rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
6 de febrero de 2009

Homenaje a Hans Beck, inventor de los «clicks»

Los que me siguen saben de mi afición por los «clicks» de Playmobil. A ellos les he dedicado algunas entradas del blog y casi siempre me he hecho eco de los diferentes eventos que se han celebrado, especialmente de la asociación nacional de coleccionistas de Playmobil. Pues bien, aunque supongo que ya lo sabéis, el inventor de estos muñequitos murió el pasado 30 de enero. Se llamaba Hans Beck y no he podido evitar dedicarle al menos un post de homenaje. Al igual que yo, muchos otros muchos blogs han llevado la noticia de su muerte. Y es que quien más y quien menos hemos jugado alguna vez con los «clicks», distribuidos hasta en 70 países. En total se han producido más de 2.200 millones de ejemplares.

Leyendo diferentes artículos, me sorprenden algunas cosas. En «Hans Beck, el padre de los clicks» se dice que no era más que un joven carpintero alemán apenas con estudios cuando entró a trabajar en una ebanistería. Siempre le gustó construir figuritas de personas, animales y coches para que jugaran sus hermanos. En 1958 pasó a trabajar para Geobra Brandstatter como diseñador de juguetes. En 1971 recibió el encargo de diseñar una serie de juguetes educativos. En un principio el encargo se refería sólo a vehículos y edificios, aunque a Beck se le ocurrió la idea de incorporar también figuritas humanas. En 1974 nacieron los primeros «clicks».

Lo innovador es que los dotó de cierta movilidad y que las piezas de las que estaban compuestos podían intercambiarse: el pelo, la cabeza, el tronco, los brazo y las piernas se mezclaban entre unos y otros para dar como resultado miles de combinaciones. No en vano, su diseño, sencillo y a la vez rompedor, lo ha convertido en un icono más del siglo XX. Otra cosa no menos innovadora es la vocación social del juguete. Más allá del puro entretenimiento, las diferentes series de Playmobil (series históricas aparte) representaban sectores de la vida real: hospitales, bomberos, policías, obras públicas y otros muchos. En el obituario que le dedica El País se dice que siempre buscó la verosimilitud y rigor en los detalles, huyendo de la fantasía y también de la violencia explícita (no hay «clicks» soldados con armas, ni tanques, lo más parecido son los caballeros medievales o los piratas)…

Ahora sólo nos queda esperar que el legado que Beck nos ha dejado perdure tal y como su creador quiso que fueran y que muchos niños (bueno, y no tan niños) sigan disfrutando de estos geniales juguetes.

5 de febrero de 2009

«Sonrisas y Lágrimas» de La Voz de Zamora

Todos los viernes me bajo en formato PDF mi ejemplar de DGratis y también de La Voz de la Zamora, los dos diarios gratuitos que se editan en la ciudad. Ya en su día comenté las tendencias políticas de DGratis y ahora toca hablar del otro periódico en discordia. Vengo observando una cierta deriva a la derecha, o al menos a defender sus tesis. Quizás no sea así, pero es la sensación que me ha quedado después de leer los últimos números correspondientes al mes de enero. Todos los artículos de opinión y especialmente la sección dedicada a alabar o a criticar personajes o grupos de actualidad llamada «Sonrisas y Lágrimas» van cayendo poco a poco en un populismo típicamente zamorano.

Las mismas ideas, pero más elaboradas, que pueden escucharse en cualquier corro de ciudadanos. Pocos razonamientos y mucho repetir los interesados tópicos de siempre sin argumentos originales. Poca imaginación y pocos matices en las informaciones. O blanco o negro, sin términos medios. Al final lo que se consigue es recalcar y ahondar en el pensamiento arcaico del zamorano ancestral, haciendo gala del clásico victimismo, del agravio comparativo con otras zonas de España, del azuzar contra Cataluña, contra el Gobierno central (sobre todo si es socialista)… He aquí algunos ejemplos de «Lágrimas»:

José Montilla. Más que andaluz socialista, el presidente de la Generalidad parece un catalán de Olot, al servicio del nacionalismo.

Magdalena Álvarez. ¡Qué se puede esperar de una ministra que no sabe ni hablar! Mientras continúe en el cargo, el PP, satisfecho.

Fernández Bermejo. Este inefable ministro ya fue el causante de otra huelga en la administración de la Justicia; ahora, los jueces, de huelga.

A veces las «Sonrisas» parecen «Lágrimas», depende de quién se hable:

Rodríguez Zapatero. España, chantajeada por los nacionalistas, la peor crisis de la democracia, y aún ganaría los comicios.

Y también las «Lágrimas» parecen «Sonrisas»:

El Gobierno, ahogado en la crisis económica, y el Partido Popular espiándose a sí mismo. ¡Pobre España!

En fin… Si nos hubiéramos ido a los ejemplares de meses anteriores, más de lo mismo…

4 de febrero de 2009

¿Tres millones de funcionarios?

Lo que viene ahora es un ejemplo más de cómo unas cifras oficiales bastante poco fiables son utilizadas con gran demagogia e irresponsabilidad por determinados medios de comunicación con la intención de crear un estado de opinión favorable a sus intereses. El pasado viernes, el diario El Mundo llevaba a sus páginas la noticia de que España había superado ya los tres millones de empleados públicos. Los datos estaban extraídos de la última oleada de la Encuesta de Población Activa. Según éstos, el número de funcionarios que trabajan en las diferentes administraciones españolas son 3.029.500. Junto al artículo de la web del diario madrileño hay una encuesta para que los lectores den su opinión, con un texto que condiciona claramente la respuesta:

Con un desempleo galopante y una situación de endeudamiento insostenible en la administración, el número de funcionarios en España ha superado los tres millones. Las comunidades que más poseen son Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, tres regiones gobernadas por el PSOE que, además, son las más pobres del país. ¿¿Cree usted que el número de funcionarios españoles es excesivo?

El resultado, como era de prever, es un sí por abrumadora mayoría (85%). En fin… El caso es que el pasado lunes recibo un correo en el trabajo. Se trata de una nota de prensa emitida por la Secretaría de Comunicación de la Federación de Servicios y Administraciones Públicas del sindicato CCOO con el título «Comunicado de la FSAP-CCOO con respecto a las noticias publicadas sobre empleados públicos en España» [PDF]. En él se aclaran algunos puntos de las informaciones que antes he comentado:

Los datos en los que se apoyan esas informaciones provienen de la Encuesta de Población Activa (EPA) y no se corresponden con la realidad, ya que tales estadísticas están sobredimensionadas. Las cifras más fiables se encuentran en el Registro Central de Personal del Ministerio de Administraciones Públicas y están por debajo de los números que figuran en las citadas informaciones. En concreto, el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas de julio del año pasado situaba la cifra en 2.594.664 personas.

Otro dato interesante que aporta este comunicado es que la tasa de temporalidad (funcionarios y personal laboral interinos) supera el 25% del total. Es decir, aquellos que no tienen una plaza propia e inamovible son más de 600.000. En caso de «reajuste» de la Administración, serían los primeros en irse a la calle… Con todo esto quiero decir que cuidado con la información que se proporciona, mucho más en tiempos tan sensibles para el empleo como los que vivimos ahora. Parece que a algunos lo único que le interesa es azuzar las bajas pasiones con noticias no del todo verdaderas…

3 de febrero de 2009

Meterla doblada

Vaya jaleo que se ha montado con el asunto de ‘El Intermedio’ «versus» Intereconomía TV. Hasta yo, que soy normalmente ajeno al mundillo televisivo, me he enterado del tema del famoso vídeo «trampa» en el que el Gran (grandísimo) Wyoming, presentador del espacio ‘El Intermedio’, echaba una bronca monumental a una becaria durante los ensayos del programa. El susodicho vídeo, grabado con una cámara cutre de móvil, fue enviado anónimamente al programa de Intereconomía TV ‘Más se perdió en Cuba’ junto con algunos mensajes ofensivos hacia la izquierda. La cadena conservadora lo emitió como una exclusiva que definitivamente quitaba la careta al Gran Wyoming, a quien se la tienen jurada desde hace ya tiempo por las continuas burlas que desde el programa de La Sexta se venían haciendo.

De esto hace unos pocos días. Ayer mismo, en ‘El Intermedio’, se desveló todo el montaje. Intereconomía TV había caído en una trampa hábilmente urdida por el equipo del programa. Lo curioso es que, a pesar del ridículo espantoso que algunos periodistas han tenido que pasar, no se han retractado, y han vendido su caída de pleno en la trampa como una nueva prueba de la calaña que puebla la cadena de Mediapro. En este sentido se han manifestado la COPE, criticando la «poca gracia» de la broma. Parece que no se escuchan a sí mismos a diario… La verdad es que yo no tengo ningún disimulo en decir que todo esto me parece una enorme genialidad del Gran Wyoming y de ‘El Intermedio’, que ha sabido utilizar con una habilidad inaudita los medios digitales, internet y la publicidad viral como pocos lo habían hecho hasta el momento. De paso también ha servido para poner en evidencia los nulos mecanismos de comprobación de fuentes y de si las informaciones que se les proporciona son verídicas. Intereconomía TV podrá saber mucho de otras cosas, pero de entender y manejar los nuevos medios no tienen ni idea.

Yo me enteré por pura casualidad ayer por la tarde, poco tiempo antes de que se desvelara la broma, así que he seguido de un tirón todo lo ocurrido y me ha parecido grandioso. Lo que me parece una salida de tono son las declaraciones del siempre ponderado Fernando González-Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, que critica el comportamiento de La Sexta y del Wyoming en este asunto. No me explico qué tiene que ver el entretenimiento con el periodismo. Esto no es periodismo que yo sepa. Que critiquen a «otros» por inventar infectos montajes (con y sin cámara oculta) a la búsqueda de lo que no hay. En cualquier caso, ‘El Intermedio’ batió ayer todos los récords de audiencia y su sitio web estuvo saturada durante más de una hora después del programa. Como se dice en un estupendo artículo de Pérez de Albéniz en Soitu.es, se trata de «Una pequeña obra maestra de la televisión mordaz y guasona».

Y ahora, para quien no los haya visto, los vídeos. Primero el emitido por Intereconomía TV en el programa ‘Más se Perdió en Cuba’:

Destapando ayer la verdad en ‘El Intermedio’, con la consiguiente guasa posterior:

2 de febrero de 2009

‘Ácido Sulfúrico’

‘Ácido Sulfúrico’ (Anagrama, 2007) es la segunda novela de Amélie Nothomb que leo. Uno ya va entendiendo las claves de la prosa de esta autora belga. Si en ‘Biografía del Hambre’ (Anagrama, 2006) dije que su lenguaje y su manera de escribir eran muy imaginativas, ahora he de añadir otros adjetivos que entonces se me quedaron por el camino como excesiva, pasional, desquiciada y hasta visceral. Como también dije en aquel primer comentario sobre Nothomb, sus novelas tienen algo de biográfico y también de rechazo por la sociedad occidental actual. Algo muy evidente en esta obra.

Pannonique es una joven y bella estudiante que es reclutada obligatoriamente junto a otros jóvenes, ancianos y niños para participar en un aberrante programa de televisión llamado ‘Concentración’. Los concursantes son recluidos en un campo de concentración al más puro estilo nazi donde han de sobrevivir a trabajos forzados y a la escasa alimentación. Supervisando a estos prisioneros televisivos están los «kapos», una suerte de mandos pseudomilitares también reclutados forzosamente de entre gente de la calle. Cada día decidirán quién es «nominado» a ser condenado a muerte. Pronto una de estas kapos, llamada Zdena, se fijará en Pannonique e intentará ayudarla. Y es precisamente el ácido sulfúrico, real y simbólico, el elemento que, al final del libro, cobrará el protagonismo

A pesar de sus 140 páginas, ‘Ácido Sulfúrico’ esconde una multitud de temáticas, muchas de ellas de actualidad. La más visible es la crítica furibunda a la telebasura y a los programas de telerrealidad, pero detrás hay otros temas: la relación entre víctima y verdugo, la psicología de las masas y como éstas se comportan ante situaciones extrema o la religión (Pannonique en el papel de Jesucristo con última cena incluida). Una novela interesante, pero que quizás no llegue a la altura de ‘Biografía del Hambre’.

1 de febrero de 2009

‘Breath’

Mis sospechas sobre Kim Ki-Duk se van confirmando. Si ya comenzaba a notarse ligeramente en la sólo estupenda ‘Time’ (2006), ahora ya es evidente con ‘Breath’ (2007). El realizador coreano parece cada día más agotado y poco a poco se va a alejando de lo que fue en su día la gran revelación del cine de aquel país asiático. En ‘Breath’ dice adiós al lirismo de las escenas, a la plasticidad de los encuadres, a contar las cosas sin palabras. Apenas si quedan algunos destellos del talento que demostró en obras como ‘El Arco’ (2005) o ‘Primavera, Verano, Otoño, Invierno… y Primavera’ (2003).

‘Breath’ nos cuenta la historia de la relación entre un preso condenado a muerte y su ex-novia. Una relación que lejos de estar rota no ha hecho más que intensificarse desde que ésta se casara con otro hombre, un marido culto y acaudalado. La chica siente cierta culpabilidad por el crimen que llevó a su antigua pareja a la cárcel y decide realizar una serie de visitas a escondidas de su marido.

De nuevo en la película vemos, aunque más atenuados, los temas clásicos del cine de Kim Ki-Duk. Las estaciones del año, representadas por cada una de las visitas al penal, la tecnología y el voyeurismo de un misterioso carcelero que espía todo que hace la pareja a través de una cámara de vigilancia, la muerte, personificada por el condenado y los espacios cerrados y controlados (la cárcel). En definitiva, antes de ponerme a verla esperaba algo más. Una decepción.



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