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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
13 de abril de 2008

La extraña aurora boreal de 1908

Leo en el Heraldo de Zamora del 3 de julio de 1908 la siguiente noticia:

En Londres, pudo gozarse anteanoche del espectáculo de una hermosa aurora boreal. Todo Londres se puso en los squares y boulevares, á contemplar tan espléndido meteoro, de gran luminosidad y más digno de llamar la atención por ser en el estío.

Aunque no se supo hasta algún tiempo después, aquella noticia que habían difundido las agencias de la época sobre las extrañas luces en Londres no eran sino el resultado de la explosión de «algo» sobre la taiga siberiana. Los datos concuerdan perfectamente con los del evento de Tunguska, producido la mañana del 30 de junio de 1908 en la taiga siberiana. Las crónicas decían que en Londres podía leerse un diario sin necesidad de luz artificial. Hasta 1921 no se envió una expedición hasta el lugar, encabezada por Leonid Kulik. Fue esta expedición y la siguiente de 1927 la que realizó las famosas fotografías de los árboles tumbados en 50 kilómetros a la redonda.

Como habréis podido deducir, este año se cumplen 100 de este extraño acontecimiento sin una explicación clara. Seguro que a lo largo de estos meses asistiremos a la presentación de estudios, documentales, nuevas teorías y todo tipo de eventos conmemorativos.

12 de abril de 2008

Fotos aéreas de Zamora en los ochenta

A veces uno se encuentra con las cosas más insospechadas en los momentos más inoportunos. Por pura casualidad me puse a leer una información sobre la liberación de los datos geográficos que el Ministerio de Fomento ha llevado a cabo a través del Centro de Nacional de Información Geográfica (CNIG). Algo que en un principio no parece demasiado interesante me llevó a dar con el archivo de fotografías aéreas que se realizaron en los años setenta y ochenta. Vamos, una especie de Google Earth con imágenes de esas épocas.

Aunque las fotos no tienen demasiada resolución y son en blanco y negro, no dejan de ser curiosas e interesantes las vistas aéreas de la Zamora de 1981, fecha de la primera imagen del archivo. A esta serie pertenecen estas dos fotos:

Aquí podemos ver el final de la calle Tres Cruces, con las Tres Cruces a la izquieda de la imagen. Las Viñas eran sólo un descampado y la Avenida del Cardenal Cisneros no era ni proyecto. Aún tendrían que pasar diez años para que comenzaran las obras en esta zona.

En esta otra puede verse la plaza de Cristo Rey y la iglesia en el borde izquierdo de la foto. En el centro y en medio de la nada aparece ya el edificio de servicios múltiples. De nuevo la Avenida del Cardenal Cisneros era sólo una carretera que no conducía a ninguna parte, porque el puente nuevo aún no estaba construido.

Y si hablamos del puente nuevo, estas son las primeras obras en una foto fechada en agosto de 1984. Curioso ¿no?.

10 de abril de 2008

El «efecto 2038»

¡Échense a temblar! ¿Alguien se acuerda de aquel famoso efecto 2000? Ya casi nadie. Ni siquiera yo, que en los últimos meses de 1999 me dedicaba a esto de la informática, he vuelto a recordar aquel timo que sirvió para que algunas empresas se forraran. En aquella ocasión no llegué a conocer ni un solo caso de fallo por culpa de esa anomalía. Y tampoco se cayeron los aviones, ni se colapsaron las redes informáticas, ni se fue la luz ni explotaron las centrales nucleares. Nada de nada. El tránsito entre el 31 de diciembre y el 1 de enero se produjo sin ningún incidente.

Pero los agoreros de la tecnología ya tienen pensado otro «efecto». Esta vez la fecha será el 2038 (queda mucho todavía), y no el último día del año, sino el 19 de enero a las 3 horas 14 minutos y 7 segundos. ¿Y por qué esa fecha y hora concretas? Antes que nada hay que explicar algunos asuntos técnicos. Los lenguajes de programación con los que están construidas las aplicaciones y sistemas operativos que utilizamos tienen tipos de datos. Estos tipos sirven para almacenar información de uso interno para el programa (por ejemplo un contador que cuente el tiempo transcurrido, textos introducidos por el usuario o datos de control para el flujo interno de la aplicación entre otros). Pues bien, existe un tipo de datos donde se almacenan los segundos transcurridos desde el 1 de enero de 1970 a las 00:00. Es una forma de calcular la fecha actual en POSIX. Este sistema se da exclusivamente en UNIX y sus derivados.

La cuestión es que ese tipo de datos donde se almacenan los segundos tiene 32 bits (231 combinaciones, porque el bit 32 es el de signo -/+). Es decir, admite un rango de valores entre -2.147.483.648 y 2.147.483.647. El 19 de enero de 2038, el contador de los segundos llegará precisamente a 2.147.483.647. El siguiente segundo nadie puede prever lo que ocurrirá, pero es seguro que el tipo de datos se desbordará y dará un error. En el mejor de los casos, y si la aplicación está bien programada, la cuenta de segundos volverá a -2.147.483.648, lo que en cristiano sería el 1 de enero de 1970. Eso al menos son los resultados que se han obtenido en las pruebas que se han realizado. Y en el peor pues… mejor que no pensemos, pero puede producirse una hecatombe a niveles planetarios.

Aunque esto hoy puede alarmarnos, es posible que para entonces todos los sistemas informáticos hayan sido ya renovados y el sistema operativo y las aplicaciones estén preparadas contra el «efecto 2038».

9 de abril de 2008

La Wikipedia en extremeño

El extremeño (lengua, dialecto, variante lingüística o como le queramos llamar) ya tiene su propia Wikipedia. Y se estrena con la nada despreciable cifra de 12.577 artículos. Se une por tanto a la larga lista de lenguas minoritarias que tienen en la enciclopedia universal su principal escaparate. Y no es poca cosa, porque son ya 255 las Wikipedias en línea de otros tantos idiomas.

Hablar del dialecto extremeño o castúo (según lo bautizó Luis Chamizo en 1921) es ponerse a desmarañar la increíble cantidad de variantes y peculiaridades que tienen las hablas de la península. En el caso del extremeño hay que emparentarla con el astur-leonés. Parece increíble que hasta aquí llegara su influencia, pero supongo que es debido a las repoblaciones durante la edad media y al intenso intercambio cultural que la Vía de la Plata ha traído de norte a sur. Si nos fijamos brevemente en sus formas, enseguida le encontramos el parentesco.

Aunque su uso es ya prácticamente testimonial y sólo puede escucharse en la gente mayor de las zonas más aisladas de Extremadura y el sur de Salamanca (especialmente en la franja más occidental), existen muchas iniciativas públicas y privadas que intentan preservar las peculiaridades del extremeño, no para el uso cotidiano, sino más como objeto de estudio.

Como en todo dialecto y lengua, en el castúo también existen subdialectos locales, casi todos centrados en la provincia de Cáceres, como el hurdano (el habla tradicional de Las Hurdes). Sin embargo también en la pequeña localidad portuguesa de Barrancos, limítrofe con Badajoz y Andalucía se da una variante curiosa, el barranquenhu o dialecto barranqueño, que incluso se imparte en las escuelas. Podríamos estar subdividiendo y subdiviendo casi hasta el infinito, porque casi infinitas son las variantes de una lengua como el astur-leonés. Un patrimonio que no podemos dejar que se pierda. Así que enhorabuena a los que han llevado a cabo el esfuerzo de llevar a la red esos más de doce mil artículos en extremeño.

7 de abril de 2008

La música de ese anuncio

Estaba seguro de que la había oído en alguna parte, así que me pasado buena parte de la semana pasada dándole vueltas a la canción que aparece en el anuncio del Toyota Auris. Al final la he encontrado. Y lo mejor de todo es que ya tenía el disco. Es el bonito tema ‘So long, lonesome’ de la banda tejana de post-rock Explosions in the Sky y perteneciente a su último (y buenísimo) disco ‘All of a Sudden I Miss Everyone’ (2007).

Y ya que estamos con Explosions in the Sky, aquí dejo un vídeo que he encontrado con el tema ‘Birth and death of the day’ acompañado de imágenes del documental ‘Koyaanisqatsi’:

5 de abril de 2008

La recreación perfecta

Siempre que veo el vídeo de ‘Círculos’ me pregunto si es una recreación o si tiene imágenes auténticas de los sesenta. Si es una recreación me parece la mejor hecha nunca. No tiene ni un fallo. Un 10 para Garzón (perdón, Grande-Marlaska)

4 de abril de 2008

El LHC y su «agujero»

Seguro que habéis leído con incredulidad y desconcierto la noticia con que hace unos pocos días nos despachaban los medios. Según la noticia del pasado 31 de marzo, un juez de Hawaii deberá decidir si procede a detener los trabajos en el nuevo acelerador de partículas (el LHC) del CERN (Suiza). Dos científicos, el norteamericano Walter Wagner y el español Luis Sancho, presentaron una demanda ante los tribunales de la isla. El motivo parece de broma: el LHC podría generar un agujero negro que acabe con nuestra Tierra y con parte del universo.

Pero ¡calma!. Sólo los medios más sensacionalistas se han hecho eco de la noticia en su vertiente más catastrofista (léase ADN que titula «El laboratorio LHC tiene un 75% de probabilidad de extinguir la Tierra» y ofrece una entrevista a uno de los demandantes), los más prudentes lo dejan en una nota y otros ni siquiera lo han llevado a sus páginas.

Yo, después de leer la noticia en distintos medios, me he hecho una pregunta, ¿qué es el LHC? ¿un instrumento diabólico con el que hubiera soñado todo malo de cómic? Pues no, el LHC o Large Hadron Collider (Gran Colisionador de Hadrones, un hadrón es una partícula subatómica que experimenta una fuerza nuclear) es algo mucho más mundano, si es que puede usarse esta palabra con un acelerador de partículas. Tal y como se dice en la Wikipedia, el LHC es un proyecto financiado por más de treinta países y cuando comience a funcionar a mediados de este año será el más grande laboratorio de partículas del mundo. Consta de un túnel circular de 27 kilómetros de longitud que operará a 271 grados bajo cero y su principal fin es lograr encontrar una partícula llamada bosón de Higgs, y que su existencia sólo se basa en cálculos teóricos.

Como todo esto es bastante extraño, creamos a la mayoría de científicos y pensemos que cuando el LHC esté terminado no va a pasar nada y que ningún agujero negro acabará con el universo…



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