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La bitácora personal de Ricardo Martín
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27 de marzo de 2011

Canon EOS 60D: Primeras impresiones

Llevo ya un tiempo con mi nueva cámara, la Canon EOS 60D. Ha llegado el momento de dedicar unas líneas a mis primeras sensaciones –subjetivas y nada rigurosas–. Como su nombre indica, esta máquina supone subir un escalón en la gama de cámaras digitales réflex del fabricante japonés. Este ascenso de categoría se nota nada más cogerla. Su tamaño es sensiblemente más grande que mi antigua cámara, la 550D. Sin embargo en cuanto a construcción, a pesar de su aleación de aluminio, la diferencia no es tan grande como podría imaginarse. Igual que con su predecesora, la primera impresión al sacarla de la caja es el tacto del plástico de los botones y los controles. No es todo lo bueno que cabría esperar de una cámara de este nivel.

En cuanto a la ergonomía, tampoco me ha parecido mejor que la 550D. Cuenta con algún botón más, pero quizás estén demasiado juntos y sean demasiado parecidos. En la parte superior, junto al display LCD, hay cuatro en línea. Uno de ellos es el del modo ISO, que yo utilizo bastante. Cierto que está señalado con un punto de relieve para que pueda localizarse al tacto, pero aún así es fácil confundirse y pulsar cualquier otro. El control principal de la parte frontal, justo al lado de la pantalla, es otro de los nuevos elementos de la cámara, heredado de los modelos superiores 7D y 5D. Está formado por una ruleta que gira 360º, un «joystick» con ocho posibles pulsaciones y un botón central. Reconozco que al principio me costaba acostumbrarme, pero a la larga está demostrándose como un sistema cómodo y rápido de utilizar.

Otra de las novedades de esta cámara, tal vez la más publicitada, sea la de poseer una pantalla abatible. El aspecto y el tacto de este elemento es un poco endeble y da un poco de reparo manejar la cámara con ella desplegada por miedo a que se lleve algún golpe involuntario y pase a mejor vida. Supongo que con tiempo esta sensación irá desapareciendo. Para el modo vídeo ha resultado ser bastante práctica, pudiendo filmar en ángulos más cómodos para evitar que se nos cansen los brazos. El ajuste de la pantalla es bueno en cualquiera de sus posiciones, pero me ha parecido que la calidad de imagen que ofrece es algo menor que las fijas. Puede que sean cosas mías, pero en determinados ángulos la visión no es tan buena como la 550D.

Si hablamos de prestaciones, la 60D lleva el mismo sensor que la 550D. Los modos de vídeo y de fotografía son los mismos, con la excepción de que podemos elegir entre varios tamaños de RAW, algo muy útil si queremos seguir tirando en negativo digital pero no a 18 megapíxeles. Otra cosa interesante es el aumento en los pasos de ISO, con muchos tramos intermedios que nos permitirán ajustar mucho más la sensibilidad de nuestras fotografías y vídeos. Como curiosidad decir que el sonido del obturador nada tiene que ver con la 550D. Es mucho más seco y menos audible. Supongo que se deberá a que la construcción de este elemento será diferente, ya que en modo ráfaga permite más disparos por segundo.

Como conclusión os puedo decir que se nota que la Canon EOS 60D pertenece a una categoría superior que la 550D. Y no sólo en su tamaño, sino más bien en cuanto a manejo. Más botones, más funciones directas, más prestaciones… Ahora mismo apenas hay diferencias con el escalón superior, la 7D, excepto los materiales con los que está construido y quizás los acabados. Está claro que Canon ha sabido situar cada uno de sus numerosos modelos en su sitio y con unas características acordes con él.

23 de marzo de 2011

Vídeo: La «superluna» desde Cáceres

El pasado sábado se produjo un curioso fenómeno astronómico llamado «superluna». Nuestro satélite, la Luna, no ha estado más cerca de nosotros desde 1992. Esto supone que su tamaño desde la Tierra aumenta un 14%. El efecto es aún mayor durante la salida, al atardecer y justo después de que por el oeste se ponga el sol. Por eso, además de enorme, la Luna tiene un intimidante color rojizo.

Con la intención de registrar el evento, cogí la cámara y el trípode y me dispuse a ir a un lugar apartado y elevado que mirara hacia el este. En realidad ya lo tenía elegido días antes y resultó ser un buen lugar. La única pena era no disponer de un objetivo con una distancia focal mayor que los 250mm de mi objetivo más grande. El resultado que váis a ver a continuación es el fruto de un buen puñado de minutos grabando y acelerando la secuencia ocho veces en unos casos y diez en otros. De todos modos, la imagen era oscilante por culpa de no haber desactivado el estabilizador cuando la coloqué en el trípode, pero no hay nada que After Effects no pueda solucionar en la postproducción. Sin más os dejo con el clip:

22 de marzo de 2011

Filmin, una web modélica para ver cine

Internet nos ha proporcionado muchas alegrías, muchas ventajas a la hora de comunicarnos y, en definitiva, muchas más opciones de ocio y de trabajo que antes. Muchos, sobre todo entre los medios de comunicación, la asociación internet y cine supone indefectiblemente piratería. Pues no. Hay loables iniciativas que, además de ser muy sencillas de usar, son baratas y tienen una oferta selecta y de calidad. Es el caso de la web española Filmin. En mi opinión los que mejor lo están haciendo en esto del cine de pago por internet.

Y no es una opinión gratuita. Me baso en varias razones. Lo primero y más importante, lo amigable y bien diseñada que está la web atrae, y mucho, a los aficionados al cine. Navegar por Filmin es muy sencillo, y la información que se proporciona es bastante buena, incluyendo puntuaciones, críticas y otros datos de interés. También es importante la variedad. La web cuenta con un catálogo de cine muy diverso, desde cine de reciente estreno en salas (normalmente europeo o independiente norteamericano) hasta filmografías de países poco comunes. La selección es, en mi opinión, muy acertada y siempre con buen criterio. Y por último, el precio. El coste de ver una película es irrisorio si lo comparamos con otras alternativas de pago como la sala de cine o el alquiler o compra de DVDs. Estos precios van desde 0,99 hasta 2,95 euros. También es posible abonarse por 10 euros al mes y ver todas las películas que seamos capaces, así como descargarlas para verlas en la televisión o en dispositivos portátiles como iPods o iPads.

El otro día lo probé personalmente y compré ‘Myna Se Va’ por 1,95 euros mediante PayPal. El streaming es de gran calidad y en ningún momento se produjeron cortes. Filmin es, en definitiva, un sitio imprescindible para aquellos que nos gusta el cine para minorías y que no encontramos de ninguna otra manera, ni mediante descarga libre ni, por supuesto, en las salas de cine. No hay duda de que el futuro del séptimo arte pasa por aquí.

21 de marzo de 2011

‘El Discurso del Rey’

Ha sido la sensación en la última entrega de los premios Oscars de Hollywood. Aunque no es el tipo de películas que suelo ver ni me suelen gustar, en esta ocasión he hecho una concesión por ‘El Discurso del Rey’ (‘The King’s Speech’). Al final la curiosidad ha podido. Se trata de una producción británica de 2010 realizada por Tom Hooper, un hombre que proviene del mundo de la televisión. Esta es, sin duda, su «gran obra» en el campo del celuloide y la gran pantalla.

Las películas históricas tienen un especial atractivo para mí, porque permite acercarse a un episodio, a menudo poco conocido, de una forma amena. Tal es el caso de ‘El Discurso del Rey’, que se centra en los problemas en el habla del que, tras la abdicación de su hermano, estaba llamado a ser el rey del Imperio Británico en una época convulsa y repleta de cambios. Así fueron las décadas de los treinta y los cuarenta. La amenaza nazi o la segunda guerra mundial están siempre presentes. Pero por supuesto, este marco histórico deja mucho margen para que David Seidler, el guionista, pueda jugar y aportar los elementos dramáticos necesarios para que la película funcione.

Pero no nos engañemos, aunque la cinta sea británica, la moraleja sobre la superación de las dificultades es puramente norteamericana. Quizás por eso gustó tanto a los académicos del otro lado del charco. También es uno de sus principales defectos. Desde el primer minuto ya sabíamos como iba a terminar, y eso en el cine es terrible, porque obliga a mantener la atención y a presentar el desarrollo de la acción de forma que nos haga olvidar ese desenlace. ‘El Discurso del Rey’ lo consigue solo a medias. El excepcional trabajo de los actores protagonistas, Colin Firth como Jorge VI y Geoffrey Rush como Lionel Logue, es uno de los grandes activos de esta cinta y el núcleo en torno a lo que se construye todo lo demás.

Uno de los grandes defectos, junto con la previsibilidad, es el de la extrema correción política. Nada se sale fuera de lo que se supone que sabemos que hace un rey. El tratamiento que se le da es, en todo caso, exquisito y amable. La relación con su hermano Eduardo, de vida disoluta y que dejará el trono en su favor, no está suficientemente explotada y se pasa casi de puntillas por ella.

La ambientación de la época es excelente, solo empañada por un cierto toque de idealización típica de las superproducciones. En definitiva, se trata de un producto inofensivo y estandarizado por la industria del cine a la búsqueda de un público mayoritario. Nada más.

16 de marzo de 2011

Islas ignotas (II): Océano Índico

Seguimos con nuestro insólito repaso por las islas perdidas y desconocidas de esos océanos inmensos. En esta ocasión veremos algunas de las situadas en el Océano Índico que es, junto con el Pacífico, el paraíso de las islas, aunque quizás no existan demasiadas que estén lo suficientemente aisladas como para aparecer en esta lista:

  • Islas del Príncipe Eduardo. Se trata de un archipiélago formado por dos islotes a medio camino entre el sur de África y la Antártida (a casi 1800 kilómetros de Sudáfrica). Son posesión sudafricana desde 1948 y sus únicos habitantes son los miembros de una base científica de aquel país y que se encuentra en la más grande de las dos islas, la Isla Marion (de 290 kilómetros cuadrados). La menor, que es la del Príncipe Eduardo, tan sólo tiene 45 kilómetros cuadrados. El clima es frío (subantártico) y en el pasado sólo estuvo habitado temporalmente por cazadores de focas en el siglo XIX.
  • Islas Crozet. Están ubicadas a mil kilómetros al sureste de las Islas del Príncipe Eduardo. Son cinco islas de curiosos nombres (Isla del Cerdo, Isla de los Pingüinos, Isla de la Posesión, Islotes de los Apóstoles e Isla del Este) y forman parte de los Territorios Australes Franceses desde 1955. No están precisamente superpobladas, ya que suman una extensión total de unos 350 kilómetros cuadrados y… 23 habitantes. Que tampoco está mal hablando del lugar de que estamos hablando.
  • Isla de Ámsterdam. Descubierta por Elcano en 1522, esta isla de 55 kilómetros cuadrados forma parte, igual que las anteriores, de los Territorios Australes Franceses y está a más de 3300 kilómetros de las costas australianas y de las de Madagascar. Como casi todas, carece de vegetación y no tiene población fija, sólo los 20 científicos que ocupan la base Martin de Viviès, situada en el norte de la isla.
15 de marzo de 2011

La Corona, el Código Penal y la censura

Parece que no cabe duda de que la institución de la Corona, el Rey y la Familia Real en general aún sigue siendo un asunto tabú que, en ocasiones, roza la censura, algo que no es admisible en un estado democrático y moderno. Llevo meses recopilando información y legislación para escribir con conocimiento de causa sobre este asunto. El detonante ha sido la condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a España por condenar desproporcionadamente a Arnaldo Otegi. El susodicho dijo en un mitin el 26 de febrero de 2003 que el Rey era el «jefe de los torturadores». Antes de continuar debo aclarar algunas cosas para que no haya equívocos. Primero: Otegi me parece un personaje, como mínimo, miserable. Y segundo: No tengo nada en contra del Rey ni de la Familia Real, ni personal ni como institución.

Una vez dicho esto, vamos a los hechos más recientes. La sentencia del TEDH argumenta para fallar a favor del condenado que el artículo 490.3 del Código Penal

El que calumniare o injuriare al Rey o a cualquiera de sus ascendientes o descendientes, a la Reina consorte o al consorte de la Reina, al Regente o a algún miembro de la Regencia, o al Príncipe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo u ocasión de éstas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a doce meses si no lo son.

… viola el artículo 10 (uno de los fundamentales) del Convenio Europeo de los Derechos Humanos de 1950:

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas, sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras. El presente artículo no impide que los Estados sometan a las empresas de radiodifusión, de cinematografía o de televisión a un régimen de autorización previa.
2. El ejercicio de estas libertades, que entrañen deberes y responsabilidades, podrá ser sometido a ciertas formalidades condiciones, restricciones o sanciones previstas por la ley, que constituyan medidas necesarias, en una sociedad democrática, para la seguridad nacional, la integridad territorial o la seguridad pública, la defensa del orden y la prevención del delito, la protección de la salud o de la moral, la protección de la reputación o de los derechos ajenos, para impedir la divulgación de informaciones confidenciales o para garantizar la autoridad y la imparcialidad del poder judicial.

Profundizando un poco más en el asunto saco mi carpeta virtual de recortes de prensa con artículos en los que la sombra de la censura ha hecho acto de aparición. Todos ellos por injurias contra la Corona o contra el Rey. Tal es el caso de la caricatura en el suplemento de humor del diario Deia del 28 de octubre de 2006, en la que aparecía un fotomontaje del Rey junto a un oso (el oso Mitrofán) y algunas frases «ingeniosas». El otro caso no menos sonado también tiene que ver con la prensa, aunque esta vez supuso el secuestro de una publicación por primera vez desde 1986 (por entonces también estuvo una publicación de humor y la Corona de por medio). Se trataba del popular semanario ‘El Jueves’. Esta vez el blanco eran los Príncipes de Asturias con un humor, por cierto, bastante grosero. Existen unos cuantos casos similares en prensa, algunas en publicaciones que no son precisamente marginales.

Yo siempre me he preguntado el por qué de este blindaje informativo sobre la Familia Real, que no se produce en otros países monárquicos de nuestro entorno. El ejemplo más paradigmático es el de Gran Bretaña. La que es posiblemente la dinastía más longeva y la democracia más antigua del mundo es blanco constante de los tabloides sensacionalistas británicos sin que por ello nadie se rasgue las vestiduras. En Holanda existieron algunos roces, pero las informaciones se publicaron sin problemas. Hay algún ejemplo más de conflicto entre las casas reales europeas y la prensa, pero siempre en torno a su privacidad y su intimidad, no a la institución que representan. Esa es la diferencia.

Con este artículo mi única intención es llamar a la reflexión sobre un tema que supone una discriminación de facto, ya que no existe delito por injurias contra la Presidencia del Gobierno (a estas alturas alguno ya tendría la cadena perpetua), contra el Congreso de los Diputados, contra el Tribunal Supremo, etc, y sin embargo sí contra la Corona. Como mínimo es chocante.

14 de marzo de 2011

‘Fiesta’, de La Bien Querida

Por fin ha llegado a mis manos (bueno, a mis oídos) el nuevo y esperadísimo disco de La Bien Querida. Bajo el título de ‘Fiesta’, el dúo formado por Ana Fernández-Villaverde y David Rodríguez nos presentan doce nuevas canciones que en parte son continuistas y en parte parece que abren nuevos caminos. Pero vamos por partes. ‘Fiesta’ no tiene el factor sorpresa con el que contaba en su debut ‘Romancero’ hace dos años y ellos lo saben. Por eso han de tomar el camino de seguir adelante por el mismo camino o girar en la primera esquina. Sin duda un difícil disyuntiva. En eso consiste salir airoso del siempre complicado segundo disco.

Después de escuchar ‘Fiesta’, parece que, como he dicho antes, han tomado el camino de enmedio. Ni una cosa ni la otra. Quizás la opción más inteligente. Por un lado hay temas de «pop de raíces» que podrían ir perfectamente en ‘Romancero’. Es el caso de ‘Noviembre’, el sencillo ‘Hoy’, ‘Cuando el amor se olvida’ o ‘Monte de piedad’, con esa sorprendente orquestación de procesión semanasantera. Y por el otro ‘Queridos tamarindos’, ‘Piensa como yo’, con instrumentación electrónica, o ‘Me quedo por aquí’ (pop del de toda la vida). Vale que la división es muy artificial y para nada es exacta, pero sirve para hacerse una idea.

Una vez dicho esto, si se diera la tramposa circunstancia de tener que elegir entre ‘Romancero’ y ‘Fiesta’ no sabría con cual quedarme. Probablemente con el primero, pero eso no significa que este nuevo trabajo no sea un dignísimo sucesor y probablemente uno de los discos nacionales del año. Para terminar, el videoclip del sencillo ‘Hoy’, realizado por los chicos de Canada:



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