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La bitácora personal de Ricardo Martín
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10 de marzo de 2010

Mis bandas de los noventa (III): The Boo Radleys

Resulta muy complicado a veces esta tarea mía de exhumar «viejos» grupos. Aquellos que llegaron poco antes de la era internet y de los que hay muy poca información en la red. Es –en contra de lo que yo pensaba– lo que ha sucedido con The Boo Radleys, una de las bandas británicas de pop independientes que, por ejemplo igual que Blur, ya estaban antes del britpop y que no resistieron a su decadencia. Se puede decir que el éxito los arrastró. Lanzaron su primer disco en 1990 y se separaron en 1999, así que son, en el sentido más estricto, una banda de los noventa. Siempre bien considerados por la crítica, supieron recoger las esencias de cada época que les tocó vivir. Comenzaron con la psicodelia pop y el shoegazing, uno de los movimientos de moda en aquella época (recordad los comienzos de The Verve también por entonces) para luego ir añadiendo nuevos registros que enriquecieron su música.

Cuando yo los descubrí allá por mayo de 1995 acababan de lanzar su sencillo ‘Wake up Boo!’, sin duda su mayor éxito. Tanto que llegó incluso a verse el videoclip en las televisiones españolas (bueno, realmente sólo en Los 40 de Canal+, mi única fuente de vídeos por entonces). Años después conseguiría el disco sencillo de esta canción. Tenía mucha curiosidad por conocer más temas suyos, pero la información sobre la banda era nula, así que terminé por olvidarme… Hasta el año siguiente. En 1996 publicaron el que sería, en mi opinión, su mejor disco y también el que más dio que hablar. Suerte que por aquella época ya existía el programa ‘Viaje a los Sueños Polares’ en Los 40 (siempre tengo que nombrarlo) y en él pusieron casi todos los temas de ‘C’mon Kids’, que así se llamaba aquel trabajo. Tenía grandísimas canciones, pero sobre todas ellas resplandecían tres: La titular ‘C’mon kids’, ‘Ride the tiger’ y ‘What’s in the box?’. Aún las tengo en mi iPod y las escucho bastante a menudo. En 1998 publicaron su último disco ‘King Size’, una obra bastante decepcionante. Se esperaba mucho más de ellos y resultó ser un triste final para un grupo que me gustaba tanto.

Esta decepción me llevó, una vez que ya tuve internet, a buscar discos y canciones antiguos, anteriores a ‘Wake up Boo!’. No era tarea fácil. Ni siquiera hoy, como dije al principio, es tarea fácil conseguir esos primeros discos en internet. Quizás pensando en aquellos fans tardíos, en 2005 se publicó un doble disco recopilatorio con sus grandes éxitos bajo el título de ‘Find the Way Out’… En definitiva, The Boo Radleys tuvieron la suerte o la desgracia de tener que convivir en la misma discográfica que Oasis o Primal Scream (Creation Records, filial de Sony Music). Por un lado les sirvió de lanzadera cuando el britpop eclosionó, pero también les hizo sombra… Pero al final lo importante es que quedaron sus canciones, así que vamos con algunos videoclips. Antes de comenzar, he de decir que es una pena (por no decir una vergüenza) que YouTube permite la opción de no poder insertar determinados vídeos. Cada vez los odio más. Por su culpa no puedo pegar los clips de ‘C’mon kids’ o ‘What’s in the box’. Os dejo los enlaces por si los queréis ver.

Empezamos con ‘Wake up Boo!’ ¡Seguro que os suena!:

‘Lazarus’ (1992), uno de sus grandes temas:

‘Does this hurt?’ (1992):


The Boo Radleys "Does this hurt ?"
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Y para terminar este parcial repaso de videoclips, el de ‘The answer with in’, también de 1992:


The Boo Radleys – The Answer With In
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5 de marzo de 2010

Miedo a un planeta negro

Con el hip-hop (el de verdad me refiero) me ocurre una cosa extraña: Me da mucha pereza ponerme a escucharlo pero una vez puesto me suele parecer genial, sobre todo cuando las letras se entienden, o al menos entiendo su sentido general. Se percibe una conexión real y auténtica con el mundo cotidiano, con lo que vivimos día a día. No sé si esto le ocurre a mucha gente. Por lo general los de mi generación detestan el hip-hop solo de oídas, sin haberse puesto realmente a escucharlo como se debe. Hace algún tiempo me preocupé en documentarme sobre la historia de este movimiento musical, y es realmente fascinante. Pero esa no es la misión de este post. Únicamente quería hablar sobre Public Enemy.

¿A quién no le suena ese símbolo de un punto de mira circular sobre una silueta humana? ¿Y esa tipografía stencil con las palabras «Public Enemy»? Todos las hemos visto en camisetas, en carteles, en portadas de discos, en televisión… Pero detrás de un nombre hay también un gran grupo que sin temor a equivocarme pasan por ser de los más influyentes en la historia de la música popular del siglo XX. Cierto que no inventaron en hip-hop ni el rap, pero lo reinventaron y con ellos llegó su madurez y se puso serio. Hasta entonces –hablamos desde sus orígenes hacia 1979 hasta su fin en torno a 1985 o 1986)– se utilizaban loops sencillos y ligeros, con pocos adornos y unas letras simples y con poco contenido político y social. Es lo que se llamó posteriormente la old skool, frente a las nuevas tendencias de ritmos más complejos y elaborados y todo un repertorio de efectos, sonidos sampleados y, por supuesto, unas letras con fuerte carga reivindicativa. El hip-hop pasó a ser de un simple movimiento musical a convertirse en un altavoz de la gente afroamericana y de sus problemas e injusticias. Fue entonces cuando sobrevino el gran boom del rap.

Y Public Enemy estaban allí, en primera fila. De DJs universitarios en 1982 pasaron a debutar discretamente en 1987. Pero fue en 1988 cuando lanzaron su segundo disco ‘It Takes a Nation of Milions to Hold Us Back’, que fue considerado unánimemente como una de las piedras angulares del hip-hop y de la música popular (por ejemplo con ese gran tema que es ‘Don’t believe the hype’). Era el adiós definitivo a la old skool. Pero la fiebre por la refundación «hiphopera» llega en 1990 cuando se publicó el impresionante y apabullante ‘Fear of a Black Planet’, la confirmación de que estos chicos no iban en broma. La banda se popularizó en todo el mundo y obtuvo el reconocimiento unánime no sólo de los críticos de rap, sino también de los del pop y del rock. Parte de esta popularidad hay que buscarla en Spike Lee. En su grandísima (su mejor) película ‘Do the Right Thing’ (1990) suena el tema ‘Fight the power’, con toda seguridad su himno por excelencia. Los neoyorkinos se han ganado el respeto de todos siguiendo una carrera coherente y siempre inteligente. Nunca han dejado de experimentar y, por ejemplo, en 1991 regrabaron el tema ‘Bring the noise’ junto al grupo de heavy metal Anthrax y abrieron otra nueva senda… Como consejo os recomiendo que escuchéis sin prejuicios ‘Fear of a Black Planet’ y encontraréis muchas claves de lo que vendría después (los más evidentes son DJ Shadow, The Chemical Brothers o Prodigy, por ejemplo).

Aquí os dejó el ‘Fight the power’:

1 de marzo de 2010

‘Universal’, lo nuevo de La Habitación Roja

La Habitación Roja son sin duda una de las grandes bandas del panorama independiente español y también una de las más veteranas. Muy lejos vemos ya el lanzamiento en 1998 de su disco homónimo de debut. Mi relación con el grupo valenciano siempre ha sido de amor y de odio, aunque pensándolo bien más amor que odio. Cambiemos odio por decepción y se ajustará más a la realidad. Un nuevo pétalo de esa margarita es ‘Universal’ (por cierto, el título menos original del universo, valga la gracia), su disco recién salido del horno –hace apenas una semana–. Aún estoy en proceso de escucha detallada, pero ya sé por donde van estos chicos esta vez: toca decepción.

Y es que yo soy de los que piensan que cuando La Habitación Roja se ponen duros y combativos ganan mucho. Ahora echamos de menos discos como ‘4’ (2003), ‘Nuevos Tiempos’ (2005) o incluso ‘Cuando Ya no Quede Nada’ (2007) con aquellos grandes temas. Quién no recuerda ‘La edad de oro’, ‘El eje del mal’ o ‘Tened piedad del expresidente’ sólo por citar tres canciones gloriosas de aquellos tiempos. En ‘Universal’ la banda coge un poco de aquellos primeros tiempos blanditos, con punteos suaves de guitarra, algún sintetizador de adorno y alguna cuerda. A mi los arreglos me han sonado un poco a los Smiths (escuchad ‘La noche se vuelve a encender’, ‘Algo nos pasa’ o ‘Días de vino y rosas’).

En general –y es lamentable tener que decirlo– es la peor versión de ellos mismos, bien producidos, con buen sonido, pero sin fuerza ni brillo. Hay melodías acertadas, pero mal vestidas y letras tirando a decentes. ¿Por qué han dejado las guitarras? En fin, aquí os dejo el videoclip del primer sencillo ‘Voy a hacerte recordar’:

27 de febrero de 2010

Limpiando mis marcadores

Llega un nuevo post ómnibus, de esos que surgen casi sin querer al echar un vistazo a los marcadores que uno va acumulando a lo largo del tiempo y que, por una razón u otra, finalmente no cuajan en artículos porque por sí mismos no dan mucho de sí. Encontraréis un poco de todo, pero siempre cosas curiosas. Al menos a mí me lo han parecido. Vamos allá:

  • Mi afición por Google Street View me hizo llegar hasta esta web donde nos enseñan paso a paso (incluso con un manual en PDF) a construir una plataforma de cámaras como la que usa Google, pero de mentira, puro cartón, para montarla sobre un coche y darnos unas vueltas por ahí para, básicamente, hacer el gamberro. La ocurrencia es de los chicos de F.A.T. (Free Art & Technology) que, además, han grabado algunos vídeos que yo no sé si considerar vandalismo o una acción de net art del bueno. Juzgad vosotros mismos:

  • Vamos con un poco de música. ‘Synth Britannia’ es un documental producido por la BBC donde se narra la historia del tecnopop desde sus orígenes en los sententa hasta su eclosión en los ochenta. Cuenta con los testimonios de los más importantes personajes del movimiento, como Wolfgang Flür de Kraftwerk, Bernard Sumner de New Order o Neil Tennant de Pet Shop Boys. Un impresionante documento para todos los amantes de la música electrónica. Interesantísimo. En YouTube lo han dividido en nueve partes de diez minutos cada una. Aquí está la primera:

  • Un poco relacionado con el anterior nos encontramos con una muestra más de como el ingenio y el lema «do it yourself» que propugnaban los punks. En este caso un tipo manitas ha conseguido manipular un radiocassette de los de toda la vida para poder hacer scratch con cintas. El resultado es asombroso. A este hombre deberían hacerle un monumento. Su nombre es Alexis Malbert (Tapetronic para el mundillo DJ). Echad un vistazo al post de Papel Continuo y sabréis de lo que estoy hablando…
  • Pasamos al mundo de la fotografía. Hace un tiempo hablé sobre los objetivos descentrables o tilt-shift. Con ellos se podía manipular la profundidad de campo creando la ilusión de que un paisaje real parecía ser una maqueta. Ahora os presento lo contrario. Michael Paul Smith es un fotógrafo que ha reconstruido su pueblo natal, en el que vivió de niño, tal y como era en los años cincuenta. La escala es 1:24, más o menos la que utiliza Scalextric para sus coches. El resultado es prácticamente indistinguible de la realidad y pasaría por una foto auténtica de la época. Todos los detalles han sido cuidados hasta el límite. Podéis leerlo en un artículo de Xatakafoto.
  • Para terminar, cambiamos nuevamente de tema. Nos movemos ahora al mundo del videojuego, a veces tan bizarro. Para muestra un botón. El lunes 23 de febrero se cumplieron 29 años desde que el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero entró en el Congreso de los Diputados como avanzadilla de lo que sería una asonada militar que afortunadamente se quedó en nada. Aquel día leí una curiosa entrada en el blog ANAIT Games donde comentaban que en 1983 se lanzó un videojuego llamado ‘El Golpe’ y que estaba inspirado en estos acontecimientos. En realidad no era más que un comecocos con algunos accesorios (bigote y tricornio en el caso de nuestro personaje «pacman tejero») pero que no deja de tener hasta cierto valor antropológico. Aquí un vídeo:

25 de febrero de 2010

Mis bandas de los noventa (II): Kula Shaker

Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché a Kula Shaker. Fue en la radio. Concretamente en Cadena 100 en el verano de 1996, probablemente en agosto. Aquel tema fue ‘Tattva’, su primer sencillo y una carta de presentación perfecta. Aquellos eran los tiempos de máximo apogeo del britpop. Aún coleaba la batalla Blur contra Oasis del verano anterior y las islas británicas eran un continuo bullir de nuevas bandas. Pero Kula Shaker tenían algo diferente: incorporaban a su música pop un atractivo barniz pseudomístico hinduista, psicodélico (la psicodelia que nos recordaba bastante a Pink Floyd) y soul con letras que mezclaban también la ciencia-ficción.

Tras este primer «encuentro» comencé a conocer nuevas canciones gracias a ‘Viaje a los Sueños Polares’ (qué hubiera sido de nosotros sin este programa en unos tiempos en que no había internet). A ‘Tattva’ le seguirían otras como ‘Hey dude’ o ‘Govinda’ y, por fin, pude acceder al disco. Aquel ‘K’ fue mi álbum más buscado y esperado del año. Lo conseguí y me lo grabé en cassette. Lo escuché muchísimas veces y aún hoy es uno de mis discos favoritos de siempre. Es complicado destacar unos temas sobre otros. Toda la obra forma un conjunto casi indisoluble que asombra corte tras corte. Tiempo después conseguí los sencillos originales de ‘Tattva’ y de ‘Hey dude’ y, por supuesto, ‘K’.

En 1997 hicieron una gran versión del tema ‘Hush’ de Deep Purple. Pero después de todo apogeo viene la decadencia. Tres años después de su disco de debut, Kula Shaker publicaron en 1999 ‘Peasants, Pigs & Astronauts’. Era muy difícil mantener el nivel y la banda nos entregó una obra que decepcionó bastante. De la brillantez melódica y la imaginación se pasó a una excesiva complejidad, a unos temas espesos y de difícil digestión. Ya nada era lo mismo. No digo que fuera un mal disco, pero definitivamente no fue un digno sucesor de ‘K’. A partir de aquí les perdí la pista y el interés. Tras la separación de la banda en 2001, Crispian Mills, el vocalista, montó The Jeevas, una banda decente que nos recordaba algo a los viejos Kula Shaker… En 2007 la banda retornó de manera tan discreta que yo apenas me enteré. Ya no me importaban. Kula Shaker eran y siguen siendo para mí los que descubrí aquel verano del 96.

Vamos con algunos vídeos. Empezamos con ‘Tattva’:

‘Hey dude’ (1996):

‘Govinda’ (1996):


Kula Shaker Govinda
Cargado por ronaldmacdonald33. – Mira más vídeos divertidos.

‘Grateful when you’re dead’ (1996):

‘Mystical machine gun’ (1999):

‘Shower your love’ (1999):

23 de febrero de 2010

De subproductos mediáticos y personajillos inocuos

Anoche, por suerte, no vi la gala de selección del candidato que representará a Televisión Española en el añejo Festival de la Canción de Eurovision que se celebrará en Oslo el próximo 29 de mayo. En realidad este año no estoy siguiendo mucho el tema de las candidaturas ni los preparativos. Y es que uno a estas alturas ya está un poco cansado de ver siempre lo mismo, casi las mismas canciones, el mismo show, las mismas caras. Aunque realmente no sean las mismas sí lo son. Si hay algo que se salga de lo «normal» es para ofrecer un espectáculo bochornoso y barriobajero (en el peor sentido, claro).

Esta mañana me he enterado por los medios de la accidentada emisión de ayer. Un tal John Cobra armó un buen follón al insultar al público que le abucheaba durante y después de su «actuación» (por llamarlo de alguna manera). Buscando un poco más leo en Je Ne Sais Pop que el susodicho ha sido carne de cañón televisiva de la peor calaña y se ha arrastrado por los platós más infectos, como el de ‘El Diario de Patricia’, la meca de este tipo de subpersonas. También se ha dejado ver por internet y tiene vídeos suyos en YouTube, unos vídeos que ni me he molestado en mirar. ¿Cómo ha podido llegar un personaje así a una televisión que intenta ser seria a marchas forzadas?

Lo cierto es que el resto de candidatos tampoco eran para tirar cohetes. Tras la fugaz participación en la gala de 2008 de La Casa Azul, ahora todas las galas sin nuestro representante indie nos saben a poco. Esa es la verdad. Es una pena que en un sistema de selección por votación popular ningún indie de primera fila se haya dignado a presentarse. El voto del respetable es la única forma de que la música menos convencional (y no me refiero a un esperpento), pero imaginativa y con el gancho suficiente para representarnos en un festival del calibre del de Eurovision sea visible. Todo esto lo digo porque no tenía un candidato, todos me parecían igual que ñoños y previsibles. Todos cortados casi por el mismo patrón (incluido el inocuo Daniel Diges y el tema ‘Algo pequeñito’, que da vergüenza ajena). Abajo la imaginación. Qué le vamos a hacer.

18 de febrero de 2010

Paraíso

Pensaba que a estas alturas de la película ya había hablado de Paraíso, una de las más interesantes bandas de pop español que surgieron en «La Movida». Pero no, por increíble que parezca sólo la había mencionado de pasada cuando escribí en 2005 el post sobre La Mode, el otro grupo que formaría Fernando Márquez «El Zurdo» en 1981 tras la disolución de Paraíso. Y es que considero su tema ‘Para ti’ como el himno oculto de «La Movida» (frente al «oficial» y radiado hasta la saciedad de ‘La chica de ayer’ de Nacha Pop). Desde luego para mí es la gran canción española de, al menos, los últimos 25 años del siglo XX. Muchos pensaréis que exagero, pero cada vez que la escucho estoy más convencido de ello.

Paraíso es sobre todo «El Zurdo». La rebeldía y lo alternativo porque sí, sin razón, sin motivo, sólo por salir del aburrimiento de las radiofórmulas plagadas de cantantes melódicos. Al menos así era a finales de los setenta, cuando Márquez formó uno de los grupos más efímeros de la historia de pop español. Apenas fue un año, en el que publicaron solamente un sencillo (‘Para ti’/’Estrella de la radio’) con material original. Posteriormente, en 1983 se publicaría un EP con otros cuatro temas grabados para el programa musical de TVE ‘Popgrama’ que son: ‘Makoki’, ‘Vacaciones en la Morgue’, ‘Carolina’ y ‘Lipstick’). No es una discografía muy abundante, pero fue suficiente para cambiar el panorama del pop español. Abrieron sendas que luego otros seguirían y por eso pueden considerarse como los maestros de otros muchos.

Os dejo con algunos de esos legendarios vídeos de ‘Popgrama’, incluida la presentación de Carlos Tena, director de aquel programa. ¡Ay, cómo echamos de menos programas musicales de verdad en televisión!:





Y por supuesto, la versión en directo de ‘Para ti’ en el programa ‘La Edad de Oro’:



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