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La bitácora personal de Ricardo Martín
Comentando cosas desde 2004
26 de abril de 2013

¿Una inteligencia superior cifrada en nuestro ADN?

Hace unas semanas leí en la web Discovery.com, que pertenece a Discovery Channel, una noticia que puede parecer increíble. Dos científicos de dos universidades de Almaty (Kazajistán) han encontrado supuestos patrones matemáticos inteligentes en el ADN humano. Precisamente estos días se cumplen sesenta años del descubrimiento de esta enigmática estructura que es la base de toda la vida que conocemos.

El «paper» de estos científicos (el matemático Vladimir I. Cherbak y el astrofísico Maxim A. Makukov) está publicado en la conocida base de documentos Arxiv.org de la Universidad de Cornell. Pero lamentablemente mis conocimientos no llegan al suficiente nivel como para entender completamente todo lo que exponen. Para entenderlo me he tenido que conformar con la escueta información que proporciona el artículo de Discovery.com:

Argumentan en su análisis detallado que el genoma humano muestra una minuciosa precisión respecto al orden que existe en la asignación entre los nucleótidos del ADN y los aminoácidos: «Disposiciones simples del código revelan un conjunto de patrones aritméticos y ideográfica del lenguaje simbólico.». Esto incluye el uso de la notación decimal, transformaciones lógicas, y el uso del símbolo abstracto de cero. «Precisa y sistemática, estos patrones subyacentes aparecen como un producto de la lógica de precisión». […]

La noticia ha pasado completamente desapercibida, al igual que muchas otras. Es complicado saber si ese orden se corresponde con una inteligencia superior o si es simplemente una construcción ideal fruto del perfeccionamiento de la evolución durante miles de millones de años. Sabemos que muchos elementos de la naturaleza contienen proporciones ideales que pueden expresarse a través de las matemáticas. Probablemente nunca averiguaremos la verdad.

7 de abril de 2013

‘Sólo para Gigantes’

Apenas sabíamos nada sobre Jordi Magraner cuando fue asesinado en Pakistán en agosto de 2002. Los periódicos recogieron la noticia apuntando a grandes rasgos su perfil: Francés de origen valenciano, zoólogo y aventurero y que se encontraba desde hace años en el Hindú Kush a la búsqueda del «barmanu», la versión local del «yeti». En 2011, el escritor y periodista Gabi Martínez culminó sus investigaciones sobre Magraner publicando en la editorial Alfaguara el libro ‘Sólo para Gigantes’, una novela de realidad ficcionada con algunas pequeñas licencias, pero que básicamente recoge sus vivencias desde su primera expedición a la zona en los ochenta hasta su fatídico final.

Pero este obra se centra sobre todo en descifrar la compleja personalidad de Jordi a través de quienes le conocieron: Su familia, sus amigos y la gente con la que trabajó en Francia y en Pakistán. De carácter aventurero, idealista, solitario, tozudo, supo conseguir todo lo que quiso. Pero su forma de ser a veces autoritaria y brusca puede que fuera la clave para que se enemistara con los talibán y sus simpatizantes en una época que comenzaba a ser delicada. Los musulmanes siempre habían vivido junto a los kalash en el valle de Chitral, la zona de acción de Magraner, pero la llegada de los radicales enrareció el clima de entendimiento y tolerancia que había reinado hasta la fecha.

‘Sólo para Gigantes’ me ha parecido una obra ejemplarmente bien escrita y que mezcla muy bien los avatares del propio investigador Gabi Martínez con la vida de Jordi Magraner en el pasado. Para terminar, por si a alguien le interesa, dejo los vídeos de la conferencia de presentación del libro:


4 de abril de 2013

Excavaciones arqueológicas en el Marienhof de Múnich

En el número actual de la revista Archaeology Magazine he leído un artículo que me ha resultado muy interesante. Trata sobre los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo desde 2011 en la plaza Marienhof de Múnich con motivo de la futura construcción de un intercambiador de suburbano. La importancia de este lugar radica en que, al contrario que en otras zonas del casco antiguo de la ciudad, aquí el suelo se ha mantenido como un parque.

Tras los bombardeos aliados de la segunda guerra mundial, Múnich quedo en ruinas. Se activó entonces un plan minucioso para reconstruirla de acuerdo con los trazados medievales originales. Menos Marienhof, que se convirtió en una zona verde. Tan sólo durante los Juegos Olímpicos de 1972 se instaló un centro de prensa y se construyó parte de una línea de metro. Por entonces se hallaron algunos restos, pero apenas se le dio importancia.

Lo interesante de esta excavación es que puede encontrarse una parte de la historia de la ciudad desde el siglo XII hasta los bombardeos del XX. Se han hallado restos de casas, murallas, objetos diversos como zapatos, hebillas, libros quemados, platos, joyas, etc., todo ello perteneciente a varias épocas. Tal es la cantidad de material que los arqueólogos han podido reconstruir que comercios y establecimientos existían en cada época.

De momento no se sabe lo que la Deutsche Bahn hará con esos restos, si formarán parte de la futura estación subterránea o si de nuevo será olvidado…

26 de marzo de 2013

Los kalash, un oasis étnico en medio del Hindú Kush

La zona norte de Pakistán y Afganistán, fronteriza con China, India y Tayikistán –el Hindú Kush, uno de los lugares más montañosos del planeta–, se produce una variedad étnica casi sin parangón en otros lugares de la tierra. Pero ninguna tan enigmática como la etnia de los kalash. Esta rareza radica en que los rasgos físicos no se parecen a ningún otro de la zona y parecen emparentarse más con Europa central. Incluso las vestimentas tradicionales de las mujeres se asemejan a las de los países balcánicos y hasta a algunos trajes regionales españoles.

Su religión es pagana en un área dominada por el Islam, y poseen costumbres que tampoco tienen nada que ver con el mundo que los rodea. Por ejemplo elaboran vino que beben en sus vistosas fiestas y sus mujeres tienen libertad total para elegir marido. En la actualidad la población es muy reducida, de menos de diez mil individuos, cuando hace tan sólo un siglo eran de unos cien mil. Tantas peculiaridades han hecho que muchos sean los antropólogos que han estudiado su cultura y sus posibles orígenes.

Durante mucho tiempo y aún hoy, algunos estudiosos han hallado en las expediciones de Alejandro Magno una posible explicación. Pero los análisis del ADN mitocondrial no son concluyentes. El artículo dedicado a los kalash en la Wikipedia en inglés se aportan muchos datos interesantes y merece la pena echarle un vistazo.

NOTA: Las fotos son de Ishfaq Sagar y Concordia Expeditions Pakistan.

24 de marzo de 2013

‘La Escóbula de la Brújula’

Siempre es un gusto escuchar un nuevo programa de radio, mucho más cuando trata temas que siempre me han interesado. Su nombre es en realidad una broma –‘La Escóbula de la Brújula’– bajo el que se esconden viajes, lugares ocultos, historia, tecnología de vanguardia, etc. Ya existen varios programas que hablan sobre ellos. Principalmente ‘La Rosa de los Vientos’ de Onda Cero, del que soy seguidor desde hace ya más de diez años. De hecho, muchos de los antiguos colaboradores del programa se han unido en esta nueva aventura radiofónica.

Me refiero a nombres míticos como dos de las famosas «cuatro C», Carlos Canales y Jesús Callejo, que a su vez son el alma del proyecto. También encontramos a Juan Ignacio Cuesta, otro viejo conocido. A ellos se suman otros nombres de este mundillo como David Sentinella o Miguel Zorita entre muchos otros. La idea es dedicar cada programa a un destino del planeta, contar sus misterios, sus lugares más emblemáticos, sus leyendas… Otras secciones estarán dedicadas a la tecnología que viene, a los cuentos populares y sus orígenes, a la pintura y –esto me ha llamado agradablemente la atención– otra dedicada a desmontar mitos del mundo del misterio.

Son casi dos horas de entretenimiento que se emite en Madrid a través de Radio Enlace, en el 107.5 de la FM. Para los que vivimos fuera cada entrega puede escucharse y descargarse en su página web y en su futuro podcast (ojalá lo cuelguen pronto). En definitiva, otro programa más para añadir a la lista cada vez más amplia de espacios radiofónicos interesantes.

9 de marzo de 2013

General Motors, distintos países, distintas marcas y modelos

Aunque el tema ya lo traté hace unos años, llevaba bastante tiempo queriendo escribir una entrada un poco más amplia sobre un asunto que siempre me ha llamado la atención.

La globalización ha hecho que casi todas las compañías automovilísticas sean grandes conglomerados de marcas locales que funcionan y son conocidas en países o regiones del mundo. El caso más paradigmático –y al que ya hice referencia entonces– es el de General Motors. Inicialmente norteamericana, hacia los años setenta comenzó a extenderse por el planeta comprando empresas. A las norteamericanas Buick, Cadillac, Pontiac o Chevrolet se le unieron pronto Opel, Vauxhall, Bedford, Holden, Saturn, Daewoo, Isuzu y parte de Saab y de Suzuki. Cuando eran independiente, esas marcas fabricaban sus propios modelos, pero eso se terminó cuando se unificaron las plataformas. Bajo nombres como Alpha, Delta, Epsilon, Gamma, etc se esconden plataformas comunes a todos los modelos de todas esas marcas. Comparten en casi todos los casos motor, estructura, chasis y, muchas veces, hasta la misma carrocería.

La prueba es que aquí en España a finales de los noventa vimos como el Daewoo Nexia se parecía sospechosamente al Opel Kadett. Años después Daewoo cambió de nombre en España y pasó a llamarse Chevrolet. Todos estos movimientos tácticos de General Motors buscan cubrir todos los resquicios del mercado español de la mejor manera posible.

Se pueden poner muchos y sorprendentes ejemplos. El anteriormente mencionado Opel Corsa, sobre todo en sus dos primeras generaciones, se comercializó en todo el mundo bajo distintas marcas. Para Europa era Corsa, pero para Reino Unido era el Vauxhall Nova, para México era el Chevrolet Chevy, para China era el Opel/Buick/Chevrolet Sail, en Sudamérica se llamó Chevrolet Corsa, Opel/Chevrolet Celta, Suzuki Fun o Chevrolet Prisma dependiendo del país, en Australia y Nueva Zelanda fue Holden Barina y en Japón Opel Vita.

Volviendo al Opel Kadett, un modelo muy conocido y vendido en España en los años ochenta, tenía múltiples nombres en todo el mundo. Por no aburrir, sólo unos pocos: Vauxhall Astra (curiosamente Astra fue el nombre que Opel adoptó para su sucesor), Chevrolet Kadett, Chevrolet Ipanema, Daewoo LeMans, Daewoo Racer, Daewoo Nexia, Daewoo Heaven/Cielo, Passport Optima, Vauxhall/Holden Belmont, Pontiac LeMans, y un largo etcétera.

Esto por supuesto sigue hoy día. Así que si vais a Estados Unidos o a China no encontraréis un Opel Insignia, sino un Buick Regal. Aunque sea exactamente el mismo coche…

6 de marzo de 2013

Spotters, los aviones como afición

Los aviones son uno de los símbolos más inequívocos del progreso de la humanidad. Ha acortado distancias y, en los últimos años, lo ha hecho accesible a todos gracias a las polémicas líneas de bajo coste. Pero como símbolo que es –y no un simple medio de transporte– tiene sus aficionados. Se cuentan por miles en todos los países occidentales y sus lugares de reunión son los aeropuertos. Se llaman spotters y son fácilmente reconocibles por llevar prismáticos, cámaras fotográficas y casi siempre radios de banda aérea.

El origen del spotting hay que buscarlo en el Reino Unido allá por los años veinte del siglo pasado. Desde entonces han ido evolucionando, creando asociaciones y, con el desarrollo de la tecnología, las han aplicado para sus cometidos. En España la principal es Aire, que agrupa a unos tres centenares de aficionados, aunque existen en castellano muchos y buenos sitios para compartir impresiones y experiencias sobre el tema. Su interés por todo lo relacionado con el mundo aeronaútico hacen que con el tiempo se conviertan en auténticos expertos no solo en modelos de aeronaves, sino también en líneas aéreas, matrículas, distintivos, colores, horarios de vuelo, etc.

La afición a la fotografía suele ir también asociada a la observación de los aviones, intentando conseguir cada vez mejores y más espectaculares imágenes. Las autoridades aeroportuarias no siempre los ven con buenos ojos, sobre todo por la paranoia sobre la seguridad surgida después de los atentados del 11-S. En otros simplemente se permite y los menos tienen zonas habilitadas para los spotters. Lo tendrá, por ejemplo, el futuro nuevo aeropuerto de Berlin-Brandenburg. Alemania en ese sentido es uno de los países más tolerantes con los aficionados y muchas veces incluso lo fomentan.



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