‘Pickpocket’ es posiblemente uno de los clásicos del cine más desconocidos. Dirigida en 1959 por Robert Bresson, uno de los realizadores franceses más alabados, ‘Pickpocket’ está rodada con un estilo muy austero, tanto formalmente como a nivel narrativo. Hay abundantes elipsis que proporcionan el dinamismo que una historia como esta requiere.
La película cuenta la historia de Michel, un joven que vive solo en una pequeña habitación destartalada. Su modo de vida es el carterismo, el hurto de carteras en lugares abarrotados. Poco a poco, Michel va mejorando su técnica en los robos hasta que se convierte en un reto personal y casi intelectual. Sus cada vez más osados robos despiertan las sospechas de un policía que se tomará el asunto casi como un juego. Por otro lado, Michel hace años que no visita a su madre debido a un asunto nunca aclarado.
La angustia, la soledad y la falta de perspectiva e ilusiones son conceptos que van descubriéndose a lo largo de la película. Se establecen a su vez múltiples e interesantes contradicciones sobre la verdad, la necesidad de robar, los fines del robo y un largo etcétera. Como en muchas otras ocasiones, ‘Pickpocket’ es un producto de su tiempo, de una Francia en crisis de valores, de la que ya hablé cuando comenté ‘Un Solo en el Corazón’.
Esta mañana, en el ‘Hoy por Hoy’ de la Cadena SER, Francino entrevistó a la madre de una chica con discapacidad física que denunciaba la cantidad de barreras arquitectónicas que existen en edificios públicos. Me llamó la atención porque se referían a la estación de autobuses de Zamora, aunque podía hacerse extensivo a otros muchos lugares de toda España. Se le dedicó bastante tiempo y sirvió de punto de partida a otras cuestiones sobre la accesibilidad, algo por otra parte cada vez más importante.
La estación de autobuses de Zamora fue inaugurada a finales de los años ochenta y cuenta con tres entradas para los pasajeros, pero sólo por la principal es posible acceder con silla de ruedas. Las entradas laterales cuentan con varios escalones, insalvables para cualquier persona con problemas de movilidad. Se contó que hasta el momento, las sillas de ruedas accedían a través de la entrada de los vehículos y subían en el montacargas hasta el piso superior donde se encuentran las taquillas y la cafetería. Pero por falta de seguridad del montacargas, destinado solamente al equipaje, se vetó su uso para traslado de personas. Incluso aunque la estación de autobuses se reforme para mejorar la accesibilidad, el problema seguirá existiendo porque prácticamente el cien por cien de los vehículos no están adaptados.
Desgraciadamente, los problemas de accesibilidad están aún sin resolver. No hay más que mirar a nuestro alrededor. A los edificios oficiales, al urbanismo de nuestras ciudades y a muchos otros elementos sin los cuales seguirán existiendo ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Zamora está a años luz de otras ciudades españolas en estas y otras cuestiones. A su vez España está a años luz de otros países europeos.
Nos gusta Apple. Apple sabe mucho más sobre diseño limpio que cualquier otro, ¿no?. Así que, ¿por qué sigue utilizando en la fabricación de Macs, iPods o iBooks sustancias contaminantes que otras compañías ya han abandonado? Una compañía que está a la última no debería poner en peligro a los niños en China o la India por culpa de peligrosos productos químicos. Este es el motivo por el que nosotros, fans de Apple, demandamos un nuevo producto: una manzana más verde.
Este párrafo es lo primero que leemos al entrar en la web que la plataforma ecologista Greenpeace tiene sobre Apple. Se trata de una web que copia literalmente el diseño de la original, pero como dice su lema, con «una manzana más verde». Curiosamente, la compañía que dirige Steve Jobs está muy por debajo de otros fabricantes de productos electrónicos en cuanto a políticas de reciclaje y de emisión y manipulación de sustancias contaminantes. En el Greenpeace Scorecard de diciembre de 2006, el fabricante que encabeza la «lista verde» es Nokia, con una puntuación de 7 sobre 10, al igual que Dell. Le siguen Sony Ericsson con 5,3 y Samsung con 5. El resto suspenden (Sony, HP, LG, Panasonic, Toshiba, Fujitsu-Siemens). Al final de la lista está Apple, sólo por delante de Motorola, Acer y Lenovo.
Cada día queda más demostrado que el progreso tecnológico no está reñido con la sostenibilidad y la ecología. Sólo es necesario una mejor planificación y un pensamiento diferente. Quizás renunciar hoy a una parte de los beneficios a costa de invertir en políticas de fabricación y reciclaje más limpios es asegurarnos que el negocio va a poder continuar dentro de cien o doscientos años. Concienciar de todos estos asuntos a las empresas es algo esencial.
‘binary.landscapes’ fue un vídeo (el primero y único que he hecho de este tipo) que hice con 3D Studio Max y Adobe Premiere allá por el año 2001. Inicialmente se trataba de un proyecto para mi web de diseño nolovedesign, recién inaugurada por entonces, pero por cuestiones de espacio (ocupaba muchos mas «megas» de los que admitía mi servidor) y de tecnología (no conseguía dar con un método de streaming eficaz y fluido) tuve que dejarlo. He tenido que esperar unos cuantos años para poder «colgar» este vídeo. Acompañando a las imagenes de formas tridimensionales abstractas está la música de Karlheinz Stockhausen y de Tortoise.
La Obra Social de Caja España nos ofrece otro interesante ciclo de cine. Será entre el lunes 15 y el jueves 18 a las 20.15 en el Centro Cultural ‘La Marina’. En esta ocasión está dedicado a Eric Rohmer, que ya sabéis que es uno de mis directores favoritos. Concretamente son cuatro películas que se centran en la década de los ochenta, una etapa que quizás no sea la mejor del autor. Aún así, algunos de los films que se proyectarán son bastante interesantes, como ‘El Rayo Verde’ (16 de enero) y ‘Pauline en la Playa’ (18 de enero). El resto de películas son ‘Las Noches de la Luna Llena’ (15 de enero) y ‘La Buena Boda’ (17 de enero). Aunque ya las he visto todas (algunas varias veces), nunca está mal verlas en pantalla grande y en versión original subtitulada que es como deben verse.
Ya casi no nos acordamos, pero el DVD tuvo un antecesor hace años. Se trata del laserdisc, un invento pensado para convertirse en el nuevo estándar para la industria, pero que no consiguió hacerse con un hueco en el mercado, copado hasta el momento por el VHS. Sin embargo hasta que no surgió el DVD, se podían alquilar películas en laserdisc en casi cualquier videoclub.
La historia de este formato fue larga, tortuosa y muy desconocida. Sus orígenes se remontan a finales de los años cincuenta y hay que atribuírselo a David Paul Gregg, un ingeniero de la Gauss Electrophysics, quien lo bautizó como videodisco. Este formato nunca llegó a comercializarse, pero sirvió de punto de partida para otros desarrollos más perfeccionados. En 1969, la compañía Philips, presento una nueva evolución del videodisco. El proyecto fue abandonado por Philips, pero no por la MCA, que años antes había comprado la pequeña compañía donde trabajaba Gregg. En 1978, MCA lanzó comercialmente el invento con el nombre de DiscoVision, sin gran repercusión. Pioneer lanzó también su propio videodisco bajo el nombre de Laser Videodisc aquel mismo año. Hasta 1981 no se utilizó el nombre de Laserdisc para designar a estos nuevo discos ópticos de video. Vivió su mayor apogeo durante los años ochenta y principios de los noventa, justo antes de la irrupción de los nuevos formatos digitales. En 2000 se publicaron los últimos títulos en laserdisc.
Los discos laserdisc contienen información grabada analógicamente mediante microsurcos, similar a los discos de vinilo, pero sobre material reflectante, de forma que pudieran leerse con un cabezal láser. Su diámetro es de 30 centímetros, muy parecido a los discos tradicionales. Cuentan con dos caras. En el mejor de los casos podía almacenarse una hora de vídeo analógico por cada cara. Por supuesto la calidad de la imagen era muy superior al VHS (su resolución era casi el doble) y el sonido no tenía comparación, pudiendo almacenarlo en Dolby Digital. Para la época fue un gran avance, pero los precios prohibitivos de los reproductores y de los discos, unido su tamaño y a la imposibilidad de grabarlos en aparatos domésticos hizo que el sistema no tuviera (al menos en Europa y América) la aceptación que hubiera merecido.
El laserdisc quedó eclipsado por la aparición, a principios de los noventa, de los VideoCD y definitivamente sepultado por el DVD a finales de esa misma década. Hoy no es más que una curiosidad, un cadáver más de los que el vertiginoso ritmo de la tecnología va dejando por el camino.
No tenía ni idea. Cuando leí la noticia de que Morrissey, el ex-líder del legendario grupo The Smiths, se había ofrecido a representar al Reino Unido en el Festival de Eurovisión. Al parecer, la historia viene del año pasado, cuando hizo algunos comentarios en un tono irónico sobre su presencia en el próximo festival de la canción europea. Pues la BBC le ha tomado la palabra y ha establecido contactos con el músico para llegar a un posible acuerdo. Yo personalmente me tomo la noticia con mucha cautela, porque puede ser un simple golpe de efecto que se convierta en humo. Si al final se confirmara, sería algo insólito en los más de cincuenta años del festival, tradicionalmente destinado a participantes noveles poco conocidos.
Eurovisión, que durante los años ochenta y noventa llegó a estar bajo mínimos, ha recuperado en esta década parte de la popularidad perdida. La incorporación de grandes estrellas de la música transformaría el certamen en un gran evento. Pero… ¿tenemos nosotros un Morrissey? Me he hecho esta pregunta varias veces y no he encontrado una respuesta.
Steven Patrick Morrissey formó parte de la banda de culto The Smiths entre 1982 y 1987. En esos cinco años se labró una carrera impresionante y es considerado uno de mejores y más influyentes grupos de los ochenta, tanto para el mundo independiente como para el stablishment. Su carrera en solitario ha sido más discreta, aunque nunca ha dejado de ser brillante. Sus letras repletas de ironía y amargura son modelos a seguir por las generaciones que le han seguido.
¿Tenemos a alguien así en España? Podrían barajarse algunos nombres: Jaime Urrutia, de Gabinete Caligari, el maltrecho Antonio Vega, Josele Santiago, ex-Enemigos, Manolo García o… ¡Sr. Chinarro!. Sería interesante ver a alguno de estos clásicos nacionales cantando en Eurovisión. Pero me temo que eso no va a ocurrir nunca.
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