rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
6 de junio de 2011

Womad Cáceres 2011 (III): Takeifa

Uno de los aspectos más interesantes del Womad es su caracter participativo y didáctico. Los talleres son una de las formas ya clásicas del festival para mostrarnos como son otras músicas, sus instrumentos y, en definitiva, su cultura. Cuando esa cultura proviene de países lejanos y exóticos tiene un atractivo especial. El sábado 14 de mayo tuvo lugar uno de esos talleres con el grupo senegalés Takeifa. Su cantante, Jac, explicó algunas cosas sobre su música, la de su país y la de los países vecinos.

En el vídeo que váis a ver solo muestro una pequeña parte de todo lo que se contó. Este tipo de clips son siempre más difíciles de montar que una simple actuación musical. Es más complicado mantener la atención del espectador y también resulta más engorroso mezclar las secuencias de instrumentos, presentaciones de los componentes, etc. Pero basta ya de rollo y vamos con el vídeo. Espero que sea de vuestro interés:

1 de junio de 2011

El caso del participio activo

Esta mañana recibí un correo electrónico que causó una pequeña e interesante polémica gramatical en el trabajo, zanjada rápidamente porque siempre llevo encima (en PDF) el Manual de Gramática de la RAE. El texto en cuestión decía lo siguiente:

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así que al dirigirse al público NO es necesario ni correcto decir «mexicanos y mexicanas», «chiquillos y chiquillas», «niños y niñas», etc. Decir ambos géneros es correcto, SÓLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: «mujeres y hombres», «toros y vacas», «damas y caballeros», etc.

Ahora viene lo bueno: Detallito lingüístico ¿Presidente o presidenta? En español existen los participios activos como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de sufrir, es sufriente; el de cantar, es cantante; el de existir, existente; etc.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?: El participio activo del verbo ser, es «ente». El que es, es el ente. Tiene entidad. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación ‘ente’. Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género. Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta…

Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta. Qué mal suena ahora Presidenta, ¿no? Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.

Atentamente,

W. Molina
Licenciado en Castellano y Literatura
(y no en Castellana y Literaturo)

Como puede observarse, el correo cuenta con algunos de los clásicos rasgos del bulo de internet. Por un lado la inclusión de algún argumento cierto, o al menos comunmente aceptados por las normas gramaticales (puede resultar redundante nombrar los dos géneros cuando no se trata de palabras diferentes, aunque no es incorrecto hacerlo). Por otro lado, el uso de palabras de énfasis (aquí en mayúsculas ese «NO» y ese «SÓLO» tan categóricos) para remarcar la verosimilitud de lo expuesto. Y por último el aura de fiabilidad que para mucha gente tiene esa firma, la de un tal W. Molina, que es «Licenciado en Castellano y Literatura». Pues lamento comunicarle, señor Molina, que no ha aprendido nada en la carrera. El grueso de lo que se cuenta en el correo es falso y fácilmente comprobable para cualquiera con nociones de lengua castellana a nivel de primaria.

He seguido la pista de este hoax y he encontrado su origen en Argentina en 2007, coincidiendo (qué casualidad) con la subida al poder de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Luego se ha extendido rápidamente por Chile y Uruguay y a España. Aquí llegó en 2008. De nuevo la casualidad. Fue en junio de 2008 cuando la entonces Ministra de Igualdad Bibiana Aído dijo aquello de «los miembros y las miembras» (hoy por hoy está mal dicho). En cada país existen varias versiones, las argentinas originarias nombran a Kirchner en el texto, en Chile a Michelle Bachelet y aquí (no en la versión que os he mostrado) a Aído. Por tanto, la intencionalidad política es evidente. De nuevo otra de las características de los bulos clásicos de internet.

Pero vamos con el meollo de la cuestión. El asunto con el que se distribuía el correo era «Participio pasivo», que también es el argumento central del texto. Pues consultando la gramática de la RAE (aunque en realidad no hacía falta porque es una obviedad) esta figura no existe en castellano. En nuestro idioma sólo hay un participio, que es el heredado del participio de pasado latino. Ningún otro es aceptado como tal. Sí existen derivados latinos de esos otros participios, que normalmente se han transformado en adjetivos, en adverbios o en sustantivos, tal y como comenta la Wikipedia en la entrada dedicada al participio:

Se denomina «participio activo» al derivado verbal que en español acaba en -nte y denota capacidad de realizar la acción que expresa el verbo del que deriva. Muchos proceden de participios de presente latinos y hoy se integran, en su mayor parte, en la clase de los adjetivos (alarmante, permanente, balbuciente…) o de los sustantivos (cantante, estudiante, presidente…); algunos se han convertido en preposiciones (durante, mediante…) o en adverbios (bastante, no obstante…). […] El participio castellano procede del participio de pasado latino; se perdieron las formas correspondientes al participio de presente y de futuro, aunque hubo algún intento de introducir el de presente en la lengua culta del siglo X. El participio es siempre pasivo en castellano y no posee formas compuestas;

Sobre el género, el Manual de Gramática de la Lengua Española de la RAE lo deja claro en su artículo 2.2.2.B:

Entre los sustantivos que designan personas, suelen ser comunes en cuanto al género los siguientes: […] Entre los terminados en -e forman grupo especial los que acaban en -nte, que suelen proceder de participios latinos: amante, cantante, cliente, delincuente, estudiante, gerente, informante, intendente, manifestante, narcotraficante, penitente, presidente, representante, traficante, viajante. No obstante, varios de ellos toman el morfema femenino en muchos países, de modo que se dice también la clienta, la intendenta, la presidenta, entre otros casos.

Tema zanjado. El problema es que el correo seguirá circulando y engañando a ignorantes que, además de serlo, carecen de la más elemental capacidad crítica. Seguirán pensando que las maléficas feministas y sus amigos quieren arruinar nuestro bonito idioma. Una pena.

31 de mayo de 2011

‘Españistán. Este País se va a la Mierda’

Contundente en su título, ‘Españistán. Este País se va a la Mierda’ es un cómic recién publicado que está dando bastante que hablar. Su autor, Aleix Saló, afronta con humor y muchísima mala leche lo que ha sido el estilo de vida «español» de los últimos años. No es casualidad que su protagonista sea un joven, un pobre diablo ignorante y medio analfabeto que se le cae el mundo encima con la llegada de la crisis. Es el prototipo de joven sólo con estudios primarios que abandonaron los estudios a finales de los noventa y comienzos de los «dosmiles» para trabajar en el ladrillo y aprovechar la ola. Y por supuesto, meterse en una hipoteca que ya no puede pagar.

Que quede claro que no he leído el cómic pero sí bastantes opiniones, por eso tomad la mía con cautela. De hecho dudo mucho de que toda la gente que habla sobre él lo haya leído. Quizás si alguna vez lo leo cambie de parecer y no tendré problema en reconocerlo. A lo largo de las 144 páginas del cómic, Saló no deja títere con cabeza. Son blanco de sus críticas la SGAE, la telebasura, la corrupción, los políticos, los funcionarios (sí, el mismo tópico de siempre) y en general el «spanish way of life» que se ha ido formando en los últimos diez o doce años. O sea picaresca, pelotazo, chapucillas y no mirar al futuro, sino vivir el presente sin más.

Aunque si esto es así me parece interesante, también tengo ciertos reparos. Empezando por el nombre. Eso de Españistán más bien parece un insulto a los países pobres de Asia, normalmente de mayoría musulmana, que bastante tienen ya con luchar contra terrorismos, pobrezas e invasiones varias como para levantar cabeza. Poco afortunado el símil. También quizás se abuse, pasado por el tamiz del humor, de los lugares comunes. Por otro lado, Saló me parece el típico personaje que está de vuelta de todo (espero que esto no se interprete de forma peyorativa) y que a veces se puede pasar de listo (esto tampoco) tal vez inconscientemente. A pesar de todo, también hay que reconocerle que cuenta muchas verdades con una claridad meridiana.

Y para claridad meridiana y verdades, el clip que ha publicado –que no tiene nada que ver con el argumento del cómic–, en el que en pocos minutos se explica el origen de la crisis (muy a su manera, claro):

28 de mayo de 2011

Womad Cáceres 2011 (II): 9bach

9bach son una banda galesa de folk que, ya antes de que comenzara el Womad, tenía ganas de ver. Su estilo, a medio camino entre la tradición y el sonido contemporáneo de gente como Portishead, va un paso más allá del clásico grupo de música popular. Una de sus características principales es que cantan en galés, lo que le da a cada composición un aire ciertamente críptico. En el clip que os presento, 9bach tocan dos temas: ‘Cweiriwch fy ngwely’ y ‘Yr eneth gadd ie gwrthod’. El repertorio que grabé incluía otro tema más, pero el sonido al final no era lo suficientemente bueno como para incluirlo, además se hubiera alargado demasiado el clip. Espero que os guste:

27 de mayo de 2011

Mis impresiones sobre el Tokina 11-16mm/2.8 DX Pro AT-X

Más allá de la cámara, uno de los elementos por los que más me estoy interesando últimamente son los objetivos, las lentes. Si bien hasta hace no mucho tiempo me parecía un asunto secundario y con mi antiguo Tamron 18-270mm tenía de sobra, el tiempo y la experiencia me ha ido llevando hacia otra filosofía. Con mi nueva cámara, la 60D, he aprendido a combinar diferentes objetivos, ya sean los archiconocidos EF-S 18-55mm y 55-250mm de Canon, como el Tokina 11-16mm, un gran angular del que paso a comentaros mis impresiones. Cierto que se pierde versatilidad respecto a tener un solo objetivo, pero se gana en definición y en calidad de imagen.

Respecto al Tokina, desde que supe de la existencia de un gran angular a un precio razonable (menos de 500 euros en mi caso), no pude quitármelo de la cabeza: Era la pieza que me faltaba para completar un rango de distancias focales que ya era bastante amplia. Mi primera impresión nada más recibirlo fue el de su robustez. Su construcción parece a prueba de bombas y todas sus piezas móviles tienen un acabado y un tacto excelente. Pero esa robustez también supone un peso que me pareció excesivo. Montado sobre mi cámara suman casi kilo y medio. En largas jornadas fotografiando, el cuello se termina resintiendo (os lo digo por experiencia).

Reconozco que me costó un poco hacerme con él, sacarle al menos parte del partido que sin duda tiene. Con aperturas de diafragma muy grandes (por encima de f8) me resultaba muy difícil hacer un enfoque correcto. Hasta el punto que con la apertura mínima, f2.8, todas las fotos me salían borrosas. Probando con varios modos de enfoque di con el punto justo. Ahora, por precaución, no suelo usar menos de f8, salvo condiciones muy concretas (de luz o de distancia hacia el motivo a fotografiar). Aquí os dejo algunos ejemplos de fotos tomadas con este excepcional objetivo. Espero subir estas y otras imagénes en breve a Cromavista:

26 de mayo de 2011

Tras la pista de la Quinta del Sordo de Madrid

Una de las cosas más interesantes de internet es poder viajar en el tiempo y en el espacio sin ningún límite más allá de nuestra imaginación. Como curioso impenitente, la red brinda un abanico inabarcable de propuestas, por lo que la mayoría de las veces llego a ellas por mera casualidad. Tal es el caso de la famosa Quinta del Sordo, el caserón madrileño donde vivió un Francisco de Goya anciano y atormentado entre 1819 y 1824. En una visita a la sala de las Pinturas Negras del Museo del Prado me asaltó la curiosidad. Aquel primer pensamiento vino por el letrero que comentaba la procedencia de aquellos cuadros. Ya sabía que habían sido pintadas en la Quinta, pero desconocía que fueran realizadas sobre las paredes, casi a modo de fresco. Tras la muerte del genial pintor fueron extraídas y enviadas a Francia, que rechazó exponerlas. Por eso ahora están en España.

La cuestión es que un día, navegando sin mucho rumbo ni criterio por internet di con una web (cuyo nombre ahora no recuerdo) que narraba la historia de la Quinta del Sordo. Lo interesante del tema es que la casa había permanecido en pie hasta la década de los años veinte del siglo XX, justo una centuria después de que allí morara el artista aragonés. Sucumbió, como suele ocurrir, pasto de la incultura y del avance descontrolado del urbanismo de la ciudad. Según varias fuentes, el lugar exacto en el que ubicaba es la intersección de las calles Caramuel y Juan Tornero (más bien en la prolongación hacia el sur de la primera), muy cerca del puente de Segovia. El lugar lo ocupan en la actualidad unos bloques de viviendas y un colegio construidos en los años cincuenta. Existen una placa en forma de rombo en la fachada del inmueble número 32 de la calle Saavedra Fajardo. Un pequeño letrero que indica el lugar exacto donde se encontraba la Quinta del Sordo con la siguiente leyenda: «En este lugar estuvo la Quinta del Sordo, donde vivió Francisco de Goya de 1819 a 1824, y en ella realizó las Pinturas Negras». Puede verse la placa (aunque no leerse) desde Google Street View.

Si no hubiera sido por la estrechez de miras de la época, quizás hoy tuviéramos un lugar de peregrinaje para aficionados a la pintura y, tal vez, un museo dedicado a Goya en ese mismo lugar. Pero esa es la historia de muchos otros lugares emblemáticos de nuestra historia y de nuestro arte que hemos cercenado en siglos pasados, por culpa de una falsa idea de progreso en la cabeza. Para más información sobre el emplazamiento actual, os recomiendo echar un vistazo al blog Urban Idade, que dedica un post a la Quinta.

25 de mayo de 2011

‘Una Semana en el Motor de un Autobús’ de Nando Cruz

Los Planetas han sido una de las bandas indies nacionales contemporáneas que más literatura han generado: Concretamente dos libros (si no contamos el cómic que acompañaba a ‘Principios Básicos de Astronomía’ de Juanjo Sáez). El primero de ellos fue ‘Los Planetas: La Verdadera Historia’ de Jesús Llorente, publicado en 2008 y el que ahora nos ocupa, ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’ (Lengua de Trapo, 2011), con el elocuente subtítulo de «El disco que casi acaba con Los Planetas».

El periodista musical Nando Cruz se vuelve cronista de la génesis del trabajo más complejo e influyente del grupo granadino, no sólo centrándose en la música, sino también (y esto es lo más interesante) en las relaciones personales, a menudo tormentosas, entre sus miembros, y como estos tiras y aflojas tuvieron mucho que ver en que ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’ sea como es. Dividido en más de una treintena de capítulos y 185 páginas, Cruz comienza su narración en 1996, tras el abandono de la bajista May, la sustitución de Raúl por Eric en la batería y los abusos de Florent con las drogas.

El libro cuenta muy bien la decadencia de una banda, que pudo ser definitiva, y su resurgimiento. En medio, toda una serie de pequeños acontecimientos, anécdotas y lecturas paralelas que hace que los aficionados a Los Planetas disfrutemos muchísimo leyéndolo. Además, proporciona nuevas claves para entender el que es, en mi opinión, el mejor trabajo de la banda.



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