rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
8 de julio de 2006

20 años entre ordenadores: Videojuegos (y III)

Capturas de Space Manbow, Transport Tycoon y Half Life

Más o menos a partir de 1989 la cosa fue decayendo un poco. Mi MSX2 se estaba empezando a quedar viejo y ya no era fácil conseguir nuevos juegos. Aquí en Zamora prácticamente sólo se podían conseguir las horribles conversiones de Spectrum que se comercializaban en cassette. Así que la única salida que me quedaba era entrar en las redes de pirateo y conseguir los últimos videojuegos del momento para mi ordenador a través de cauces no demasiado regulares.

Así conocí y pude jugar a lo último de Konami, como ‘King’s Valley 2’, ‘Space Manbow’ o ‘Gryzor’. Estos serían los últimos juegos que vería para mi MSX2. A partir de 1991, año en que desapareció la revista a través de la que me informaba de las novedades, las cosas fueron a menos. Mi ordenador se había quedado obsoleto y habría que esperar hasta 1995 para que, ya con un PC, el tema de los videojuegos resurgiera.

El primer videojuego para PC que me enganchó fue el ‘Doom’, con el que pasé en el verano de 1996 inumerables horas de tensión y aventuras. Poco después su heredero natural, el ‘Quake’, también me mantuvo delante de la pantalla una buena temporada. Pero como la cabra siempre tira al monte, y lo mío son las aventuras gráficas y la simulación, conseguí un juego llamado ‘Transport Tycoon’ que es, sin duda, al que más horas y más meses (incluso años) le he dedicado, hasta el punto de que una partida que comencé a mediados de 1999 me duró hasta 2002, fecha en que decidí abandonarla. La tengo por ahí guardada. ‘The Age of Empires’ también me enganchó lo suyo por aquellas épocas.

Experimenté con el juego en red a través del archiconocido ‘Counter Strike’, una extensión del ‘Half Life’. Descubrí que jugar con otra gente es mucho más emocionante y adictivo que hacerlo solo.

Y así concluye este breve repaso por los videojuegos que me marcaron y me hicieron pasar buenas temporadas frente al ordenador y posiblemente horas de estudio. Pero lo pasado, pasado está. Casi seguro que me he dejado un montón de juegos que justo ahora pasan por mi cabeza. Serán una buena excusa para retomar el tema dentro de unos días.

6 de julio de 2006

Al final siempre terminan cayendo

Ayer se dió a conocer que se había llevado a cabo una nueva operación policial contra la tenencia y distribución de pornografía infantil. En total hubo 42 detenidos y 120 imputados. Entre los detenidos hay todo tipo de profesiones, niveles sociales y económicos. Todo este asunto pudo descubrirse tras la denuncia de una menor al ver sus fotos realizadas cuando tenía 13 años colgadas en internet. Según parece las imágenes y otro material estaban alojadas en comunidades MSN o se distribuían mediante clientes p2p como eMule.

La noticia también destaca un detalle importante: los nombres de los vídeos de pornografía infantil eran engañosos y hacían referencia a películas infantiles, lo cual agrava bastante más la cuestión. Por eso cuando no se está seguro de lo que se descarga, lo mejor es decirle al gestor p2p que comience a bajar por el principio para poder comprobar que lo que queremos es realmente lo que está descargando. Así evitamos sorpresas desagradables y quizás algún contratiempo más grave.

La pornografía infantil, afortunadamente, cada vez está más perseguida. Los consumidores están más cercados y necesitan métodos más sofisticados para no ser descubiertos. Pero a su vez los métodos de la Guardia Civil y de la Policía son más avanzados y potentes, con lo que al final siempre terminan cayendo.

5 de julio de 2006

20 años entre ordenadores: Videojuegos (II)

Capturas de Perry Mason, L'Affaire y The Treasure of Usas

1988 fue el año de las aventuras conversacionales, un paso anterior a las aventuras gráficas. En ellas se mezclaban gráficos y texto. Las acciones a realizar se introducían por teclado mediante unos determinados comandos a los que se le añadía el objeto o el lugar sobre el que se realizaba. Casi se puede decir que fueron mis favoritos durante una buena temporada. Normalmente solían ser adaptaciones de novelas u otro tipo de obras conocidas, como por ejemplo ‘La Isla del Tesoro’ de R.L. Stevenson, que me tuvo en jaque mucho tiempo. ‘Perry Mason’, basado en la popular serie de televisión, también fue uno de los clásicos. Quizás el tercero el discordia fue ‘L’Affaire’, una de las primeras aventuras gráficas que usaban el ratón. Sus imágenes digitalizadas a 256 colores causaron sensación.

Pero no sólo hubo aventuras. También el arcade de plataformas tuvo su lugar en mi tiempo de juegos con ‘The Treasure of Usas’, posiblemente el mejor videojuego programado nunca para mi MSX2. Era original, difícil, adictivo y con unos gráficos impresionantes para la época, ambientado en unas hipotéticas catacumbas de las ruinas asiáticas de Mohenjo Daro y Harappa.

La estrategia militar llegó con ‘Metal Gear’, la versión MSX2 del ‘Solid Snake’, en el que un soldado de los cuerpos especiales debía infiltrarse sin ser visto dentro de una base enemiga. En cierto modo me recuerda al ‘Commandos’, aunque de estética más simple. Además debía encontrar comida para sobrevivir, armas, tarjetas para abrir puertas, y un largo etcétera. Como curiosidad diré que las partidas se guardaban en cassette. Mi aparato no iba muy bien, así que al recuperarlas, aparecía en lugares extraños con objetos que nunca había cogido.

Muchos otros juegos llegaron a mis manos en aquel año: ‘Aleste’ y ‘Nemesis’, dos juegos de naves que supusieron un antes y un después. ‘Firebird (Hino Tori)’, otro de los mejores juegos para MSX2 a los que haya jugado nunca. ‘F1 Spirit’ y ‘Grand Prix’ en el campo de los videojuegos de carreras de coches y muchísimos más. La lista es tan larga que no terminaría nunca.

4 de julio de 2006

Valencia, hace tres años

Una foto hecha en Valencia el 4 de julio de 2003

Casualidades de la vida, la primera quincena de julio del año 2003 estuve de vacaciones por levante. Exactamente tal día como hoy, 4 de julio, saqué esta y otras 186 fotos de Valencia, algunas de ellas del metro. Una selección de esta sesión y de otra del día 9 del mismo mes, las podéis ver en la galería dedicada a la ciudad del Turia en mi web Cromavista.

Que sirva como homenaje a todos los valencianos que han sufrido las consecuencias del accidente en el metropolitano.

3 de julio de 2006

20 años entre ordenadores: Videojuegos (I)

Capturas de Pyramid, River Raid y Vampire Killer

No es nada fácil recordar cual fue el primer videojuego al que jugué. Por mucho que me retrotraiga en el tiempo, siempre existirá una vez anterior.

El primero que recuerdo de manera nítida es el ‘Pyramid’, un pequeño juego de laberinto al que jugaba en el MSX de un amigo. Se trataba del típico videojuego tipo «comecocos». Era simplísimo, pero a mi me enganchó. Corrían los últimos meses de 1986. Otro de los clásicos de aquella época que me dejó una huella imborrable fue el ‘River Raid’, que además fue el primer juego que tuve junto a mi primer ordenador, allá por diciembre de 1987. Se trataba de pilotar un avión, esquivando las paredes del cañón por el que discurría la acción, disparando a los helicópteros y repostando fuel para no caer.

Poco después conseguí mis primeros juegos «piratas». Eran quince, y cabían en un disquete de tres pulgadas y media. Superclásicos del MSX que consiguieron que pasara las horas muertas delante del ordenador. En mayo de 1988 descubrí ‘Vampire Killer’, un videojuego que suponía un salto cualitativo en cuanto a argumento y gráficos. Se puede decir que me pasé todo aquel verano intentando pasarme todos los niveles. En septiembre era ya todo un experto y conseguí terminarlo. ‘Vampire Killer’ marcó una etapa. Ya nada volvería a ser igual.

30 de junio de 2006

Fin de fiesta

Hoy se cierran oficialmente las Ferias y Fiestas de San Pedro 2006 con los fuegos artificiales que tendrán lugar esta noche en el lugar acostumbrado. No han sido ni menos ni más que otros años. En esta ocasión la fiesta ha venido marcada por las obras de Santa Clara, terminadas en el último momento de malas maneras. Las piedrecitas de la parte empedrada del inicio de la calle han comenzado ya a soltarse menos de una semana después. Los viandantes que transitan por esta zona comentan este hecho mientras puede comprobarse como a cada momento se van soltando nuevas piedras.

Obras aparte, las ferias típicas de la cerámica y del ajo han transcurrido con normalidad según me cuentan, porque yo no he ido a verlo. El resto han sido actos deslucidos, poco participados y para minorías. La gente parece haber elegido montarse su propia fiesta. Este es el caso de los jóvenes que poblaban el parque de Trascastillo para celebrar un botellón masivo. Sin duda esa es la mejor fiesta, la que se monta uno a falta de iniciativas oficiales interesantes.

Ni siquiera ha habido verbenas que otros años amenizaban el paseo de los transeúntes y usuarios de las terrazas de la Plaza Mayor. Se han sustituido por muestras de folclore nacional e internacional que a eso de las doce de la noche ya había finalizado, justo cuando los fiesteros comienzan a salir.

Pero, en fin, tampoco podíamos esperar mucho más. Yo al menos no lo esperaba.

29 de junio de 2006

‘Yeah! Yeah! Yeah!’

Hace unos días llegó a mis manos un DVD de la revista Fotogramas con los cortos ganadores y finalistas del festival que la publicación decana del mundo del cine organiza. Este año se celebró la segunda edición. Los cortos ganadores fueron ‘Éramos Pocos’ de Borja Cobeaga por parte del jurado y ‘Choque’ de Nacho Vigalondo por parte del público. Me han gustado los dos, aunque me quedo con el primero. Me parece más original.

Los finalistas son cortos de muy distinto pelaje. Desde los émulos de las superproducciones fantásticas de Spielberg hasta el costumbrismo, pasando por la vanguardia. Todos tienen en común la frescura propia del corto y el ingenio.

Pero de entre todos hay uno que me ha gustado especialmente por su tramposo hilo narrativo, su desparpajo, sus ganas de hacer algo nuevo y, en parte, también por su inocencia. ‘Yeah! Yeah! Yeah!’ (2005) de Marçal Forés seguro que crea escuela. Sus historias adolescentes con mucha música, sus guiños constantes a otras épocas, especialmente a los setenta y ochenta (los discos de vinilo o los coches) o sus toques de humor. Puede considerarse una pequeña gamberrada, pero como mínimo es interesante.

En la web de Fotogramas en Corto, el festival de cortos de Fotogramas, pueden verse todos no sólo los ganadores y finalistas, sino también el resto de los participantes hasta un total de 141.



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