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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
5 de abril de 2009

‘Der Baader Meinhof Komplex’

La historia reciente alemana ha dado mucho juego en el cine germano de los últimos años. Recordamos películas como ‘Goodbye, Lenin!’ (2003) o ‘La Vida de los Otros’ (2007), ambas estrenadas con gran éxito de crítica y público. De hecho la segunda de ellas fue candidata al Oscar a la mejor película de habla no inglesa hace dos años. También fue candidata en la última ceremonia de los galardones de Hollywood ‘Der Baader Meinhof Komplex’ (2008), aquí traducida como ‘RAF: Facción del Ejército Rojo’. De nuevo la reciente historia alemana. Tenía muchas ganas de verla y no me ha decepcionado.

La película es una semblanza rigurosa y fiel a la realidad sobre la fundación, auge y extinción de la RAF, un grupo terrorista alemán de extrema izquierda que tuvo en jaque a las autoridades durante los años setenta. A la cabeza la periodista Ulrike Meinhof y Andreas Baader. En ellos dos se centra la narración y las inevitables contradicciones que trae consigo todo radicalismo. Se refleja también la falta de una ideología sólida y el desmoronamiento humano y social de una banda que no puede luchar contra un poder estatal infinitamente superior que en la película también es retratado sin piedad.

‘Der Baader Meinhof Komplex’, a pesar de sus casi dos horas y media de duración, consigue mantener la atención. Se trata de una película viva, muy dinámica, casi de acción más que histórica, y estéticamente muy atractiva y cuidada. Juega también un papel importante la banda sonora, que va salpicando algunos pasajes del film. Supone también una recuperación para la causa del cine europeo del irregular realizador Uli Edel, autor en norteamérica de obras magistrales como ‘Última Salida a Brooklyn‘ o bodrios como ‘El Cuerpo del Delito’. Obligatoria para todos aquellos que les interese la política y la historia de la Europa de las últimas décadas.

4 de abril de 2009

Vídeo: Time Machine

Seguimos con este pequeño repaso a mis características favoritas de Mac OS X Leopard. Una de estas nuevas prestaciones que incorpora la última versión del sistema operativo de Mac es Time Machine. En alguna ocasión ya he hablado sobre él. Time Machine es un sistema para realizar copias de seguridad de nuestros datos de forma muy sencilla y completamente automatizada. Por defecto, cada 24 horas se realizará una copia si tenemos la unidad externa conectada. Si no hacemos copia cada cierto tiempo, cuando pasan 10 días nos aparece un mensaje de advertencia.

En el caso del vídeo que os presento, hacía 20 días que no conectaba el disco duro de Time Machine, así que la copia de seguridad fue bastante grande, de casi 18 Gb. Tardó un rato, y ese es el motivo de que haya un pequeño corte en el clip. Después de realizar la copia, podemos entrar en el interfaz y «viajar en el tiempo» para recuperar los archivos que queramos de otras copias antiguas, ordenadas cronológicamente.

3 de abril de 2009

Internet mató a Encarta

Microsoft ha anunciado que cierra Encarta. Para quien no lo sepa, Encarta es la enciclopedia electrónica que lanzó Microsoft en 1993. En 1997 se publicó la primera edición en castellano, Encarta 97. Como he sido siempre muy curioso, enseguida me apunté al asunto y conseguí aquella primera Encarta que venía en un CD. Navegaba por sus artículos sin parar. Y para navegar, las horas muertas que me pasaba con el Atlas Mundial de Encarta, que venía en otro CD. Visto desde hoy, era una especie de Google Maps primitivo que se atrevió incluso con imágenes de satélite en las versiones posteriores.

Encarta también está relacionado con mis primeras descargas en internet. Hacia los primeros meses de 1998 empecé a bajarme de la red todas las actualizaciones del Encarta 97, aunque me di cuenta de que era una tarea casi imposible… ¡Qué tiempos aquellos! Después de aquella versión, que todavía guardo, conseguí la 98, la 99 y después la Encarta 2002. Esta última ya venía en 4 CDs. Y por supuesto, junto a ellos, los correspondientes atlas mundiales, que era lo que verdaderamente me gustaba.

Después, con el auge de internet, le perdí la pista y el interés. Su lugar lo ocupó la ahora omnipresente Wikipedia. Nadie puede competir ya con ese monstruo de la historia, la ciencia y la cultura que construimos los internautas. Y ese fue precisamente el error de Encarta. Microsoft pudo haberla transformado en una web participativa en vez de en una enciclopedia cerrada, que finalmente la ha llevado a su cierre.

2 de abril de 2009

La depuración del día después

Hace más de tres años escribí un post dedicado al por entonces recién inaugurado archivo histórico del BOE. Un recorrido por nuestra historia a través de las leyes, decretos, órdenes, edictos y otras normas que, con su lenguaje tajante y administrativo, aportan la parte menos mítica del pasado reciente. En aquella ocasión dediqué la entrada a comentar algunas de las disposiciones del BOE antes, durante y después de la guerra civil. Ayer leí un pequeño artículo en el diario Público, dentro de la serie que dedica al 70 aniversario de la derrota de la República, que precisamente trata sobre este tema. Bajo el título de «Franco ‘legalizó’ la represión a través del BOE», se desgranan algunos de los decretos que sentarían las bases del olvido hacia los derrotados y su persecución y represión.

Así que a mí me ha dado por volver a esos archivos y ver qué ocurrió el día después de que Franco decretara el fin de la contienda. El día 2 de abril de 1939 me encuentro en el BOE con una orden del Ministerio de la Gobernación que, literalmente, trata «Sobre depuración de funcionarios y empleados de entidades benéficas». Es sólo un ejemplo de cómo la llamada eufemísticamente «depuración» comenzaba ya a afectar a aquellos empleados públicos que no comulgaran con la recién instaurada dictadura franquista:

Habiéndose dispuesto por el artículo primero del Decreto de la Vicepresidencia, de fecha de ayer, que quedan sujetos a depuración los funcionarios y empleados de las Corporaciones y Entidades dependientes del Estado y de las que ejercen funciones delegadas por la Administración, este Ministerio, por lo que respecta a las Entidades benéficas, ha resuelto:
PRIMERO.- En el plazo máximo de quince días, a partir de la publicación de esta Orden en el BOLETIN OFICIAL DEL ESTADO, todos los patronatos o miembros de los mismos, de Fundaciones, instituciones o asociaciones benéficas, sometidas de hecho o de derecho al Protectorado que se ejerce por el Ministerio de la Gobernación, que residan en la zona liberada, radicando la fundación en la zona roja, lo comunicarán a la Jefatura del Servicio Nacional de Beneficencia, a fin de que instruya la oportuna información y, en su caso, expediente sobre la conducta seguida en relación con el Movimiento Nacional. A este efecto, deberán enviar a dicha Jefatura una declaración jurada, comprensiva de los extremos a que se refiere el artículo segundo de la Ley de 10 de los corrientes, sobre depuración de funcionarios, con indicación de la entidad de que son patronos, expresando los datos fundamentales de la misma y el domicilio actual del declarante.

La citada ley sobre la «depuración» de los Funcionarios Públicos es la Ley de 10 de febrero de 1939, y viene a ordenar que todos aquellos empleados públicos deben declarar bajo juramento su conducta respecto al llamado «Movimiento Nacional» y al «Gobierno marxista», afiliaciones a partidos políticos, sindicatos, Masonería, así como la presentación de testigos que «corroboren la veracidad de sus afirmaciones y documentos de prueba que puedan presentar o señalar». Las sanciones podían ir desde el traslado forzoso de uno a cinco años hasta el despido.

Esta no es más que una ley anecdótica si la comparamos con las muchas otras que se dictaron por aquellos años y que, en la práctica, suponía la eliminación sistemática de todos aquellos que no eran políticamente afines al régimen.

1 de abril de 2009

Alta definición de bolsillo

Parece mentira. Pero ahora se ve obsoleto aquel post que escribí en octubre de 2005, hace ya más de tres años y medio, que se dice pronto, donde comentaba el lanzamiento de la primera videocámara doméstica que grababa en alta definición, la Sony Handycam HC1E. Su resolución era de 1440×1080 (es decir, no estrictamente Full HD, que es 1920×1080) y costaba más de mil euros. Hace poco se presentó el primer teléfono móvil que graba y reproduce vídeo en alta definición 720p, el Samsung Omnia HD. Son los dos eventos que ocupan los dos extremos de la evolución de las videocámaras HD. Porque lo que está claro es que los móviles con grabación a 720p o a 1080p llegarán a lo largo de este año y del que viene y cada vez serán más baratos.

El coste de la tecnología de sensores CMOS para alta definición se está reduciendo a pasos de gigante, casi al mismo ritmo que el tamaño de los dispositivos. Antes de la miniaturización definitiva de los móviles hay un paso intermedio: las videocámaras de bolsillo, que ya comienzan a hacer furor entre todo tipo de gente. Los lanzamientos de Toshiba (con las Camileo p10 y s10), las PureDigital Flip Nano HD, las Sanyo Xacti HD700 y HD1000, las Kodak Zi6 y Zx1 o la Creative Vado HD son las pioneras, pero no serán las únicas. Su tamaño, aunque ya son del tamaño de un móvil, seguirá reduciéndose hasta niveles insospechados y aumentando sus prestaciones.

Las bazas de estas cámaras son tres y todas ellas son indiscutiblemente atractivas: su precio por debajo de los 150 o 200 euros (400 en el caso de los modelos más altos de la gama Xacti), su extrema facilidad y rapidez de uso y, por supuesto, su tamaño, que nos permite llevarlas a cualquier parte sin apenas darnos cuenta. La tecnología sigue avanzando, y lo que nos queda por ver.

31 de marzo de 2009

Turismo fantasmal

Durante décadas, el turismo en España era sinónimo de sol y playa. Hordas de nacionales y extranjeros se abalanzaban sobre las costas de nuestro país a la caza de los rayos solares y de los baños de agua salada. Pero los tiempos cambian, y las preferencias también. Nuestros compatriotas (y cada vez más foráneos) sienten curiosidad por otro tipo de viajes, igual de lúdicos, pero más culturales. Después de las cosas, ahora es tiempo de descubrir el interior. Todo esto viene a cuento de que el otro día, viendo un programa de Cuarto Milenio sobre un castillo con fantasma, el de Cardona (Barcelona), convertido en Parador de Turismo, pensé que más que un reportaje sobre una investigación paranormal parecía un espacio comercial de Paradores. Bonitas vistas del castillo, incluso de las habitaciones y otras estancias, breve historia del lugar…

Que conste que a mí todo esto me parece bien. Me parece que ya era hora de que nos incorporáramos, aunque tarde, a ese turismo de lo extraño, de los lugares encantados o hechizados, que tanto han explotado ya en otros países como el Reino Unido. España tiene decenas o cientos de castillos, palacios y enclaves con leyendas que nos hablan de fenómenos fantasmales. Un trasfondo que también forma parte del atractivo de los lugares y que ofrecen un valor añadido para la visita. Todo ello independientemente de que cada uno crea o no crea en hechos extraordinarios. No hay duda de que lo enigmático engancha, atrae.

En tiempos de crisis hay que aguzar el ingenio y desempolvar las viejas historias locales olvidadas para ofrecérselas al turista ávido de cosas nuevas y emocionantes. Y si todo esto se ofrece con un envoltorio atractivo y bien cuidado de recreaciones teatrales, actividades culturales e información abundante, mejor que mejor. Ahí está el futuro del turismo de interior y, en mi opinión, del turismo en España.

30 de marzo de 2009

‘Ático’

En el resumen de la contraportada de ‘Ático’ (Destino, 2004) se dice que se trata de una novela moderna. En cierto modo es verdad y no sólo un reclamo grandilocuente para atrapar a posibles compradores. Esta obra del barcelonés Gabi Martínez supone un enganche entre varios conceptos que en principio pueden parecer contradictorios: la realidad y la virtualidad, la cultura del norte y la del sur o la soledad personal y la hipercomunicación que permite internet.

Eduard es un programador de videojuegos que se encierra en un ático para crear su obra maestra: el juego al que todo el mundo querrá jugar, una especie de simulador social. Durante su reclusión sólo se comunicará con sus amigos mediante el correo electrónico y teléfono. Pero descubre que frente a su terraza viven unos inmigrantes marroquíes, el viejo, sabio y filósofo Ahmed y la joven Faridza, con quien Eduard mantendrá una relación platónica a través de la literatura. Y de fondo, como un paisaje, la guerra de Afganistán del otoño de 2001. A la vez también se narran las andanzas de un jugador, Kazuo Tanaka, mientras supera las pantallas del propio videojuego.

‘Ático’ desconcierta. Las escenas donde se narran las pantallas del videojuego me han parecido poco conseguidas y la relación entre Eduard y sus vecinos es poco creíble. Gabi Martínez parece que está más preocupado por dotar a su obra de esa «modernidad» de la que hablaba al principio antes que construir una verdadera historia. En general me gusta el modo en la que está escrita. El fallo quizás sea de planteamiento, que a mí no me termina de convencer. Por salvar algo, siempre gusta ver referencias al mundillo de la informática (algunos no muy correctos), a los videojuegos (sobre todo a ‘Los Sims‘) y al cine (‘Amélie’ y ‘En Construcción’). En definitiva, una curiosidad tan de la época en que fue escrita que ya parece superada.



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