Escuché a Sigur Rós por primera vez hacia el otoño de 2000, cuando me compré su disco ‘Ágætis Byrjun’ (PIAS, 1999) un poco a la aventura. Apenas había oído nada suyo, sólo su primer sencillo ‘Svefn-g-englar’ (1999), que me pareció y me sigue pareciendo increíble. Y acerté con mi adquisición, porque el álbum está muy bien y su sonido era muy diferente a cualquiera que hubiera escuchado antes. Largos desarrollos, guitarras que sonaban como truenos lejanos, secciones de viento. Todo formando un equilibrio perfecto que no han conseguido, para mi gusto, en sus trabajos anteriores ni posteriores.
Y es que la carrera musical de Sigur Rós, siempre desde mi discutible criterio, está llena de altibajos. Su primer disco ‘Von’ (Smekkleysa Records, 1997) me resulta demasiado experimental y monótono y los dos posteriores ‘()’ (Smekkleysa Records, 2002) y ‘Takk…’ (EMI-Chrysalis, 2005) decepcionantes y sin brillo. Sabían a poco después del espectacular ‘Ágætis Byrjun’. Creo que no han sabido reinventarse después del éxito y han repetido la misma idea una y otra vez.
Así que me quedo con ‘Ágætis Byrjun’ como su obra magna y con dos de sus sencillos hechos videoclip ‘Svefn-g-englar’ y ‘Viðrar vel til loftárása’. Dos vídeos que son para contemplarlos detenidamente. De lo mejorcito que he visto hasta la fecha. Y si os han gustado, en breve editarán un DVD llamado ‘Heima’ que promete paisajes islandeses impresionantes y tomas de sus conciertos.
A lo largo de los últimos días, las cadenas de televisión preparan sus motores para comenzar la carrera por la audiencia de esta temporada. Yo, sufrido televidente (muy) ocasional, miro cada vez con más recelo la «caja tonta». Y creo que con razón al comprobar las nuevas propuestas que los canales generalistas nos tienen preparados a partir de septiembre. No hay innovaciones, no hay riesgo. Sólo los mismos programas con distintos nombres, reediciones de viejos éxitos, convencionalismos que triunfan por inercia.
La televisión está sufriendo un lento pero inexorable proceso de degeneración y de falta de ideas. En definitiva, un conservadurismo en los contenidos que roza el insulto. La única que se salva un poco de la quema es La 2, no por innovadora, que ya no lo es, sino por que es el único reducto (aunque dañado) de televisión real. Del resto apenas puedo ver diferencias destacables. Nuestra última esperanza era Cuatro. La cadena de Sogecable sigue teniendo algunos buenos programas (‘Callejeros’ por ejemplo), pero también ha ido incorporando otros como el engendro machista y vacío de ‘Supermodelo’ y otros espacios que, si en un principio fueron novedosos, al final se han acondicionado a la norma.
Y como he repetido más de una vez, mis críticas no vienen porque confunda grandes audiencias con telebasura (ni telebasura con programas sin imaginación ni interés), porque no creo en ello. Un buen programa puede tener audiencias millonarias sin recurrir a tópicos ni a fórmulas fáciles y usadas millones de veces. Aún defiendo esa opinión. Es precisamente por eso que me molesta especialmente el recurso facilón para obtener espectadores (humor de brocha gorda, sexo y cotilleo público o privado). Pero ni las productoras ni las cadenas necesitan ya romperse la cabeza para triunfar. Basta con repetirse y copiarse.
Es por esto que me alegro más que nunca de que existan los canales temáticos, internet y sobre todo el eMule. Y por suerte somos cada vez más los que llevamos años «migrando» de la televisión convencional hacia la red de redes. Al menos en mi casa, antes que la antena prefiero mi pequeño reproductor de DivX.
Durante muchos años y aún hoy, la tauromaquia fue realmente la «fiesta nacional». Representaba todos los valores de aquella sociedad española retrógrada, violenta, bronca y con cierto gusto por la sangre. Lo peor es que fue nuestra única imagen de cara al resto del mundo. Afortunadamente esa España está en vías de extinción junto con su mundo de tópicos y formas de pensar que ya no encajan en el siglo XXI. Las corridas de toros y, en general, todos los festejos que incluyen la utilización de estos animales está en retroceso en muchas partes de nuestra geografía. Y si ya no han desaparecido es por los enormes intereses económicos y políticos que mueve. En breves días tendremos un nuevo ejemplo de salvajismo con el «Toro de la Vega» de Tordesillas, un evento que cada año tiene más detractores.
Nunca he entendido el «arte» del toreo, ni creo que nunca lo entienda. Reconozco que se trata de una seña de identidad española, un patrimonio de todos, pero esto no puede justificar a estas alturas, el maltrato animal. La sociedad moderna y urbana cada vez ve con peores ojos el toreo. Pero de este lado de la barrera también hay aspectos reprochables, porque muchos grupos han utilizado el movimiento antitaurino como excusa para reivindicaciones de tipo político. En cualquier caso, no pueden empañar la honesta defensa de los animales como una cuestión puramente ética.
Si la Cámara de los Comunes del Reino Unido prohibió en 2004 la ancestral caza del zorro (por amplia mayoría de 356 contra 166), ¿Por qué no se puede hacer lo mismo con las corridas de toros? Imagino que será cuestión de tiempo.
Todos los indicios apuntan a que este otoño habrá que estar muy atentos al quiosco. Aparte del rediseño completo del diario El País para adaptarlo a los nuevos tiempos, parece ser que, como mínimo, surgirá un nuevo diario que intentará arrebatar parte de los lectores al periódico de PRISA. Se llamará Público (o El Público) y su linea editorial, para entendernos, se situará a la izquierda de El País y nacerá con la vocación de ser un diario periférico, al contrario que aquel. Detrás del accionariado está Mediapro, accionista de La Sexta y en su plantilla contará con nombres ilustres como Ignacio Escolar (uno de los bitacoreros más importantes de España con Escolar.net) o Juan Pedro Valentín (ex director de informativos de Telecinco). Su público objetivo será joven, urbano y de centro izquierda.
En cuanto al diseño, está detrás la agencia Cases i Associats, que han diseñado la maquetación de ADN, El Periódico de Catalunya, Avui o Clarín. Tendrá una media de 64 páginas, todas ellas a color. Público vendrá a cubrir una zona del espectro ideológico tradicionalmente abandonado como es el de la izquierda. En Francia Le Monde tenía a Liberátion a su izquierda, pero en España existía un vacío. Para empezar pegando fuerte, el diario se venderá a 50 céntimos. El resto de las informaciones que he podido leer no son más que ruido y maldades, aunque seguro que pronto tendremos nuevos datos.
En mi opinión lanzar un nuevo diario en papel me parece una temeridad que tiene muchas probabilidades de fracasar. El lector potencial al que va dirigido es urbano y nada tradicional, que prefiere internet para informarse o bien los diarios gratuitos. En cuanto al nombre, Público me parece algo cutre que recuerda más a una revista del corazón o a un programa casposo de televisión. Para nada se identifica con un ideal progresista. Habrá que esperar a tener el primer número en las manos para opinar con más fundamento.
Hasta hace sólo unos años, el asesinato de Kennedy era el acontecimiento que más teorías conspirativas había provocado. La conmoción que causó en el pueblo americano y la necesidad de buscar razones exógenas al propio hecho lo convirtió en el rey de las hipótesis alternativas. Pero otro acontecimiento trascendental ocurrió el 11 de septiembre de 2001. Los atentados contra las torres gemelas de Nueva York y el edificio del Pentágono son hasta el momento los hechos más destacables e importantes de lo que llevamos de siglo y ha cambiado por completo el panorama político, estratégico y geográfico del mundo. Al igual que con el magnicidio de JFK, los ataques terroristas contra Nueva York y Washington han desatado todo tipo de teorías de la conspiración, amplificadas por el desarrollo de internet y los medios paralelos.
La enésima iniciativa la encontramos en ‘9-11 Loose Change’ que se ha convertido en un fenómeno social de la red. Sus autores son cuatro veinteañeros que, con muy pocos medios, han elaborado un documental que recoge minuciosamente datos y testimonios alternativos que rebaten según ellos la versión oficial. Yo lo he visto con mucha atención y voy a contar brevemente mis impresiones sobre él.
Básicamente se defiende la teoría de que los atentados del 11 de septiembre fueron cuidadosamente organizados y ejecutados por la administración Bush por motivos económicos, estratégicos y militares. Los aviones estrellados contra las torres gemelas estarían vacíos y controlados a distancia. Su derrumbe estaría también previsto mediante la detonación de cargas explosivas cuidadosamente repartidas por las torres. En el caso del Pentágono se mantiene que no fue un avión lo que se estrelló contra uno de sus flancos, sino un misil lanzado desde un helicóptero. Y por último, el famoso y heroico vuelo 93 no se estrelló en un bosque de Pensilvania, sino que aterrizó en una base aérea militar, simulando los efectos de la colisión.
La primera sensación que me produce es la de recibir una avalancha de datos durante 1 hora y 20 minutos. Unos se atropellan con otros. Esta forma de presentar la información es muy tramposa, porque parece una hábil maniobra para encubrir uno de los principales defectos del documental: las fuentes. En su mayor parte, los testimonios son frases que parecen sacadas de contexto o citas a webs fácilmente manipulables como la Wikipedia. En otras ocasiones se toman datos de periódicos de internet casi marginales, y, de nuevo, cuando se citan medios de prestigio, son para aportar datos ya conocidos.
Pero ‘9-11 Loose Change’ también tiene aciertos e invita a la duda en algunos de sus pasajes. Me refiero a los episodios más oscuros del 11 de septiembre: el ataque contra el Pentágono y el vuelo 93. En el primero de ellos casi todas las evidencias resultan verosímiles. En el segundo también, aunque algo más forzadas. La conclusión que se puede sacar es que muchas de las pruebas aportadas son endebles y sólo induce a la reflexión los episodios que ya previamente eran poco claros.
Aún así, es mejor que cada uno juzgue por sí mismo. Aquí está el documental:
Hoy se cumplen 12 años desde el lanzamiento de Windows 95. Microsoft convirtió el evento en un hecho trascendental y rodeado de grandes campañas publicitarias. Y realmente lo fue a todos los efectos. Por primera vez se intentaba abandonar el MS-DOS como sistema operativo, que se había mantenido desde los primeros IBM PC allá por 1981. Al contrario que su predecesor Windows 3.11, el 95 era un sistema operativo completo. Poco o nada tenía que ver ya con aquel. Fue el comienzo de la «etapa dorada» de Microsoft. Su popularidad se incrementaba a la vez que la venta de ordenadores PC con Windows aumentaba. En mi caso personal instalé Windows 95 hacia marzo de 1996 y al principio fue desconcertante el cambio. Rápidamente me acostumbré.
Pero Windows 95 no era un sistema operativo demasiado estable. Los «cuelgues» y los «pantallazos» azules eran más frecuentes de lo deseable. La fama de «chapuzas» de Microsoft comenzó aquí a la par también, por qué no decirlo, del aumento de su popularidad. Posteriomente Windows 98 acalló en parte las críticas y se convirtió en un producto decente que volvería a empeorar con el fallido Windows ME. Para mi gusto, el mejor sistema operativo de Microsoft ha sido Windows XP, lanzado en 2001. Borraría de una vez por todas (o no) las dudas sobre la calidad de los productos de la compañía de Bill Gates. De hecho es el sistema operativo, sin apenas variaciones, con el que aún funcionan la inmensa mayoría de los ordenadores del planeta. Esto resulta gracioso, porque seis años en la historia de la informática son un mundo.
En teoría, Windows Vista debería sustituir poco a poco a los XP. Tras años de retraso, el último de Microsoft no ha convencido a casi nadie. Mi experiencia personal al respecto es bastante elocuente. Durante la carrera me enseñaron que un software bien diseñado es aquel que utiliza el mínimo de recursos posible para ejecutarse. Vista es justo lo contrario. Consideraciones estéticas aparte, el sistema no se comporta de manera fluida en un ordenador con más de tres años de antigüedad, lo que implica una actualización del hardware. Esto es un pecado mortal en el mundo de la informática, porque además de consumir más recursos que su predecesor, no tiene ninguna funcionalidad importante que no tenga XP.
Microsoft está perdiendo algo de tirón en el mundo de los sistemas operativos, aunque se mantiene en cuanto a suites ofimáticas y aumenta su presencia en internet (tanto en servidores como en clientes). En mi opinión necesita una renovación profunda y adaptarse a los nuevos tiempos si no quiere convertirse (a lo mejor ya lo es) en un dinosaurio de la industria informática.
Si no te importa jugar con tus playmobil aunque tengas veinte, treinta, cuarenta años. Si añoras tus juguetes favoritos de la infancia o simplemente eres simpatizante de estos entrañables muñequitos, tienes una cita en Barcelona. Los días 14, 15 y 16 de septiembre se celebrará en la Ciudad Condal la 4ª Feria Nacional de Coleccionistas de Playmobil organizada por la Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil. El lugar será la Facultad de Química de la Universidad de Barcelona, situada en la avenida Diagonal nº 647. Tal y como nos cuentan, este año la exposición contará con una docena de dioramas que nos llevarán desde la antigua Roma hasta el Amazonas. Como curiosidad, la feria contará con la mayor concentración de «clicks» en un sólo diorama. Será para la representación de la batalla de Gettysburg y para ello se utilizarán casi tres mil de ellos.
Aprovechando la coyuntura me he puesto a revisar webs extranjeras sobre coleccionismo de playmobil buscando de memoria los sets que tengo guardados por ahí en casa de mis padres. La búsqueda no ha sido muy fructífera porque ninguno de ellos coincidía exactamente con mis recuerdos, aunque uno de los castillos medievales (colección 3446) se parece bastante a una de ellas. Quizás en España, la empresa Famosa los comercializó con variantes. En cualquier caso cada vez que visito las múltiples webs de coleccionismo me dan ganas de desempolvarlos y ponerme a «trabajar» sobre ellos.
Gracias como siempre a Miguel de Playclicks por recordarme cada una de las citas que celebran.
rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,057 segundos.
Gestionado con WordPress