Normalmente las propuestas más arriesgadas, sea cual sea el campo del arte, cosechan multitud de detractores y de adeptos. Eso es lo que pasa con Manos de Topo, una nueva banda llegada de Barcelona y que publicó hace unos meses su primer trabajo ‘Ortopedias Bonitas’ (La Colazione/Strage Ones, 2007). Tenía el disco en el «congelador», como tantos otros, apenas sin haberlo escuchado. Ni siquiera recuerdo si lo había puesto. Leí algunas críticas y decidí «descongelarlo» para echarle una ojeada.
No puedo negar que la primera sensación fue de sorpresa. Y luego de rechazo. Me costaba mucho escuchar esa voz, esa forma tan extraña de cantar entrecortada, desentonada, como un mal imitador de Robert Smith. Pero hubo algo que me impedía dejar de oírlo. Quizás fueran las letras, casi tan sorprendentes como la entonación del vocalista, y que los emparenta con el surrealismo de andar por casa de El Niño Gusano y otras bandas extrañas. Sexo, amor, desamor, obsesiones… son algunos de sus temas favoritos, siempre con ese barniz de locura.
Hace poco acaban de grabar el primer videoclip de su sencillo ‘El cartero’, que no tiene desperdicio. Aquí os lo dejo.
Por fin hoy era el día de la verdad para Público: el nuevo diario de Mediapro dirigido por Nacho Escolar salía a los quiscos. El lanzamiento ya venía precedido de cierta polémica algo gratuita. Autocontrol, el organismo encargado de velar por la corrección publicitaria en televisión, no dio su visto bueno al anuncio de televisión por incluir la frase «fuck Bush» en las camisetas de dos figurantes. El anuncio en sí no me parece de lo más afortunado por caer el todos los tópicos habidos y por haber (el magnate con el puro, la marioneta, la manifestación de cartón piedra sobre la vivienda me parecen demasiado evidentes).
Esta mañana fui al quiosco pensando en que quizás no lo tuvieran. Los problemas de distribución son habituales cuando se lanza una nueva publicación. Por suerte todo fue bien. Junto con el diario daban un DVD con una película. Parece que será así hasta el próximo lunes. Hoy eran ‘Los Lunes al Sol’, mañana será ‘Farenheit 9/11’ y entre los siguientes títulos que se entregarán están, por ejemplo, ‘Goodbye Lenin’. Por cincuenta céntimos no está mal.
Entramos en materia. Estéticamente, Público no es nada del otro mundo. Nada de alardes gráficos. Nada desentona. Nada sobra. La maquetación es bastante buena, aunque yo quizás hubiera utilizado otras tipografías. En algunas páginas se mezclan demasiados estilos. Es de agradecer el uso de un cuerpo de fuente más grande de lo habitual para el texto de los artículos, lo que lo hace más fácil de leer. En el tema de publicidad, aunque hay bastante, no es intrusiva y se puede dejar fácilmente de un lado. Los colores elegidos para las secciones de Público me parecen acertados y hay algunos gráficos bastante buenos, como el de los presupuestos del Estado. Como conclusión, formalmente es similar a un diario gratuito al estilo de ADN, pero con más empaque, más contenidos y sin estridencias.
Si hablamos de los contenidos, Público apuesta por artículos más cortos, redactados de forma muy sencilla. Nada de parrafadas ni páginas sin apenas fotos. Abundan las columnas de opinión. Una curiosidad es que las primeras páginas del diario van dedicadas a los temas de portada, ya sean de ámbito nacional o internacional. Después la opinión y luego la sección internacional con el resto de noticias del planeta. «Política» se dedica a la actualidad nacional sobre partidos y sus polémicas (vamos, lo que es el politiqueo nuestro de cada día). Lo siguiente que encontramos es «Actualidad», con asuntos varios de España. Le siguen «Dinero» con todo lo que tiene que ver con la economía, incluyendo la cotización de la bolsa. «Ciencias» engloba temas sobre el medio ambiente, la salud o la tecnología. Tengo la impresión de que parte de esta información está sacada de internet, porque he leído artículos que me suenan vagamente de haberlos leído de alguna parte. Al menos no es un copiar y pegar. La sección «Culturas» abarca todos los campos de la creación, desde cine hasta música, tendencias, etc. La zona de pasatiempos me ha llamado la atención al incluir, además del consabido crucigrama y dos sudokus, una receta de cocina. Otro buen detalle son las dos páginas de cartelera con todas las películas y los cines de España exceptuando Madrid y Cataluña, que tienen ediciones propias. El diario se cierra con «Televisión» y «Deportes» que, acertadamente para mi gusto, no le dedica más que cuatro páginas. Por ser el número uno, Público lleva un suplemento con información sobre la plantilla y las ideas principales sobre las que pivotará la línea editorial del diario (vivienda digna, integración, solidaridad, laicidad, educación, etcétera).
Se ha criticado, creo que con razón, la portada de la edición nacional por ser algo sensacionalista/efectista (‘El hombre que hundió la tregua’ en caracteres blancos enormes frente a un fondo negro que, por cierto, destiñe). Esperemos que esto de los titulares-gancho no sea una práctica habitual en futuros números porque desmerecería el resto del diario.
Conclusión
La impresión que me ha causado Público ha sido en general bastante buena, mejor de lo esperado. Sólo algunos pequeños detalles que ya he contado han enturbiado esta opinión. Me parece una buena alternativa para aquellos que no tienen tiempo y/o ganas para profundizar en las noticias. Ahora sólo queda esperar y ver como crece la criatura para poder dar un veredicto concluyente.
Ahora que la W3C trabaja en una nueva versión de HTML, la 5ª ya, y ha arriconado el XHTML, es posible que nos encontremos en un nuevo punto de inflexión, o más bien una vuelta atrás diría yo. Y es que hubo un tiempo (no muy lejano) en el que el HTML no tenía una «X» delante. Se usaba con profusión el javaScript y estaba de moda poner en una esquinita «Made for Internet Explorer». El CSS sólo se utilizaba para cambiar los colores de las fuentes y se maquetaba con tablas.
Luego las cosas cambiaron y nos dimos cuenta (con razón) que para crear una web bien hecha había que separar el contenido del aspecto y que debíamos escribir el HTML (ahora XHTML) por un lado y el CSS (aspecto visual) por otro. El javaScript sólo se debería utilizar en caso de no tener otra opción y el target="_blank" era poco menos que una herejía. Nos sometíamos (sometemos en mi caso) al estricto cumplimiento de las normas mediante los temidos validadores.
Pero he aquí que las cosas cambian otra vez. La moda de la web 2.0 implica tener webs mucho más dinámicas, que muestren la información sin recargas, que permitan interactuar con formularios y otros elementos sobre la marcha y controlar nosotros mismos a través de código la navegación y el comportamiento de la web. Así que rescatemos nuestras chuletas sobre el modelo de objetos DOM, volvamos al javascript a mansalva y odiemos otra vez los botones del navegador. ¡El DHTML ha vuelto!
Unos hablarán de independencia política, otros de cambio de estrategia, pero lo cierto es que ha sorpendido la dureza del diario El País con el Gobierno a costa de dos temas de máxima actualidad. El primero, el nuevo plan de la vivienda para fomentar el alquiler. El segundo, la «guerra del fútbol» entre Audiovisual Sport (Sogecable) y Mediapro. Son dos asuntos bien diferentes, pero también una muestra de que algo se está moviendo en el panorama de los medios de comunicación de centro/progresistas.
En el primer caso, la editorial del diario de PRISA del pasado miércoles era demoledor y no recuerdo en esta legislatura palabras tan duras contra el Gobierno y contra Zapatero:
EL GOBIERNO presentó ayer dos medidas para incentivar el mercado de la vivienda que corren el riesgo de
convertirse en un aparatoso fiasco político. […] Resulta un poco ridículo que el Gobierno presente como nueva una política de ayudas que ya existe. […] Resulta irritante el evidente ánimo electoral con el que se tramitó ayer la presentación de una ayuda pública que no es más que la corrección de otra que ya existe, sin explicar que ya existe y por qué no funciona.
No está de más recordar que estas medidas son costosas: los 210 euros mensuales supondrán al erario público casi 450 millones de euros. En España no se ha producido el debate público necesario sobre el destino del superávit presupuestario y, por ello, no están claros los criterios con los que debe utilizarse política y socialmente. Esta falta de criterio se aprecia en la aparición inarticulada de ayudas sociales que han brotado como champiñones las últimas semanas.
Es decir, que El País se alinea en las posturas pro-Solbes, o sea, con las actitudes más conservadoras dentro del PSOE.
En cuanto a la batalla por los derechos del fútbol entre Audiovisual Sport y Mediapro ando un poco perdido. Desconozco si ciertamente Mediapro ha incumplido un contrato o no. He leído el artículo que hoy publica El País titulado «‘Fuego amigo’ desde el entorno presidencial». Está escrito en un tono casi de opinión y trata de mostrar los lazos entre Zapatero y algunos dirigentes de Mediapro. Se dice que el Presidente intercedió para otorgar la licencia a La Sexta. A mi esto me suena a lo que a principios de los noventa dijeron los medios de la derecha con Felipe González y Canal+.
Sogecable (con PRISA y Telefónica como sus mayores accionistas) y Mediapro son dos sociedades dentro de los medios de comunicación que podríamos denominar «de la misma cuerda» políticamente hablando. El primero, ya veterano, se ha convertido en un dinosaurio, un clásico de referencia en Europa e iberoamérica que ha creado un imperio a partir de la prensa escrita y la televisión y el segundo es el joven pretendiente con la aspiración de ser la nueva PRISA. ¿Acaso la «guerra del fútbol» es una sucia estrategia publicitaria o una demostración de fuerza para que Mediapro salga en los medios ahora que lanza su diario Público?.
Los que éramos aficionados a la banda escocesa The Delgados estamos de enhorabuena. No por el regreso de la banda, ya disuelta, sino porque Emma Pollock (en mi opinión el alma de la banda) se estrena en solitario. Escribí hace justo tres años (fue uno de mis primeros posts) que la voz de Emma estaba entre mis favoritas del pop independiente, u mundo en el que ya de por sí hay voces femeninas muy buenas y personales.
Tras dos sencillos de adelanto con sendos videoclips (‘Adrenaline’ y ‘Acid Test’), por fin nos llega ‘Watch the Fireworks’ (4AD, 2007). Este trabajo recuerda mucho a su antiguo grupo, aunque quizás recuperando la simplicidad y la inmediatez que perdieron después de la publicación de ‘Hate’ en 2002. Es un poco como volver a los orígenes. Pero Emma aporta también elementos nuevos. Esto hace que escuchando ‘Watch the Fireworks’ no echemos de menos a la gran banda de la que formó parte.
Aquí está su último vídeo ‘Acid Test’:
Y aprovechando la oportunidad cuelgo también uno de mis vídeos favoritos de The Delgados, ‘Coming in From the Cold’, que fue un sencillo extraído de ‘Hate’ (4AD, 2002):
El pasado sábado estuve de viaje en Portugal y más que en los monumentos y en otras historias, me fijé en los carteles de las autopistas y en las marcas del pavimento. Pensaba que la normativa en este tema era más homogénea en los estados de nuestro entorno, o al menos en países en teoría tan parecidos como España y Portugal. Pero lo cierto es que son bastante diferentes y existen algunos detalles y algunas señales viales que nosotros no tenemos. Me parecieron especialmente curiosas unas marcas amarillas con forma de «V» invertida a lo largo del carril de la autopista. Hasta que no vi un cartel no supe que se trataba de algo relacionado con la distancia de seguridad que se ha de guardar con el vehículo precedente.
Me picó la curiosidad y me he puesto a buscar por internet información sobre señales viales y cartelería varia en autopistas de todo el mundo. Sorprendentemente no he encontrado gran cosa. Ha sido una decepción porque pensé que encontraría algo más más allá de las highways norteamericanas. Aún así, algo hay. A nivel de América Latina existen un hilo dentro de un foro dentro de la web de urbanismo Skycrapercity exclusivamente dedicado a la señalización de las autopistas con especial atención a las de Argentina, Chile y México. Como curiosidad indicar que muchas de las de Chile me parecieron muy similares o iguales a las españolas, especialmente la tipografía y la forma de los paneles elevados. Otra gran fuente de información es el apartado Roads and Highways/Signs and Signals del directorio de Google.
Desde hace más de un lustro sigo con atención la tertulia de la Zona Cero (o tertulia de las 4C), un espacio de culto dentro del programa ya de por sí venerado ‘La Rosa de los Vientos’ que se emite por Onda Cero. Los cuatro miembros de la tertulia más famosa del misterio son ya clásicos. Tres de ellos tenían ya su sitio web. Hasta la fecha, el último en llegar fue Jesús Callejo. Y la semana pasada llegó el blog de Bruno Cardeñosa.
Sin duda Cardeñosa es el más polémico de los cuatro y los aficionados a los temas que están al otro lado del mundo que vemos (creamos o no en ellos) llevábamos mucho tiempo esperando a que se estrenara en el ciberespacio. Por fin ese momento ha llegado. El formato elegido por Burno es la bitácora y promete no defraudar con los temas más interesantes y sobre todo, aquellos que nos harán pensar que quizás las cosas no son como nos cuentan.
Le he echado un vistazo rápido a la web y desde luego no defrauda. Expresiones como «cabeza de turco», «censura» o «verdad» pueden leerse con sólo mirar los titulares. En cualquier caso siempre es bienvenida una opinión más dentro de la maraña de internet, en la que por desgracia últimamente predomina la confusión y la endogamia del «copiar y pegar». Espero que el blog de Bruno Cardeñosa sirva al menos para abrir un poco la mente a quienes nunca se cuestionan nada, más allá de que sus argumentos convenzan o no.
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