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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
15 de octubre de 2010

Falta de educación

Toda libertad conlleva una responsabilidad en su uso. Van en el mismo lote. La libertad de expresión existe y todos podemos hacer uso de ella dentro de la ley, pero parece olvidarse que también es necesario ser responsable en su uso. Es cierto que el límite es, en muchas ocasiones, difuso, pero hay situaciones en que esa libertad de expresión se pervierte para convertirse en falta de educación y de respeto.

Como ya os podéis imaginar, todo esto viene al hilo de los silbidos, gritos y abucheos al Presidente del Gobierno. Probablemente se merezca todas las críticas, abucheos y silbidos del mundo, como ya los recibieron otros presidentes como Aznar. Ese no es el asunto que voy a tratar. El problema es cuando se realizan en un contexto donde el Presidente es Estado, es España, y en el momento de recuerdo a los fallecidos. Cuando se profieren frente a todos los poderes del Estado (incluido el Rey, Jefe del Ejército, o al responsable del Poder Judicial) y de sus símbolos, esos mismos que los abucheadores se vanaglorian en defender y que se cubren con ellos cuando les interesa. Si seguimos por este camino, la enseña nacional terminará –ya lo está– asociándose con la nefasta ideología de estos lamentables personajes. Unas ideas que, ya lo digo de paso, no son necesariamente las del Partido Popular.

La mayoría de los mortales vivimos el día de la fiesta nacional con indiferencia, como un día de vacaciones más, e incluso con un leve rechazo por un acto sin tradición y que, en mi opinión, no tiene mucha razón de ser. Mucho más cuando se convierte en agrio símbolo de división y de bronca. Como bien dijo Joan Herrera, líder de ICV, la supresión de una fiesta que sirve de arma para algunos no sería mala idea. O reducirla a un breve y sencillo acto protocolario. Lo cierto es que, a lo largo de la historia de España, nunca ha existido una fecha señalada como fiesta nacional y admitida general e indiscutiblemente. Lo que gustaba a la derecha no gustaba a la izquierda. Y lo que gustaba a ambos no agradaba a nacionalistas. ¿Para qué seguir con algo que es pura artificialidad y conflicto?

14 de octubre de 2010

Harinezumi, la moda por encima de todo

El mercado de los artilugios que hacen vídeo es posiblemente uno de los más competitivos que existen. Cuesta mucho hacerse un hueco, diferenciarse para encontrar un nicho adecuado donde subsistir. Las compañías de tecnología son conscientes que de hoy cualquier teléfono móvil graba vídeo en condiciones más que razonables. Al mismo tiempo la miniaturización de los sensores y de los objetivos es galopante. Por eso propuestas como la extraña cámara de vídeo japonesa Harinezumi es un síntoma claro de que en un mercado saturado la solución es apostar por otras características. El País lleva hoy en sus páginas un pequeño reportaje sobre este asunto.

La Harinezumi es algo así como la Lomo del vídeo digital. Un aparato sencillo de usar, pequeño, rústico y cuyos resultados finales son… digamos modestos. Por cierto, lo que no es modesto es su precio. El último modelo del fabricante japonés cuesta unos 150 euros. Por esa cantidad se puede adquirir una cámara digital convencional que grabe vídeo a una calidad notable. Pero claro, el valor añadido de la Harinezumi es que «mola» y que está de moda, aunque sea uno de los cacharros más feos que haya visto nunca. La usan los famosos y en los ambientes artísiticos (supongo que en los menos rigurosos) es lo último.

Del análisis que hacen los chicos de QueSabesDe.com pueden sacarse esas conclusiones. Que nadie piense que esta cámara graba en HD ni que haga fotos de muchos megapíxeles. Ni siquiera que la imagen resultante sea fidedigna respecto de la realidad. Nada de eso. Viendo los clips que hay por ejemplo en YouTube ni siquiera creo que tenga nada peculiar que no pueda hacerse con cualquier móvil o con una videocámara de gama baja. Tiene un sensor CMOS de 3 megapíxeles para fotos y una resolución de 640×480 para vídeo. Pero claro, la Harinezumi, igual que la Lomo (¿Quién ha utilizado realmente esa cámara?), es puro culto al objeto más que a su función. Es el signo de los tiempos.

13 de octubre de 2010

Mapas mentales o el arte de memorizar visualmente

A lo largo de las últimas semanas he estado experimentando con diversas técnicas de memorización. En breve me presentaré a un examen y me apetecía probar cosas nuevas. He ensayado métodos como el de las asociaciones inverosímiles, la habitación romana o los mapas mentales. Han sido precisamente esta última la que me ha parecido más curiosa e interesante (también la más efectiva y rápida para mí). Básicamente consiste en dibujar un esquema donde vamos reflejando los diferentes conceptos que queremos memorizar. Sólo debemos seguir tres sencillas reglas:

  • Usar una estructura jerárquica, que bien puede ser la emulación de las ramas o las raíces de un árbol, cada vez más delgadas según avanzamos en el esquema.
  • Utilizar colores para diferenciar las ramas principales. Cuantos más colores usemos, mejor.
  • Evitar las líneas rectas. Son aburridas para nuestro cerebro, nos las presta atención. Cuanto más extrañas sean las «ramas» de nuestro esquema, más peculiar será y por tanto más fáciles de memorizar.

A partir de aquí la única regla es que no hay reglas. Podemos combinar los mapas mentales con, por ejemplo, las asociaciones inverosímiles, hacer pequeños dibujos esquemáticos (o no) para fijar los conceptos. Siempre hay que tener en cuenta que el cerebro memorizará antes lo más extraño, aquello más raro o menos habitual, lo más chocante o lo más humorístico.

Buscando por internet encontraréis muchos ejemplos y esquemas hechos para aprender más rápido. He de reconocer que al principio cuesta soltarse. Como cualquier técnica, requiere práctica, sobre todo para depurar los conceptos y esquematizarlos a partir de, por ejemplo, un texto. Pero una vez hecho este esfuerzo tenemos la memorización asegurada. En el examen, si lo hemos hecho bien, recordaremos todas esas peculiaridades de nuestro mapa. Si tal concepto lo dibujamos en verde o si lo asociamos con un florero, con una rana o con un coche. Si lo dibujamos haciendo una espiral o formando escalones. Si estaba cerca de ese otro concepto o en la esquina superior derecha del folio. Si tenéis curiosidad, podéis consultar «El Libro de los Mapas Mentales» [PDF] de Tony Buzan.

12 de octubre de 2010

El ¿falso? documental de/sobre Banksy

Acabo de ver ‘Exit Through the Gift Shop’, el largometraje documental de Banksy. Ha sido una sorpresa, porque no tiene absolutamente nada que ver con lo que me había imaginado. Cierto que el grafitero y artista urbano de Bristol Banksy sale en pantalla (convenientemente pixelado o encapuchado), pero, como bien dice al principio, no es un documental sobre él, sino sobre Thierry Guetta, un personaje que ha utilizado casi como una metáfora viviente del alocado mundo del arte y las tendencias contemporáneas.

Y lo cierto es que Guetta da mucho de sí. Francés emigrado y casado en Los Ángeles, tenía una manía compulsiva por grabar con sus videocámaras todo aquello que veía. Por una casualidad tomó contacto con el mundillo del street art a través de su sobrino en Francia, llamado Invader. Él fue quien lo introdujo y le permitió grabar a los más famosos artistas y activistas del movimiento urbano a lo largo de varios países. Hasta dar con Banksy, que ya en aquellos momentos (hace unos cuatro años) era una celebridad underground. Se convierte en el único que le permite filmar sus acciones. Guetta aprende de sus maestros, eso sí, a su manera y bajo el pseudónimo de Mr. Brainwash se lanza a crear su propio arte y sus acciones. En 2008 organiza una enorme exposición en Los Ángeles con la ingente cantidad de obras que ha creado, a menudo copiando descaradamente a quienes fueron objeto de sus filmaciones.

Mucho se ha comentado sobre si realmente Mr. Brainwash es real o un alter ego del propio Banksy. Si es así, el falso documental sería una verdadera genialidad. Incluso sin conocer nada sobre Banksy o el arte urbano, la película es muy disfrutable. Tiene momentos memorables y en su conjunto es ágil, fresca y entretenida, con toques de ironía. Pero si alguna vez se confirmara oficialmente la falsedad de la historia contada, podría ser una de las obras cinematográficas más innovadoras y sorprendentes de los últimos tiempos (quiero decir décadas). Como siempre, Banksy jugando con los medios y con los espectadores, borrando el límite entre lo real, lo imaginario y aquello que nos hace reflexionar sobre el mundo actual o nos remueve algo por dentro. ¿Aún alguien duda de que es el artista del siglo?.

11 de octubre de 2010

‘Write About Love’ de Belle and Sebastian

Ya lo sospechaba, pero la que fue durante mucho tiempo una de mis bandas favoritas, los escoceses Belle and Sebastian, no pasan por su mejor momento creativo. El alma del grupo Stuart Murdoch nos ha decepcionado un poco al escuchar su último y recién publicado (hoy mismo ha salido en el Reino Unido) disco ‘Write About Love’. Han tenido que pasar ni más ni menos que cuatro años para tener en nuestro poder el sucesor de ‘The Life Pursuit’. A pesar de todo, no podemos decir que sea un mal trabajo, pero parece notarse cierto agotamiento, cierta alarmante falta de ideas. El abandono en parte de los sonidos puramente sixties para incorporar nuevas influencias más cercanas a los ochenta ha sido una aventura que ha funcionado a medias.

‘Write About Love’ es un disco que, además de ser tremendamente irregular, sabe a muy poco. La mayoría de los temas que contiene parece que ya los hemos escuchado. No han perdido ese encanto especial, el mismo encanto que tenían en sus trabajos anteriores, sólo que sin el brillo en las melodías que se esperaba de ellos. Da la sensación de que Murdoch ha empleado todo su talento, del que yo no dudo, en su proyecto paralelo God Help the Girl, que dio a luz el año pasado un disco deslumbrante que bien podía haber ido destinada a una entrega de Belle and Sebastian.

Eso no quiere decir que el disco no contenga algunas perlitas que se pueden salvar de la quema. Por ejemplo la que abre el álbum, ‘I didn’t see it coming’, ‘I want the world to stop’ (para mi gusto la mejor de todas) o la propia ‘Write about love’. Y paro de contar. Lo que creo que los fans cada vez soportamos menos son los exasperantes medios tiempos acústicos que acaban por cansarnos. Al menos yo prefiero un EP cada dos años con cuatro canciones redondas antes que un LP cada cuatro y con lo que para mí es relleno puro y duro…

Para finalizar, aquí os dejo el clip de ‘I want the world to stop’:

10 de octubre de 2010

‘Lourdes’

‘Lourdes’ es una película desconcertante. Tanto durante como después de su visionado, uno no sabe qué pensar, cómo interpretarla. Posiblemente porque admita tantos matices como espectadores. Con esto no quiero decir que esta producción austriaca de 2009 no cuente una historia. Un argumento que, a priori, es normal y corriente. Quizás lo que admite interpretaciones sea la forma, la mirada de la cámara. La realizadora Jessica Hausner se mantiene absolutamente neutral y analítica a la hora de reflejar el microcosmos de las peregrinaciones al santuario de Lourdes, con sus contradicciones, su cinismo y también su certeza. Podemos decir que ‘Lourdes’ tiene algo de realismo mágico, de sueño absurdo. Un lugar donde las cosas más extrañas suceden como si fueran cotidianas. También es una de las mejores películas que reflejan el hecho milagroso.

Christine es una joven enferma completamente paralizada por la esclerosis múltiple. Acude escéptica al santuario de Lourdes, tomándose el viaje como una excursión más. Allí se topará con otros peregrinos que, a veces secretamente y otras sin disimulo, buscan una curación milagrosa para sus dolencias. Pero descubre que tras la capa de religiosidad se esconden los naturales vicios humanos (y también las virtudes). Sorpresivamente, Christine comienza a experimental cambios en su enfermedad…

Hacer referencia a todos los matices que se reflejan en la película nos llevaría muchas líneas, pero quizás centrarse en el personaje principal sea una buena manera de entender toda la dimensión del film. Incluso al terminar, uno no sabe absolutamente nada de ella, de su pasado o de su futuro. Quizás eso contribuya a dar ese ambiente tan enigmático a la cinta. También parece simbolizar la separación entre el milagro y la religiosidad, puesto que Christine no es excesivamente religiosa. Las formas que usa Hausner son siempre pausadas, que invitan a la calma, pero que desprenden gran tensión interior. En definitiva, una película extraña, diferente, interesante y muy entretenida que aportará al espectador otro punto de vista a las peregrinaciones religiosas.

9 de octubre de 2010

Visiones de Madrid (III): Rozando el cielo

Cuando hablamos de grandes ciudades, una de las imágenes que nos vienen a la mente de inmediato es la de los altos edificios, los rascacielos que, bien sean de viviendas o de oficinas, aspiran a convertirse en iconos representativos de las urbes en las que se encuentran. En Madrid hay muchos de ellos, algunos bastante desconocidos. El tercer clip que he realizado está dedicado a estas construcciones verticales. No a todas, pero sí a las más representativas. Se trata de un vídeo compuesto a partir de tomas filmadas en diferentes ocasiones a lo largo de los seis últimos meses en todos los rincones de la capital.

Aparecen, por este orden, los siguientes: Edificio de Telefónica (1929), Edificio España (1953), Torre de Madrid (1960), Avenida de América 2 o Edificio Iberia (1951), Torres Blancas (1969), Torre BBVA (1981), Torre Europa (1985), Torre Picasso (1988), Torres Puerta de Europa o Torres KIO (1996) y las cuatro torres Torre Caja Madrid, Torre de Cristal, Torre Sacyr Vallehermoso y Torre Espacio (2009). Se quedan en el tintero muchas otras. A las torres de Azca no les he dedicado el tiempo suficiente. Quizás en un futuro se pueda hacer una «segunda parte» de este repaso.



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