rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
30 de julio de 2006

The Pipettes

The Pipettes en una foto promocionalDe vez en cuando, rebuscando por entre la cantidad de discos nuevos que salen todos los meses te encuentras con sorpresas agradables. Este es el caso de la banda británica The Pipettes, una banda de chicas con reminiscencias pop al más puro estilo de las Ronettes. El pop de color que triunfó en los sesenta no es la única influencia del grupo. Quizás ahí recaiga el gancho de The Pipettes. Sus influencias llegan a las bandas punk femeninas norteamericanas que introducen la dosis adecuada de «mala leche» y de frescura.

El 17 de julio publicaron su disco de debut, ‘We are The Pipettes’ (Memphis Industries, 2006) en el mismo sello discográfico de otros grupos ilustres que ya me sorprendieron en su día como The Go! Team o Blue States.

29 de julio de 2006

La crisis de un modelo

Sobre el asunto de la nueva Ley de Propiedad Intelectual, que entra en vigor hoy mismo entró en vigor esta semana, se ha hecho y se va a hacer mucha demagogia. No les culpo de ello. Un tema tan popular como el del canon por copia privada es muy propicio. Quede claro desde un principio que el asunto del canon me parece muy injusto, pero no creo que con campañas anti-SGAE se vaya a solucionar algo. La lógica acabará con ellos sin ruido.

Desde mi punto de vista, lo que está fallando es un modelo. La gestión de derechos de autor tal y como la entendemos quizás tuvo su razón de ser hace diez, veinte o más años. Hoy día los soportes digitales son fácilmente transferibles, intercambiables y la duplicación es cuestión de un clic de ratón sin perder un ápice de calidad. La industria del entretenimiento y los medios de control de los derechos del autor han de cambiar también con los tiempos, porque si no están condenados a desaparecer.

Paralelamente a esto, cada vez más artistas, ya sean músicos, cineastas o programadores de software prescinden de estos derechos, poniendo a disposición del público sus obras gratuitamente. El Copyleft y las licencias Creative Commons son la mejor muestra de ello. En los últimos años están creciendo exponencialmente estas iniciativas, mientras la industria convencional del cine o de la música es cada vez más incapaz de rentabilizar sus lanzamientos. Algo está cambiando y nada puede pararlo.

Un cambio interesante en el modelo lo protagonizó Apple con su iTunes Music Store. Obtuvo un rotundo éxito y ya ha vendido millones de canciones a 99 céntimos cada una. Un precio no muy barato, pudiendo conseguirlos gratuitamente con igual calidad en cualquier red p2p.

La evolución ya no tiene vuelta atrás. Los que no se adapten desaparecerán.

23 de julio de 2006

Garzón contra Garzón

A veces se producen noticias curiosas como esta. Leí ayer en el diario El País que el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha amenazado al grupo indie madrileño Garzón (número 10 entre mis canciones nacionales del 2005 con ‘Frontón’) con llevarlos ante los tribunales por «intromisión en su imagen», según una notificación realizada el pasado 18 de julio. En esta notificación se insta a la banda a retirar las imágenes del juez colgadas en su web y el cambio de nombre del dominio superjuez.com. Esto último no lo van a hacer. Como solución, el grupo ha cambiado su nombre por el del también juez Grande-Marlaska. Con este nombre actuaron el otro día en el FIB.

¿Y de dónde le viene la afición por este tipo de nombres? Según cuentan en su web, es un homenaje al ideario de bandas con nombres de personajes «ilustres» como el grupo pop McCarthy (alusión al senador republicano famoso por la «caza de brujas» en la guerra fría), germen de lo que luego serían Stereolab.

No acabo de entender muy bien el por qué de esta demanda. Si se trata de una nueva maniobra publicitaria del juez estrella de la Audiencia Nacional o si realmente está molesto por el uso, por otro lado inocente y nada ofensivo, que se ha dado a la figura de Baltasar Garzón. Fernando Grande-Marlaska parece haber tenido más sentido del humor al enterarse del nuevo nombre de la banda y no piensa en ninguna demanda. Creo que quien ha salido ganando son el propio grupo al aparecer gratuitamente en el diario de mayor tirada de España. Una buena jugada.

22 de julio de 2006

Clásicos malditos: Esplendor Geométrico

Esplendor Geométrico en conciertoPocos grupos (si a este se le puede llamar así) han sido tan maltratados y tan ignorados como Esplendor Geométrico. A lo largo de su carrera desarrollaron una de las posturas más radicales, transgresoras y arriesgadas de todo el panorama independiente nacional y posiblemente también internacional, tomando como columna vertebral la experimentación sónica y ruidista pura y dura.

Todo comenzó en el año 1980, cuando Arturo Lanz, estudiante de historia, Gabriel Riaza, funcionario de prisiones y Juan Carlos Sastre, diseñador gráfico deciden escindirse de los legendarios Aviador Dro. Ya desde sus primeras maquetas consiguieron el respeto y la admiración de la escena electrónica industrial europea.

Sus trabajos eran generalmente autoproducidos, en cassettes, y muy dispersos, hoy imposibles de encontrar. Tras algunos sencillos, en 1981 «publican» la cassette «EG-1», reeditado en 2000 en formato CD. El ruidismo industrial los acerca a las órbitas de bandas extremas como Throbbing Gristle. Su primer LP ‘El Acero del Partido/Héroe del Trabajo’ llegaría en 1982 y supondría una vuelta de tuerca en su evolución hacia sonidos más violentos y radicales.

Tres años en el dique seco dio como fruto ‘Comisario de la Luz/Blanco de Fuerza’ (1985). La formación pasa a ser un dúo. Durante esta época, publican varias cassettes recopilatorias y con conciertos. En 1988 publican ‘Kosmos Kino’. La tendencia a ritmos de cadencias bailables va cobrando fuerza. El ruidismo se mantiene, aunque se atenúa. Ese mismo año se publica un nuevo trabajo, ‘Mekano-Turbo’, muy diferente al anterior. Se puede decir que Esplendor Geométrico están en la cima de su éxito.

A partir de aquí, una serie de cambios en la formación «distorsionan» el fluir del grupo. En 1992, Saverio Evangelista entra en el grupo. En 1995, Gabriel Riaza se convierte al islam y abandona la banda. Durante estos años abundan las recopilaciones y los rescates de temas viejos. A finales de los noventa, Esplendor Geométrico comienzan a ser reivindicados como pieza fundamental y única (nadie ha seguido su estela en España) del panorama de la música nacional. Si hablamos a nivel internacional podemos encontrar conexiones con experimentadores natos como Pan Sonic o Aphex Twin.

21 de julio de 2006

FIB: ¿Dinosaurio prematuro?

Hace unos días hablábamos del festival Summercase 2006 y nos referíamos al Festival Internacional de Benicàssim como la «reina destronada» del mundo de los festivales musicales veraniegos. Y es que el FIB ha seguido en la tendencia que ya comenzó hace algún año de arrodillarse ante la comercialidad y combinarla con las nuevas propuestas. El equilibrio entre lo independiente y lo mainstream a veces es muy delicado, incluso imposible.

Mezclar en un mismo festival a Franz Ferdinand con Depeche Mode o Placebo me resulta incoherente. Demuestra la línea confusa que el festival está siguiendo. Los Pixies fueron una buena banda y muchas otras siguieron su senda a principios de los noventa, pero hoy no creo que pasen de ser un divertimento para los nostálgicos de aquellos tiempos. Y qué decir de Madness, si sus canciones ya sirven para ambientar anuncios de electrodomésticos.

Aún así, por supuesto no todo es criticable. El FIB sigue manteniendo el gancho con propuestas más arriesgadas y/o novedosas. The Futureheads, Dominique A, Manta Ray, The Organ, Rufus Wainwright salvarán los muebles de un festival que, siguiendo siendo la referencia a nivel nacional, puede convertirse en pocos años en un dinosaurio prematuro.

15 de julio de 2006

Summercase 2006

Logo del festival Summercase

Entre ayer y hoy, entre Boadilla del Monte (Madrid) y en el Parc del Fòrum de Barcelona, se está celebrando el que, para mi gusto, es el mejor festival veraniego que se celebra este año. Me refiero al Summercase, que por primera vez sale de la Ciudad Condal para extender sus tentáculos hasta Madrid.

Digo que es mi festival favorito de este año en parte por la decepción que ha supuesto la edición del Benicàssim con cabezas de cartel fuera de su ideosincrasia tradicional como Depeche Mode, los Pixies, Placebo, Echo & The Bunnymen o los acabados Madness.

Con esto no quiero decir que el Summercase sea una maravilla. Evidentemente nunca llueve a gusto de todos. En mi caso sobran algunos «figurones» como Keane, The Dandy Warhols, los Happy Mondays o The Cardigans. Pero en el otro platillo de la balanza tenemos a los siempre interesantes Primal Scream (infalibles en directo), New Order (el tiempo no pasa por ellos), Rufus Wainwright, Massive Attack, Belle & Sebastian (presentando su nuevo trabajo), Adam Green o The Spinto Band (una de las revelaciones del año). Aparte de esto, echo de menos alguna banda nacional.

12 de julio de 2006

Muere Syd Barrett

Syd Barrett en sus mejores tiemposSyd Barrett ha muerto a los sesenta años en su casa de Cambridge (Reino Unido) por causas naturales, aunque todavía no muy bien aclaradas.

Syd Barrett fue el artífice de Pink Floyd, una de mis bandas favoritas de todos los tiempos y quien le dió la razón de ser. Junto a Roger Waters, Rick Wright y Nick Mason fundaron el grupo en 1965. De esta formación primigenia salieron algunos de los grandes temas de la primera época de Pink Floyd, como por ejemplo sus primeros sencillos ‘Arnold Layne’ y ‘See Emily Play’, dos exponentes de la psicodelia más cercana al pop melódico. En 1967 se publica su primer álbum ‘Piper at the Gates of Down’. Barrett llevaba con soltura todo el peso de la banda, tanto en la composición de los temas como en la toma de decisiones. Su personalidad era excéntrica e introvertida, pero muy creativa. Hacia 1968 su estrella comenzaba a declinar. Sumido en una espiral de drogas fue alejándose poco a poco de la realidad hasta el punto de ser incapaz de trabajar con el resto del grupo. Aquel año, Pink Floyd publican ‘A Saucerful of Secrets’, su segundo trabajo, ya sin su colaboración.

Waters, Wright y Mason tomaron la dura decisión de prescindir de Barrett y buscar a un nuevo miembro. El elegido sería David Gilmour, quien sería con el tiempo el ideólogo de la segunda etapa de Pink Floyd. Esta nueva etapa comenzaría en 1970 con ‘Atom Heart Mother’. El aire megalómano de Gilmour les daría buenos réditos a corto plazo con ‘The Dark Side of the Moon’ (1973), uno de los buques insignia de la banda y su disco más reconocible.

Apesadumbrados por haber expulsado de ese modo a Syd Barret, Pink Floyd le dedican ‘Wish you Were Here’ (1975), y en especial la «suite» de ‘Shine on you Crazy Diamond’. Un trabajo impresionante que, para mi gusto, pasa por ser lo mejor del grupo.

A partir de este álbum, Pink Floyd ganan aún más en popularidad, pero en mi modesta opinión, no en calidad. El campanazo que dieron en 1979 con ‘The Wall’ y toda la parafernalia que lo rodeó tuvo momentos brillantes, pero Gilmour ya estaba decidio a anteponer la megalomanía al talento. Mientras, Barrett seguía recluído en su casa de Cambridge ajeno al éxito y, tal vez, ajeno también al mundo real, hasta el momento de su muerte.



rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,054 segundos.
Gestionado con WordPress