Hay un tipo de cine que aquí en España sería impensable. ¿Alguien se puede imaginar un largometraje de ficción, pero rodada como un falso documental acerca de, pongamos, Joaquín Luqui o Jesús Ordovás? Suena raro ¿verdad? Bien es cierto que ningún personaje de la historia musical española tiene la trascendencia de Tony Wilson, padre y artífice de la escena musical de Manchester. Probablemente en nuestro querido país ésta sea una película sin interés alguno porque aquí no existe ese culto hacia la historia musical. Una pena.
Michael Winterbottom dirigió en 2001 esta especie de biopic alocado, fresco, irónico e inteligente sobre Wilson, fallecido en 2007. Para que nos hagamos una idea de quién fue (para quien no lo sepa), fundó en 1978 el sello Factory Records, donde grabaron Joy Division, New Order o los Happy Mondays. También llevó a gala haber sido el primero que sacó a los Sex Pistols por la televisión. Fue el 28 de agosto de 1976 en el programa musical ‘So It Goes’ de Granada TV (emisora del norte de Inglaterra con sede en Manchester y hoy desaparecida) que él presentaba. En 1982 fundó el Haçienda, local que sería clave en el desarrollo de la escena musical de Manchester durante la segunda mitad de los ochenta.
En realidad, ’24 Hours Party People’ pivota entre el propio Wilson, el productor Martin Harnett y sus dos bandas Joy Division/New Order y los Happy Mondays, que son presentados en la película como una panda de gamberros incapaces de cumplir un contrato y buscando bronca a la mínima (quizás era lo que realmente eran). Winterbottom consigue que el espectador se empape de la locura de sexo, drogas, pop y acid house y firma una obra coherente y muy sólida que entretendrá a los no iniciados y fascinará a los que consideramos esa etapa de la música popular como una de las más interesantes.
Nunca me ha gustado hacer demagogia con el tema de los derechos de autor, el canon, la SGAE y demás. Primero, porque considero que es un asunto que ha de tratarse con la cabeza fría y no en base a las creencias populares, donde se suele mezclar política, falsedades y también algunas verdades. Por tanto tenemos que dejar a un lado los radicalismos y las posturas cerradas. Una vez dicho esto, vamos al asunto que nos ocupa, que no es otro que el recién presentado elportaldemusica.es.
elportaldemusica.es es una iniciativa de PROMUSICAE, la patronal de la industria discográfica española y financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El resultado, ya lo adelanto desde aquí, va a ser un rotundo fracaso. Supongo que será verdad que el coste de este sitio web ha sido de más de 700.000 euros. Hubieran estado bien invertidos si esta web se hubiera salido de lo rutinario y aportara algo imaginativo o si al menos tuviera un bonito diseño y fuera fácil de usar. No he visto por ninguna parte un buscador para buscar a mi grupo indie favorito… Ah, ¿Que aquí no hay música indie?
La web en realidad es una tienda, ya que ofrece enlaces a diferentes servicios de compra digital de música, bien álbumes enteros o bien canciones sueltas. Entre estos servicios están Spotify, iTunes Store, Nokia Music Store y algún otro. También permite escuchar gratuitamente los temas. La única información adicional que nos ofrece son los propios de la industria fonográfica nacional, cosa que a mi personalmente me importa bastante poco. Me refiero a número de discos de oro, posición en listas de ventas y demás. Lo que yo me pregunto es ¿Para qué sirve un portal que no tiene ningún contenido propio, sino enlaces a terceros sitios como la iTunes Store, mucho más completos (música independiente incluida), mejor diseñados y más fáciles de utilizar?
Como curiosidad, hay gente malvada por ahí que ha descubierto una forma de descargar gratuita e ilimitadamente la música del portal solamente utilizando el plugin Live HTTP Headers junto con Mozilla Firefox. Aquí os dejo el enlace. ¡Esto no se hace, hombre!
Justo ayer he terminado de hacer mi último recopilatorio. Puede que Muestra Musical 82 sea la última del año, la última de la década y también la que cierra el año del décimo aniversario de Muestra Musical. Hacía mucho tiempo que no diseñaba la portada a la vez que hacía la recopilación. Pronto hablaré sobre las portadas de Muestra y algunas curiosidades sobre ellas. Mientras, nos quedamos con la música, y más concretamente con los vídeos de este edición número 82. Sólo son cuatro, pero son buena muestra (valga la redundancia) de lo que se cuece en el mundo del pop-rock independiente y, sobre todo, de lo que se cuece en mi cabeza:
En mi cita mensual con la Rockdelux en mi kiosko favorito me encuentro con que noviembre era el mes en que celebraban los 25 años de su primer número. Y evidentemente, tan magno evento necesitaba una edición especial. Un edición que por otra parte no trae su CD correspondiente, pero sin embargo cuesta 9,50 euros. Cuestiones económicas aparte, buena parte de sus 200 páginas a todo color se dedican a las listas. Y no precisamente a las de 1984 hasta 2009, sino a las de la década que ahora concluye. Eso ya lo hicieron en otros especiales anteriores. Por tanto, aunque suene paradójico, el especial vigésimo quinto aniversario trata sobre los últimos diez años.
La revista cuenta con varios artículos interesantes donde reflexiona sobre asuntos que ya he tratado aquí alguna vez: la evidente decadencia de la industria del disco y el creciente auge de la red como nuevo negocio y fenómeno social, un mapa con los nuevos sonidos que nos dejan estos años, otro artículo sobre la industria musical española, sobre el fenómeno de las series de televisión, con ranking de las mejores de la década y alguna cosa más. Todo ello salpicado por las consabidas listas con las que nadie estará de acuerdo. En esta ocasión han sido de los mejores libros, los mejores cómics, las mejores películas, los mejores sencillos (con ilustraciones a toda página para cada uno de ellos) y los mejores discos internacionales y nacionales.
En realidad, para tanta revista, tampoco tiene mucha chicha, pero abre la veda de las listas de lo mejor del año y la década con que vamos a ser bombardeados (y os bombardearé) a lo largo del mes de diciembre. De hecho, ya han salido las primeras, las de los medios clásicos de la prensa musical. Pero eso será objeto de otro artículo…
Joe Crepúsculo es posiblemente uno de los personajes del pop independiente nacional más discutibles y discutidos. La forma de interpretar sus temas con esa voz rasposa y susurrante, las letras a veces tan absurdas y naïf y esa mezcla de estilos sin complejos hacen que no puedas ser indiferente a su música. Yo no lo fui y coroné a su anterior trabajo ‘Supercrepus’ al primer lugar de los mejores discos nacionales de 2008, un disco de ni más ni menos que veinte temas. Y es que Joe Crepúsculo es uno de los artistas más prolíficos del panorama nacional. Si el año pasado lanzó ‘Escuela de Zebras’ y el mencionado ‘Supercrepus’, este año también tenemos un disco suyo. Se llama ‘Chill Out’ y llevo cosa de un mes escuchándolo con atención y con esa misma sensación apabullante que tuve en la ocasión anterior.
No sabemos si Joel Iriarte fagocita toda la música posible y la transforma, la procesa, la deconstruye o la reinterpreta a su manera, poniendo algo de armonía y orden en el revoltijo resultante, pero es la impresión que da al escuchar los doce temas de este nuevo álbum. Su producción es mejor, pero sigue sin separarse de esas cajas de ritmos y esos sintetizadores en plan amateur, algo cutres y como de verbena de barrio. Nunca sabemos si el Crepus va en serio o no. Esta sensación aumenta cuando vemos sus descolocantes videoclips. Hasta la fecha ha grabado dos. Ambos inclasificables y absolutamente originales. Aquí os los dejo:
‘Toda esta energía’:
‘Siento que muero’, un «megamix» de escenas televisivas ochenteras con estribillo que recuerda a ‘Clavado en un bar’ de… ¡Maná!:
Por casualidad y sin saber muy bien cómo di en YouTube con el videoclip de una banda llamada The Pepper Pots y un tema de título ‘Time to live’. Al ver los comentarios, me di cuenta rápidamente de que se trataba de un grupo nacional, o al menos hispanohablante. ¿Quiénes son estos chicos que se dedican al soul y a otros sonidos «negros» de los años sesenta? Efectivamente, The Pepper Pots son tres chicas y ocho chicos de Girona que no son precisamente unos principiantes. El que han publicado este año, y al que pertenece el tema que escuché y vi en YouTube, es su tercer trabajo titulado ‘Now!’.
Quizás lo más sorprendente de todo esto es que, mientras aquí en España pasan absolutamente desapercibidos, son bastante seguidos en Japón, donde todo grupo revival sesentero tiene cabida. Y lo cierto es que paseándonos por su web, viendo sus clips o echando un vistazo a su presencia en internet, se lo tienen bastante currado. Han cuidado su estética hasta límites inauditos (por ejemplo las fotos) para una banda nacional que podríamos llamar indie, pero tienen su grupo en Facebook, su cuenta en Twitter y se les puede escuchar en Spotify.
Aunque lo más importante es la música. Es verdad que no ofrecen nada nuevo y que en realidad se dedican a mimetizar (eso sí, con esmero, talento, profesionalidad y gracia) todos los sonidos «negros» de la mitad de la década prodigiosa con especial atención al ska y, por supuesto, al soul. La producción y el sonido está tan cuidado como todo lo demás. ¡Da gusto escucharlos!
Si hubiera que establecer un punto de partida de los movimientos juveniles en el Reino Unido, ese momento sería 1958. En ese año, Colin MacInnes publicó la novela ‘Absolute Beginners’. El libro relataba un mundo en ebullición y perfilaba lo que ya comenzaban a ser los mods tal y como los conocemos hoy. Fue cuando el jazz, el soul y el r’n’b se mezclaron con el rock que venía de los Estados Unidos, cuando los muchachos y muchachas dejaron de obedecer las normas y de comportarse como sus padres para crear un nuevo universo a su medida. Era un tiempo nuevo y turbulento donde los viejos valores victorianos empezaban a desmantelarse. Primero en los suburbios obreros y después en los centros de las ciudades, la incipiente multiculturalidad (indios, pakistaníes y sobre todo negros de Jamaica, colonia británica, que trajeron el reggae, origen del ska) comenzaban a abrirse paso. La novela rompió tabúes y provocó una pequeña gran revolución en los adolescentes británicos. Habían nacido las tribus urbanas juveniles… He dado muchas vueltas por internet y por bibliotecas a la busca y captura de ‘Absolute Beginners’, aunque fuera en inglés, sin que mis esfuerzos hayan dado resultado. Pero no pierdo la esperanza.
La novela fue adaptada al cine por Julien Temple con título homónimo, siendo estrenada en 1985. Por lo que he podido leer, la película no gustó a casi nadie, debido a graves errores de ambientación que traicionaban completamente el espíritu del libro de MacInnes. Su estética era excesivamente ochentera. En el reparto contó con David Bowie y Sade entre otros. Su banda sonora nos dejó interesantes temas, como la titular interpretada por el propio Bowie pero que, de nuevo, nada tiene que ver con el movimiento juvenil plasmado en el papel.
Y si de música hablamos, en el pop británico (e incluso en el español) tenemos más referencias a ‘Absolute Beginners’. Sin ir más lejos, The Jam (quiénes si no) publicaron un sencillo con este nombre con claras referencias. También la banda de twee-pop My Favourite titularon uno de sus temas ‘Absolute Beginners Again’. En España, Los Flechazos y su popular canción ‘Suzette’ hacen referencia al personaje de la promiscua ex-novia del fotógrafo adolescente y narrador de la novela, que tenía especial preferencia por los hombres negros… Estoy convencido de que buscando encontraríamos muchos más guiños.
Pasamos a los vídeos. Aquí os dejo los dos ‘Absolute Beginners’, el de The Jam y el de David Bowie y también el tema ‘Suzette’ (aunque no hay videoclip oficial) de Los Flechazos:
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