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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
21 de mayo de 2007

El aparato volador de Martínez Barrón

Los últimos años del siglo XIX estuvieron dominados por una fiebre por la tecnología, la innovación y la inventiva. La electricidad, la bombilla, la radio, el automóvil y muchos otros inventos que hicieron que hoy, ya en el siglo XXI, todo sea como lo conocemos. Se equivocan los que piensen que sólo se inventaba en «el extranjero». El caso de Torres Quevedo es sólo un ejemplo de gran inventor nacional. Pero incluso si cogemos la lupa y ampliamos el mapa, en nuestra propia provincia existieron humildes inventores que, con los pocos medios de que disponían, ideaban y planeaban (aunque no siempre construían) sus creaciones.

Buscando en la hemeroteca del Heraldo de Zamora, he encontrado el curioso invento de Baltasar Martínez Barrón, un benaventano que diseño y presentó su aparato volador ante una comisión del ministerio de la Guerra. El bueno de Baltasar ya había patentado su invento. Intentaba ahora conseguir dinero para hacer realidad el proyecto. El periódico dedicaba un extenso artículo el 31 de enero de 1898 a este evento. Éste es un resumen:

Don Baltasar Martínez Barrón, del partido de Benavente, ha obtenido patente de invención por un aparato de navegación aérea del cual hemos podido procurar las siguientes noticias:

Un modesto vecino de un pueblo de Castilla la Vieja, que sin conocimientos científicos de ninguna clase, sin conocer las leyes de la mecánica y sin más guía que un instinto maravilloso y un espíritu de observación poderosísimo, ha llegado a impresionar a personas tan competentes como las que formaban la comisión encargada por el ministro de la Guerra de dar su dictamen sobre los trabajos presentados por don Baltasar Martínez Barrón, que así se llama el autor a que nos referimos.

[…] Consiste el aparato ideado por el señor Martínez Barrón en un cilindro provisto de una especie de cortavientos destinado a cortar el aire; de dos aletas, de dimensiones proporcionadas y de una cola o timón, que regula la dirección de dicho aparato. Una máquina de petróleo de un de los sistemas más conocidos, de fuerza de siete caballos, capaz, según los cálculos del inventor, de producir la ascensión del aerostático, o mejor dicho, del aereoplano, cuyo peso total es de 1.175 kilogramos, pone en movimiento las aletas, y éstas, a semejanza de lo que hacen las de las aves, imprimen un movimiento ascensional siguiendo la dirección de un plano inclinado y con una velocidad igual que la de las aves más ligeras.

El descenso se hace sin necesidad de que funcione el motor, por el mismo peso del aparato y siguiendo siempre la dirección de un plano inclinado, asegurando el inventor que este descenso se verifica con tal suavidad, que ni el más pequeño movimiento se advierte en los objetos contenidos en su interior.

[…] La velocidad que puede alcanzar es prodigiosa, pues según asevera el inventor puede recorrer 85 kilómetros por hora.

Nada he podido averiguar sobre Baltasar Martínez Barrón. Su historia se desvanece más allá de esta noticia. Imagino que no consiguió el dinero suficiente para seguir investigando y probar y mejorar su invento. La historia nos dice que cinco años después, los hermanos Wilbour y Orville Wright consiguieron, con su estrafalario aparato, volar durante 12 segundos. Otros cinco años más tarde, ese vuelo fue de 62 minutos. Había nacido la aviación.

20 de mayo de 2007

‘El Laberinto del Tibet’

Fotograma de El Laberinto del Tibet

En estos días estoy viendo una serie documental que hacía tiempo que tenía ganas de ver. ‘El Laberinto del Tibet’ (2000) es uno de los documentales españoles (coproducidos entre otros por TVE y Canal+) más ambiciosos y caros (unos 300 millones de pesetas y un equipo de 18 personas) realizados hasta la fecha. Fueron tres años de rodaje e investigaciones por las tierras tibetanas, accediendo con las cámaras hasta lugares donde nunca nadie antes había llegado. Quizás lo más sorprendente sea la colaboración de las autoridades chinas, que ocupan el país de los lamas desde 1960.

Igual de valiosos son los testimonios de exploradores pioneros y el material fotográfico y cinematográfico de éstos que había permanecido prácticamente inédito. Otra cosa digna de tener en cuenta es el enfoque de los documentales, huyendo siempre de los tópicos y acercándose a los ritos y costumbres menos conocidas en occidente.

Y como budismo y Tibet no es lo mismo, en el país del Himalaya no sólo hay monjes. También se ofrece una semblanza de la población corriente, de las ciudades, cada vez más parecidas a las de la China post-revolución y de los nómadas, los tibetanos que más sufren las inclemencias de un clima extremo. La narración de la serie es de Rafael Taibo, el impagable locutor de las aventuras submarinas de Cousteau. ‘El Laberinto del Tibet’ fue emitido originalmente por Canal+ en 2000 y por TVE en 2002.

19 de mayo de 2007

El perverso Serge y la inocente France

El músico Serge Gainsbourg ha pasado a la historia casi como un sátiro pervertidor de niñas inocentes. Entre sus «garras» cayeron jovencitas como Jane Birkin o France Gall. Con la primera mantuvo un tórrido romance, tanto en su vida privada como en las canciones que él compuso para cantarlas a duo con ella. Todos recordamos su punto culminante con ‘Je t’aime moi non plus’.

Gainsbourg escribió temas para la gloria francesa de la canción juvenil France Gall. Algunos con un éxito apabullante, como ‘Poupée de cire, poupée de son’, ganadora del festival de Eurovisión en 1965, ‘Attends ou va-t’en’, ‘Laisse tomber les filles’ o la polémica ‘Les sucettes’, literalmente traducida como ‘Los pirulís’ sobre una chica a la que le gustan estos «caramelos». Ya os podéis imaginar por donde van los derroteros.

Tal y como se cuenta en un artículo del blog ‘El Predicador Malvado’, sucette es la palabra francesa para las golosinas de palo al estilo de los pirulís castizos. Se cuenta una anécdota según la cual este tema de Gainsbourg de 1966 está pensado para darle un doble sentido. Según parece la inocente de France Gall no se dio cuenta de la jugada. El asunto se puso en evidencia en una entrevista de ambos.

Traducción:

Gainsbourg (intentando reprimir una sonrisa malvada): Bueno… explíqueme el texto de ‘Les sucettes’.
France (con un tono algo escolar): Es una niña… que le gustan mucho los pirulís… que los compra en la tienda por pocos céntimos… (sonrisa buscando la aprobación) ¿eh? y, bueno… eso es todo ¿no?
(silencio tenso, France Gall parece preguntarse «¿me habré equivocado?»)
Gainsbourg : De acuerdo.
(sonrisa de alivio de France)
Gainsbourg: No es todo.

Estos comentarios provocaron el cabreo de France y el consiguiente regocijo malicioso de Gainsbourg.

18 de mayo de 2007

Traductor de lenguas españolas

El volumen de documentos en lenguas españolas cooficiales (castellano, catalán, euskera, gallego y aranés) es cada vez mayor. Las administraciones estatal, autonómicas y locales que desarrollan sus funciones en comunidades autónomas bilingues (o trilingues en el caso del Val d’Arán) manejan mucha información que ha de estar disponible por ley en todos estos idiomas.

El proyecto Transducens del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Alicante es un intento por automatizar todas estas traducciones. Apertium es el resultado de estas investigaciones y desarrollos. Se trata de un traductor multiplataforma y de código abierto. También dispone de una página web que permite la traducción de textos introducidos por teclado, archivos de texto y documentos HTML. Además de las lenguas coofiales españolas (el euskera aún está en desarrollo debido a su complejidad), también incluye otros idiomas como el portugués, el francés o el inglés.

Para probarlo he traducido a catalán, euskera, gallego y aranés el primer párrafo de este artículo:

El volum de documents en llengües espanyoles cooficials (castellà, català, euskera, gallec i aranés) és cada vegada major. Les administracions estatal, autonòmiques i locals que desenvolupen les seves funcions en comunitats autònomes bilingues (o trilingues en el cas del Val d’Arán) manegen molta informació que ha d’estar disponible per llei en tots aquests idiomes.

Cooficial-a espainiar mihietan dokumentuen bolumena (Gaztelaua, katalana, euskara, aranés eta galego) aldiko handiagoa da. Estatua administrazioak, eta lokalak hedatzen diren komuntasun autonomoetan haren funtzioak bilingues-ak autonomikoak (edo kasuan trilingues-en kasuan Val-en kasuan d’ Elorri beltz kasuan) Egon behar izan duen informazio asko erabiltzen dute librea hizkuntza hauek guztietan legetik.

O volume de documentos en linguas españolas cooficiales (castelán, catalán, euskera, galego e aranés) é cada vez maior. As administracións estatal, autonómicas e locais que desenvolven as súas funcións en comunidades autónomas bilingues (ou trilingues no caso do Val d’Arán) manexan moita información que ha de estar dispoñible por lei en todos estes idiomas.

Eth volum de documents en lengües espanhòles cooficials (castelhan, catalan, euskera, galhec e aranés) ei cada viatge major. Es administracions estatau, autonomiques e locaus que desvolòpen es sues foncions en comunautats autonòmes bilingues (o trilingues en cas deth Val d’Arán) manegen fòrça informació qu’a d’estar disponibla per lei en toti aguesti idiòmes.

16 de mayo de 2007

El cronovisor de Ernetti

El asunto del cronovisor no es nuevo para mí. La primera vez que oí hablar de él fue hace unos seis años, en un monográfico de la ‘Zona Cero’ del programa ‘La Rosa de los Vientos’. He vuelto a recuperar este tema porque me he encontrado un excelente artículo sobre los cronovisores en el blog ‘Tecnología Obsoleta’. Recuerdo que en su día, tras escuchar el programa, me interesó mucho el asunto y me puse a buscar información por internet. En aquel entonces no encontré prácticamente nada.

Y ¿qué es el cronovisor?. A priori se trata de un invento sin una base científica. Genéricamente puede considerarse un cronovisor todo aquel aparato capaz de captar las ondas de nuestros antepasados y procesarlas para convertirlas en imágenes en movimiento y sonido. Como digo, su funcionamiento carece de fundamento y, de existir, violaría todas las leyes de la física.

El cronovisor parte de la vieja idea del ser humano de conocer y poder visitar los tiempos pasados. Es el mito de la máquina del tiempo con ínfulas pseudocientíficas. El más famoso de ellos es sin duda el del sacerdote Pellegrino Ernetti. La leyenda cuenta que este religioso italiano descubrió accidentalmente el fundamento de su invento mientras realizaba una grabación de canto gregoriano en 1952. En la cinta quedaron inclusas unas voces que no pertenecían a los intérpretes, sino a su propio padre fallecido. Esta historia me recuerda a la de Friedrich Jürgenson, que obtuvo en 1959 voces de su difunta madre cuando grababa sonido ambiente en el bosque.

Ernetti, tras su descubrimiento, investigó para construir un dispositivo que permitiera procesar esas «ondas» de audio y vídeo y convertirlas en imágenes y sonido, como si de una «televisión del pasado» se tratara. Curiosamente, en las entrevistas que concedió a medios religiosos en los años sesenta y setenta, nunca dió detalles técnicos de su cronovisor.

Sinceramente, a mi me parece algo de lo más increíble. En la historia del padre Ernetti y su invento se mezclan habilidosamente datos ciertos con otros falsos. Presuntamente, el cronovisor fue destruído voluntariamente, aunque otras voces dicen que se encuentra guardado en las dependencias del Vaticano. Una contradicción más. Lo único cierto es que no hay ni una sola prueba de que existe o alguna vez existió esta máquina del tiempo. Tampoco contamos ya con el testimonio de Ernetti, porque falleció en 1994. Aunque sea falsa, la historia se merece una película.

14 de mayo de 2007

Francino y Buenafuente

Carátula del programa

Canal+ emitió hace unas semanas el segundo episodio de ‘De Par en Par’, un programa en el que dos personajes conocidos relatan sus afinidades y sus experiencias en común. En el primer episodio, los protagonistas fueron Pepu Hernández y Juan Luis Arsuaga. Los encargados de esta segunda entrega la serie son el popular humorista creador de ‘El Terrat’ Andreu Buenafuente y artífice del programa ‘Buenafuente’ (Antena 3) y el periodista, actual presentador de ‘Hoy por Hoy’ (Cadena SER), Carles Francino.

Aparentemente sin relación, Francino y Buenafuente se revelan como amigos de la juventud en Reus (Tarragona). El principal atractivo del programa es desvelar las interioridades de ambos, así como las de sus respectivos trabajos en radio y televisión. Lo mejor es la visita de Francino al plató del programa de Buenafuente y el pasaje en el que ambos visitan el terrat, el terrado o terraza de la casa de los padres de Andreu, donde comenzó su historia como humorista.

He subido el programa a Google Vídeo:

8 de mayo de 2007

Aprende japonés a través de vídeos

El idioma japonés es con toda seguridad uno de los más complejos del mundo. Tres alfabetos (kanji, kana y rōmaji), miles de ideogramas y una gramática llena de matices y nada sencilla para los occidentales. Aún así he descubierto un curso básico llamado ‘Let’s Learn Japanese’ que, través de vídeos, nos enseña los rudimentos del japonés. Está colgado en la interesante web From Japan with Love, un blog en castellano sobre cultura japonesa.

Este curso elemental consta de 26 vídeos de media hora cada uno. Como digo no es más que un primer paso, una toma de contacto con el idioma y el mundo nipón. Fue producido en 1984 por la Japan Foundation, una institución estatal japonesa dirigida a difundir la cultura del país del sol naciente. Los capítulos están en inglés, aunque se entienden perfectamente. Desconozco si la segunda parte del curso está colgada por internet. De momento no lo he descubierto.

Y para los que aún tengan más curiosidad, puede echar un vistazo a una web que nos enumera los mil ideogramas kanji básicos, que son aquellos que aprenden los niños en las escuelas. Se trata de Kanji Site, una web en inglés con todos estos símbolos tan crípticos para los occidentales. Cuenta también con ejercicios y tablas para imprimir.



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