28 de julio de 2007
Siempre he tenido curiosidad por conocer el origen de la lengua castellana. Oficialmente este génesis tiene lugar en el siglo X y XI con las Glosas Emilianenses que todos hemos estudiado en el colegio. Pero las glosas son sólo la primera prueba escrita de una lengua que ya no era el latín. Se sabe que desde que la lengua romana llegó a la península existió una versión del idioma que hablaban las clases populares. Esta adaptación espontánea dependía en buena medida de la zona en la que se desarrollaba. Este «latín vulgar» fue el núcleo a partir del cual se gestarían las lenguas romances.
Por supuesto, los idiomas no nacen de un día para otro, sino que son fruto de una continua evolución, de pequeños pasos. Nada sabemos del monje o monjes del monasterio de San Millán de La Cogolla que escribió el primer texto en proto-castellano. Lo que sí parece es que su intención era aclarar los textos latinos más complicados para hacerlos comprensibles. Es curioso que hasta el siglo XX nadie se percatara del valor de estos textos marginales. Fue en 1911 cuando Manuel Gómez Moreno transcribió por primera vez las glosas. A lo largo de todo el siglo numerosos estudiosos se han dedicado a examinarlas. Actualmente el valioso códice se encuentra en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia.
¿Y cómo era ese primer idioma castellano? Pues aún muy cercano al latín. A mi, como profano en estos temas, me ha llamado a atención el uso de «ke» en vez de «que», igual que utilizamos ahora en los mensajes SMS.
Cono aiutorio de nuestro dueno dueno Christo, dueno salbatore, qual dueno get ena honore et qual duenno tienet ela mandatione cono patre cono spiritu sancto enos sieculos delo sieculos. Facamus Deus Omnipotes tal serbitio fere ke denante ela sua face gaudioso segamus. Amen.
Con la ayuda de nuestro Señor Don Cristo Don Salvador, Señor que está en el honor y Señor que tiene el mandato con el Padre con el Espíritu Santo en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente hacer tal servicio que delante de su faz gozosos seamos. Amén.
En internet hay mucha y muy buena información sobre estas glosas, como la web que se le dedica en la Biblioteca Gonzalo de Berceo.
27 de julio de 2007
Alberto Vázquez-Figueroa (Santa Cruz de Tenerife, 1936) es sin duda unos de los escritores españoles más leídos. Sus libros se han vendido por decenas de millones durante décadas. Entre sus obras más conocidas están ‘Manaos’ (1975), llevada al cine con más pena que gloria, ‘Ébano’ (1976) o la serie ‘Cienfuegos’ (1988-2006). La temática de sus novelas siempre ha mirado a África y a América a partes iguales, lo mismo que su tierra natal. Mestro del best-seller, siempre ha sabido mezclar sabiamente la aventura, la acción y la historia de aquí y de allá.
Estos días es noticia porque ha tomado la decisión de «regalar» su última novela [PDF] ‘Por Mil Millones de Dólares’ (2007) mediante la descarga a través de internet. No es, como se ha dicho, una renuncia a los derechos de autor, sino una forma más de promoción. De hecho la novela se va a publicar también en edición de lujo y de bolsillo simultáneamente. Y no sólo esto. También el resto de su extensa obra estará disponible en internet totalmente gratis. Personalmente no creo que esta iniciativa incida en la venta de sus libros. Más bien creo que aumentaran dada la publicidad que se le está otorgando por parte de los medios. Aún el lector es reticente de leer en la pantalla (yo el primero) y el entregarlo gratuitamente puede incentivar la curiosidad de aquellos que como yo, nunca nos hemos acercado a la obra del canario.
Espero que muy pronto veamos las obras de otros autores colgadas legalmente en internet, casi como medida de promoción más que como auténtica creencia en el sistema de «cultura libre». En cualquier caso y sea cual sea la motivación, bienvenida sea esta iniciativa.
26 de julio de 2007
Estos días es noticia aquí en Cáceres algo que ocurrió hace 62 años. Fue entonces cuando Victorino Pereda Ortega, alias Ino, cayó en una emboscada de la Guardia Civil. Corría el año 1945 y la represión franquista contra los perdedores y aún defensores del orden constitucional pasaba por sus momentos más duros. Ya quedaban pocos «maquis» en los montes de España. Ino era uno de ellos. Nacido en Tormes (Burgos), fue miembro del PCE y participó activamente en la guerra civil. Tras el fin de la contienda, se unió a la guerrilla antifranquista de Cáceres hasta que fue abatido en el pueblo de Roturas de Cabañas.
La represión no terminó con su muerte. Fue enterrado a la puerta del cementerio de la localidad por orden del cura para que fuera pisado al entrar al camposanto. Su mujer fue en varias ocasiones detenida acusada de colaborar con la resistencia. Las autoridades franquistas jamás revelaron el paradero del cuerpo de Ino. A su familia se le dijo que posiblemente había huído a Francia.
Han tenido que pasar más de seis décadas para que, tras las investigaciones minuciosas de Ángel Serrano, nieto de Ino, se consiga localizar el paradero de los restos del guerrillero y lograr que puedan exhumarse. El hallazgo es el resultado de consultas a los vecinos supervivientes de la zona, a los archivos y registros de Cáceres y sobre todo al Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. El pasado día 21 de julio por fin se desenterró a Ino con la ayuda de especialistas del Foro por la Memoria Histórica.
Con la llegada del verano se reanuda la macabra «campaña» de excavaciones en la que no sólo se recuperan huesos, sino también la dignidad y la memoria de quienes nunca se le fue reconocida y que lucharon por el orden y la ley vigentes. Me sigue pareciendo increíble que 32 años después de la muerte de Franco aún se estén desenterrando cuerpos de personas que, en su mayoría, se sabe perfectamente el lugar en el que están. Sólo cuando cada uno esté en el lugar que se merece se podrán cerrar las heridas que, en contra de lo que muchos dicen, nunca se han cerrado.
25 de julio de 2007
Todos veíamos que poco a poco, la edición digital del diario El País iba cuajando entre el crítico mundo de los internautas. Y desde luego conseguirlo no era nada fácil. Se partía de una situación realmente mala. Era paradójico que el principal diario en cuanto a tirada y lectores no tuviera su correspondiente éxito en internet. La decisión drástica de cerrarlo prácticamente todo a sus usuarios de pago fue un error a medias, porque además de la lógica frustración, también le dió una cierta fama de diario «exclusivo» bastante atractivo. Yo al menos lo veo así. Cuando en 2005 se decidió su apertura a todos los usuarios, la audencia lógicamente aumentó. Pero se había quedado viejo. Un diario digital de hoy necesita algo más que la letra escrita. La culminación llegaría en noviembre de 2006 con un cambio de «.es» a «.com» (universalización), que era también un cambio de concepto. Más contenidos, vídeos, participación ciudadana y más servicios.
El resultado ha venido relativamente rápido. Aunque algunas mediciones de difusión ya daban a la edición digital de El País el liderazgo de la prensa electrónica, Nielsen/NetRatings ha venido a confirmarlo. Elpais.com es ya el diario nacional en internet más leído, con una notable ventaja sobre Elmundo.es, que no ha sabido o no ha podido hacer frente a la arrolladora embestida del diario de PRISA. Se han movido bien y muy rápido, demostrando que la fama que tenían de «anticuados» es falsa y saben tomarle el pulso a la red como el que más.
A estos buenos datos hay que unirle el dato de la OJD, que atribuye a la edición en papel de El País más de 450.000, esto es, un 7% más que el año pasado. La diferencia con El Mundo es ya de más de 125.000 ejemplares. Por otra parte el EGM, que mide la audiencia (en este caso lectores), sitúa el diario como líder de la prensa de pago con más de 2.100.000 lectores, uno de los más altos de su historia.
También quisiera hacer referencia a un artículo que David de Ugarte publica en su blog y con el que estoy bastante de acuerdo. En él, se defiende la tesis de que El País ha tenido una gran influencia en la creación de la identidad española posterior a la transición, sobre todo a partir de la segunda mitad de los años ochenta, con su defensa del europeísmo y de estrechar las relaciones con latinoamérica. También se pone de manifiesto que su principal rival El Mundo cayó desde el principio en un nuevo nacionalismo español populista camuflado de supuesta modernidad y sin proyección internacional. Muy recomendable.
24 de julio de 2007

Índigo son una banda surgida en Valencia allá por 2003. Fueron semifinalistas del concurso de maquetas Proyecto Demo del FIB en 2004 y 2005. En marzo de este año publicaron ‘Cosas que Nunca te he Dicho’ (Junk Records, 2007). No es que se trate de un grupo con una propuesta muy original, puesto que están en la media de lo que se está haciendo ahora. Léase: influencias de La Buena Vida y bandas españolas de los setenta, voz femenina cantando en castellano, ritmos a medio tiempo, violines, sección de viento…
Pero el enganche (por lo menos para mí) ha sido el tema de apertura ‘Échale la culpa a Hill‘, una magnífica carta de presentación que obliga a escuchar el resto del trabajo con atención. Y si bien se pueden encontrar algunos temas «estándar» de pop independiente nacional, también hay otros notables como ‘Eclipse 3105’. En general el conjunto forma una colección de canciones bastante agradable y que puede ser una perfecta banda sonora para estas ociosas tardes de verano.
Índigo tienen su página web oficial que en el momento de escribir esto no funciona. Lo que sí funciona es su web de MySpace, donde pueden escucharse algunas de sus canciones, ver sus fotos y saber un poco más de ellos. También podéis visitar el blog de Vanessa, ‘La Risa de la Vida’, donde la vocalista de Índigo se explaya con sus reflexiones personales y con los secretos de la banda.
23 de julio de 2007
Es curioso de lo que se va enterando uno. Al principio pensé que las placas de matrícula de los vehículos del Reino Unido eran una maraña de letras y números indescifrables que carecían de sentido. Y no, ciertamente siguen una pauta, bastante enrevesada eso sí. Desde 2001 hay vigente un sistema de matriculación que es como sigue:
Las matrículas británicas normales de después de 2001 constan de siete caracteres:
- El primer caracter es una letra que se corresponde con la región donde fue matriculado el vehículo. Por ejemplo «L» para Londres, «M» para Manchester, «B» para Birmingham, «C» para Gales, «S» para Escocia y así sucesivamente.
- El segundo caracter es otra letra directamente relacionada con la anterior, pues indica la «oficina», o digamos, la delegación de la ciudad o el distrito donde fue matriculado. Cada distrito tiene asignado un rango de letras en las que se excluyen siempre la «I», la «Q» y la «Z». En este caso si tomamos el ejemplo de Gales («C») y nuestro coche está matriculado en Swansea, la segunda letra estará comprendida entre la «P» y la «V».
- Dos dígitos que nos indicarán la fecha aproximada de matriculación. Si el vehículo se matriculó entre marzo y septiembre (ignoro por qué estos meses), los dos dígitos serán los últimos del año: un vehículo matriculado entre marzo y septiembre de 2007 sería «07». En cambio si fue matriculado entre septiembre y febrero del año siguiente se le suma 50, de forma que si tenemos un coche matriculado entre septiembre de 2006 y febrero de 2007, los dos dígitos serán «56».
- Por último, tres letras que, estás sí, son aleatorias.
Con este sistema, están aseguradas las numeraciones de los vehículos hasta 2050 (cuando se llegue al «99»). El incluir el factor fecha es una forma ingeniosa de poder, con no demasiados caracteres (siete, igual que en España), matricular muchos más coches que aquí, que dependemos sólo de la cantidad de coches vendidos. Las últimas estimaciones indican que el actual sistema español se agotará hacia 2025, cuando se alcance el «9999 ZZZ».
22 de julio de 2007

Estos últimos días he estado escuchando con mucho interés el nuevo disco de los siempre sorprendentes Stereo Total. En su trabajo, llamado ‘Paris-Berlin’ dedican un tema a Patty Hearst, cuya extraña historia merece ser contada y pasa por ser una de las más estrambóticas del mundo de las bandas terroristas. Patricia Campbell Hearst es la nieta de William Randolph Hearst, uno de los mayores magnates de la prensa a nivel mundial y uno de los inspiradores de la mítica película de Orson Welles ‘Ciudadano Kane’.
Todo comienza cuando la noche del 4 de febrero de 1974 un grupo de personas entra en el apartamento de Patty, situado en Berkeley (California), para llevársela a punta de pistola. Cuando el grupo reivindicó el acto mediante un comunicado, el mundo se enteró de que se trataba de un singular grupo terrorista psicodélico de extrema izquierda (marxista-leninista) llamado Ejército Simbiótico de Liberación (SLA en sus siglas en inglés). Su símbolo era una cobra de siete cabezas y detrás de él se escondían poco más de quince «activistas», en su mayoría estudiantes universitarios izquierdistas que mezclaban el imaginario de los guerrilleros latinoamericanos con un hippismo genuinamente californiano.
Con el secuestro de Patty, el SLA buscaba poco más de publicidad. La primera de las exigencias para su liberación fue la excarcelación de dos militantes del SLA presos en el penal de San Quintín. Por supuesto, se hizo caso omiso. La segunda fue que el padre de Patty y heredero del imperio Hearst donara 70 dólares en comida a todos los californianos pobres. La familia accedió a esta segunda exigencia. Lo cierto es que Patty durante su cautiverio terminó por simpatizar con las ideas de sus captores y se unió a ellos. Sobre el motivo de un acto tan irracional, se baraja la posibilidad de un lavado de cerebro o de síndrome de Estocolmo. Bajo el nombre de guerra de «Tania», Patricia Hearst pasó a empuñar un AK-47 para luchar contra el fascismo, el imperialismo, el capitalismo y en favor de los pobres y del amor libre.
Tan sólo dos meses y medio después de su secuestro, las cámaras de seguridad del banco Hibernia de San Francisco capturaron la imagen de Patty formando parte de un «comando» atracador. A partir de aquí se sucedieron los actos terroristas. Dos años después fue detenida en Nueva York. Fue condenada a diez años de cárcel, pero el entonces presidente Jimmy Carter redujo su condena y cumplió menos de dos. Posteriormente Bill Clinton la indultó.
La historia de Patty Hearst queda ya como un recuerdo de los locos años setenta. Una década de activismo donde se mezclaba la psicodelia, las ideas de izquierdas, los hippies, la lucha contra la guerra de Vietnam y sobre todo, mucha ingenuidad.