rmbit - La bitácora personal de Ricardo Martín
La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
26 de octubre de 2010

Isak Denic y los funcionarios

El que los funcionarios no somos de los colectivos más queridos no es decir nada nuevo. En tiempo de crisis, donde el que no ha perdido su empleo, teme por perderlo, es fácil ponernos en el punto de mira con argumentos indemostrables como nuestra poca productividad, que somos un lastre para la sociedad y otros similares. Por eso la polémica con la que se han acogido las declaraciones del presidente del Instituto de Empresa Familiar y responsable de la cadena de productos textiles Mango Isak Denic ha sido considerable. Resumiendo, Denic propone equiparar las condiciones laborales de los empleados públicos a la de los privados, pudiendo por tanto ser despedidos. De igual manera sugirió que su sueldo pudiera ser variable dependiendo de su rendimiento.

Vayamos por partes. El asunto de que los funcionarios tengamos un puesto de trabajo de por vida ha estado en el punto de mira de las organizaciones empresariales y de muchos ciudadanos en los últimos años. Mucho más desde que comenzó la actual situación económica y con ella la inestabilidad del empleo en el sector privado. Lo cierto es que, gracias a nosotros el engranaje del Estado funciona. Funcionarios son los que velan por la seguridad, los que acuden en caso de incendio, los que tramitan las ayudas sociales, los que gestionan estaciones de trenes y aeropuertos… La mayoría de nuestro trabajo no se ve, pero cada uno de nosotros ponemos un pequeño ladrillo para que las cosas marchen.

La inamovilidad del puesto de trabajo es una garantía para el administrado, para que sea tratado con imparcialidad y se mantenga al margen de los vaivenes sociales. A pesar de todo, la realidad es que la tasa de temporalidad en el sector público superó al del sector privado el año pasado. En el corto plazo resulta más barato y rápido cubrir las plazas vacantes con funcionarios interinos (aquellos que no requieren oposición para acceder al puesto, pero lo hacen por tiempo determinado). Todos ellos pueden ser despedidos. Si se hiciera, las administraciones sencillamente no funcionarían.

El segundo tema es el eterno asunto de la productividad. El Estatuto Básico del Empleado Público ya contiene la posibilidad de medir el rendimiento de los empleados públicos, aunque aún no se ha desarrollado ninguna normativa al respecto. Personalmente no puedo imaginar cómo puede hacerse. Sería muy interesante y conveniente que existiera un método de evaluación continua del funcionario siguiendo parámetros y sistemas neutrales y ajenos al propio organismo. Al final, como pasa siempre, todo se quedará en nada.

Como conclusión sólo me queda decir que veo las declaraciones de Isak Denic como un aviso de la actual tendencia económica liberal –o mejor dicho su versión dura neoliberal, donde se combina con una ideología política conservadora o ultraconservadora–: mercado libre y sin regulación y reducción o supresión de la capacidad de intervención del Estado. En otras palabras, la economía y la empresa mandan en detrimento de las personas y las organizaciones estatales. Una tendencia que no ha dejado de conquistar terreno desde principios de los años noventa. Un mundo donde la precariedad y la falta de derechos laborales, incluso dentro de la organización del Estado, puede ser lo habitual. Se terminará por subcontratar a empresas privadas la gestión de ayuntamientos, servicios de Comunidades Autónomas o incluso del Estado central. Quizas hasta nosotros lo veamos. Ojalá no.

25 de octubre de 2010

Visiones de Madrid (V): La jungla de asfalto

A lo largo de los últimos meses he acumulado mucho material de Madrid. Una parte de él son tomas que aparentemente no tienen sentido, realizadas en su momento sin una razón concreta o pensando en que quizás se puedan utilizar en el futuro o incluso como vídeos de recurso. Entre todas esas tomas hay varias de las calles de Madrid, con su jaleo de tráfico. Me di cuenta de que entre todas formaban una extraña unidad, un caos organizado que tenía algo de estética.

La cuestión era montarlas de forma adecuada. Encontré esa forma troceando las secuencias y mezclándolas aleatoriamente con algún que otro retoque posterior. También he experimentado con diversas texturas cinematográficas, incluyendo plugins externos. La mayoría no han llegado a buen puerto y otras no se notan por culpa de la compresión necesaria para poder subir el vídeo a la red con un peso razonable. La música es de Broadcast, de su disco de bases rítmicas ‘Microtronics’.

20 de octubre de 2010

Publicidad clásica de foto, cine y vídeo doméstico (1962-1982)

Igual que cuando hicimos aquel pequeño repaso por los anuncios en prensa escrita sobre televisores, el mundo de las cámaras fotográficas, de los filmadores domésticos de cine y las videocámaras ha ido cambiando a pasos agigantados. Algo que puede notarse sobre todo a partir de los primeros años ochenta con la irrupción del vídeo y de los primeros años del siglo XXI con la popularización de la fotografía digital. Aunque en este último caso se merecerá un capítulo aparte.
La tarea de exhumar viejos anuncios de la prensa nos obliga a mirar hacia atrás y saber de dónde venimos. Esta vez, la publicidad ha salido de las hemerotecas digitalizadas y de libre acceso de la revista Triunfo y del diario La Vanguardia. Vamos con ello:

En 1962 la incipiente sociedad de consumo demandaba nuevos aparatos. Junto con las lavadoras, los televisores y los automóviles, los españolitos de los primeros años sesenta también buscaba inmortalizar sus momentos de vacaciones, el bautizo o la comunión del niño o la boda de turno. De ese año es precisamente el anuncio de la Vitoret Vitomatic, una ignota marca sueca que vendía su cámara por 2115 pesetas de la época, que no era poco dinero. Junto a ella, publicidad de Canon. Quien pensaba que el fabricante japonés es un advenedizo que se dedica a esto de la fotografía desde hace poco tiempo, aquí está la prueba de que en la España de 1966 ya eran populares. El modelo no era una EOS, sino CANONET QL 1,7.

Igual que Canon, Polaroid no es un invento de los ochenta. Buena prueba de ello es este anuncio de 1967, donde puede verse la Polaroid Swinger. Hasta hace poco esta era la única manera de obtener nuestras fotos instantáneamente… Ahora sería impensable no poder ver nuestras fotografías instantaneamente. Y al lado, un nuevo anuncio de Canon, aunque esta vez dando un salto en el tiempo hasta 1982. La compañía era y es patrocinador oficial del Campeonato del Mundo de Fútbol. El modelo AE-1, que es el que aparece en la imagen, es un auténtico clásico para los entusiastas de la retrofotografía y el buque insignia de Canon en aquellos tiempos.

También en los ochenta, un grande de la fotografía como es Kodak intentaba reinventarse con nuevos formatos. Los dos anuncios son de 1982. El primero de ellos es de la Kodak Disc. La particularidad de esta cámara es que en vez del carrete convencional, llevaba un disco giratorio de 15 exposiciones de película reversible. Ni que decir tiene que el invento fue un fracaso. No puede decirse lo mismo de la Pocket Instamatic, otro clásico absoluto. Se fabricaron más de 25 millones de unidades de sus diferentes modelos entre los años setenta y los noventa…

Y llegamos a la imagen en movimiento. Como dije antes, el cambio de la película cinematográfica al vídeo supuso una revolución. Al principio, y como puede comprobarse en estos dos anuncios de 1982, las diferencias de tamaño son claras. El Super 8 era un formato ya muy probado y las cámaras eran cada vez mejores. De hecho, la película de 8 milímetros tiene, aún desde los estándares actuales, una definición notable. La publicidad de la Kodak Ektasound supone el escalón más alto de esta tecnología antes de su declive comercial. Una pequeña joya vintage que puede conseguirse en las webs de segunda mano por 10 euros. Pero frente a ella, la tecnología emergente. El poder ver lo grabado inmediatamente. Peor calidad de imagen y un aparataje monstruoso. Por eso parece de broma el anuncio de la videocámara (o videocassette) Thomson, que lo llama «portátil». Juzgad vosotros mismos.

19 de octubre de 2010

‘La Mitad Invisible’

El otro día comenté en un post el acertado giro cultural de La 2. A pesar de las muchas redifusiones que emiten (sobre todo por las mañanas), casi no veo otros canales. Siempre hay algún programa que me deja enganchado. Uno de esos programas del que hablé de pasada en aquel artículo es ‘La Mitad Invisible’, un espacio inicialmente pensado para el fallido canal Cultural.es, cerrado por falta de presupuesto. TVE ha salvado esta peculiar producción y la ha trasvasado a La 2. ‘La Mitad Invisible’ es un oasis dentro del oasis que ya de por sí es la segunda cadena pública. El hecho de su peculiaridad tiene un «culpable»: Juan Carlos Ortega. Los que lo seguimos en la radio sabemos lo particular de su pensamiento, de su humor blanco y casi infantil y su curiosidad por las cosas.

Todo eso lo aplica a esta serie de programas dedicado a analizar una obra de arte, sin importar si es una canción, una película, un cuadro o un lugar. Ortega desgrana los aspectos más importantes (y también los menos) de cada pieza, descubriéndonos su intrahistoria y los detalles que sólo los expertos conocen. De hecho se entrevista a personas relacionadas con la obra, aportando siempre un punto de vista diferente.

Hasta ahora pueden verse ocho episodios de media hora cada uno. Desconozco si se produjeron más o si simplemente es una emisión «muerta» y cerrada. En la web de RTVE pueden verse online todos ellos. Muy recomendable para toda la gente a la que le gusta el arte en su sentido más amplio o simplemente curiosos con ganas de aprender pasando un buen rato. También existe un blog que mantiene actualizado el equipo del programa, aportando contenidos diferentes a los del propio espacio.

Os dejo con el capítulo dedicado a ‘Las Meninas’ de Diego Velázquez:

La mitad Invisible: Las Meninas, de Diego Velázquez

18 de octubre de 2010

Visiones de Madrid (IV): El Parque del Retiro

El Parque del Retiro es el jardín más popular entre los madrileños (con permiso de la Casa de Campo). Adentrándose por sus senderos uno se puede encontrar casi de todo. Yo estuve una tarde de sábado veraniego, repleta de gente por todas partes. El vídeo, a pesar que de partí con muy poca materia prima, se basa en el uso del slow motion. Una forma de expresar el bullicio con cierta perspectiva, como un espectador ajeno que es eso mismo, un simple observador de la realidad. El acompañamiento musical perfecto para las imágenes es el de Joanna Newsom. No dudé a la hora de elegirla.

En el plano técnico, es la primera vez que utilizo el escalado de fotograma de 720 a 1080, ya que la 550D sólo permite 60 fotogramas (convertida a 24 con Adobe Premiere) a esa resolución. En la versión que váis a ver no se nota, ya que está subido a 720p. También hay algunas tomas nativas a 1080p y 24 fotogramas, reducida hasta un 30% de su duración original. En este caso se nota una ralentización del movimiento no tan fluido. Me ha gustado especialmente cómo han quedado los colores, bien contrastados y brillantes. Y eso que no he hecho absolutamente ningún retoque en la postproducción. Os dejo con él:

17 de octubre de 2010

‘Soul Kitchen’

Hasta ahora conocíamos al realizador alemán de origen turco Fatih Akın por sus dramas, a menudo centrados en los problemas de integración o de choque de culturas entre la Turquía de sus antepasados y la Alemania de acogida. Problemas que son extensibles al resto de la Europa Occidental. En 2009, Akın giró completamente su registro para dirigir la comedia ‘Soul Kitchen’. Abandonó sus protagonistas turcos por unos griegos y la cuestión de la integración por asuntos de dinero. A su laureada carrera (Oso de Oro en Berlín y LUX del Parlamento Europea por sus dos primeras películas respectivamente) hay que unirle el León de Plata en Venecia por este film.

Zinos, un emigrante griego, es el dueño de un destartalado restaurante en el abandonado extrarradio industrial de Hamburgo, el Soul Kitchen. Es un lugar de paso para trabajadores que sólo buscan una cerveza y algo de comida poco elaborada. Pero es lo único que tiene. A pesar de las estrecheces decide contratar a su hermano Illias como camarero, recién salido de la cárcel. Para colmo, su novia Nadine, de familia burguesa, se traslada por motivos de trabajo a Shangai. Por si las cosas no fueran ya mal de por sí, aparece en escena un antiguo compañero de clase que resulta ser un especulador inmobiliario que quiere hacerse con el local de Zinos a cualquier precio…

Fatih Akın nos ofrece una galería de acertados personajes, a cada cual más pintoresco y disparatado –el viejo lobo de mar que trabaja reparando su barco en la parte trasera del local o el cocinero loco y vanidoso– que a veces rozan la parodia. Por su parte, el protagonista que hace el papel de Zinos Kazantsakis (Adam Bousdoukos), borda su papel. A pesar de todo, el humor que nos propone Akın es de trazo grueso y a veces tosco, casi infantil, pero que encaja bastante bien en un guión alocado con múltiples e inesperados giros del guión que salvan la película de una previsibilidad que si no hubiera sido evidente. En definitiva, una comedia de la Europa multicultural de hoy día que gustará a casi todo el mundo.

16 de octubre de 2010

¿Tiene Apple algo más que ofrecer?

En los últimos meses, Apple ha revolucionado otra vez el mundo de informática, consiguiendo colar su iPad en la lista de los cacharros más deseados. De paso, la compañía de Cupertino ha abierto la veda en un nuevo mercado que hasta ahora no había despegado. Junto con él, ha revolucionado el concepto de sistema operativo, dando un paso más hacia interfaces más intuitivos, rápidos y claros. Lo mismo podría decirse del iPhone 4. Pero, ¿y con los Macs y MacBooks qué pasa? Como bien reza el lema de la keynote que tendrá lugar el próximo miércoles («Back to the Mac»), la cosa irá sobre ordenadores y, según han deducido los exégetas maqueros, sobre el sistema operativo. Esto último es lo que a mí particularmente más me interesa.

Llevo algo más de un año con Snow Leopard instalado y estoy muy contento con él. Es rápido, las aplicaciones funcionan de maravilla, no se atasca prácticamente nada y estéticamente… bueno, es un Mac. ¿Qué más se puede pedir? ¿Hacia dónde va la evolución de los felinos más famosos de la informática? En el cartel oficial de la keynote se ve claramente un león tras el logo de Apple, lo que los habla de una versión mayor de Mac OS X, la séptima y quizás última. Después, probablemente la convergencia con iOS, que es de lo que está hablando todo el mundo.

Personalmente, no espero que vaya a lanzarse a corto plazo, aunque probablemente se exhibirá alguna nueva y revolucionaria característica –que ahora me es imposible imaginar– y que dará mucho que hablar. Y poco más. En los blogs especializados se pueden leer ya muchas especulaciones sobre lo que puede ser Mac OS X «Lion». Algunas hacen referencia a la inclusión en el interfaz de elementos propios del iOS del iPad, otros a una simplificación del espacio de trabajo, siguiendo la filosofía de «aplicación sin botones» de QuickTime X. Me resulta complicado imaginar un interfaz de sistema operativo así, pero en fin… En el foro sobre Mac OS X de MacRumors.com pueden encontrarse estas y otras especulaciones. Como tales, pueden cumplirse o no ser más que los deseos de los maqueros. El miércoles lo veremos.



rmbit está bajo una licencia de Creative Commons.
Plantilla de diseño propio en constante evolución.
Página servida en 0,064 segundos.
Gestionado con WordPress