19 de agosto de 2006
Uno de los últimos libros que he leído es ‘La Posibilidad de una isla’ (Alfaguara, 2006) del siempre interesante Michel Houellebecq. Creo que este hombre se está haciendo viejo y se está «ablandando». Lejos quedan sus primeras novelas ‘Ampliación del Campo de Batalla’ (Anagrama, 1994), donde atacaba despiadadamente la sociedad moderna. En cierto modo, con su última obra se reconcilia con el ser humano, aunque sea un ser humano desnaturalizado a través de una depuración genética.
Cuenta la historia de Daniel, un humorista de éxito que decide abandonar su trabajo para aislarse en un pueblo almeriense. Allí entabla amistad con un miembro de una secta (que guarda mucha similitud con los Raelianos) que busca la inmortalidad a través de experimentos científicos clandestinos. Decide acompañarles hasta las Islas Canarias donde tiene su sede.
Houellebecq intercala la narración del protagonista con «fantasmas del futuro», reencarnaciones de Daniel posibles gracias a los descubrimientos que ha realizado la secta, pero carentes de todo sentimiento. Meros esqueletos de su original. Pero eso no importa. La ansiedad del ser humano por la trascendencia ha convertido a la ciencia todopoderosa en el nuevo dios.
Esta obra, sin ser una maravilla, encarna una vez más todas las virtudes y defectos de su autor, pasando de disquisiciones filosóficas a menudo prescindibles a agudas e irónicas disecciones de la realidad y de sus habitantes. A veces me resultó plomiza y otras simplemente brillantes.
18 de agosto de 2006
Hoy nos hemos levantado con un nuevo comunicado de la banda terrorista ETA en la que cambian el tono «amable» (si es que este adjetivo puede aplicarse a quienes han asesinado) por otro más duro. Advierten a las fuerzas políticas, en especial el Gobierno, que deben de dejar de acosar a la izquierda abertzale y a su entorno. La dialéctica utilizada es la habitual: mezcla de poderes ejecutivo, legislativo y judicial (algo que por otra parte ya había hecho el PP en otras ocasiones) y anuncio de posibles «toma de medidas» que desde luego no suenan nada bien.
Pero si miramos más allá de las palabras nos damos cuenta de que estamos ante un comunicado quizás para consumo interno de sus bases y que no supone más que retórica vacía a efectos prácticos. Esa es al menos mi teoría. Opino que las cosas están mucho más encauzadas de lo que se cuenta. De ahí la tranquilidad desde el Gobierno español y también desde el vasco. Creo que todo esto está más que previsto en la «hoja de ruta».
En el caso de que no esté en lo cierto y si ETA rompiera finalmente el alto el fuego, muchos de los que, dentro de su entorno radical, apoyan el proceso de pacificación, se volverán contra la propia organización terrorista por haber desperdiciado una oportunidad más. La merma de simpatías entre el pueblo es algo que hoy día no pueden permitirse y quizás provocaría una nueva escisión interna. Y esto, tarde o temprano, supondría su final.
14 de agosto de 2006
Todos los veranos tenemos que pagar un ingrato e innecesario peaje. Los incendios forestales son uno de los grandes problemas ecológicos que padecemos en nuestro medio ambiente que ya de por sí va desertizándose a marchas forzadas. En esta época siempre tenemos que lamentarnos de miles de hectáreas de bosque quemado aquí y allá.
Este verano quizás hayamos llegado al clímax de esta locura, no ya por cantidad de terreno quemado, sino por la virulencia, la persistencia de éstos y su cercanía a los núcleos de población. Durante la semana pasada y lo que llevamos de ésta hemos contemplado atónitos como el número de incendios disminuía y volvía a aumentar a continuación. A estas alturas nadie duda ya de que estamos ante centenares de incendios provocados por tal vez docenas de personas entre las que aún no han podido establecerse relación. Los investigadores realizan ya sus tareas a la búsqueda de una motivación, si es que puede haber alguna, en esta salvaje oleada. Las hipótesis son numerosas y supongo que la verdad estará compuesta por muchas de ellas. Por un lado la venganza contra vecinos de determinadas zonas por diversas razones, la revancha de personal de extinción no contratado para esta campaña, motivaciones políticas contra el gobierno bipartito de la Xunta de Galicia, especulación inmobiliaria o simples desequilibrados mentales.
Ante este panorama todos los medios se ha revelado insuficientes. Ni los bomberos de media España, Portugal, Italia o Francia han conseguido extinguir o siquiera controlar todos los incendios. Ahora se espera que las lluvias que puedan caer los próximos días alivie la situación.
Y después quedarán las cenizas y los árboles quemados. Terreno que con suerte volverá a ser verde en unos cuarenta años en los que el efecto del propio agua y el viento causarán una erosión, lo que significa que una parte del bosque gallego nunca se recuperará totalmente de esta catástrofe.
12 de agosto de 2006
Ya desde hace bastante tiempo me estaba rondando la idea de «hacer visuales» mis compilaciones musicales periódicas, que llamo ‘Muestra Musical’, pero nunca había tenido los suficientes medios a mi alcance para hacerlo posible. Muchos de los temas que incluyo en estas recopilaciones no tienen vídeo o son difíciles de conseguir. Una solución que de momento es más experimental que otra cosa, ha sido hacerme unas listas en la ya famosa en esta bitácora YouTube, de forma que puedo crear pequeñas «Muestras Musicales» en formato vídeo.
He hecho el experimento con la última edición, que es la 63. De los quince temas que componen el disco, he encontrado videoclips de seis. No esta nada mal. Para facilitar las cosas, en la página que dedico a ‘Muestra Musical 63’ en mi web personal rmweb, he puesto enlaces a los vídeos individualmente y en la parte inferior he insertado un reproductor YouTube independiente de manera que pueden verse todos los clips seguidos o elegir uno concreto.
El sistema de momento es un poco primitivo, pero funciona, y espero poder perfeccionarlo en el futuro. Ahora estoy haciendo lo propio con las ediciones anteriores.
10 de agosto de 2006
De nuevo la amenaza terrorista se ha hecho patente. Por suerte sus planes han sido frustrados. Pero de nuevo aviones, de nuevo explosivos, de nuevo noticias de última hora en los informativos. Todo ya conocido. La abortada operación terrorista de esta mañana podría haber sido, según los responsables policiales, una masacre inimaginable. Por esta vez podemos respirar tranquilos, pero tarde o temprano los sistemas fallarán, por desgracia, y los terroristas conseguirán sus objetivos. Supongo que la magnitud de la operación terrorista que se preparaba hizo saltar la alerta a las autoridades. Hasta el momento hay 24 personas detenidas acusadas de participar en la preparación del atentado, que tenían pensado hacer estallar sus bombas en una decena de aviones que tenían como destino Estados Unidos.
Contra lo que muchos piensan, la lucha contra el terrorismo no es nada fácil ni se combate con la fuerza bombardeando países. Como se ha dicho en numerosas ocasiones, el terrorismo radical de índole islámica está formado por redes independientes, integradas en la población hasta el momento del llamamiento. Sólo un trabajo intenso e inteligente de los servicios secretos pueden llegar a evitar atentados aislados. Podemos decir que «hubo suerte». Lamentablemente no siempre podremos decir lo mismo.
5 de agosto de 2006
Esta semana, los medios de ámbito nacional publicaban la noticia de que el alcalde de un pequeño pueblo zamorano llamado Peque de la Carballeda estaba interesado en alojar en su término municipal el polémico ATC o Almacén Temporal Centralizado, más conocido como «cementerio nuclear», que el Ministerio de Industria tiene previsto construir en territorio nacional. En realidad Rafael Lobato, que así se llama este alcalde del Partido Popular, dice haber solicitado información sobre el proyecto al ministerio. Rápidamente todo el pueblo y posteriormente todas las instituciones, partidos políticos y asociaciones de la provincia manifestaron su más rotunda oposición. El proyecto crearía más de 300 puestos de trabajo, con una inversión en las instalaciones de unos mil millones de euros.
Pero la maniobra del alcalde tiene segundas intenciones. Según sus propias palabras, al no disponer de otros medios de subsistencia y visto el olvido de Diputación Provincial y Junta de Castilla y León para con la zona, esto ha servido para poner en evidencia la dejadez de estas instituciones a nivel nacional. Así lo ha pregonado Lobato a los cuatro vientos. En cierto modo tiene razón. El «cementerio nuclear» dotaría de una vida hasta ahora inimaginable a toda la comarca, acabando con la despoblación y la pobreza. Pero a la vez es triste tener que recurrir a estos extremos para salvar una comarca que, como el resto de las comarcas de la provincia, están bajo mínimos en casi todos los indicadores de desarrollo humano.
El proyecto es difícil que pueda llevarse a cabo en la provincia de Zamora, pero también en cualquier otro lugar de España. A pesar de que se trata de un almacén seguro con todas las medidas de seguridad imaginables, no es fácil desterrar de la memoria que lo que se está almacenando es un material radioactivo que conservará todo su poder durante unos diez mil años.
1 de agosto de 2006
Esta mañana nos levantábamos con la noticia de que Fidel Castro había delegado en su hermano Raúl la dirección del gobierno cubano por problemas de salud. Según se cuenta desde medios oficiales de la isla, Castro sufría una hemorragia intestinal de la que no ha trascendido la causa. Poco más se ha dicho durante el día. Como ocurre siempre en estos casos las especulaciones se han disparado. Desde quienes le dan ya por muerto, como algunos políticos norteamericanos, a quienes piensan que es sólo una enfermedad pasajera.
Pero, ¿qué ocurrirá después de Castro? ¿Puede sobrevivir la dictadura cubana a su fundador? Mis sensaciones es que no podrá. Tarde o temprano, cuando Fidel desaparezca, todo el sistema tendrá que transformarse o se hundirá. Los dirigentes de la isla lo saben. Mantener una postura demasiado cerrada puede causarle graves consecuencias. El pueblo cubano que reside en la isla y los que huyeron al exilio son de sobra capaces de dirigir una transición quizás similar a la que se produjo en España con la muerte de Franco. Una transición desde dentro, que disimuladamente vaya disolviendo el régimen castrista hacia nuevas propuestas democráticas. Esa, al menos, es la solución que todos queremos.
El papel que debe desempeñar España en este proceso ha de ser capital, no sólo por la experiencia en trances similares, sino por el peso y la autoridad que nuestro país tiene entre el pueblo cubano. No en vano fue provincia española hasta hace poco más de un siglo. Me atrevo a pensar que esta influencia debe ser incluso mayor que la estadounidense, que ya mueve posiciones para ser el «padrino» de esa transición.
Pero no adelantemos acontecimientos. Es posible que la agonía de Castro se alargue meses, incluso años, como sucediera con Franco. Estaremos alerta ante las novedades.