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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
13 de agosto de 2010

Desconfíen de los informativos de la tele

No suelo ver mucho la televisión (por no decir prácticamente nada), y cuando la veo tengo la sensación de perder el tiempo. Bueno hasta ahí no hay nada nuevo. Es posible que sea una sensación subjetiva, pero los informativos de la «caja tonta», sin excepciones, se han convertido en un muestrario de imágenes donde lo importante es el espectáculo, cuanto más impactante mejor, sin tener en cuenta si la noticia tiene realmente valor informativo o es (como pasa siempre) meramente anecdótica y no aporta nada a nuestra forma de ver y entender el mundo del hoy y ahora y predecir algo el de mañana. Cuando no es así se convierten en descarados spots publicitarios de la película, el grupo o el libro de turno. Generalmente promociones de «productos culturales» pertenencientes al conglomerado mediático de la cadena por la que se emite. Es lo que en el argot se llama «publicity». O directamente se van a la sección de deportes (que es como decir fútbol). Algunos informativos de la televisión dedican la mitad de su tiempo al noble deporte del balonpié…

Muy pocas veces se da a una noticia importante el tratamiento que se merece. Prácticamente nunca se profundiza en una información hasta llegar al auténtico por qué o al cómo. Se tira de agencias y arreglado. Imágenes de agencia, vídeos de agencia, crónicas de agencia… Ya se sabe, el ahorro de medios. Por eso muchas veces me he preguntado si de verdad sabemos lo que pasa en el mundo o sólo tenemos una noción sesgada y descontextualizada. Lamentablemente yo me inclino más por lo segundo. Demasiados intereses, ya sean políticos o económicos (en el sentido más amplio posible).

Hay ocasiones en las que nos echamos las manos a la cabeza cuando en algún espacio de noticias tratan un tema o un hecho que nos afecta directamente o que conocemos de primera mano y nos damos cuenta de las inexactitudes y el poco rigor con que se cuenta la información. Y normalmente aderezadas con unas imágenes de archivo que poco tienen que ver con el momento o incluso el lugar donde transcurre la noticia pero que ayudan al enfatizar el sesgo que se le quiera dar a la narración de los hechos. La manipulación con imágenes es una técnica ya muy refinada, sutil y depurada que pocos se resisten a utilizar. Existen miles de ejemplos, siendo los más claros los referidos a informaciones sobre conflictos en los que algún país occidental está implicado. Sobre estos asuntos recomiendo la lectura del libro «Los Guardianes de la Libertad» (1988) escrito por Noam Chomsky y Edward S. Herman.

Moraleja: No se crean lo que vean por la tele, y menos si es un informativo.

11 de agosto de 2010

Vídeo: Descenso Ibérico del Duero 2010

Este artículo también podría llamarse «Cómo forzar la cámara lenta en la Canon EOS 550D». Y es que en los últimos tiempos estoy experimentando con los diversos modos de pasar clips a cámara lenta sin que se note demasiado la falta de fotogramas ni que esto provoque efectos extraños durante la reproducción. Lo que sigue no pretende ser una guía de cómo hacer cámara lenta con esta cámara, sino solamente contaros mis hallazgos a base de hacer pruebas con Adobe Premiere Pro. Conseguir un «slow motion» fluido puede ser sencillo si sabemos lo que queremos en todo momento y aplicamos ciertos trucos a nuestra cámara.

Lo primero que hay que tener claro es que nuestro límite es la ilusión de movimiento, es decir, encadenar 24 fotogramas dentro de un segundo. Cierto que en nuestra cultura audiovisual (sobre todo los que ya tenemos algunos añitos) estamos acostumbrados a ver las cámaras lentas (de las repeticiones deportivas por ejemplo) a una tasa de fotogramas por segundo inferior a esos 24. Pero eso hoy día ya prácticamente no ocurre con las cámaras superlentas que consiguen capturar cientos de fotogramas en un solo segundo. Debemos tener cuidado.

En cuanto a los ajustes en la cámara, la Canon EOS 550D tiene modo PAL y NTSC. A la hora de grabar en vídeo yo siempre la ajusto en modo NTSC por una razón muy sencilla: ofrece más fotogramas. Me he acostumbrado a filmar siempre a 1080p@24p (24p significa 24 fotogramas progresivos por segundo) excepto cuando sé expresamente que con el vídeo quiero hacer una cámara lenta. Es entonces cuando ajusto a 720p@60p. En sistema PAL sólo me proporciona 50. En este modo pierdo definición al ser el video 720p y no 1080p, pero tengo más del doble de fotogramas por segundo, cosa muy útil a la hora de ralentizar nuestras secuencias. Por eso decía que hay que tener claro lo que queremos filmar y cómo lo vamos a procesar después para ajustar el modo adecuado en la cámara.

Si el título alternativo de esta entrada hablaba de «forzar» no era algo gratuito. En realidad esa era la misión de este texto: comentar los resultados de llevar más allá la cámara lenta, más allá de esa reducción de la velocidad a un 40% del original (de 60 a 24 fotogramas por segundo). Obligatoriamente, cualquier software de edición de vídeo necesitará «rellenar» esos fotogramas que faltan hasta completar la tasa mínima de 24 (eso ya depende de los ajustes del proyecto, otras tasas aceptadas como estándar son 25 o 30), por lo que si nos pasamos con la cámara lenta, haciéndola «excesivamente lenta», obtendremos fenómenos como el «fotograma fantasma», la imagen doble o la pérdida de sensación de movimiento. Esto ocurre sobre todo cuando la secuencia filmada tiene movimientos bruscos o excesivamente rápidos.

En el vídeo que os muestro a continuación, por razones puramente estéticas, me di cuenta de que reducir hasta un 40% la velocidad del vídeo no era suficiente, así que me aventuré con un 20% de la velocidad original. Esto suponen 12 fotogramas por segundo, con lo que el relleno han de ser otros 12 fotogramas «inventados» por Premiere en base a los existentes. El resultado no es técnicamente tan bueno como con el 40%, pero creo que gana en espectacularidad. Juzgad por vosotros mismos:

20 de julio de 2010

¿Agua corriente o agua embotellada?

En febrero de 2006 escribí una pequeña entrada sobre aquel polémico estudio que analizaba las aguas corrientes de todas las provincias españolas, concluyendo que existían zonas (entre ellas Zamora o Cáceres) en las que técnicamente no era potable. La causa, unos compuestos llamados trihalometanos y que se forman en el proceso de potabilización del agua. Básicamente es una reacción entre la materia orgánica y el cloro usado para tal fin. En grandes cantidades es perjudicial para la salud e incluso puede influir en la aparición de algunos tipos de cánceres.

Hace cosa de unos meses vi un vídeo en YouTube sobre el negocio que hacían determinadas compañías del mundo de la alimentación con la comercialización de agua embotellada, un negocio en el que la materia prima es casi gratis y los beneficios son enormes. Vamos, el sueño de todo empresario. El clip en cuestión denunciaba que aquel agua era como mínimo de la misma calidad que la que corre en los grifos de nuestras casas. En el mismo sentido hoy mismo el diario El País publicaba un reportaje sobre este tema con el título de «Negocio redondo: agua y en botella» haciendo alusión incluso a este vídeo.

Una vez llegado a este punto yo me pregunto: ¿Y quién tiene razón? ¿Tiene consecuencias a largo plazo para la salud el consumo de agua del grifo? ¿Juegan las compañías comercializadoras de agua embotellada con nuestro miedo y nuestra obsesión por estar sanos? Estas cuestiones que yo y muchos de vosotros os haréis no tienen respuesta sencilla. El juego de intereses es enorme, sobre todo por parte de la industria que es la que tiene (mucho) que ganar. Porque, al fin y al cabo, los gestores del agua corriente tienen el «negocio» bastante acotado y poco pueden crecer ya. Esto lo podemos comprobar echando un rápido vistazo a algunos artículos en internet. La revista Consumer (Eroski, o sea parte interesada en la venta de agua embotellada) lleva un artículo algo alarmista sobre el agua corriente. Uno de los datos que maneja el texto es que en Alemania, país donde no se trata con cloro el agua corriente, los casos de cáncer de vegija por cada 100.000 habitantes era de 27 mientras que en España, con agua clorada, era de 44 (son datos del año 2000). ¿Se puede establecer una causa y efecto? Me parece algo temerario hacerlo… Como digo, cada uno tira a lo suyo. Un fabricante de productos de filtrado de agua corriente dirá, como de hecho dice aquí, que el agua filtrada es mejor que la mineral y que la embotellada.

Esto me confirma que no es nada fácil formarse un criterio objetivo. Demasiados intereses económicos. Y mientras tanto, cada vez se vende más agua embotellada, con esa falsa seguridad (no nos asegura nada) de que lo que nos estamos bebiendo es mejor por venir con su etiqueta y en una botellita. En casos como este, de confusión máxima, lo mejor es echar mano del sentido común. Probablemente ni el agua mineral embotellada sea tan buena como nos venden (y desde luego no cuesta lo que vale), ni el agua del grifo es tan mala ni tan perjudicial para la salud. Mi conclusión y mi decisión personal es, mientras pueda, seguir bebiendo agua corriente. Tal y como hemos hecho toda la vida. Y aquí seguimos.

Terminamos con el vídeo en cuestión, «The Story of Bottled Water» (en inglés con subtítulos en castellano):

19 de julio de 2010

Gestiona bien tu tiempo

El otro día dí por casualidad con la página de Alberto Pena. Pena es, entre otras cosas, el autor del blog Think Wasabi, todo un clásico dentro de las webs de nuevas tecnologías en castellano. Pero además de esto también ha fundado varias empresas y cuenta con mucha experiencia en temas como productividad y gestión del tiempo. Precisamente llevaba tiempo buscando información fiable sobre cómo gestionar mejor el tiempo, sobre todo fuera del trabajo, y di con el proyecto ‘Eres Productivo’. Me suscribí gratuitamente y me descargué los documentos.

Después de echarle un vistazo rápido me doy cuenta de que todo lo que el bueno de Alberto propone no es más que una aplicación del sentido común. Pero por alguna extraña razón parece que necesitamos una voz exterior que a veces nos diga cómo tenemos que hacerlo aunque nosotros ya lo sepamos. Dedica una parte muy importante a la creatividad, a cómo fomentarla y salir de esos momentos de «atasco intelectual» que todos hemos sufrido alguna vez. Técnicas útiles y sencillas que también requieren de cierto entrenamiento.

Hay aspectos que merece la pena destacar y en los que tiene mucha razón. La televisión es uno de los grandes males de nuestra sociedad, no sólo nos hace gastar tiempo, sino que además es tiempo inútil en el que rara vez sacamos algo en limpio. Eso lo aprendí hace ya muchos años. Por eso sólo enciendo la televisión para ver películas, series o programas comprados o bajados. Ver la tele por verla es malgastar nuestra vida. Eso lo dice Alberto Pena y también lo digo yo. Hay muchas otras formas de desconectar y descansar, incluso no hacer nada es mejor. Otra cosa que también es cierta es que uno no puede ser esclavo de internet, actualizando sus sitios, sus perfiles en las redes sociales o contestando correos electrónicos continuamente. Al final eso estresa mucho. Sé de lo que hablo. Lo mejor, reducir al mínimo nuestro esfuerzo, o mejor dicho, concentrarlo sólo en lo que de verdad valga la pena (en mi caso mis webs y poco más). No quiero entrar en Twitter porque sería otro monstruo más que alimentar. Y uno no está para tirar el tiempo en cosas que no me reportan ningún beneficio.

Del mismo modo, el tiempo ha sido un factor decisivo a la hora de no tener ninguna consola. Por bonita y atrayente que me pareciera la PS3, al final decidí que mejor no. Prefiero salir a dar un paseo todas las tardes (como vengo haciendo rutinariamente desde hace ya muchos años) que pasarme las horas muertas con un videojuego. Cuestión de prioridades. Por cierto, al respecto de los paseos, Alberto Pena también dice algo que he comprobado por mí mismo. Muchas de las mejores ideas surgen mientras uno camina abstraído por las calles (o por los campos). Es como aire fresco para el cerebro.

Conclusión: Tanto en lo que he podido deducir tras leer esos documentos de ‘Eres Productivo’ como de lo que me dice mi propia experiencia (que es prácticamente lo mismo), lo mejor es organizar y simplificar las tareas de nuestra vida, haciendo «limpieza» de aquellas que no nos aportan nada. También mantener unas rutinas básicas en cuanto a estilo de vida, alimentación, etc, que nos hagan sentir mejor y más concentrados. No es fácil y no creo que nadie lo cumpla a rajatabla, pero por lo menos es una meta que debemos alcanzar si queremos gestionar bien nuestro tiempo.

11 de julio de 2010

Diez años de presencia en internet

Hoy se cumplen diez años desde que subí mi primera página web. Después de tantos años de haber escrito en los diferentes aniversarios, apenas me queda ya nada que contar. De lo que no hay duda es que internet ha cambiado tanto que, si hoy hubiera decidido subir mi primer sitio web probablemente no lo hubiera hecho. ¿Quién tiene ya hoy páginas web propias? Todo el mundo opta por los blogs (los menos) y por tener presencia en redes sociales. ¿Dónde han quedado aquellas páginas precarias alojadas en Geocities y otros servidores gratuitos? Sólo unas pocas sobreviven y siguen actualizándose, convenientemente remozadas. Por supuesto la mía entre ellas.

Porque rmweb, aquella primera web mía –entonces llamada «ricardomartin» en un alarde de imaginación– sigue y seguirá existiendo. Con los años ha ido poco a poco acomodándose en su lugar dentro de todos mis sitios hasta convertirse en una web estática con información genérica sobre todo aquello que me gusta en asuntos como cine, música, televisión o radio.

Pero lo cierto es que el desarrollo web, que consideré al principio como un mundo por descubrir y donde, en términos de diseño y de programación, estaba todo por inventar, en aquellos primeros momentos era un placer. Pero con el tiempo esta afición se convirtió en trabajo y el placer comenzó a desaparecer. Desarrollar un sitio web se complicaba. Pronto cumplir los estándares fue una exigencia y también una obsesión. Diseñar una web ya no era lo mismo, y hacer que los elementos tuvieran el mismo aspecto en todos los navegadores y en todos los sistemas operativos. Y también otras obligaciones personales me impedían dedicarle el mismo tiempo que antes a la web. A pesar de todo he realizado diez remodelaciones, la última el año pasado, pero siempre con los mismos contenidos que os invito a consultar si tenéis un rato.

9 de julio de 2010

Los vídeos de Muestra ’85

Con un poco de retraso llega Muestra Musical 85. La escasez de material y la falta de tiempo hacen que en lo que llevamos de año sólo he logrado compilar dos discos. Esos sí, dos recopilaciones donde no sobra nada y cada uno de los temas que he elegido están ahí por algún motivo. En esta ocasión, como siempre suelo decir, conviven los veteranos con los nuevos. Por veteranos podemos considerar ya a Triángulo de Amor Bizarro. Los gallegos han entregado uno de los discos nacionales del año. Estoy seguro de que lo será. También a The New Pornographers, unos viejos conocidos de Muestra Musical, Lucky Soul o Band of Horses, que fueron canción internacional del año en 2006 con ‘Wicked Gil’ ¿Os acordáis?. Completan la sección de «veteranos» Lori Meyers, Ratatat y, por supuesto, Los Planetas con ‘Los poetas’, uno de los temas más impresionantes que nunca hayan publicado.

En el bando de los noveles muchas bandas: Napoleón Solo, Joanna Newsom, con ’81’, el tema más corto y «pop» (si es que puede decirse tal cosa de la cantante californiana) de su nuevo disco triple, Ornamento y Delito, los argentinos Mi Pequeña Muerte, Lissie, Mittens, Girls y Los Ingenieros Alemanes, uno de mis últimos descubrimientos, que aquí incluyo con su impresionante tema progresivo (un poco «planetario») ‘Saber y ganar’.

Aquí os dejo los videoclips de esta edición:

6 de julio de 2010

San Pedro 2010: Preocupante degradación

Cada año que pasa me parecen peor. Ya escribí el 30 de junio de 2009 un artículo acerca del nuevo «estilo» que el Ayuntamiento de Zamora quería imprimir a las Ferias y Fiestas de San Pedro convirtiéndola en un villorio de tres al cuarto. Ese estilo pasaba por fomentar la creación de peñas, una forma de animación barata y fácil, donde (y esto no está mal del todo) se fomentaba la participación de los propios ciudadanos en la organización de la fiesta, pero que también ofrece una pobre imagen de la ciudad a los turistas y a los que un día nos tuvimos que marchar fuera pero que siempre volvemos por estas fechas.

La degradación –y esta vez no sabemos si es por la crisis o por otra cosa– es galopante y preocupante. No sólo por el asunto de las peñas, sino también por la dudosa calidad de las actuaciones musicales, de las verbenas y del resto de eventos, algunos con una participación más bien escasa. A pesar de que aquí en Cáceres las cosas no son tampoco muy bollantes, sí que han ofrecido eventos fuera de sus fiestas más que interesantes o muy originales. Muchos de ellos podrían copiarse y ofrecer algo de aire fresco. Como digo siempre, no es un tema de dinero, sino de imaginación y de creatividad.

Y algo que a mí me ha causado muy mala impresión es la inclusión de marcas privadas dentro de los eventos de las fiestas, convirtiendo estos acontecimientos en campañas publicitarias. Es lo que ha ocurrido con la actuación del payaso Ronald McDonald en la plaza de la Constitución, el icono más reconocible de la popular cadena de hamburgueserías. Y otro año más, Cadena 100 (del grupo COPE) ha patrocinado varios eventos. Ha sido la radio oficial, a pesar de que no es, ni de lejos, la más escuchada de la ciudad (ni siquiera la emisora musical más escuchada). Por último, otros patrocinios pasan por ejemplo, por la zapatería Cien Pies, quienes también han puesto nombre a algún evento.

Visto lo visto, ¿cuánto tiempo tardaremos en ver vaquillas por las calles vareados por fornidos, borrachos y vociferantes mozos de pueblo?. Tiempo al tiempo. Y es que el «Vaca Prix» ya nos sabe a poco…



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