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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
2 de abril de 2013

El nuevo puente de Zamora

El pasado mes de marzo se inauguró el quinto puente urbano que cruza el Duero a su paso por Zamora. Han sido algo más de tres años de construcción durante los cuales he estado atento a fotografiar las obras cada cierto tiempo. Aquí os dejo sólo una pequeña muestra de todas esas imágenes. Y pronto en mi web ‘Zamora en Imágenes’ tendrá también su sitio:

1 de abril de 2013

Suede, la relativa decepción de ‘Bloodsports’

En 1999, la hasta entonces inmaculada discografía de Suede comenzó a mancharse con trabajos de mucha menos calidad que lo que todos esperábamos. Fue cuando se publicó ‘Head Music’. En su momento fue uno de los discos más esperados del año. Razones había. Tres años antes habían lanzado ‘Coming Up’, una obra maestra que culminaba una carrera sólida y ejemplar. Pero el patinazo fue enorme, tal vez mucho menor visto con la perspectiva de los años y de su sucesor ‘A New Morning’. Éste fue publicado en 2002 y no gustó a casi nadie. Supuso el tocar fondo creativo de la banda londinense. Después Brett Anderson fundó The Tears y después publicó otro trabajo con su nombre. Todo parecía ya perdido.

Pero el 18 de marzo han publicado ‘Bloodsports’, su primer disco de estudio en once años. Es posible que buscaran evitar el efecto que una excesiva espera pudiera suponer, pero lo cierto es que acaban de entregar un disco notable. Para ser sinceros, nadie dábamos ya un euro por ellos. En las primeras escuchas es fácil darse cuenta de que este no es otro ‘A New Morning’ ni tan siquiera un ‘Head Music’. Está bastante por encima, aunque sin llegar al nivel de sus primeros álbumes. Veinte años después de su primer trabajo es complicado sorprender, máxime cuando han firmado algunas de las obras más emblemáticas de los años noventa.

Comenzando por el tema de apertura, ‘Barriers’, siguiendo por ‘Snowblind’, Suede nos ofrece una colección de canciones con el clásico sonido «made in Suede» y que nos recuerdan a ‘Dogman Star’ o ‘Suede’. También hay algún bajón (en mi opinión ‘For the strangers’ o ‘What are you not telling me?’ no están a la altura) que casi se les puede perdonar. El diseño de la portada también parece querer hacer borrón y cuenta nueva y nos recuerda mucho a la de ‘Coming Up’.

En definitiva, para no esperarnos nada, ‘Bloodsports’ está casi a la altura de los Suede de los mejores tiempos. Una agradable sorpresa.

26 de marzo de 2013

Los kalash, un oasis étnico en medio del Hindú Kush

La zona norte de Pakistán y Afganistán, fronteriza con China, India y Tayikistán –el Hindú Kush, uno de los lugares más montañosos del planeta–, se produce una variedad étnica casi sin parangón en otros lugares de la tierra. Pero ninguna tan enigmática como la etnia de los kalash. Esta rareza radica en que los rasgos físicos no se parecen a ningún otro de la zona y parecen emparentarse más con Europa central. Incluso las vestimentas tradicionales de las mujeres se asemejan a las de los países balcánicos y hasta a algunos trajes regionales españoles.

Su religión es pagana en un área dominada por el Islam, y poseen costumbres que tampoco tienen nada que ver con el mundo que los rodea. Por ejemplo elaboran vino que beben en sus vistosas fiestas y sus mujeres tienen libertad total para elegir marido. En la actualidad la población es muy reducida, de menos de diez mil individuos, cuando hace tan sólo un siglo eran de unos cien mil. Tantas peculiaridades han hecho que muchos sean los antropólogos que han estudiado su cultura y sus posibles orígenes.

Durante mucho tiempo y aún hoy, algunos estudiosos han hallado en las expediciones de Alejandro Magno una posible explicación. Pero los análisis del ADN mitocondrial no son concluyentes. El artículo dedicado a los kalash en la Wikipedia en inglés se aportan muchos datos interesantes y merece la pena echarle un vistazo.

NOTA: Las fotos son de Ishfaq Sagar y Concordia Expeditions Pakistan.

24 de marzo de 2013

‘La Escóbula de la Brújula’

Siempre es un gusto escuchar un nuevo programa de radio, mucho más cuando trata temas que siempre me han interesado. Su nombre es en realidad una broma –‘La Escóbula de la Brújula’– bajo el que se esconden viajes, lugares ocultos, historia, tecnología de vanguardia, etc. Ya existen varios programas que hablan sobre ellos. Principalmente ‘La Rosa de los Vientos’ de Onda Cero, del que soy seguidor desde hace ya más de diez años. De hecho, muchos de los antiguos colaboradores del programa se han unido en esta nueva aventura radiofónica.

Me refiero a nombres míticos como dos de las famosas «cuatro C», Carlos Canales y Jesús Callejo, que a su vez son el alma del proyecto. También encontramos a Juan Ignacio Cuesta, otro viejo conocido. A ellos se suman otros nombres de este mundillo como David Sentinella o Miguel Zorita entre muchos otros. La idea es dedicar cada programa a un destino del planeta, contar sus misterios, sus lugares más emblemáticos, sus leyendas… Otras secciones estarán dedicadas a la tecnología que viene, a los cuentos populares y sus orígenes, a la pintura y –esto me ha llamado agradablemente la atención– otra dedicada a desmontar mitos del mundo del misterio.

Son casi dos horas de entretenimiento que se emite en Madrid a través de Radio Enlace, en el 107.5 de la FM. Para los que vivimos fuera cada entrega puede escucharse y descargarse en su página web y en su futuro podcast (ojalá lo cuelguen pronto). En definitiva, otro programa más para añadir a la lista cada vez más amplia de espacios radiofónicos interesantes.

23 de marzo de 2013

‘In the Flesh’

El pasado domingo se emitió en la BBC Three el primer capítulo de ‘In the Flesh’. Podría ser la réplica británica a la fiebre zombi que llega del otro lado del Atlántico sobre todo gracias a ‘The Walking Dead’. Pero en la televisión pública inglesa se han cuidado mucho de marcar las diferencias, algo que es evidente cuando se ve este primer episodio. De momento hay previstos tres capítulos. Uno ya emitido y dos que saldrán al aire el 24 y 31 de marzo respectivamente.

‘In the Flesh’ se centra, más que en los estragos de los zombis callejeros, en la problemática de su rehabilitación tras haber encontrado un tratamiento que permite sobrellevar el Síndrome de Muerte Parcial. Pero muchos de estos «semivivos» han cometido asesinatos. Por eso, el deseo de venganza de algunos ha hecho que se organicen en comandos paramilitares y se dediquen a buscar a los reinsertados y acabar con ellos.

Resulta curioso que el nombre de la serie sea también el de una canción del disco ‘The Wall’ de Pink Floyd, donde precisamente se trata la temática de destruir al diferente, de la intolerancia al fin y al cabo. Desconozco si esto es intencionado o es mera casualidad. Este punto de vista es novedoso y muy original. Además está llevado a cabo con inteligencia, buen guión y buenos actores. Para pasar un buen rato y, en vez de pasar miedo, reflexionar un poco.

9 de marzo de 2013

General Motors, distintos países, distintas marcas y modelos

Aunque el tema ya lo traté hace unos años, llevaba bastante tiempo queriendo escribir una entrada un poco más amplia sobre un asunto que siempre me ha llamado la atención.

La globalización ha hecho que casi todas las compañías automovilísticas sean grandes conglomerados de marcas locales que funcionan y son conocidas en países o regiones del mundo. El caso más paradigmático –y al que ya hice referencia entonces– es el de General Motors. Inicialmente norteamericana, hacia los años setenta comenzó a extenderse por el planeta comprando empresas. A las norteamericanas Buick, Cadillac, Pontiac o Chevrolet se le unieron pronto Opel, Vauxhall, Bedford, Holden, Saturn, Daewoo, Isuzu y parte de Saab y de Suzuki. Cuando eran independiente, esas marcas fabricaban sus propios modelos, pero eso se terminó cuando se unificaron las plataformas. Bajo nombres como Alpha, Delta, Epsilon, Gamma, etc se esconden plataformas comunes a todos los modelos de todas esas marcas. Comparten en casi todos los casos motor, estructura, chasis y, muchas veces, hasta la misma carrocería.

La prueba es que aquí en España a finales de los noventa vimos como el Daewoo Nexia se parecía sospechosamente al Opel Kadett. Años después Daewoo cambió de nombre en España y pasó a llamarse Chevrolet. Todos estos movimientos tácticos de General Motors buscan cubrir todos los resquicios del mercado español de la mejor manera posible.

Se pueden poner muchos y sorprendentes ejemplos. El anteriormente mencionado Opel Corsa, sobre todo en sus dos primeras generaciones, se comercializó en todo el mundo bajo distintas marcas. Para Europa era Corsa, pero para Reino Unido era el Vauxhall Nova, para México era el Chevrolet Chevy, para China era el Opel/Buick/Chevrolet Sail, en Sudamérica se llamó Chevrolet Corsa, Opel/Chevrolet Celta, Suzuki Fun o Chevrolet Prisma dependiendo del país, en Australia y Nueva Zelanda fue Holden Barina y en Japón Opel Vita.

Volviendo al Opel Kadett, un modelo muy conocido y vendido en España en los años ochenta, tenía múltiples nombres en todo el mundo. Por no aburrir, sólo unos pocos: Vauxhall Astra (curiosamente Astra fue el nombre que Opel adoptó para su sucesor), Chevrolet Kadett, Chevrolet Ipanema, Daewoo LeMans, Daewoo Racer, Daewoo Nexia, Daewoo Heaven/Cielo, Passport Optima, Vauxhall/Holden Belmont, Pontiac LeMans, y un largo etcétera.

Esto por supuesto sigue hoy día. Así que si vais a Estados Unidos o a China no encontraréis un Opel Insignia, sino un Buick Regal. Aunque sea exactamente el mismo coche…

6 de marzo de 2013

Spotters, los aviones como afición

Los aviones son uno de los símbolos más inequívocos del progreso de la humanidad. Ha acortado distancias y, en los últimos años, lo ha hecho accesible a todos gracias a las polémicas líneas de bajo coste. Pero como símbolo que es –y no un simple medio de transporte– tiene sus aficionados. Se cuentan por miles en todos los países occidentales y sus lugares de reunión son los aeropuertos. Se llaman spotters y son fácilmente reconocibles por llevar prismáticos, cámaras fotográficas y casi siempre radios de banda aérea.

El origen del spotting hay que buscarlo en el Reino Unido allá por los años veinte del siglo pasado. Desde entonces han ido evolucionando, creando asociaciones y, con el desarrollo de la tecnología, las han aplicado para sus cometidos. En España la principal es Aire, que agrupa a unos tres centenares de aficionados, aunque existen en castellano muchos y buenos sitios para compartir impresiones y experiencias sobre el tema. Su interés por todo lo relacionado con el mundo aeronaútico hacen que con el tiempo se conviertan en auténticos expertos no solo en modelos de aeronaves, sino también en líneas aéreas, matrículas, distintivos, colores, horarios de vuelo, etc.

La afición a la fotografía suele ir también asociada a la observación de los aviones, intentando conseguir cada vez mejores y más espectaculares imágenes. Las autoridades aeroportuarias no siempre los ven con buenos ojos, sobre todo por la paranoia sobre la seguridad surgida después de los atentados del 11-S. En otros simplemente se permite y los menos tienen zonas habilitadas para los spotters. Lo tendrá, por ejemplo, el futuro nuevo aeropuerto de Berlin-Brandenburg. Alemania en ese sentido es uno de los países más tolerantes con los aficionados y muchas veces incluso lo fomentan.



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