rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
5 de julio de 2006

20 años entre ordenadores: Videojuegos (II)

Capturas de Perry Mason, L'Affaire y The Treasure of Usas

1988 fue el año de las aventuras conversacionales, un paso anterior a las aventuras gráficas. En ellas se mezclaban gráficos y texto. Las acciones a realizar se introducían por teclado mediante unos determinados comandos a los que se le añadía el objeto o el lugar sobre el que se realizaba. Casi se puede decir que fueron mis favoritos durante una buena temporada. Normalmente solían ser adaptaciones de novelas u otro tipo de obras conocidas, como por ejemplo ‘La Isla del Tesoro’ de R.L. Stevenson, que me tuvo en jaque mucho tiempo. ‘Perry Mason’, basado en la popular serie de televisión, también fue uno de los clásicos. Quizás el tercero el discordia fue ‘L’Affaire’, una de las primeras aventuras gráficas que usaban el ratón. Sus imágenes digitalizadas a 256 colores causaron sensación.

Pero no sólo hubo aventuras. También el arcade de plataformas tuvo su lugar en mi tiempo de juegos con ‘The Treasure of Usas’, posiblemente el mejor videojuego programado nunca para mi MSX2. Era original, difícil, adictivo y con unos gráficos impresionantes para la época, ambientado en unas hipotéticas catacumbas de las ruinas asiáticas de Mohenjo Daro y Harappa.

La estrategia militar llegó con ‘Metal Gear’, la versión MSX2 del ‘Solid Snake’, en el que un soldado de los cuerpos especiales debía infiltrarse sin ser visto dentro de una base enemiga. En cierto modo me recuerda al ‘Commandos’, aunque de estética más simple. Además debía encontrar comida para sobrevivir, armas, tarjetas para abrir puertas, y un largo etcétera. Como curiosidad diré que las partidas se guardaban en cassette. Mi aparato no iba muy bien, así que al recuperarlas, aparecía en lugares extraños con objetos que nunca había cogido.

Muchos otros juegos llegaron a mis manos en aquel año: ‘Aleste’ y ‘Nemesis’, dos juegos de naves que supusieron un antes y un después. ‘Firebird (Hino Tori)’, otro de los mejores juegos para MSX2 a los que haya jugado nunca. ‘F1 Spirit’ y ‘Grand Prix’ en el campo de los videojuegos de carreras de coches y muchísimos más. La lista es tan larga que no terminaría nunca.

4 de julio de 2006

Valencia, hace tres años

Una foto hecha en Valencia el 4 de julio de 2003

Casualidades de la vida, la primera quincena de julio del año 2003 estuve de vacaciones por levante. Exactamente tal día como hoy, 4 de julio, saqué esta y otras 186 fotos de Valencia, algunas de ellas del metro. Una selección de esta sesión y de otra del día 9 del mismo mes, las podéis ver en la galería dedicada a la ciudad del Turia en mi web Cromavista.

Que sirva como homenaje a todos los valencianos que han sufrido las consecuencias del accidente en el metropolitano.

3 de julio de 2006

20 años entre ordenadores: Videojuegos (I)

Capturas de Pyramid, River Raid y Vampire Killer

No es nada fácil recordar cual fue el primer videojuego al que jugué. Por mucho que me retrotraiga en el tiempo, siempre existirá una vez anterior.

El primero que recuerdo de manera nítida es el ‘Pyramid’, un pequeño juego de laberinto al que jugaba en el MSX de un amigo. Se trataba del típico videojuego tipo «comecocos». Era simplísimo, pero a mi me enganchó. Corrían los últimos meses de 1986. Otro de los clásicos de aquella época que me dejó una huella imborrable fue el ‘River Raid’, que además fue el primer juego que tuve junto a mi primer ordenador, allá por diciembre de 1987. Se trataba de pilotar un avión, esquivando las paredes del cañón por el que discurría la acción, disparando a los helicópteros y repostando fuel para no caer.

Poco después conseguí mis primeros juegos «piratas». Eran quince, y cabían en un disquete de tres pulgadas y media. Superclásicos del MSX que consiguieron que pasara las horas muertas delante del ordenador. En mayo de 1988 descubrí ‘Vampire Killer’, un videojuego que suponía un salto cualitativo en cuanto a argumento y gráficos. Se puede decir que me pasé todo aquel verano intentando pasarme todos los niveles. En septiembre era ya todo un experto y conseguí terminarlo. ‘Vampire Killer’ marcó una etapa. Ya nada volvería a ser igual.

30 de junio de 2006

Fin de fiesta

Hoy se cierran oficialmente las Ferias y Fiestas de San Pedro 2006 con los fuegos artificiales que tendrán lugar esta noche en el lugar acostumbrado. No han sido ni menos ni más que otros años. En esta ocasión la fiesta ha venido marcada por las obras de Santa Clara, terminadas en el último momento de malas maneras. Las piedrecitas de la parte empedrada del inicio de la calle han comenzado ya a soltarse menos de una semana después. Los viandantes que transitan por esta zona comentan este hecho mientras puede comprobarse como a cada momento se van soltando nuevas piedras.

Obras aparte, las ferias típicas de la cerámica y del ajo han transcurrido con normalidad según me cuentan, porque yo no he ido a verlo. El resto han sido actos deslucidos, poco participados y para minorías. La gente parece haber elegido montarse su propia fiesta. Este es el caso de los jóvenes que poblaban el parque de Trascastillo para celebrar un botellón masivo. Sin duda esa es la mejor fiesta, la que se monta uno a falta de iniciativas oficiales interesantes.

Ni siquiera ha habido verbenas que otros años amenizaban el paseo de los transeúntes y usuarios de las terrazas de la Plaza Mayor. Se han sustituido por muestras de folclore nacional e internacional que a eso de las doce de la noche ya había finalizado, justo cuando los fiesteros comienzan a salir.

Pero, en fin, tampoco podíamos esperar mucho más. Yo al menos no lo esperaba.

29 de junio de 2006

‘Yeah! Yeah! Yeah!’

Hace unos días llegó a mis manos un DVD de la revista Fotogramas con los cortos ganadores y finalistas del festival que la publicación decana del mundo del cine organiza. Este año se celebró la segunda edición. Los cortos ganadores fueron ‘Éramos Pocos’ de Borja Cobeaga por parte del jurado y ‘Choque’ de Nacho Vigalondo por parte del público. Me han gustado los dos, aunque me quedo con el primero. Me parece más original.

Los finalistas son cortos de muy distinto pelaje. Desde los émulos de las superproducciones fantásticas de Spielberg hasta el costumbrismo, pasando por la vanguardia. Todos tienen en común la frescura propia del corto y el ingenio.

Pero de entre todos hay uno que me ha gustado especialmente por su tramposo hilo narrativo, su desparpajo, sus ganas de hacer algo nuevo y, en parte, también por su inocencia. ‘Yeah! Yeah! Yeah!’ (2005) de Marçal Forés seguro que crea escuela. Sus historias adolescentes con mucha música, sus guiños constantes a otras épocas, especialmente a los setenta y ochenta (los discos de vinilo o los coches) o sus toques de humor. Puede considerarse una pequeña gamberrada, pero como mínimo es interesante.

En la web de Fotogramas en Corto, el festival de cortos de Fotogramas, pueden verse todos no sólo los ganadores y finalistas, sino también el resto de los participantes hasta un total de 141.

24 de junio de 2006

Paseando por la nueva Santa Clara

Ayer viernes me di una vuelta por la recién remodelada calle de Santa Clara. Al fin se puede decir que las obras han finalizado. Aún quedaban algunos operarios en la plaza de Castilla y León limpiando los restos de cemento y arena. La calle en sí no puedo decir que haya quedado mal, aunque el pavimento es demasiado rugoso y, como ya dije otra vez, las manchas se quedan y no es fácil de limpiar. Ahora esperemos que las losetas no se rompan, como ocurrió en San Torcuato.

Otro tema más discutible son las plazas de Castilla y León y de Fernández Duro. La primera me parece un disparate y una aberración del urbanismo. El alcalde dice que es moderna, pero yo digo que, además de tener un diseño pasado de moda al menos dos décadas, es fea y no tiene ningún sentido. El acceso a la plaza es desconcertante porque el viandante con lo primero que se encuentra es con un armazón metálico coronado con un techo de madera. Este armazón se extiende a lo largo de todo el acceso a la plaza desde Santa Clara. Debajo se han instalado bancos para que el personal se siente a la sombra, aunque este sistema de colocar las maderas no sé cuánto sol quitará. El resto de la plaza se divide en dos. Por un lado el psicodélico parque para niños y del otro un rectángulo con «nada» en su interior y rodeado de más bancos. Por cierto, las losetas de ese «nada» no parecen muy firmes y dan la impresión de estar algo levantadas. No sé, serán cosas mías. Miro a izquierda y derecha, arriba y abajo y lo único verde que veo son las pocas hojas de los árboles enanos que han plantado en unos huecos también pequeños. Nada de césped, nada de fuentes, nada que no sea gris.

Camino un poco más adelante hasta la plaza de Fernández Duro. Esta ha quedado un poco mejor. El afán por el cemento no es tan palpable. Han dejado un recuadrito con césped y han conservado el árbol que da sombra al monumento dedicado a este insigne militar, historiador y escritor zamorano del siglo XIX. El resto de la plaza lo ocupan algunos bancos más para el personal. A partir de ahora casi podremos avanzar por la calle sentados y saltando de banco en banco. Va a ser muy cómodo.

Si seguimos un poco más llegamos a la plaza (o explanada repleta de bancos) de la Constitución, ya reformada hace tiempo al estilo que tanto le gusta a nuestro alcalde. En frente tenemos la iglesia de Santiago el Burgo, junto a la que se sentaban los jubilados. Esto también ha sido reformado. Los pequeños jardines que había en la parte baja se los han cargado. Con unas losetas se ha solucionado el problema. Han colocado algunos bancos muy amplios delante para los mayores y listo.

Ya no sigo andando porque lo que queda ya es conocido. Retrocedo sobre mis pasos reflexionando sobre lo visto. No hay concordancia en el mobiliario. Los mismos bancos que colocan en el casco antiguo sirven para las «supuestamente modernas» nuevas plazas, las papeleras de aluminio de dudoso gusto acompañan a las viejas. Las farolas (que merecen un capítulo aparte) son cada una de su padre y de su madre. Era un buen momento para hacer algo que quede bien y al final la han cagado bien cagada. Al final nos acostumbraremos. Con tanto espacio, estoy seguro de que los skaters estarán frotándose las manos.

23 de junio de 2006

Las salas de cine se rebelan

Por fin algo se mueve entre los exhibidores españoles ante los abusos de la poderosa industria del cine norteamericano. Antes de nada que quede claro que no tengo nada en contra del cine estadounidense. Hay películas excepcionales que provienen de aquel país, pero en su mayoría son subproductos de dudosa calidad que saturan el mercado e impiden el estreno de otras películas que, sean buenas o malas, proceden de la industria nacional o europea. Si estas películas no consiguen enganchar tanto como aquéllas es por la pura habilidad de los grandes distribuidores para «vender» este tipo de infames producciones.

La noticia ha saltado a propósito de los contratos abusivos que la distribuidora Buena Vista International, filial de Disney ha intentado imponer para el estreno de ‘Scary Movie 4’ en España. Según estas condiciones, la distribuidora se quedaría más del 50% de lo conseguido en taquilla. Los grupos de exhibidores que se han negado a aceptar son Yelmo Cineplex, Cinesa, Ábaco y Cinebox. En total poseen 1200 salas y supone la mitad de todos cines que existen en España.

Yo siempre he sido partidario de establecer cuotas mínimas para exhibir cine español y europeo. Es hora de que algunos se saquen los complejos y defiendan la industria propia antes que la ajena.



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