La relación entre los astronautas de la NASA y los supuestos seres extraterrestres es una historia de amor y de odio, de encuentros y de desencuentros, mitad locura y mitad folklore. Seguro que recordáis el puñetazo que Buzz Aldrin propinó al periodista Bart Sibrel en un hotel de Beverly Hills allá por 2002 cuando éste le invitó a jurar sobre la Biblia que la NASA no estaba ocultando una civilización alienígena en la luna. Este pintoresco hecho no ha sido el único, pero quizás sí el más impactante de todos.
El caso es que hace unas semanas, durante una entrevista que la cadena de radio musical de Birmingham Kerrang! Radio realizó a Edgar Mitchell, afirmó que el gobierno norteamericano ocultaba el contacto con civilizaciones extraterrestres desde hace por lo menos sesenta años. Para quien no lo sepa, Mitchell, astronauta de la NASA, fue el séptimo hombre en caminar sobre la luna y mantiene el récord de tiempo en la superficie de nuestro satélite (9 horas y 17 minutos) en 1971 con la misión Apolo 14. Aseguró que durante los vuelos tripulados realizados a lo largo de su extensa carrera como astronauta, él mismo ha tenido varios contactos y describe a los extraterrestres como «seres pequeños que miraban de manera extraña». En su descripción afirma que tienen «cabeza y ojos grandes». O sea, el modelo típico que podemos ver en la imaginería popular y en las películas.
La NASA no se ha quedado callada. La respuesta ha sido contundente a la vez que diplomática. En un comunicado enviado a la propia emisora de radio que realizó la entrevista dijo que «La NASA no sigue OVNIs, ni está involucrada en ningún ocultamiento sobre vida extraterrestre en este planeta ni en ningún lugar del universo. No compartimos las opiniones de Mitchell en esta materia.», aunque describió a Mitchell como «un gran americano».
Lo que yo me pregunto es por qué un hombre con la reputación que tiene alguien que ha conseguido viajar a la luna, pasear por ella y obtener el reconocimiento del mundo entero puede salir con estas declaraciones. ¿Necesita llamar la atención? ¿Son rencillas particulares con la NASA que nada tienen que ver con aliens? Yo sinceramente no creo que ningún astronauta se haya encontrado nada raro en ninguna de sus misiones, o por lo menos, nada raro que pueda identificarse con seres inteligentes de otros mundos. Y tampoco creo que ningún gobierno del mundo oculte nada más allá de aquellos fenómenos (explicados o no) que pongan en compromiso su seguridad nacional. Quizás algún día sabremos qué es lo que quiere Mitchell.
He leído un post en La Pastilla Roja con el que estoy bastante de acuerdo, aunque con matizaciones. El texto trata el tema de la información en televisión, de los telediarios varios y de si realmente las noticias que ofrecen son las más importantes o las que más nos influyen. Desde luego no es un asunto nuevo. Desde que aparecieron los primeros medios de comunicación de masas, los primeros diarios escritos, éstos han tenido el poder de decir qué información es importante y cual no lo es, así como la forma de enfocarlas.
En televisión, la búsqueda de la audiencia, la cantidad de intereses políticos y económicos que hay por medio y la brevedad hacen que no sea la mejor forma de enterarse de lo que ocurre realmente en el mundo o en un territorio. La noticia se convierte en «noticia-espectáculo», en «noticia-promoción» o directamente en «no-noticia». Aunque en menor medida, lo mismo ocurre en los demás medios.
Yo soy de los que piensan que la imparcialidad no existe, ni siquiera para aquellos medios independientes cuya única intención es ser neutrales. Aunque un medio intente ser imparcial, hay siempre factores personales, ambientales o sociales que terminan por influir en la forma de dar una noticia o en la decisión de incluir o no una información en un noticiario. Tengo además la impresión de que cuanto más lejano geográficamente hablando está el punto informativo, más distorsionada nos llega la visión del hecho. Otros factores de distorsión que he podido deducir son los culturales (las noticias son más inexactas cuanto más diferente es la cultura de la que proviene) o la cantidad de intermediarios que existen (cuantas más agencias de noticias haya de por medio, más confusa será la información).
De acuerdo, vivimos en un mundo globalizado. Gracias a internet, conocemos lo que ocurre en cualquier lugar del mundo de inmediato. Pero dejo una pregunta en el aire ¿Es lo que nos cuentan los medios la realidad tal cual es?
Ahora que todo el mundo organiza festivales de música al llegar el verano, cuando muchos de ellos se han convertido ya en máquinas de hacer dinero a cualquier costa, y otros han perdido ya la esencia de lo que fueron en sus comienzos, es un gusto ver que todavía quedan buenas propuestas como el Contempopranea 2008. Para rmbit, el festival que se celebrará este fin de semana en Alburquerque (Badajoz), es el festival más inteligente del verano. Sobre todo por una razón: son conscientes de sus limitaciones presupuestarias y aun así saber ofrecer un festival cada año mejor y más exquisito.
Este año, en el cartel impresiona ver a Emma Pollock (ex Delgados), una de mis artistas favoritas del año pasado con su disco ‘Watch the Fireworks’, a Teenage Fanclub (aunque no ha seguido demasiado su carrera) y a Camera Obscura (qué decir de ellos). Es como si los cabezas de cartel del Benicàssim de hace unos años se hubiera trasladado a Extremadura, pero sin perder un ápice de actualidad. Los secundarios tampoco se quedan atrás: Deneuve y LKan son mis favoritos de entre las actuaciones de hoy y La Casa Azul, Lagartija Nick, Índigo y Montevideo de las de mañana. Como véis, sobre muchos de ellos he hablado aquí comentando sus discos.
Según me contaron ayer, aún quedan entradas, pero no alojamientos libres, así que ya sabéis, si queréis montaros un plan aventurero de ultimísima hora, pasaos por Alburquerque este fin de semana y no os arrepentiréis.
En el verano de 1988 yo tenía diez años y los ecos de los nuevos sonidos me llegaban por la radio en forma de una música que aún no entendía. Era el acid house. Los niños y las niñas llevaban por la calle a Smiley, la inocente carita amarilla sonriente, sin saber que detrás de ese rostro risueño se escondía toda una cultura de drogas y hedonismo sin freno. Fue lo que los anglosajones llamaron el Second Summer of Love como continuación al primero, que tuvo lugar en 1967 y que dio origen al movimiento hippy.
En mi infancia apenas fui consciente aquel verano de que algo se estaba cociendo. Sólo de manera indirecta, a través, por ejemplo, de los videojuegos. Quién no recuerda el ‘Mad Mix’ de Topo Soft, lanzado aquel año, no sé si con intenciones o no de ser recordado con el primer videojuego «acid» del mercado.
En Ibiza y Manchester (rebautizado como «Madchester» para la ocasión) se gestaban algunos de los acontecimientos que cambiarían el mundo de las pistas de baile para siempre. Surgieron las primeras macrodiscotecas y las «pastis» hicieron su aparicieron en la pista de baile. La «cultura de club» había nacido para quedarse. La estela del verano del amor de 1988 duró varios años, quizás hasta 1992 cuando el eurodisco (recordemos a 2-Unlimited) tomó el relevo en las discotecas.
Para el recuerdo quedan temas que se pincharon en las pistas de medio mundo y que hoy son ya clásicos, como el gritito que decía «aciiiiid» en el ‘We call it acieed’ de D-Mob y que recuerdo de haberlo escuchado de pequeño. En fin, que son pensamientos vagos que tuvo un niño de diez años hace justo veinte… Pero qué mayores nos hacemos…
Vaya sorpresa que me he llevado al escuchar el recién publicado ‘Melody’, primer trabajo en solitario de la ex-vocalista de Texas Sharleen Spiteri. Sobre todo porque no me esperaba un disco suyo o de su banda. Spiteri sigue por la senda soul abierta por ‘White on Blonde’ (1997). Sin duda competirá (competencia dura) con otras divas neosoul como la Winehouse o Duffy. Pero además de música negra también aporta gotas del bagaje musical de su antigua banda, algo que se nota mucho al escuchar el disco.
Mi debilidad por Sharleen y por el sonido Motown nublan mi objetividad. No voy a decir que sea un discazo (tendré que escucharlo un poco más para emitir un veredicto), pero su primer sencillo ‘All the time I cried’ me parece buenísimo. Qué importa si recuerda a tal o cual si estamos ante un temazo…
Mientras algunos medios de comunicación de todos conocidos siguen sacándole punta a la sentencia del 11-M, el Partido Popular, una vez superada ¿superada? la catársis interna, vuelve a ser una oposición homologable. No sabemos aún si el nuevo Mariano Rajoy es el auténtico o si lo era el antiguo. Hace un par de meses escribí sobre el tema y no terminaba de creer el viaje al centro, poniendo en duda al líder del PP, pero quizás no tuve en cuenta suficientemente la férrea disciplina del partido, que lo puede todo. Aunque sigue habiendo voces discordantes, éstos casi siempre quedan ahogados entre los aplausos a Mariano. En principio las cosas han vuelto a la calma de la mejor de las maneras posibles. No sabemos aún si durará o si pronto comenzarán a afilarse los cuchillos.
La culminación de ese proceso de transformación lo hemos visto esta mañana con la primera reunión entre Zapatero y Rajoy. La principal novedad, así a simple vista, es un líder de la oposición más sonriente. A juzgar por lo que dijo el presidente después, también con más disposición a dialogar y a llegar a acuerdos. El primer fruto ha sido el pacto para renovar los órganos judiciales, aunque también han hablado sobre terrorismo o economía entre otros temas candentes.
Lo quieran reconocer o no, la estrategia de confrontación de la pasada legislatura y los resultados electorales han conseguido cambiar las formas. Y ahora, ante los problemas «reales» de la desaceleración económica, es necesaria una oposición «real», lejos de las disquisiciones ideológicas que derivaban a menudo en cuestiones tan dogmáticas como viscerales, lejos de las manifestaciones anti-gobierno con cualquier excusa o de los enfrentamientos a cara de perro en el Congreso. Ahora sí hay argumentos de verdad para hacer oposición. Y espero que Rajoy los aproveche con honradez, realismo y sin demagogia. Por el bien de todos.
Desde los primeros tiempos del p2p, los sistemas de intercambio de archivos han evolucionado mucho. En la mayoría de los casos, esta evolución ha sido natural y a merced de los acontecimientos y, por qué no decirlo, también de la supuesta legalidad de cada momento. Durante 1999 y 2000 el rey del intercambio de archivos fue Napster. Todos sabemos lo que ocurrió después: demandas, juicios y posterior reconversión en un medio de pago (cierre en la práctica).
De las redes p2p centralizadas del Napster se pasó a un sistema semi-distribuido, con unos servidores que se utilizaban de mediadores. El eDonkey, y su versión «vitaminada» eMule, comenzó a popularizarse allá por el año 2000, coincidiendo con el declive de Napster. Su reinado ha sido indiscutible hasta hoy, sólo ensombrecida por el auge de las redes distribuidas puras como Gnutella, mucho más versátiles que el clásico eDonkey.
Todo este rollo viene a cuento porque desde hace unos meses, sobre todo después del cierre de Razorback 2, que era uno de los servidores más importanted de la red, algo se está moviendo dentro del mundillo de los servers de eDonkey y de manera muy rápida. Aparecen con rapidez nuevos hosts a los que conectarse, desaparecen otros, sufren caídas, cuesta conectarse. A esto hay que unirle una cantidad creciente de archivos basura que hace que cada vez sea más complicado encontrar lo que se busca. En el flanco legal, la «mula» está sufriendo estacazo tras estacazo. No ya desde los Estados Unidos, sino con medidas como la aprobada en Francia.
A nivel personal, mis hábitos de descarga de ficheros están cambiando lentamente hacia otros métodos más eficaces, más rápidos y sobre todo más seguros. Redes como BitTorrent o los servidores de descarga directa están despuntando y ganando cada vez más adeptos. ¿Es tan sólo una evolución más o quizás el principio del fin de la descarga gratuita de archivos? El tiempo nos lo dirá.
rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,067 segundos.
Gestionado con WordPress