina Persson de los Cardigans, poniendo el contrapunto delicado a un tema contundente.

1 de junio de 2007

40 años de ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’

La famosísima portada de Sgt. Peppers

He estado revisando los DVD de la ‘Beatles Anthology’. Hay una parte en el 6º DVD en la que John Lennon llega en un mini negro a los estudios Abbey Road de Londres. Un periodista apostado a la puerta le pregunta que si los Beatles se separarían en 1967. La misma pregunta se la hicieron a Ringo, a George Harrison y la Paul McCartney. Durante meses, la banda de Liverpool estaba muda. No había noticias sobre ellos. Pero, lejos de tomar carreras en solitario, los Beatles estaban preparando ya lo que sería su nuevo álbum. Un trabajo revolucionario en la historia del grupo y también en la de la música pop.

Primero llegaría un sencillo, quizás uno de los mejores publicados hasta la fecha. Ni más ni menos que ‘Strawberry Fields Forever’ (con un videoclip que es pura vanguardia incluso hoy) y ‘Penny Lane’ como cara B. Todos coinciden en que se trató de un avance de lo que posteriormente sería ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’. La idea de crear una banda imaginaria, alter ego de los Beatles, fue idea de McCartney tras un viaje a América. En realidad era una parodia de los largos nombres con que las bandas del hippismo norteamericano se bautizaban.

El álbum finalmente se publicó un 1 de junio de 1967 y se concebía como una sucesión de shows en falso directo, con un presentador que introducía a los artistas (Sgt. Pepper o Billy Sears), aunque la idea se quedó a medias. Tras los primeros temas, el resto se desarrolló como un disco «normal». Se tuvo total libertad de experimentación y cualquier idea para obtener un sonido que nunca se hubiera escuchado antes era bien recibida.

La portada no fue menos rompedora. Si famosa es la música, casi lo es más el diseño en sí mismo, con un collage de personajes famosos junto a la banda del Sargento Pimienta que, por supuesto, eran los Beatles con estrafalarios uniformes inspirados en los del Ejército de Salvación británico. En el aspecto formal fue la primera vez que en un disco pop se unían los temas y también el primero en el que se incluían las letras. Según se cuenta (yo no lo he comprobado) en las primeras ediciones, al final de la cara B el surco del vinilo entraba en un bucle de forma que no terminaba nunca, repitiendo una y otra vez una serie de sonidos, entre ellos un ultrasonido sólo audible para los perros.

Excentricidades aparte, ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ nos ha dejado algunos de los mejores y más innovadores temas de la banda como ‘With a little help from my friends’, ‘Lucy in the sky with diamonds’ (y todo el asunto del LSD) o ‘A day in the life’ (mi favorita del disco).

El videoclip de ‘A day in the life’:

Pequeño reportaje en inglés sobre la portada del ‘Sgt. Pepper’s’:



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