Si tuviera que quedarme con un realizador español, sólo con uno, me quedaría con Iván Zulueta. El autor de ‘Arrebato’ (1979) o ‘Un, Dos, Tres, Al Escondite Inglés’ (1969) falleció el pasado 30 de diciembre. En su día dediqué un fin de semana a ver estos largometrajes, que fueron los únicos que filmó. Me quedo con Zulueta porque supo reinventar y modernizar el panorama audiovisual español y porque fue toda su vida un experimentador nato al margen de los convencionalismos, tanto en su vida personal como en su vida artística. La parte más desconocida de su filmografía son sin duda sus cortometrajes. Rodó diecisiete en multitud de formatos (desde el super 8 hasta los 35 mm). Me da la impresión de que el soporte cinematográfico fue para él siempre un fetiche (que explotaría hasta el límite en ‘Arrebato’).
Buscando por YouTube me he encontrado con algunos de ellos, pero muchos menos de esos diecisiete. Me esperaba alguno más. Y es que Zulueta aún sigue siendo un artista tan desconocido como maldito, incluso en la red, tan abierta siempre a propuestas alternativas. Tan sólo he encontrado tres de esos cortos, el titulado ‘Leo es Pardo’ (1976), ‘Kinkón’ (1971) y ‘Aquarium’ (1975). Aquí los tenéis por ese mismo orden:
También me he enterado de que en 2004, Andrés Duque realizó un documental sobre la figura de Iván Zulueta titulado ‘Iván Z’. Aún no lo he visto, pero aquí os dejo un avance. Espero verlo pronto:
Y para terminar, si para Zulueta el mundo de la fotografía y de la pintura (especialmente carteles) fue importante, no lo fue menos el de la música. Combinó todos ellos en sus obras cinematográficas, dirigiendo programas musicales como ‘Último Grito’ a finales de los años sesenta. Aquí un fragmento de la película ‘Un, Dos, Tres, Al Escondite Inglés’ con la actuación del grupo Los Buenos:
Se ha convertido casi en una tradición. Y además es algo inevitable. El número de enero de Rockdelux dedica buena parte de sus páginas a hacer el repaso de lo mejor del año. Esta selección la realizan los propios redactores y colaboradores de la revista. Y yo comparo mis humildes listas con las suyas. Curiosamente, el pasado 2009 ha sido uno de los años que menos he leído Rockdelux y, sin embargo, es uno en los que más he coincidido. Igual que en 2008, hemos coincidido a la hora de elegir el mismo disco como nuestro favorito nacional.
En aquella ocasión fue ‘Supercrepus’ de Joe Crepúsculo’ y esta vez ha sido ‘Romancero’ de La Bien Querida. Las coincidencias no se quedan aquí. Los dos incorporamos a Parade y su ‘La Fortaleza de la Soledad’ (nº 2 para mí y nº 7 para Rockdelux), a Joe Crepúsculo con ‘Chill Out’ (nº 5 para mí y nº 6 para Rockdelux). Mi disco favorito internacional, que es el homónimo de God Help the Girl, es nº 37 para Rockdelux. De mis cinco discos internacionales también encontramos en las listas de la revista el ‘The Eternal’ de Sonic Youth.
En sencillos, una sección que yo no tengo, me alegra un montón ver a Los Planetas con su ‘Cuatro Palos’ y el tema ‘El romance de Juan de Osuna’ en cabeza y a Delorean con ‘Ayrton Senna EP’ en segundo puesto. Ambos aparecen con temas en mi lista de lo mejor nacional. Y si nos seguimos fijando en las canciones, temas como ‘My girls’ de Animal Collective (nº 7 para mí y nº 1 para Rockdelux) o ‘Lisztomania’ de Phoenix (nº 8 para mí y nº 6 para la revista) son otras de las coincidencias. En temas nacionales, aparte de lo mencionado antes, la única aparición coincidente ha sido el ‘Club de fans de John Boy‘ de Love of Lesbian.
Todos los Estados tienen una mitología que han de sostener, fomentar y, por supuesto inventar o tergiversar para ajustarse a una determinada ideología. Muchas veces eso supone una especie de alucinación colectiva, asumiendo hechos que en realidad no sucedieron o que sucedieron de modo muy diferente a como creímos vivirlos o a cómo nos los han contado. Esta es la idea de la que parte el escritor Javier Cercas en su ‘Anatomía de un Instante’. El exitoso libro refresca la memoria y deja al descubierto que las cosas quizás no fueron exactamente como los que las vivieron las recuerdan. La memoria es traicionera.
‘Anatomía de un Instante’ es un ensayo novelado, aunque más bien poco. Es en ese género difuso en el que Cercas se siente más cómodo a la hora de contar aquellas horas angustiosas, a la vez que a modo de retrospectiva, nos sumerge en los precedentes de cada uno de los tres auténticos protagonistas del 23-F: Santiago Carrillo, secretario general del PCE, Adolfo Suárez, Presidente del Gobierno y el general Manuel Gutiérrez Mellado, vicepresidente del Gobierno de Suárez. Son aquellos hombres que no se escondieron al escuchar las ráfagas de ametralladora de los Guardias Civiles que escoltaron al teniente coronel Tejero. Cada uno con sus razones, los tres convergieron en un mismo gesto. Un gesto que a la postre era de rebeldía, de libertad y también –y esto es lo más sorprendente– de expiación de sus pecados pasados y de suicidio personal y político.
En su sano afán desmitificador, Cercas no deja títere con cabeza. La sociedad, la clase política y los estamentos militares, ya sea por su inacción, por creer que no había salida a la crísis que vivía España, por nostalgias y agravios (esto lo pensaban especialmente los militares que hicieron la guerra junto a Franco) o por otros motivos, provocaron, queriendo o sin querer, el golpe. La astracanada de Tejero en el Congreso sólo fue la consecuencia y el pico visible de todo lo que había detrás. Incluso los medios de comunicación, salvo El País y Diario 16 que lanzaron ediciones especiales inequívocamente constitucionalistas, mantuvieron un silencio sospechoso hasta que la asonada fracasó.
Todo esto queda reflejado con una minuciosidad extraordinaria, una claridad meridiana y multitud de datos (y muchas conjeturas imposibles de probar también, que para algo es una novela y no un ensayo). Ese doble juego es quizás lo que haga interesante este libro frente a un estudio histórico riguroso.
Anoche vivimos un momento histórico. Tras 54 años, Televisión Española dejó de emitir publicidad comercial, aunque seguiremos viendo autopromociones de la cadena pública y mensajes institucionales y de organizaciones no gubernamentales. Tras la retransmisión de las campanadas desde la Puerta del Sol de Madrid se emitió un publirreportaje. Y a partir de aquí, nada de molestas interrupciones. Esta mañana he estado viendo durante bastante tiempo La 1 y se hace extraño ver una película o un programa sin cortes, aunque la verdad es que uno se acostumbra bastante rápido.
Resulta curioso ver también un Telediario extralargo, de prácticamente una hora de duración. Más noticias y tratadas con más profundidad. 45 minutos de información general y 15 para deportes y la previsión del tiempo. He echado de menos algún cambio estético, alguna reforma en el Telediario, en las cortinillas, algo que indicara que comienza una nueva etapa en nuestra televisión pública. Y ya que habamos de estética, lo que me ha resultado muy antiestético es el logotipo «Eu» conmemorativo de la presidencia española de la Unión Europea. Podían haberse esmerado un poquito más.
Ahora sólo nos queda esperar a ver qué otras novedades nos trae TVE. Algunas ya las sabemos. La que más me ha llamado la atención es la emisión de una película española o europea en las noches de La 2 y algún que otro espacio documental. Lo cierto es que sobre todo La 2 está consiguiendo ser una bastante similar a la idea que yo tengo de televisión. Veremos si siguen esta buena línea o si se «estropean». Eso sólo lo dirá el tiempo.
Tras varios intentos, por fin he podido ver ‘Moon’, la que sin duda es una de las películas más esperadas del año para mí. Y, aunque no se parece en nada a lo que imaginaba, me ha sorprendido para bien. Duncan Jones navega a contracorriente y escribe y rueda un film atípico en los tiempos que corren. Hacer un thriller de ciencia-ficción clásica, sin apenas efectos especiales visibles puede ser suicida. Jones homenajea con continuos guiños a otras obras de referencia como ‘2001, Una Odisea del Espacio’, ‘Blade Runner’ o ‘Alien, el Octavo Pasajero’, pero sin perder el control de la obra propia.
Es por eso que ‘Moon’ es una película muy peculiar en el fondo, aunque no en las formas. Su argumento es original, implacable e inquietante. El tema, ya tan manido, sobre el precio de conocer la verdad, por dura que esta pueda ser, cobra aquí nueva dimensión. Sam Bell es el único trabajador de una base minera en la luna destinada a extraer helio3, un elemento químico utilizado como combustible. A partir de un accidente, descubrirá que la realidad no es como se la han contado.
‘Moon’ tiene muchos detalles curiosos. Entre ellos varias referencias a los años ochenta, como la música del despertador o del reproductor musical de Bell y los smileys de la pantalla de Gerty, el ordenador de la base, y que representan sus estados de ánimo de forma tan primitiva como eficaz. En definitiva, Duncan Jones ha dirigido una película que sin duda es y será una rara avis dentro del panorama cinematográfico de estos años.
El fin de década se acerca inexorable, día a día. Hoy os ofrezco mi última lista de este particular y personalísimo repaso. Se trata de los temas foráneos que más me han gustado. A este nivel se ha producido un curioso fenómeno: no todo lo que ha pasado por mis oídos y por mis reproductores mp3 ha sido música independiente. Si bien en el plano nacional, el haber incorporado alguna canción hubiera sido poco menos que un disparate (con las honrosas excepciones de, quizás, Amaral y dos o tres intérpretes más como mucho), al ponerme a elaborar esta lista de temas internacionales me encontré con que aparecían nombres como Alicia Keys, Madonna, Moby, Amy MacDonald o la otra Amy, la Winehouse, y algunos otros. Finalmente, tras la última criba, todos quedaron de la posición cincuenta hacia abajo excepto esta última, con lo que no aparecen entre los que os voy a mostrar hoy.
Por último, a partir de ahora mismo podéis consultar las listas musicales de lo mejor de la década en mi página web personal rmweb, dentro de la sección de «lo mejor».Mi resumen de canciones internacionales desde 2000 a 2009 queda como sigue:
‘Neighborhood #1 (Tunnels)’ de Arcade Fire
‘Look outside’ de Broadcast
‘The light before we land’ de The Delgados
‘Mais pas chez moi’ de A.S Dragon
‘Waiting for the moon to rise’ de Belle and Sebastian
‘Wicked gil’ de Band of Horses
‘Brother’ de The Organ
‘Lloyd, I’m ready to be heartbroken’ de Camera Obscura
‘The age of understatement’ de The Last Shadow Puppets
‘Playgirl’ de Ladytron
‘Hewlett’s daughter’ de Grandaddy
‘Gloria’ de Mando Diao
‘Kill all hippies’ de Primal Scream
‘Aujourd’hui, maintenant’ de Experience
‘Yoshimi battles the pink robots pt. 1’ de The Flaming Lips
‘Such great heights’ de The Postal Service
‘Being number one’ de Black Box Recorder
‘Le code rural’ de April March
‘First day of my life’ de Bright Eyes
‘Panther dash’ de The Go! Team
‘La certitude’ de Françoiz Breut
‘Pull shapes’ de The Pipettes
‘I wish I could have loved you more’ de Candie Payne
‘Yesterdays to come’ de The Shortwave Set
‘Run run’ de Those Dancing Days
‘Falling from grace’ de The Gentle Waves
‘Jonathan David’ de Belle and Sebastian
‘Last nite’ de The Strokes
‘When this river rolls over you’ de The Stands
‘Tenderness is the plight of the weakerthan’ de Aerospace
‘Bitches in Tokyo’ de Stars
‘You know I’m no good’ de Amy Winehouse
‘Musicians, please take heed’ de God Help the Girl
Poco puedo añadir a este repaso sobre mis canciones nacionales favoritas de esta década que no haya dicho ya en el post sobre los discos, así que me ahorraré las palabras e iremos directamente al grano. Tanto la lista de canciones nacionales como la de internacionales lo forman 50 elementos cada una.
El criterio elegido para seleccionarlas ha sido el habitual de las listas anteriores: una mezcla entre mis gustos personales y el impacto que ha tenido en la música pop, aunque evidentemente el peso del primero es mucho mayor que el del segundo. Esos significa que es una lista puramente subjetiva y probablemente no tenga nada que ver con cualquier otra lista que pueda consultarse. De eso se trata ¿no?.
He decidido incorporar los videoclips originales de los temas que lo tienen. Vamos con ello:
‘Santos que yo te pinte’ de Los Planetas
‘El hombre que casi conoció a Michi Panero’ de Nacho Vegas
‘Sindy, mi amor’ de Flow
‘Qué nos va a pasar’ de La Buena Vida
‘Carmen Celeste’ de Lagartija Nick
‘La edad de oro’ de La Habitación Roja
‘Cerca de Shibuya’ de La Casa Azul
‘Corpus Christi’ de La Bien Querida
‘Cada vez que amanece’ de Mate
‘Échale la culpa a Hill’ de Índigo
‘Futuresex’ de Mendetz
‘Disfraz de tigre’ de Hidrogenesse
‘Exilio, país natal’ de Xabel Vegas y Las Uvas de la Ira
‘Unas veces sí y otras no’ de Vacaciones
‘Lucy in the space’ de Universal Circus
‘A balón parado’ de Tarik y La Fábrica de Colores
‘Todo pasa y no volverá’ de Octubre
‘Crucifixión, la solución’ de Klaus & Kinski
‘Naves que dan vueltas a un balón’ de Prin’ La Lá
‘Me siento mejor’ de Juniper Moon
‘Cantares de ciegu’ de Mus
‘Cosas que es mejor no hacer’ de Mirafiori
‘Un buen día’ de Los Planetas
‘Dilema’ de Lori Meyers
‘Baraja de cuchillos’ de Joe Crepúsculo
‘El centro de mi vida’ de Is
‘Diferentes’ de Ellos
‘The wishbones’ de Delorean
‘Natalia Verbeke’ de La Costa Brava
‘El amor mejora’ de Cola Jet Set
‘La mujer pez’ de Cecilia Ann
‘Cambia tu vida’ de La Casa Azul
‘La chica del pelo rojo’ de Deneuve
‘Aquel verano que estuve enfermo’ de Zola
‘Deux mille trois’ de Souvenir
‘Space between bodies’ de We Are Balboa
‘No fue un sueño’ de Top Models
‘Invisible sin desaparecer del todo’ de Sibyl Vane
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