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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
25 de junio de 2008

La semana musical (III): Una de rock sinfónico

De vez en cuando viene bien sacudir el polvo a las viejas canciones, a los clásicos que, aunque no pertenezcan a nuestra generación, también nos han marcado. Hacía años (casi una década) que no escuchaba a The Moody Blues y a Procol Harum. Si no recuerdo mal, la última vez que las oí fue cuando hice mi recopilación de la historia del pop-rock en 12 CDs. Me llevó dos años en unos tiempos en los que internet y las redes de intercambio de ficheros casi ni existían. Todo a golpe de biblioteca, de discos prestados y también de bolsillo.

En el CD dedicado al período 1967-1970 estaban entre otros ‘Nights in White Satin’ de The Moody Blues, un tema muy famoso que se ha utilizado de banda sonora en películas, en anuncios de televisión y en recopilatorios de música «romántica», uno de ellos llevaba precisamente el título de ‘Noches de Blanco Satén’ en alusión a este tema. The Moody Blues se formaron en Birmingham en 1964 con la intención de convertirse en una banda británica más a rebufo de los Beatles, tocando temas norteamericanos sin mayores pretensiones.

Pero en 1967 se cruzó en su vida la Decca, el sello discográfico de los Rolling Stones, con la idea que una banda de rock grabara un disco de música clásica junto con la London Festival Ochestra. En principio se optó por Dvořák y la ‘Sinfonía del Nuevo Mundo’. A The Moody Blues le pareció buena idea. Aceptarían sólo si en vez de usar una sinfonía clásica se les dejara grabar sus propios temas con arreglos orquestales. No olvidemos que hasta la fecha muy pocos grupos pop-rock habían grabado con orquestas clásicas y siempre habían sido temas puntuales.

Fue así como nació ‘Days of Future Passed’ (1967) y con él un nuevo subgénero, el rock sinfónico, un término que se degradaría a lo largo de los años setenta hasta convertirse en un insulto con la llegada de la new wave. El disco es notable, pero cometieron el error de incluir en él un tema tan sobresaliente que eclipsó por completo el resto del contenido. Si tenéis oportunidad escuchad la versión larga de ‘Nights in White Satin’ de casi ocho minutos, aunque la del sencillo, de cuatro minutos y medio tampoco está nada mal:

La otra banda es Procol Harum, un grupo formado en Londres en 1967 y casi «hermano» de The Moody Blues. Fueron los dos arietes que levantaron el género del rock sinfónico desde el sello de ambos, Deram Records. Procol Harum también tuvieron su éxito incontestable con ‘A Whiter Shade of Pale’ y su ya legendaria melodía de órgano Hammond, muchas veces copiada después. El extraño título casi intraducible y la críptica letra del tema es una velada referencia al romanticismo literario del siglo XIX:

Y como «bonus» no previsto voy a hablar de Barry Ryan. A Ryan podemos encajarlo también dentro de estos «pioneros sinfónicos». En 1968, el de Leeds obtuvo sus mayores éxitos con temas compuestos por su hermano Paul, el cerebro pensante, siempre en un discreto segundo plano por problemas médicos. El principal legado que nos deja el tándem de los hermanos Ryan es ‘Eloise’ (aquí se conoce por la apoteósica versión que hizo Tino Casal en 1988):

24 de junio de 2008

La semana musical (II): Hidrogenesse no son de este mundo

Carlos Ballesteros y Genís Segarra (también el cincuenta por ciento de Astrud) son el dúo barcelonés Hidrogenesse, posiblemente una de las bandas más estrafalarias y a la vez inteligentes del panorama del pop nacional. Comenzaron su andadura allá por el año 1997. Desde entonces han venido puliendo disco a disco su peculiar forma de entender la música. Clasificarlos es imposible, porque Hidrogenesse son el post todo, están de vuelta de todo y se ríen de todo… Pero todo ello con mucho criterio y con un talento para letras y música que ya quisieran otros muchos que van de serios.

Yo reconozco que no los he seguido mucho. Había escuchado algunos temas sueltos como el romántico ‘Échame un kiki amor’ incluido en un recopilatorio que venía con la revista Factory hace ya bastantes años o el genial ‘Disfraz de tigre’, pero nada más. Ha sido hace poco, con la publicación de ‘Bestiola’ (Austrohúngaro, 2008), una especie de cara B gigante con versiones y descartes de ‘Animalitos’ (2007), su cumbre artística hasta la fecha. Pero antes ya habían publicado ‘Gimnàstica Passiva’ (2002), que fue su debut en largo, y más atrás dos EPs, ‘Así se Baila el Siglo XX’ (2000) y ‘Eres PC, Eres Mac’ (2001).

Nunca me gustaron los grupos «graciosetes», pero el caso de Hidrogenesse poco tiene que ver con este calificativo. Se les podría aplicar otros miles de ellos: estrambóticos, psicodélicos, iconoclastas, rompedores, locos, drogados, etc, etc… A mi me recuerdan a la faceta más bizarra de la movida, a bandas como Kaka de Lux o Derribos Arias.

El vídeo de ‘Disfraz de tigre’ (por cierto, como sospechaba, los fragmentos de película que aparecen como fondo son de la película ‘La Ley del Más Fuerte’ de Fassbinder):

23 de junio de 2008

La semana musical (I): El triunfo nada fácil de Duffy

NOTA: He tenido la idea de última hora de dedicar esta semana, o por lo menos parte de ella a escribir sólo sobre asuntos musicales. Espero que los que no os interesan mis gustos o no os interesa la música no os aburráis 🙂

Es bastante complicado hoy día poner de acuerdo crítica, ventas y radiofórmulas. Y mucho menos en España, donde la cultura de la música pop es casi inexistente. Por eso siempre es reconfortante encontrar sonando en los 40 Principales o en otras emisoras «comerciales» el sencillo ‘Mercy’ de la galesa Duffy. Supe por primera vez de ella en marzo, en un anuncio en la Rockdelux de ese mes. Decidí echarle un oído y me gustó. Si recordáis la incorporé en el post sobre mi particular banda sonora Cáceres-Zamora y elegía su primer sencillo ‘Rockferry’ para ilustrarlo. Hasta la Cadena SER utilizó el magnífico ‘Distant dreamer’ como fondo musical para su autopromoción de las audiencias del EGM

2008 se está revelando como el de la renovación del soul con sabor clásico (desafortunadamente llamado por algunos «neo soul»), con nuevas y jóvenes divas que escriben sus propios temas como Amy Winehouse o la propia Duffy y que despiertan halagos en las críticas. Al contrario que la Winehouse, Duffy tiene en la sencillez y la discrección algunas de sus principales virtudes. Su álbum de debut ‘Rockferry’ cuenta con la producción del ex-Suede Bernard Butler y ya es sin duda una de las sorpresas del 2008. O por lo menos es uno de mis discos favoritos de la temporada.

En definitiva, Duffy es quizás el último ejemplo de que si se quiere (o más bien si se ficha por una multi como Universal) pueden aunarse las buenas canciones con la comercialidad, y además sonar en todas las radios del país.

22 de junio de 2008

Federico Acosta Noriega

De vez en cuando uno se encuentra con cosas inesperadas mientras navega sin rumbo por internet, o buscando otros asuntos bien diferentes. Este es el caso de mi encuentro virtual con Federico Acosta Noriega (1908-1985), todo un personaje de la Zamora de su tiempo. Aunque jienense de nacimiento, su trabajo de juez le trajo en los años cuarenta a Piedrahita de Castro y posteriormente, en 1952, a Zamora donde participó activamente en los eventos culturales más arraigados de la ciudad. Fue poeta, historiador, colaborador en prensa y radio y pregonero de la Semana Santa zamorana en 1976.

Pero evidentemente no son estos los motivos por los que lo traigo a colación en esta entrada. Entre sus muchas aficiones también estaba la de investigar los fenómenos OVNI que se producían en la provincia, llegando a participar en congresos nacionales de ufología. Supongo que por su trabajo de juez rural en diferentes demarcaciones tuvo ocasión de conocer multitud de casos extraños. Esta afición le convirtió en el delegado en Zamora del Centro de Estudios Interplanetarios, una organización a nivel nacional que se dedica(ba) a estudiar desde un punto de vista científico los objetos volantes no identificados.

Estos «expedientes X» zamoranos quedaron guardados durante años. En el año 2003, su hija decide recopilarlos y publicarlos en un libro llamado ‘OVNIS sobre Zamora’ donde además se recoge su ponencia en el Congreso de Ufología de Barcelona de 1977. Algunos de esos casos tienen títulos tan interesantes como ‘El humanoide de Granja de Moreruela’, ‘El OVNI de Alcañices’ o ‘El OVNI de Villaester’. En este trabajo se incluyen también muchas fotografías, mapas y dibujos. Curioso descubrimiento ¿no creéis?.

21 de junio de 2008

‘Picnic en Hanging Rock’

La sensación después de haber visto ‘Picnic en Hanging Rock‘ es similar a la que me produjo en su día ‘Walkabout’. Ambas se desarrollan en el ambiente salvaje de una Australia llena de misterios, donde la naturaleza fascina y asusta a partes iguales a los pobres anglosajones que se adentraban en la isla continente.

En este caso que nos ocupa, la acción se desarrolla en el año 1900. Un internado de señoritas decide organizar el día de San Valentín una excursión a un paraje llamado Hanging Rock, una enigmática formación volcánica. En el transcurso del picnic «algo» llama a varias de las chicas que deciden adentrarse en las entrañas de la roca. Tres de ellas desaparecen inexplicablemente después de un extraño sueño sin dejar prácticamente ningún rastro.

Esta sugerente historia está basada en la novela homónoma de Joan Lindsay, que a su vez está inspirada en hechos reales. El realizador australiano Peter Weir, antes de caer rendido ante los oropeles de Hollywood, dirigió en 1974 esta versión cinematográfica, que es más que interesante. A un argumento que atrapa se une una dirección magnética, un tratamiento muy acertado de la fotografía de exteriores que acentúa el aspecto onírico y una capacidad poco vista de mantener la tensión necesaria para que la película funcione. A esto hay que unirle la selección musical clásica de Bach, Beethoven y Mozart.

‘Picnic en Hanging Rock‘ está repleta de matices, de historias paralelas soterradas que salen a relucir con la desaparición de las muchachas y en la que se refleja como en un espejo la sociedad reprimida de la época. Si hay que buscarle algún pero, quizás vendría de su excesiva teatralidad, aunque claro, esto puede ser también una virtud. Depende de los gustos.

20 de junio de 2008

Sarkozy contra el p2p

Por si alguien todavía no lo sabe, el ejecutivo francés pretende proteger la «creación artística» (más bien diría yo la industria) sancionando a los internautas que descarguen contenido protegido a través de p2p con el corte de su conexión y en última instancia con una multa. Me asaltan muchas dudas al respecto. La primera y más importante es cómo se las van a ingeniar las operadoras (que imagino que serán quienes hagan de «centinelas») para discernir si se descargan archivos con copyright o no. La segunda es cómo van a analizar el increíble volumen de descargas de millones de usuarios diferentes y si las empresas proveedoras de internet están dispuestas a hacer un desembolso en los recursos materiales y humanos necesarios para una tarea tan titánica.

En cualquier caso me da la impresión de que esta ley tiene más de ruido disuasorio que de poder efectivo. Al menos yo lo veo así. Las declaraciones de los responsables de redactar la norma afirman que al recibir el primer aviso vía correo electrónico, entre el 80 y el 90 por ciento de los «infractores» dejarán de descargarse contenidos. Estoy impaciente por ver como evolucionan los acontecimientos y si realmente será una medida efectiva o si sólo se quedará en humo.

¿Qué ocurriría si en España se promulgara una ley similar a la que aprobó el gobierno de Sarkozy? Pensándolo bien, yo replantería la pregunta hacia un ¿Es posible en España una medida así? A bote pronto la respuesta es no. Un contundente no. No puede haber sanción si no hay falta ni delito. Hasta la fecha, y como he repetido alguna vez, la descarga de contenidos, sea cual sea, no es delito si no media ánimo de lucro. Y cada vez hay más sentencias al respecto. Por eso tengo la impresión de que aquí no se correrá el riesgo de establecer una medida tan injusta e impopular. El Gobierno que la implante se juega la pérdida de confianza de millones de internautas.

19 de junio de 2008

¿Rastros sospechosos en el cielo?

Aunque ya había oído hablar de los chemtrails en alguna ocasión, ha sido ahora cuando me he decidido a buscar algo de información sobre este curioso ¿fenómeno? ¿anomalía? ¿paranoia conspirativa?. Los chemtrails son una derivación de la expresión inglesa contrail (condensation trail), que es como se denomina la estela de vapor de agua que dejan los aviones y que se produce por la condensación del agua de la atmósfera al recibir el calor de los motores a reacción. Todos los hemos visto como pequeñas (a veces no tan pequeñas) líneas en el cielo. Suelen ser muy visibles al atardecer y desaparecen en unos minutos.

Por contra, los chemtrails (chemical trails) serían (según los que defienden su existencia) la prueba de que estamos siendo «fumigados» con sustancias químicas. La finalidad no está del todo clara. Hay muchas versiones: disolución de nubes de lluvia, provocación de efecto invernadero artificial (me pregunto para qué), drogas que permiten el control mental (¿delirante, no?), favorecer/perjudicar las telecomunicaciones y todo lo que nos podamos imaginar. A simple vista, siempre según sus defensores, se diferencian de los contrails o estelas normales de los aviones en que aquellas son mucho más persistentes, llegando a permanecer visibles durante horas en el cielo.

A medio camino entre la paranoia y la leyenda urbana, los chemtrails tienen su origen en 1997. Ese año el «fenómeno» fue descrito por primera vez por el periodista Richard Finke. Los chemtrails, al igual que otras leyendas similares, han tenido una enorme difusión gracias a internet.

En mi opinión no creo que el fenómeno exista realmente, pero no por eso deja de ser curioso. Consultando la abundante información que hay sobre el tema me doy cuenta de la habilidad, no sé si intencionada, de mezclar realidades constatadas con fantasía. Me refiero a que es absolutamente cierto que existen técnicas de fumigación para precipitar o auyentar la lluvia. También pienso que existirá su parte experimental, bombardeando el cielo con diferentes sustancias. Incluso puedo llegar a admitir que alguno de esos proyectos sea reservado, pero… ¿algo tan visible como esas enormes estelas en el cielo pueden obedecer a un plan secreto? Si es así, desde luego sería un fracaso absoluto, porque ya muchos nos hemos enterado…



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