rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
19 de octubre de 2006

Videoclips de Los Flechazos

Gusten o no gusten, Los Flechazos han sido una de las bandas que más han influido en el mundo del pop independiente de los últimos años y uno de los máximos exponentes junto con Los Elegantes y Brighton 64 del movimiento mod nacional. Situados inteligentemente a caballo entre la independencia y la comercialidad, el grupo leonés publicó cuatro álbumes y numerosos sencillos y EPs entre 1988 y 1996. Temas como ‘Suzette’, ‘Lo Conseguí’, ‘Viviendo en la Era Pop’ o ‘La Chica de Mel‘ son ya clásicos.

Hasta hace poco era difícil encontrar material audiovisual de la banda, pero gracias al milagro del YouTube he encontrado tres videoclips de tres etapas distintas. El primero es el primer sencillo que publicaron en 1988 ‘Viviendo en la Era Pop’. El vídeo es un poco cutre, pero como documento es interesante. El segundo es el tema ‘A Toda Velocidad’ y el tercero su último sencillo ‘Días Grises’, ya en el sello Elefant Records.

18 de octubre de 2006

‘El Esqueleto de los Guisantes’ de Pelayo Cardelús

Cubierta del libro

‘El Esqueleto de los Guisantes’ (Caballo de Troya, 2006) es una novela de nuestra generación. Su autor es Pelayo Cardelús, un escritor madrileño de 31 años. Pocas veces uno puede sentirse identificado con lo que lee en las páginas de un libro. Y es que las vivencias de Pelayo (ignoro si hay algo de autobiográfico), trabajador en una pequeña agencia de publicidad, pueden extrapolarse a cualquier otro entorno laboral, a cualquier otra pequeña empresa. La precariedad laboral, los bajos salarios y las relaciones humanas entre compañeros de trabajo son los temas sobre los que gira la vida del protagonista. Toda la novela se desarrolla en la oficina, un contexto claustrofóbico y repleto de rencores soterrados.

Todavía me sorprende ver en una obra de narrativa palabras como Dreamweaver, Illustrator, Hotmail o blog (aunque Houellebecq ya usó algunas en ‘La Posibilidad de una Isla’). ‘El Esqueleto de los Guisantes’ utiliza un lenguaje actual, correcto y sencillo. Sus 190 páginas se leen en dos o tres horas sin dificultad.

Una de las cosas que también me ha llamado la atención es el enfrentamiento de textos. Por un lado la narración de Pelayo y por otro la del blog de Arístides, un antiguo compañero de trabajo de Pelayo. Este contraste, en mi opinión, no está del todo conseguida. Creo que rompe un poco el ritmo de la novela y realmente no aporta nada nuevo.

Por último, decir que Pelayo Cardelús estará el próximo 26 de octubre en la quinta edición de los Encuentros Literarios que organiza la Biblioteca Pública del Estado en Zamora.

17 de octubre de 2006

La Cultural Solynieve

Imagen de promoción de La Cultural Solynieve

Detras del proyecto granadino La Cultural Solynieve están muchos de los ilustres del panorama del pop y rock independiente de la ciudad andaluza. Son J y Miguel López (de Los Planetas), Manuel Ferrón (nuevo en esto de la música), Víctor Lapido (de Lagartija Nick) y Antonio Lomas (de Lapido, el grupo del ex-vocalista de 091).

El sonido de ‘Alegato Meridional’ (El Ejército Rojo, 2006), publicado ayer mismo día 16, tiene el inevitable regusto de Los Planetas. Digo inevitable, porque todo lo que canta J suena a Planetas. Pero también hay algunas claras diferencias. El optimismo de las letras y una instrumentación directa y simple, sin ruidismo, marca este disco. A veces suena a verbena y otras a una reunión improvisada de amigos reunidos para pasarlo bien.

‘Alegato Meridional’ es un disco intencionadamente localista. Hay abundantes referencias a Granada en las letras, en la música (hay toques de sevillanas y de flamenco) y en el diseño de la portada (una granada pintada al estilo de los azulejos tradicionales de la zona).

Para los aficionados a Los Planetas, quizás este disco nos puede dar alguna pista de cómo será su próximo trabajo que verá la luz a principios del año que viene.

16 de octubre de 2006

Un paseo por ‘Second Life’

Siempre me han interesado los mundos virtuales, mundos paralelos en los que podemos internarnos y comportarnos de manera diferente a como lo hacemos en esta realidad. La red permite crear comunidades cada vez más complejas. ‘Second Life’ es un juego de simulación de la realidad en el que simplemente tenemos que vivir. El juego no tiene un objetivo claro. Tenemos que intercambiar objetos, construirnos nuestra casa, explorar nuevos territorios o formar grupos de amigos. Más o menos como en la realidad.

Por desgracia, a veces se parece demasiado al mundo real. Lo digo porque sin dinero no se hace nada. Cuando llegamos al mundo virtual lo hacemos con lo puesto. En mi caso una camiseta, pantalones y zapatos. Cero dólares Linden (la moneda oficial de ‘Second Life’) y cero objetos en nuestro inventario. En un par de horas vagando por esos mundos virtuales de dios he intentado vender mi ropa o una moto que me encontré, pero de momento no he conseguido ni un dólar.

La forma sencilla de conseguir dólares Linden es haciendo un pago a través de PayPal. Cada dólar real se cambia por unos 300 dólares Linden. El aliciente es que el cambio también se puede realizar a la inversa, así que incluso se podría ganar uno la vida haciendo transacciones virtuales que reporte dinero real, contante y sonante.

Por eso lo que no le falta a ‘Second Life’ son comercios. Están por todas partes y venden cualquier cosa. Desde muebles, casas, ropa, coches, aviones y hasta partes del cuerpo por si no estamos contentos con las nuestras. Es cierto que hay objetos gratuitos, pero es muy complicado encontrarlos. Yo apenas he explorado una pequeña parte de todo este mundo, pero no he encontrado a demasiadas personas, la mayoría de ellos novatos como yo.

Uno de los inconvenientes, además de ese mercantilismo desaforado, es que la mayoría de los habitantes son angloparlantes y el uso del castellano es más que limitado.

‘Second Life’, en definitiva, se ha convertido en un silencioso fenómeno de la red, en el que las empresas reales se van haciendo un hueco ante el suculento negocio que puede llegar a ser. Incluso la agencia de noticias Reuters tiene su lugar en este mundo, con un reportero virtual dando vueltas por ahí a la caza de eventos que contar.

15 de octubre de 2006

La ruptura de Yugoslavia a través de los billetes (y VI): Bosnia-Herzegovina

De todas las ex-repúblicas yugoslavas, la que se llevó sin duda la peor parte en el doloroso proceso de segregación fue Bosnia-Herzegovina y acaparó el grueso de la guerra. Todos recordamos el asedio serbio a Sarajevo, la capital bosnia. Con una población dividida entre bosnios (de religión musulmana y favorables a la independencia), serbios (de religión cristiana ortodoxa y partidarios de su permanencia en Serbia) y croatas (cristianos católicos y aliados de los bosnios) casi a partes iguales, los serbios hicieron valer su superioridad militar para intentar exterminar a la población bosnia. Fue lo que se conoció como «limpieza étnica».

En el campo puramente económico y monetario, las cosas no fueron mejor. De hecho, Bosnia-Herzegovina aún no se ha recuperado de la guerra de aquellos años. Su economía es maltrecha y es uno de los países más pobres de Europa.

Entre 1992, fecha de la proclamación de la independencia de Bosnia, y 1993, la emisión de papel moneda estuvo dividida. Por un lado, la República Serbia de Bosnia-Herzegovina o República Srpska (los serbios de Bosnia) emitieron su propia moneda paralelamente a la moneda «oficial».

100 dinares de la República Serbia de Bosnia-Herzegovina de 1992:

100 dinares de 1992

Como ocurriera con Macedonia, las primeras emisiones eran billetes en dinares de la difunta Yugoslavia con un sello especial que le otorgaban la validez en el territorio bosnio.

500 dinares de 1992:

500 dinares de 1992

En ese mismo año se emitieron los primeros billetes propios con varios diseños distintos. En uno de ellos se representaba una paloma de la paz. Pero la paz estaba aún muy lejos.

100 dinares de 1992 (I):

100 dinares de 1992

100 dinares de 1992 (II):

100 dinares de 1992

100 dinares de 1992 (III):

100 dinares de 1992

La inflación también hizo aparición en Bosnia-Herzegovina durante el año 1993. La entidad emisora tuvo que «revalorar» los billetes en curso para hacer frente al alza de los precios. Lo hizo estampando un sello con el nuevo valor, en vez de emitir nueva moneda, como en el caso de la agonizante Yugoslavia del primer capítulo.

100.000.000 dinares de 1993:

100.000.000.000 dinares de 1993

En 1994 las autoridades legítimas reajustaron el dinar bosnio lanzando nuevos billetes. A destacar el billete de 5 dinares, en cuyo anverso figura el famoso puente de Mostar, todo un símbolo, que fue volado en 1993 por los croatas.

5 dinares de 1994:

5 dinares de 1994

En 1995 llegó el final de la guerra y con ella la calma, aunque no la prosperidad. Las autoridades monetarias decidieron atajar el asunto de la inflación abandonando el dinar y adoptando el marco convertible. Cada uno de estos marcos convertibles se equiparó al marco alemán. La República Srpska se convirtió en una república más de la federación de Bosnia-Herzegovina tras los acuerdos de Dayton de aquel año. Curiosamente, el papel moneda también reflejó esta diferenciación entre serbios y bosnios. Desde 1998 los billetes del banco de Bosnia-Herzegovina se emiten en dos modalidades, una para la República Srpska y otro para el resto de Bosnia, excepto el de 200 marcos convertibles. Aquella serie es la que actualmente es de curso legal.

100 marcos convertibles de la República Srpska de 1998:

100 marcos convertibles de 1995

100 marcos convertibles de Bosnia-Herzegovina de 1998:

100 marcos convertibles de 1995

Nota: Las imágenes de los billetes han sido extraidas de ‘Ron Wise’s Geographical Directory Of World Paper Money’.

15 de octubre de 2006

Novena edición de rmweb

Captura de la nueva rmweb

Han pasado prácticamente diez meses desde la última remodelación de mi web decana. Por supuesto me refiero a rmweb, mi sitio personal. Aunque seis años y medio de funcionamiento ininterrumpido la contemplan ya, siempre ha permanecido joven gracias a los «lavados de cara» casi contínuos, aplicando nuevas tecnologías en cada edición. Y esta es la novena.

Me da un poco de vértigo mirar atrás, a las ocho ediciones anteriores. Precisamente para calibrar en su justa medida los cambios que rmweb ha sufrido, he añadido de mis archivos muchas de las viejas webs. Concretamente desde el origen, con los primeros prototipos de abril de 2000 hasta la gran remodelación de octubre de 2003. La he llamado «máquina del tiempo de rmweb», un poco al estilo de la ‘Wayback Machine’.

La incorporación de material multimedia en forma de vídeos de YouTube es posiblemente el cambio más llamativo. Ahora hay vídeos en la portada, con el «cajón de los vídeos», en la sección de «lo mejor de lo mejor», con una lista de mis videoclips favoritos. En «Mis películas favoritas» hay escenas de muchas de esas películas y, por supuesto, todos los Muestra Musical tienen también sus videos. Todos a tamaño de 750×520 píxels.

Internamente también ha habido cambios. La hoja de estilos CSS ha sido completamente reescrita y he organizado la estructura de archivos de las imágenes de forma más racional.

14 de octubre de 2006

La ruptura de Yugoslavia a través de los billetes (V): Macedonia

La República de Macedonia consiguió su independencia de Yugoslavia en 1991, al igual que Croacia y Eslovenia, aunque no emitió su propia moneda hasta 1992. En un principio, su moneda era el dinar yugoslavo, al que se le estampó un sello especial para acreditar su validez en territorio macedonio.

100 dinares de 1991:

100 dinares de 1991

Desde un principio contó con el apoyo de Bulgaria, con quien mantiene un vínculo cultural. No en vano el idioma macedonio tiene bastante que ver con el búlgaro. A pesar de esto, Grecia, la vecina del sur, se opuso a la utilización del nombre de Macedonia por ser también una región de su territorio. Finalmente, en 1994, reconoció su estatus de país independiente. Al igual que Eslovenia, apenas sufrió los estragos de la guerra, aunque sí tuvo que soportar en 1999 una avalancha de refugiados procedentes de la vecina Kosovo.

En 1992 se imprime el primer papel moneda de Macedonia. Unos billetes que, como en los casos vistos en otras ocasiones, tienen un aspecto de provisionalidad. Como es habitual, los motivos utilizados para ilustrarlos son símbolos de la identidad local, ciudades, monumentos o personajes.

100 dinares de 1992:

100 dinares de 1992

Una nueva serie llegaría al año siguiente. En 1993 el nuevo dinar macedonio ve la luz.

100 dinares de 1993:

100 dinares de 1993

Tres años después se emite la serie que actualmente está en curso legal, con pequeños retoques para aumentar la seguridad y dificultar su falsificación.

100 dinares de 1996:

100 dinares de 1996

Nota: Las imágenes de los billetes han sido extraidas de ‘Ron Wise’s Geographical Directory Of World Paper Money’.



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