19 de marzo de 2014

Más de quince días después de haber sido grabado y con el 103 a más de la mitad, os presento Muestra Musical 102, mi última recopilación hasta el momento. En él, como siempre, un poco de todo. Los viejos conocidos se mezclan con los nuevos. Lo mejor es presentaros la lista completa de canciones:
- Temples – The golden throne
- Russian Red – Casper
- Sophie Ellis-Bextor – Until the stars collide
- The Fireworks – Runaround
- Ataque de Caspa – Sol
- Dum Dum Girls – Cult of love
- Javiera Mena – Espada
- CEO – Wonderland
- Sundae – Sólido-líquido
- Hospitality – Going out
- Mazzy Star – In the kingdom
- Mogwai – Hexon bogon
- iamamiwhoami – Fountain
- Elle Belga – Romance del Conde Niño
- I Break Horses – Medicine brush
Y para terminar, los clips que he encontrado de estos temas:
18 de enero de 2014
Uno de los aspectos más importantes que hay que tener en cuenta cuando uno se dedica al tema de la fotografía es tener una estrategia a la hora de guardar el resultado de nuestro trabajo. Por experiencia sé que ese es uno de los aspectos que más se descuida y, en mi opinión, absolutamente básico si queremos conservar las fotografías que hacemos. Existen muchas formas, tantas como personas. Cada uno tenemos nuestro método más o menos eficaz. Os voy a contar el mío particular, que no tiene por qué ser el mejor. En quince años trabajando con fotografía digital no he perdido una sola imagen que quisiera conservar.
-
El primer paso es descargar las fotos de la cámara al ordenador, manteniendo una copia en la tarjeta original. Es posible que en ese momento ya haya borrado algunas directamente de la cámara, sobre todo si necesitaba espacio en la tarjeta de memoria. Una vez en el ordenador, es el momento de eliminar aquellas que están borrosas, subexpuestas o sobreexpuestas, repetidas o tomadas accidentalmente. Suelo abrir una ventana de mi Finder (o Explorador de Archivos en el caso de Windows) en modo miniaturas grandes para hacerlo más rápidamente. Así muchas veces no tengo ni siquiera que abrir la foto. En otras me valgo del visor rápido de OS X (pulsando la barra espaciadora con la foto seleccionada). Existen visores de archivos RAW (CR2 en el caso de Canon) para Windows. En Mac es una función nativa que viene con el sistema operativo:

-
Una vez tenemos las fotografías que queremos conservar, creo carpetas con la fecha y el evento, motivo y lugar de lo que van a contener. El formato, por ejemplo, es más o menos así: 20140118 Casco Antiguo de Cáceres para archivar las fotos hechas hoy día 18 de enero de 2014 en el casco antiguo de Cáceres. Puede haber más de un evento el mismo día. No hay problema. Crearemos otra carpeta con la misma fecha y el nuevo evento. Dentro guardaremos las fotografías sin cambiar el nombre. Si son muchas resulta muy engorroso cambiar el nombre a todas y al final os cansaréis de hacerlo.
-
Es el momento de hacer las copias de seguridad. En mi caso cuento con dos discos duros externos donde almaceno las fotos. Actualmente ambos son de 3 Tb. Uno es un disco duro externo normal y corriente y el otro está instalado dentro de un dispositivo de almacenamiento en red (NAS). Ambas copias son exactas.
-
Por último sólo queda el retoque de las imágenes. Yo prefiero llamarlo procesado. Utilizando el plugin para Adobe Photoshop Camera RAW, corrijo los valores de las fotografías que en su momento no me gustaron. No es recomendable que el resultado de esas modificaciones se guarde en las propias fotografías. Yo prefiero guardarlas en un archivo xmp adjunto. No recuerdo si esta opción es la activada por defecto, pero entrando en las preferencias del plugin lo podemos modificar (En Mac Photoshop - Preferencias - Administración de archivos - Preferencias de RAW de cámara - Guardar ajustes de imagen en: Archivos sidecar ".xmp"):

- Una cuestión al margen que también afecta al almacenamiento de las imágenes y que veo que mucha gente se planea es si guardar los JPG resultantes del procesado de las fotografías. En mi caso, después de procesar y convertir a JPG para incluirlas en alguna de mis webs, las borro. Hay que tener en cuenta que la combinación de RAW (archivo de foto original) y de XMP (archivo de ajustes de la foto) nos da cuando queramos de nuevo la imagen resultante.
Creo que con estas humildes recomendaciones –sobre todo hacer al menos dos copias en dispositivos diferentes– conservaréis muchos años vuestras fotografías.
15 de enero de 2014
Después de algunos contratiempos y de las vacaciones navideñas, al fin he podido montar el vídeo de nuestro viaje a Sevilla. Debido a la avería de mi cámara los dos últimos días, el material con el que contaba no fue tan extenso como quisiera. Afortunadamente tenía mi móvil, con el que se han grabado algunas de las tomas de este clip. La banda sonora corresponde al tema ‘Gitanillo de Triana’ interpretado por Paco de Lucía. Espero que os guste:
12 de enero de 2014

Con un poco de retraso –lo grabé el pasado 14 de diciembre– os traigo Muestra Musical 101. Después de los números redondos toca continuar. Esta nueva edición supone otra efeméride. Coincide casi exactamente con los 15 años de mi primera recopilación. El tiempo pasa muy rápido y parece mentira que en mi estantería supere ya el centenar de cedés con la banda sonora de mi vida. Pero no miremos atrás, porque el presente es siempre interesante. La última compilación de 2013 trae como siempre nuevas bandas y viejas glorias. He aquí el listado de temas:
- London Grammar – Nightcall
- Arcade Fire – Normal person
- Azure Blue – The road I know
- The Magic Theatre – It was glorious
- Makthaverskan – Asleep
- The Yearning – Everybody knows (I’m still in love with you)
- Girl Called Johnny – Hey Jackie
- Les Sueques – Terrorista
- León Benavente – Avanzan las negociaciones
- Axolotes Mexicanos – Infectados
- BLA – Himno reaccionario
- Zipper – La casa rural
- Puzzles y Dragones – Fin de semana en Londres
- Parade – La vida tal cual
- Brighter Later – The woods
Y, por supuesto, los clips que he encontrado de estos temas:
10 de enero de 2014
Este es el ejemplo perfecto de cómo un –en principio– anodino paseo puede convertirse en un pequeño descubrimiento por una simple casualidad. El pasado lunes, día de Reyes, aprovechando mi estancia en Madrid y que museos y comercios estaban cerrados, decidimos dar una vuelta por la Dehesa de la Villa. El día estaba algo oscuro y desapacible, pero nos animamos a caminar un rato. Para quien no lo sepa, la Dehesa de la Villa es un pequeño bosque urbano situado al norte de la Ciudad Universitaria y al oeste del barrio de Tetuán y Valdezarza. A pesar de que está formada por cerros, montículos y valles, es posible dar una vuelta en terreno razonablemente llano siguiendo una vieja carretera reconvertida en pista para caminantes y corredores.

Mientras nos adentrábamos en aquella zona de vegetación no demasiado espesa recordé que aquel lugar apacible había sido uno de los escenarios de la guerra civil española. No estaba seguro, así que lo confirmé consultando por internet. Así fue como di con un par de blogs (Arqueología de la Guerra Civil Española y Caminando por los Restos de la Guerra Civil Española) que nos ayudaron mucho en la búsqueda. En principio, y como no estábamos familiarizados con los nombres de los lugares –Curva de la Muerte, Curva del Peralte, Cerro de los Locos y otros– la primera parte de nuestra incursión fue completamente a ciegas. La pequeña investigación no daba frutos. Lo que no sabíamos es que estábamos pasando justo por aquellos lugares sin saberlo.

Casi cuando era hora de volver –la luz no duraría mucho tiempo más– encontramos la primera referencia: el techo de un antiguo búnker de hormigón con el que nos topamos. Apenas era visible y en aquel momento no estábamos muy seguros de nuestro hallazgo. Seguimos avanzando campo a través sin más resultados durante un buen rato. Pero poco después llegamos e identificamos el Cerro de los Locos. A partir de aquí comenzamos a descubrir que el terreno se volvía muy irregular hacia las laderas del cerro. Habíamos dado con algunas antiguas trincheras. Un surco todavía muy visible se extendía por la loma, se bifurcaba, y desembocaba en un pequeño recinto junto a una torre de forma prismática con varias antenas. Un poco más abajo dimos con los restos de lo que nos pareció un búnker. Y más trincheras. Parte de estos restos habían sido transformados lamentablemente en tramos de un circuito de motocross. Ya con poca luz y apretando un poco el paso para no quedarnos a oscuras en medio del bosque encontramos un nuevo recinto en ruinas que parecía otro búnker.
Salimos ya a oscuras con la sensación de que aquellos restos históricos se estaban borrando poco a poco. Al igual que mucha otra gente que aprecia la historia, nos parece increíble que los vestigios de un capítulo importante de la guerra civil como fue la batalla de la Ciudad Universitaria, no tengan la consideración que se merece. Lo mínimo que se podría hacer es colocar unos letreros informativos sobre la ubicación de las trincheras y de los búnkeres. Posteriormente, ya en casa, encontré este interesante artículo de título «Guerra en la Universidad: Arqueología del Conflicto en la Ciudad Universitaria de Madrid».
26 de diciembre de 2013
‘Gravity’ ha sido una de las películas más vistas de la segunda mitad del año. No en muchas ocasiones crítica y público ha coincidido de forma tan contundente. Quien ha conseguido tal logro es el mexicano Alfonso Cuarón. Este viejo conocido para los cinéfilos de habla hispana lleva unos años nadando sin ahogarse en las procelosas aguas de Hollywood. Es extraño que en una película de producción norteamericana no saque a relucir las bondades del país de las barras y estrellas, ni haya gestas heroicas imposibles. Quizás sólo un extranjero pueda poner distancia y salir de los tópicos del cine de ¿ciencia-ficción? estadounidense.
Casi la totalidad de la película transcurre en ingravidez, orbitando en torno a nuestro planeta. Los protagonistas cumplen una misión de reparación de un telescopio espacial. Poco pueden imaginar que su tranquila tarea va a ser interrumpida por una catástrofe que los dejará indefensos en un entorno hostil. Sólo el ingenio y el arrojo podrá salvarlos en un argumento que parece –salvando las distancias– una mezcla de ‘2001: A Space Odyssey’ y ‘Apollo 13’.
A lo largo de todo el metraje la idea de la fragilidad humana y su supervivencia en un entorno extraño es una constante que flota en el ambiente. Salvo alguna escena, las situaciones son creíbles y Cuarón ha conseguido un ambiente espacial bastante realista y un guión sólido, sin trampas ni giros imposibles y bien llevado. La cinta transmite la angustia de los protagonistas, su impotencia y sus esperanzas. En buena parte gracias al trabajo de George Clooney y sobre todo el de Sandra Bullock, que son de primera calidad, y ha conseguido romper los prejuicios que tenía antes de ponerme delante de la pantalla. Y eso no es nada fácil.
Creo que ‘Gravity’ se ha merecido con creces estar entre las mejores películas de este 2013. Recomendable.
23 de diciembre de 2013
Como suele ser habitual en estas fechas de vacaciones navideñas, me pertrecho de las que –según diferentes críticos de varios medios y países y a grandes rasgos– son las mejores películas del año. Uno de esos largometrajes que están en todas las listas es ‘La Grande Bellezza’, una producción italiana realizada por Paolo Sorrentino. No es mi intención polemizar con los críticos, pero no he encontrado nada en ella digno de tal valoración.
Ni que decir tiene que este humilde aficionado al cine ni tiene los conocimientos ni la sensibilidad necesaria para poder paladear semejante película, pero he visto ya muchos clásicos y grandes películas y creo saber reconocer cuando me encuentro ante una gran obra. Tal vez al comenzar el visionado esperaba otro tipo de registros. No lo sé. Leyendo críticas –todas ellas positivas– veo comparaciones con el surrealismo de Fellini. Cierto que tiene bastantes toques surrealistas y que el planteamiento global de la cinta puede recordar al grande de Rímini, pero los parecidos terminan aquí. Se ha dicho también que es un trabajo rompedor. Nada más fácil que hacer algo rompedor. Lo complicado es dotarlo de un alma, de un punto de vista que la haga especial y sea de interés para el espectador. ‘La Grande Bellezza’ no creo que lo tenga.
El discurso de la película tampoco es original. Ricos extravagantes y decadentes montan fiestas nocturnas en los lugares más selectos de Roma o discuten en conversaciones previsibles. El protagonista, un ricachón con ínfulas de escritor, comienza a tener ataques de nostalgia. Y punto. Sorrentino tiene talento visual, eso es innegable, vistiendo a la obra de unas secuencias y unos planos estéticamente espectaculares. Pero eso puede ser más aprovechable para un anuncio de perfumes o un videoclip del artista de moda que para una película de dos horas y cuarto.
En definitiva, una película bastante inconexa, sosa, aburrida y pretenciosa, aunque estéticamente impresionante. Nada más.